martes, 22 de marzo de 2016

SOBRE GENOCIDAS,...EN PUBLICO.ES,...Y FILÓSOFOS SOBRE EL COMUNISMO.


EN PUBLICO SE HABLA SOBRE GENOCIDIO,...¡¡:

El poder capitalista dice una cosa, y la contraria, las dos las da por buena, o mala,...pero es para desorientar, manipular y enloquecer a la humanidad,...les crea caos caotico psicológico,...¡¡. PARTIDO PODEMOS, HACE LO MISMO,...INCLUSO LOS DE MENOR NIVEL,...COMO MANOLO SAEZ  BAYONA Y SUS ORGANIZACIONES EN RED,...con fali doblas, leti,...


Un paso al frente

La historia nos juzgará como genocidas

http://blogs.publico.es/un-paso-al-frente/2016/03/17/3548/

Luis Gonzalo Segura

Este blog tiene como objetivo dar a conocer a la sociedad todo aquello que acontece en el mundo militar y que, resultando cotidiano para todos nosotros, es completamente desconocido para el ciudadano. También pretende dar voz a aquellos militares honrados que han sido aplastados bajo el peso de la dictadura que impera en la actualidad en las Fuerzas Armadas, cuyas injusticias no tienen límite. Somos muchos los que soñamos con una institución moderna, sostenible y fiscalizada que nos ayude a hermanarnos de nuevo con los ciudadanos que son a los que les debemos fidelidad.
17mar 2016
Pasará mucho tiempo, seguramente, pero seremos juzgados como genocidas y las próximas generaciones se avergonzarán de nuestro comportamiento. Seremos un ejemplo en las clases de historia sobre la inhumanidad de nuestra sociedad y la violación constante de los derechos humanos.
Estudiarán cómo El Corte Inglés, Cortefiel o Inditex esclavizan a personas en el tercer mundo para que nosotros compremos ropa barata, aunque ahora lo denominamos explotación laboral, que es un concepto menos grueso. Por muchos eufemismos que usemos no podremos negar jamás que los niños son esclavizados para que tengamos vaqueros o balones de fútbol.
Estudiarán cómo invadimos países para convertirlos en estados fallidos y arrebatarles sus recursos en una nueva forma de colonialismo. Los niños leerán en los libros que hubo, solo en los últimos quince años, más de dos millones de muertos en Irak y Afganistán y más de cincuenta millones de desplazados en el mundo para que nuestras industrias armamentísticas, petroleras, farmacéuticas o textiles se aprovechasen del petróleo, el opio, la guerra y, dentro de no mucho, la mano de obra barata. Sabrán, aunque muchos se quieran escandalizar ahora, que González, Aznar, Zapatero o Rajoy son responsables o cómplices de una gran cantidad de crímenes que hemos cometido o cometemos desde hace mucho tiempo. Y como ellos el Rey, los medios de comunicación y la sociedad en general.
Estudiarán cómo expulsamos y dejamos morir a más de dos millones de refugiados a las puertas de Europa, aunque son lo que son precisamente por nuestra codicia. Verán aterrorizados en documentales como permanecíamos inmutables mientras los refugiados iban muriendo en un proceso lento y nosotros recibíamos nuestra dosis diaria de fútbol, mentiras y basura mediática.
Estudiarán cómo nuestras democracias no son lo que nosotros ahora creemos que son o, por lo menos, lo que muchos de nosotros creen que son. Se hablará de la Europa derivada de la II Guerra Mundial como postdictaduras, pseudodictaduras o protodemocracias que continuaron la línea marcada durante el siglo XX, aunque fuese de una forma más elegante. Es cierto que ya no asesinamos con cámaras de gas, ahora lo hacemos con las rúbricas de hombres amorales vestidos con lujosos trajes.
Al terminar la II Guerra Mundial muchos alemanes fueron obligados a visitar los campos de concentración para que viesen lo que allí sucedió y no pudieran negarlo nunca. Salieron de aquellas visitas horrorizados por las consecuencias de su inacción y atormentados por su culpa. Nosotros lo vemos a diario en las televisiones mientras comemos o cenamos, casi como si fuera parte de nuestra ración de ocio: un nuevo evento deportivo o un nuevo programa de telebasura. Parece que si no hubiese un genocidio como el que ahora mismo se produce a las puertas de Europa, tendríamos que generar uno para poder rellenar esas horas tan tediosas de una televisión que ya difícilmente puede asombrarnos.
Nosotros que tanto nos escandalizamos con la foto de Aylan o las zancadillas de Petra Lázsló, seremos contemplados en el futuro igual que ella. De hecho, deberíamos poner en nuestros perfiles de las redes sociales o en nuestras camisetas “Todos somos Petra Lázsló”. En lo más profundo de nuestro ser lo somos, en el fondo queremos zancadillear a esos refugiados para que no pongan en peligro nuestro nivel de vida, nuestros trabajos, nuestras casas, nuestros coches, nuestra seguridad y nuestro futuro. Es de una hipocresía y un cinismo repugnante que Petra Lázsló no fuese nombrada por la Unión Europea para gestionar esta crisis y ese miserable acuerdo con Turquía. Ella no lo habría hecho de forma muy diferente.

Entiendo que en los paises hay tasas migratorias anuales que no se deben superar porque está comprobado que ello no es saludable. En este caso no tenemos ni esta excusa. Europa puede acoger a estos dos millones de refugiados y puede acoger a muchos de los que vengan después por el “temido efecto llamada”. No solo puede, debe hacerlo por humanidad y por la responsabilidad debida a nuestra participación en los lucrativos conflictos que han generado la guerra, la miseria y la infamia que han expulsado a estas personas de sus hogares o de los escombros de estos. Debemos hacerlo porque nuestras industrias, nuestros bancos, nuestros políticos, nuestros poderosos y nosotros mismos nos hemos enriquecido y beneficiado con cada cadáver de Oriente Próximo, África y otras partes del mundo.
Decía que entendía los límites de la capacidad de acogida, pero estos son mucho más que los menos de veinte refugiados que hay en España. Podría entender que en un momento dado después de acoger a varios millones de personas y después de un esfuerzo sincero, Europa tuviese que poner limitaciones o frenos, decir algo así como “hemos hecho todo lo posible”. Lo podría entender y sería una excusa para el juicio al que nos someterá la historia, para nuestras conciencias y para nuestros hijos y nietos. Ni siquiera tenemos eso.
Ante las preguntas de nuestros familiares en el futuro solo nos quedará la mentira, el silencio, el negacionismo o la locura. Es lo que tiene ser y saberse genocida, es lo que tiene que todos seamos Petra Lázsló.

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de las novelas “Código rojo” (2015) y “Un paso al frente” (2014).
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“Código rojo le echa huevos al asunto y no deja títere con cabeza. Se arriesga, proclamando la verdad a los cuatro vientos, haciendo que prevalezca, por una vez, algo tan denostado hoy en día como la libertad de expresión” (“A golpe de letra” por Sergio Sancor). ¡CONSÍGUELA AQUÍ FIRMADA Y DEDICADA!
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Contra el capitalismo global, el ideal comunista



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Filósofos como Alain Badiou, Slavoj Zizek y Daniel Bensaïd ven en el comunismo el único horizonte contra la depredación y la privatización del mundo. 
Para algunos, defender el comunismo es ahora un anacronismo.
Alinearse con Karl Marx, incluso en la Francia civilizada de siglo XXI puede ser arriesgado. El filósofo Alain Badiou fue criticado porque lo veían como un “revolucionario peligroso” e incluso “defensor de un régimen de terror”, que tuvo en cuenta la Revolución Francesa y el comunismo estalinista. Sus detractores fueron algunos de los “nuevos filósofos”, surgidos en los años 70, que con el tiempo se convirtieron en anticomunistas intransigentes.
“El capitalismo global humanizado no puede ser el horizonte último de la izquierda”, protestó el filósofo y psicoanalista, Slavoj Zizek , para quien es necesario rehabilitar la “idea comunista”, no como algo que ya ha fracasado, sino como un universalismo que se construirá.
“Estoy convencido de que numerosos problemas tales como los ecológicos, biogenéticos y las nuevas formas de apartheid no pueden ser resueltos por el capitalismo global”, dice Zizek, que organizó con Alain Badiou en 2009 en Londres, una conferencia titulada ‘Acerca de la idea del comunismo , que repitió en Berlín, en 2010.
El comunismo, el futuro de la Humanidad
En defensa de los ataques a Alain Badiou, de los “nuevos filósofos” Zizek y Fabien Barby, se llegó a escribir en marzo de 2010 un manifiesto al que se unieron cientos de filósofos e intelectuales de todo el mundo. El texto decía claramente: “Nosotros no renunciaremos jamás a la idea del comunismo.”
Y continuaba: “Sin embargo por problemática que sea esa  idea, por más nueva que aparezca en su formas debe tornarse en realidad,  por más críticos que seamos con la historia de comunismo en el siglo pasado, por muy diferentes que sean nuestras propuestas, una cosa es cierta: un comunismo que se ha reinventado, es el único futuro del Hombre. Esta es  una eterna y única verdad. La única justicia que la razón humana puede concebir de una forma sana”…
El manifiesto concluye: “El tiempo, nos guste o no, es ahora, y necesitamos nuevos filósofos, no advenedizos, ni pretenciosos sino los filósofos de la renovación”.
Para filósofos contemporáneos como Etienne Balibar, considerado ejemplo para Badiou y Zizek, Marx debería ser el contrapunto del capitalismo actual. Lo mismo pensaba el filósofo Daniel Bensaïd, que murió en 2010 en París.
Lo que los une es una certeza: Karl Marx sigue siendo un filósofo fundamental. Ellos estudiaron minuciosamente los escritos de Marx y defendieron en libros y conferencias la relevancia de su pensamiento y la idea del comunismo, que Badiou llama “hipótesis comunista”.
Provocativo y dotado con un sentido de humor inquebrantable, Zizek dijo a un periódico francés: “Todavía soy comunista porque todo el mundo puede ser socialista, incluso Bill Gates”.
Badiou y Zizek son los dos filósofos europeos más conocidos, traducidos y comentados en el mundo. Tanto para Badiou, como para Zizek, “el desastre oscuro del estalinismo” (como lo denomina Alain Badiou) y el fracaso del “socialismo real” no invalidan el horizonte de la emancipación radical que es la “idea comunista”, reactualizada en nuevas formas de acción. Ambos reclaman un universalismo concreto, un universalismo de combate.
Alain Badiou presentó a su amigo Zizek en 2008, y de nuevo este año en su seminario, como a alguien que viene de un horizonte filosófico diferente. “El pensamiento de Zizek es el resultado de la tensión entre el idealismo alemán (Kant, Schelling, Hegel) y Lacan. Su dialéctica es más que la negación,  una preparación que hace de Hegel y lo real, un concepto que encuentra Lacan”.
En cuanto a su propio horizonte filosófico, Badiou dice que se constituyó en tensión dialéctica entre la idea y la libertad, entre Platón y Sartre tratando de responder a la pregunta , “¿Cómo la soberanía de la idea, de verdad, puede ser compatible con la libertad?”
Renovar la vocación igualitaria del comunismo
Citado por Etienne Balibar, el filósofo Louis Althusser, su maestro, dijo que el comunismo estaba presente entre nosotros, imperceptible, invisible, en los intersticios de la sociedad capitalista, en lugares donde los hombres se asocian en actividades sin fines de lucro.
Al pasar por París este mes de junio, Zizek fue invitado a hablar en el seminario que Alain Badiou dio en la École Normale Supérieure, de París, que frecuentó hace unos años. Fue a la capital francesa para lanzar su libro ‘Menos que nada – Hegel y la sombra del materialismo dialéctico’, prologado por Badiou, quien lo llamó “uno de los libros de filosofía más importantes publicados en los últimos años.”
En un libro anterior, ‘Primero como tragedia y después como farsa’, Zizek volvió a Hegel, que consideraba que la historia se repite necesariamente. Karl Marx observó al respecto, “una vez como tragedia y la próxima vez como farsa”. A lo que añadió Herbert Marcuse, “la farsa puede ser más terrible que la tragedia que se repite”.
Considerado por muchos como el “filósofo más peligroso en Occidente”, un agitado  Zizek tiene la ambición de defender la “idea comunista”, “empezar de nuevo “, lo que significa no reproducir lo que fue un fracaso, pero antes que todo ello renovar la vocación igualitaria original del comunismo”.
Dicho esto, está claro que no ve la solución en el mercado.
“Si hay una lección que aprender del fracaso de la Unión Soviética es que el dirigismo de la economía nacionalista sólo funciona en una determinada fase de desarrollo industrial tradicional. No tengo una fórmula clara. Pero la solución es vislumbrar un estado apoyado por un movimiento popular, por la movilización extra parlamentaria”, declaró en la conferencia de París en 2010. Citó como dignos de gran interés las experiencias de Evo Morales, en Bolivia. Para Zizek, Morales obtuvo una poderosa movilización de mayoría silenciosa indígena. Por lo tanto, se sustentó con el apoyo de una movilización permanente de la mayoría.
Antes, no hemos tenido a Podemos en España, ni a Syriza en Grecia, que excita al filósofo hoy.
Según Zizek, el estalinismo era algo mucho más enigmático que el nazismo. Por eso al respecto de  lo que Badiou llama el período estalinista de “desastre oscuro”,  para Zizek, los dos totalitarismos no se pueden comparar, por muchas razones que explica.
En la conferencia que haría que el mes en  que murió, en París, en enero de 2010, Daniel Bensaïd, filósofo y militante trotskista escribió un largo texto que reafirmó su convicción de que el comunismo es el único horizonte en contra de “la depredación y la privatización del mundo” .
Escribió: “De todas las formas de nombrar lo otro, lo alternativo”, y que está en el rostro del capitalismo obsceno, la palabra comunismo es la que conserva mayor sentido histórico, la que mejor evoca lo común, lo que se da en compartir y la igualdad. compartir el poder, la solidaridad en contraposición al cálculo egoísta y la competencia generalizada, la defensa de los bienes comunes de la humanidad, natural y cultural, la extensión de un campo de gratuidad de los servicios y bienes de primera necesidad, en contra de la depredación generalizada y la privatización del mundo”.
Artículo de Leneide Duarte-Plon, periodista francés.

Espacio de Encuentro Comunista
https://www.facebook.com/espaciodeencuentrocomunista
13 de marzo a las 11:26
«La única esperanza para la supervivencia de la humanidad es el comunismo».
‪#‎EncuentroComunista‬ ‪#‎MedioAmbiente‬.



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Luciano Medianero Morales MARTES, 15 DE MARZO DE 2016, BLOG REVOLUCION DE LA HUMANIDAD
LASTRE PROLETARIO-POPULAR Y ROBOTIZACION ECONÓMICA,...
ALTA COMPOSICIÓN ORGÁNICA DE CAPITAL,...Se hablaba de la extensión de la fuerza de trabajo en sectores y circunstancias determinadas,...Intensificación de la fuerza de trabajo,...La técnica informática, inteligencia artificial, robotica,...está en aplicación,...hay parte que está en stand bay,...esperando poderse aplicar,...LA COMPETENCIA INTER-CAPI-IMPERIALISTA,...LLEVA A AUMENTAR PRODUCTIVIDAD,ELIMINAR FUERZA DE TRABAJO,...EN ESTAS DÉCADAS SE VE UNA ELIMINACIÓN DE LA CLASE OBRERA-POPULAR EN EL CONJUNTO DEL PLANETA,...¡¡; se puede hablar desde la crisis del petróleo, allá por 1.973,...-aunque las guerras, eliminaciones de humanos no se deja de aplicarse-. Guerras y acciones, revoluciones de distintos tipos,...entre Irán-Irak,...después primera guerra del golfo, en 1.991,...Golpes de estados, en países latino-americanos,...En áfrica, masacres, golpes, dictaduras,...¿ Y. CÓMO RESUELVE LA IZQUIERDA VARIADA ESTA PROBLEMÁTICA,...¡¡?.
ROBÓTICA
Este robot albañil coloca ladrillos tres veces más rápido que sus compañeros humanos
SAM asume las tareas más repetitivas, que hace con mayor eficiencia si colabora con un empleado en lugar de reemplazarlo
VIERNES, 4 DE SEPTIEMBRE DE 2015POR JULIA SKLARTRADUCIDO POR TERESA WOODS

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GIF: SAM y un albañil humano trabajan juntos. SAM coloca ladrillos, y deja el trabajo fino al albañil.
Los trabajadores de la construcción están recibiendo refuerzos nuevos y no sindicados.SAM – acrónimo de su nombre en inglés semi-automated mason – es un robot albañilque se emplea para aumentar la productividad de los trabajadores humanos.
En este equipo de robots y humanos, el autómata es responsable de las tareas más rutinarias: coger ladrillos, echar el mortero y colocar los ladrillos en el lugar designado. Un humano se encarga de las actividades más finas, como preparar las obras, colocar los ladrillos en los sitios más complicados, como las esquinas, y los detalles estéticos, como quitar el mortero sobrante.
Incluso en las tareas repetitivas SAM tiene que ser relativamente adaptable. Puede realizar trabajos precisos y equilibrados montado en un andamio que se balancea suavemente con el viento. El robot puede compensar las diferencias entre las especificaciones teóricas de construcción y la realidad sobre el terreno, dice Scott Peters, el cofundador de Construction Robotics, una empresa con sede en Nueva York (EEUU), que diseñó SAM como su producto de debut.
"En la construcción, según el diseño una ventana se encuentra exactamente a unos nueve metros de la esquina del edificio, y en realidad cuando llegas al edificio, nada está nunca donde se supone que debería estar", explica Peters. "Los albañiles saben adaptarse a esto, por lo que teníamos que diseñar un robot que sepa adaptarse a ello también".
En su versión actual, el sistema es más apto para trabajar en largas hileras de pared, que se encuentran con mayor frecuencia en proyectos de universidades, hospitales y otros emplazamientos grandes. Pero también es capaz de abordar algunos trabajos más detallados. SAM puede adornar una pared de ladrillos con el logo de una empresa, por ejemplo, siguiendo un mapa pixelado de la imagen. También es capaz de colocar los ladrillos de forma más irregular, con un par de centímetros de diferencia hacia dentro o hacia fuera, para crear paredes con un aspecto de mayor textura.

GIF: SAM es capaz de aplicar el mortero antes de colocar los ladrillos sin intervención humana.
El robot logra todo esto gracias a un conjunto de algoritmos, un puñado de sensores que miden los ángulos de inclinación, la velocidad y orientación, y un láser. El láser se suspende entre dos postes colocados en los extremos del área de trabajo del robot, y recorre la pared de arriba abajo mientras trabaja el robot para servirle de punto de anclaje. Sin esto, el robot no sabría exactamente dónde colocar los ladrillos, ni cómo evaluar sus movimientos sobre el andamio en relación a la pared.
Peters dice que el propósito de SAM es potenciar el trabajo de los humanos, no reemplazarlos – un albañil humano puede colocar entre 300 y 500 ladrillos al día, mientras que SAM puede colocar entre 800 y 1.200 al día. Un humano más un SAM equivalen la productividad de cuatro albañiles o más.
Otro miembro de la familia de robots de construcción, una máquina de diseño australiano llamada Hadrian, supuestamente puede construir una casa de 15.000 ladrillos en aproximadamente dos días. Sin embargo, Hadrian sigue siendo un prototipo, mientras que Construction Robotics realizará el primer lanzamiento comercial de SAM este otoño. Se pondrán a la venta tres unidades, cada una con un precio aproximado de medio millón de dólares (unos 445.000 euros). Con este coste en mente, Peters remarca que este tipo de sistema tendrá en mayor retorno en grandes proyectos comerciales.

Y EN ESE TIEMPO EL MEDIO AMBIENTE, LAS HAMBRUNAS,...LAS SUPERPOBLACIONES TEORIZADAS,...CONTROL NATALIDAD Y SU CONTRARIO,...CENTRALIZACIÓN DEL CAPITAL GLOBAL EN POCAS FUERZAS FINANCIERAS,...COLONIZACIÓN EXTERIOR,...MATERIAS PRIMAS Y ESPACIOS DONDE SE DAN, VIVEN MILLONES DE PERSONAS, SOBRE TODO EN ÁFRICA,...ÁFRICA CONTINENTE DE RESERVAS ENERGÉTI-CAS, MINERAS, ALIMENTARIAS,...PEOR SOBRE GENTE, LA TECNOPLUTOCRACIA GLOBAL EN FORMACIÓN Y CONSOLIDACIÓN RÁPIDA NECESITA SUS ESPACIOS, LIBRARSE DE GENTE,...PERO A LA VEZ NECESITAN FUERZA DE TRABAJO JOVEN,...HAY MUCHOS ENVEJECIDOS EN EUROPA, EE.UU. DE N.A.,... 

LASTRE PROLETARIO-POPULAR Y ROBOTIZACION ECONÓMICA,...

BLOG INNOVACIÓN – “Falta cultura empresarial para ...
://canalinnovacion.sacyr.com/.../falta-cultura......
18 feb. 2016 - “Falta cultura empresarial para introducir robots en la construcción” ...Según la Asociación Española de Robótica, los robots en construcción ... Y el coste de la inversión en robotización, en comparación con el beneficio que se va ... Que el obrero, la persona detrás de la máquina, necesita más formación..../...

Me gustaResponder15 de marzo a las 14:50

Espacio de Encuentro Comunista
13 de marzo a las 11:20
Los países sometidos y su clase trabajadora son quienes sufren los estragos de la devastación del planeta. ‪#‎EncuentroComunista‬.




Espacio de Encuentro Comunista
13 de marzo a las 11:11
«El capitalismo en su necesidad de recuperar su tasa de acumulación y de ganancia es capaz de arrasar el planeta».
‪#‎EncuentroComunista‬.

Espacio de Encuentro Comunista
13 de marzo a las 10:30
Continuamos hoy con la presentación del documento de Programa Político. ‪#‎EncuentroComumista‬.

Espacio de Encuentro Comunista
12 de marzo a las 19:37
Comienza la exposición de la comisión de Formación.‪#‎EncuentroComunista‬.

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Málaga contra el racismo y la xenofobia

Casa Rural La Herradura

El manifiesto leído en la Sociedad Económica de Amigos del País reclama hacer reales los derechos humanos de toda la gente que vive en la ciudad

La ciudad de Málaga conmemora hoy el Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia con la lectura de un manifiesto y la celebración de dos mesas redondas, en las que participarán, entre otras personalidades, la jefa de misión de la Organización Internacional para las Migraciones, Mª Jesús Herrera  (Con rango de embajadora de España ante las Naciones Unidas) y el presidente del Observatorio del Pluralismo Religioso en España y director de la Fundación Pluralismo y Convivencia, Fernando Arias.
El concejal de Participación Ciudadana, Julio Andrade; el delegado en Málaga del Movimiento contra la Intolerancia, Valentín González; y representantes de los grupos políticos municipales del Ayuntamiento de Málaga han participado en la lectura de un manifiesto en un acto celebrado en la Sociedad Económica de Amigos del País.
El texto señala que “nuestra Carta Magna es la fuente de principios fundamentales que apuntalan los valores de nuestra democracia, cuyo epicentro es la protección de la dignidad de las personas, con independencia de su origen étnico, su procedencia y cualquier forma de expresión de la condición humana”.
Se señala que “no hay nada más venenoso para la democracia que una idea que deshumanice a una persona. El racismo y la intolerancia persiguen quebrar el concepto mismo de humanidad. Ponen en marcha una narrativa que sistematiza la negación de derechos, la discriminación, la violencia y el odio”.
Se incide en la situación actual afirmando que “Europa asiste a una crisis humanitariaque definirá lo que somos. Millones de refugiados necesitan asilo en nuestra tierra; de las decisiones adecuadas de las autoridades públicas dependen la vida y la muerte de centenares de miles de personas, hombres, mujeres, niños y niñas”. Ante esta realidad “la ciudad de Málaga exige que la política hacia los refugiados e inmigrantes, sea en primer lugar salvar vidas La ciudad de Málaga exige que la política hacia los refugiados e inmigrantes, sea en primer lugar salvar vidas
También se afirma en el manifiesto que “la lucha contra la islamofobia es una prioridad moral, que además mejora la seguridad colectiva” y que “El racismo cuando fluye en las redes sociales, en los medios de comunicación o en cualquier forma de expresión, produce violencia.”
Finaliza el texto con el “compromiso en la lucha contra toda forma de intolerancia y a favor de reforzar y hacer reales los derechos humanos y fundamentales de toda la gente que vive en Málaga.”
Tras la lectura del este manifiesto se han celebrado dos mesas redondas, donde se han tratado temas de relevancia actual como la crisis de refugiados y los atentados de corte yihadista, como fenómenos que emanan de la intolerancia humana.
En la primera de ellas se han analizado las “Nuevas formas de abordar la normalización del pluralismo religioso en la sociedad actual”. Han participado en ella el presidente del Observatorio del Pluralismo Religioso en España y director de la Fundación Pluralismo y Convivencia, Fernando Arias; la jefa de misión de la Organización Internacional para las Migraciones, Mª Jesús Herrera  (Con rango de embajadora de España ante las Naciones Unidas); y el delegado en Málaga del Movimiento contra la  Intolerancia, Valentín González.
El segundo escenario de intervenciones de expertos ha girado en torno a la “Intervención contra la xenofobia en el nuevo escenario europeo”. Ha contado con la presencia de la representante de la ong francesa Maison de Potes, Ousmane Baldé; la coordinadora nacional de acogida de CEAR, Mónica López; y el ciudadano senegalés, Ibramina Balde, quien ha relatado su experiencia de integración en la sociedad malagueña.
Málaga, ciudad en la que conviven personas de más de 140 nacionalidades
Málaga es una ciudad en la que conviven personas de más de 140 nacionalidades. Todas ellas aspiran al entendimiento cotidiano desde una óptica multiplicadora, sin primacías de unos grupos sobre otros.
El Área de Participación Ciudadana, Inmigración y Cooperación al Desarrollo tiene entre sus objetivos principales propiciar en la sociedad malagueña actitudes que favorezcan la acogida y la integración social de la población inmigrante, a través de acciones concretas como la celebración del Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia y campañas de sensibilización para erradicar y prevenir el racismo, la xenofobia y la intolerancia con toda la ciudadanía malagueña.
21 de marzo en homenaje a las víctimas del apartheid
El 21 de marzo proclamado fue proclamado en 1966 por la Asamblea General de Naciones Unidas  como el Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial. Ese día, en 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica.

Gaza, Ucrania, Siria, Irak, Sudán del Sur... 13 conflictos que ...

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8 ago. 2014 - Las guerras causaron en 2013 cerca de 113.000 muertos en todo el ... La crisis actual es el desenlace de una tensión que fue en aumento desde que el .....Nkunda, acusado de crímenes de guerra y contra la humanidad, fue  ...
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 ...http://www.observatoriodelacrisis.org/2015/01/el-futuro-de-la-humanidad-ante-la-situacion-geopolitica-actual-el-rol-de-la-integracion-latinoamericana/El futuro de la humanidad ante la situación geopolítica actual: El rol de la integración latinoamericana
Por Wim Dierckxsens | Publicado: 18 DE ENERO DE 2015http://www.observatoriodelacrisis.org/2015/01/el-futuro-de-la-humanidad-ante-la-situacion-geopolitica-actual-el-rol-de-la-integracion-latinoamericana/
                                                                                                     
Introducción
Entrando al año 2015 se está produciendo la mayor batalla geopolítica imperialista de los últimos tiempos en una feroz pugna geoestratégica por el nuevo sistema monetario internacional. Es la batalla en la que se podrá establecer un sistema multipolar entre las más grandes potencias imperialistas de la actualidad, pero un mundo multipolar no es el único escenario posible. No podamos excluir de antemano la posibilidad de la instalación de un gobierno global conducido por la élite financiera con la OTAN como su brazo militar. Ni está claro si la futura élite financiera en el poder sigue siendo la actual de Wall Street y la City de Londres o si Shanghái y Moscú entren o incluso predominen en la yunta. Tampoco podamos descartar el escenario de un colapso financiero a escala global de varios años caos económico, social y político durante cuyo período podrían darse nuevos procesos revolucionarios.
Las principales fuerzas en pugna a la vista son las de Estados Unidos y la OTAN versus las fuerzas de Rusia y China. La escalada de provocaciones a Rusia tiene varios componentes que, en conjunto, constituyen una segunda Guerra Fría. A diferencia de la primera, en ésta Europa es un participante activo, aunque subordinado a EE.UU., y ahora se asume la posibilidad de una guerra total y, por lo tanto, nuclear. (Vea, Boaventura de Sousa Santos, La tercera guerra mundial, 15 de diciembre de 2014, http://blogs.publico.es ). Tras de este escenario se encuentran los grandes banqueros y sus mega-intereses. Los medios dominantes, controlados por esta élite financiera, están preparando un clima de guerra en el cuál se acusa a Rusia de estar buscando de un ataque nuclear preventivo que desembocaría inevitablemente en la tercera guerra mundial, o sea una guerra que repercute a la vez en diferentes partes del planeta. En realidad el clima de un conflicto militar con un ataque nuclear preventivo a Rusia está siendo provocado antes por Occidente y los Estados Unidos en primera línea. Su blanco principal a la vista es Rusia pero, en forma indirecta, China.
A principios de 2015 una guerra de múltiples dimensiones contra Rusia está en marcha. En este momento, la guerra de petróleo y los ataques contra el rublo son la principal dimensión a la vista. Veamos la razón. Desde los años setenta, el petróleo constituye el recurso estratégico para sustentar el actual sistema monetario internacional basado en el dólar. Actualmente peligra el colapso del sistema petróleo-por-dólares. Esta situación que mantiene muy nerviosos a los EE. UU y muy especialmente a la élite financiera de Wall Street. La principal demanda mundial de energía viene de China y la principal oferta de estos recursos energéticos viene de Rusia. La red global de producción y suministro de gas y petrolero por lo tanto está en manos rusas y chinas. Con ello, las cartas para dejar caer al dólar como moneda internacional de referencia estarán también en manos rusas y chinas.
Hace 10 años el porcentaje de comercio mundial que utilizaba el dólar como moneda de internacional intercambio era 70% y actualmente tan solo un 37%.  Apenas hace diez años el dólar representaba el 90% de todas reservas internacionales de papel. Hoy en día este porcentaje bajó a 60%. Sostener al dólar como base del actual sistema monetario internacional está prácticamente descartada. Todo el poderío de Occidente en general y de EEUU en particular que dependía de esta base, está sobre tuercas flojas. Con ello se modifica la geopolítica (Vea Jim Willie, Global Trade In Dollars Has Decreased By 50%, www.silverdoctors.com, 28 de diciembre de 2014).
La pregunta después de la inminente caída del dólar como moneda de referencia hegemónica que sigue es, ¿cuál sistema  monetario internacional tendremos en el futuro no lejano? ¿Nos espera un sistema multipolar con diferentes monedas de referencia sin clara hegemonía de alguna? O más bien, ¿habrá una nueva moneda de referencia hegemónica, como los Derechos Especiales de Giro, basada en una canasta de monedas y manejada por una élite financiera internacional con una recomposición de cuotas de poder en el FMI. En 2010 se aprobó la propuesta con mayores cuotas de poder sobre todo para China y Rusia pero faltaba que el gobierno de EEUU lo ratificara. A cinco años del acuerdo en el FMI, la ratificación aún está ´pendiente´. Lo anterior refleja que la élite de Wall Street y la City de Londres no quieren ceder su hegemonía. La pugna por la hegemonía se profundiza conforme la batalla se prolonga, se acentúan las confrontaciones económicas, a nivel político ya vivimos otra guerra fría y amenaza una escalada militar que incluye hasta un ataque nuclear. Ante semejante grave situación geopolítica está en juego el futuro de la humanidad y con razón nos podamos preguntar cómo nos afecta todo esto en América Latina.
La batalla por otro orden monetario internacional
Sabemos que el petróleo es un recurso natural no renovable muy estratégico no solo por ser la principal fuente de energía, sino por ser a la vez el soporte de todo crecimiento y acumulación sostenida de capital desde los años setenta bajo la hegemonía de Occidente. El libre cambio de dólares por oro garantizado en la reunión de Bretton Woods en 1944 acabó en 1971 bajo la administración del presidente Richard Nixon de los Estados Unidos. A partir de ese momento el dólar dejó de estar anclado al oro. Tras la guerra árabe-israelí de 1973, que culminó con una derrota rotunda de los países árabes, el dólar fue re-anclado al ´oro negro´. Arabia Saudita cedió en vender su petróleo exclusivamente en dólares y a cambio de este compromiso los EE. UU. le ofrecieron armas y protección militar de todos los campos petroleros sauditas. El acuerdo, por tanto, obligaba a cualquier país que quisiera comprar petróleo saudita a cambiar primero su moneda nacional por dólares estadounidenses. En 1975 y bajo los mismos lineamientos, los otros miembros fundadores de la OPEP (Irán, Irak, Venezuela y Kuwait) aceptaron el acuerdo, convenciendo a todos los miembros (Argelia, Angola, Ecuador, Nigeria, Libia, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Gabón –ex miembro- e Indonesia –ex miembro-) de entrar al mismo.
De forma artificial el sistema petróleo por dólares le dio un impulso sin precedentes al billete verde, pues, mientras más crecía la demanda mundial de petróleo, más crecía la demanda de dólares. Este acuerdo trajo mucha fortaleza al dólar como moneda de cambio y reserva internacional. Todo el mundo ocupaba dólares y con ello EE.UU podía importar productos al imprimir dólares sin respaldo. Los desequilibrios comerciales comenzaron a hacerse más ostensibles y a los EE. UU. les bastaba imprimir billetes verdes u ofrecer pagarés con el nombre ´Bonos del Tesoro de EEUU´. De esta forma los EE. UU. construyeron un sistema monetario que les permitía tener hegemonía económica. Desde ese entonces, el Pentágono ha sido la instancia por excelencia de ajuste de cuentas ante cualquier amenaza para el petrodólar. Cada intención de apartarse del petrodólar implicaba una respuesta militar o una invasión como quedó patente con el caso de Iraq y Libia.
Hoy en día estamos ante una nueva amenaza para el sistema monetario basado en el dólar. Actualmente peligra el colapso del sistema petróleo-por-dólares, situación que mantiene muy nerviosos a los EE. UU. En mayo de 2014, Rusia y China firmaron un mega-acuerdo referente a la venta de gas ruso. La gran demanda china de energía modifica la geopolítica y la red global de suministro petrolero. Con ello desaparece también la base sólida para sostener el petrodólar ya que China y Rusia y cada vez más otros países comercializan fuera del dólar. Las cartas para dejar caer al dólar como moneda internacional de referencia están en las manos rusas y chinas. China ha multiplicado los acuerdos ‘swap’ con sus socios para realizar todo su comercio fuera del dólar. Es un paso importante para desplazar al dólar como moneda de intercambio internacional. Un acuerdo ‘swap’ define la moneda en la que son efectuados los pagos así como las fechas en las que deben ser pagados. China concretó ya acuerdos ‘swap’ fuera del ámbito del dólar con Rusia, Brasil, el Reino Unido, Australia, Japón, Chile, los Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur e incluso con la eurozona. De esa manera China permitía también que la Eurozona saliera de la  del dólar, el último pilar que lo sostiene.
La Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) que incluye países como China, Rusia, Kazakstán, Tayikistán, Kirguistán, Uzbekistán y desde setiembre de 2014 también India, Pakistán, Afganistán e Irán, junto con otros dos miembros de los BRICS: Brasil y Suráfrica, todos ellos harán sus intercambios comerciales fuera del sistema dólar. Al adquirir  consciencia de la caída del Sistema Monetario Occidental, una buena cantidad de otros países esperan con cautela su adhesión. Hasta hoy sus gobiernos puedan haber tenido miedo de las sanciones eventuales, pero la tendencia es que temen cada vez más quedarse atrapado en el viejo sistema monetario occidental, cuando esa economía de casino colapse.
1.       a.      La guerra de petróleo
Para mantener la hegemonía unipolar, Estados Unidos tendría que lograr mantener el control sobre el petrodólar. Lo anterior implica tener control sobre lugares estratégicos de producción como Asia Central. Rusia e Irán brindan competencia en este aspecto. Las sanciones económicas en contra de Irán y Rusia tienen como fin de reducir notoriamente su poderío energético. No basta en este contexto tener el control sobre la producción, sino la hegemonía requiere tener el control sobre la distribución del petróleo (y gas) desde los lugares de producción hacia los países consumidores. La crisis provocada por la OTAN y Washington en Ucrania debería servir para evitar que Rusia tenga el pleno control sobre el flujo de gas hacia la Unión Europea. Con el objetivo de mantener la hegemonía del petrodólar, EEUU busca causar una crisis económica profunda en Rusia. Las sanciones impuestas al país tienen como objetivo mantener a la Unión Europea dentro del área del dólar, comprando energía en otro lado y evitar a toda costa que se conecte con la Económica Euroasiática. La firma de un Tratado de Libre Comercio entre la UE y los EEUU en medio de la crisis sería la mejor garantía para mantener a Europa dentro del área del dólar y fuera de Eurasia.   
El 67% del petrolero y el gas que consume Europa lo importa de Rusia. Como el abastecimiento atraviesa en buena medida Ucrania, la administración Obama ha hecho cuanto estaba en su poder para controlar el flujo del gas del este al oeste y socavar la integración económica rusa en la UE. En este contexto, EEUU ha saboteado también la construcción de un gasoducto que comunicaría a Rusia con Europa del Sur a través de Bulgaria. La política norteamericana recibe un revés tras otro. Putin ha encontrado así una vía para evitar las sanciones económicas. Es preciso anotar que Turquía se negó a suscribir las sanciones a Rusia. El 1 de diciembre de 2014, el Presidente ruso Vladimir Putin cerró un histórico acuerdo con el Presidente turco Tayyip Erdogan. El gasoducto del Sur (South Stream) que trasportaría gas de Rusia a Europa vía Bulgaria será sustituido por otro gasoducto (Turk Stream) que hará lo mismo pero ahora vía Turquía.
Con ello la alianza Putin-Erdogan ha dado al traste con elgasoducto que iba desde Qatar a la UE (Nabucco Pipeline) y que se suponía que tenía que atravesar Turquía pero bajo controles occidentales. La ventaja del Turk Stream para Turquía sería que el país obtendría  una mejor posición de negociación frente a la UE. Esta trascendente decisión indica que Ankara se inclina menos por el euro-atlantismo y va más a por integración euroasiática. Si Turquía se vuelve realmente hacia el este y se une al bloque ruso en ascenso, los políticos estadounidenses van a tener que descartar la mejor parte de sus planes estratégicos (Vea, Mike Whitney, Que hable Turquía, en Rebelión, 9 de diciembre de 2014).
Washington parece estar dispuesto a defender el petrodólar hasta las últimas consecuencias. La especulación es un motor importante en la formación de los precios del petróleo. Aquellos que financian estas empresas petroleras en Estados Unidos, sin duda también han alimentado la burbuja del petróleo, subsidiándolo. Es un arma que está sobre todo en manos de los grandes bancos en Wall Street. Entre 2000 y 2008 se produjo un aumento espectacular del precio del barril de petróleo, que pasó de 20 a 120 dólares. Semejante ascenso no puede ser atribuido simplemente a la ley de la oferta y demanda.  El pico que se produjo en 2008 fue la culminación de ese proceso. Una vez declarada abiertamente la crisis financiera en septiembre de 2008 presenciamos un desplome de los precios desde 120 a 40 dólares/barril en marzo de 2009. Entre esta fecha y abril de 2010 el precio del crudo se recuperó hasta los 84 dólares/barril y desde marzo de 2011 hasta marzo de 2014 se observan oscilaciones en una banda en torno a 110 dólares/barril. El elevado precio del petróleo, causado sobre todo por la especulación, permitió la creación de un mercado del petróleo de esquisto. Este mercado aparece en primer lugar en los EEUU. La consecuencia de este nuevo mercado fue el fomento de  la oferta cción de petróleo.  
La inyección de dinero en la economía norteamericana provoca una baja en la capacidad de compra del dólar, o dicho de otro modo,  observamos un aumento en el precio de las materias primas en dólares, como ha sido el caso con el petróleo. Los sucesivos programas de expansión cuantitativa  QE (desde fines de 2009 ha habido tres en EE.UU.) han alcanzado varios billones de dólares. La expansión cuantitativa  (Quantitative Easing en inglés o QE), es un programa de estímulo cuyo elemento principal es la compra de deuda pública a modo de inversión por parte de un banco central y en este caso la Reserva Federal. Lo que pasa con la política de expansión monetaria es que estos activos de supuesto respaldo, en realidad son bonos basura que pierden valor al depreciarse el dólar.
Esta situación les preocupa mucho a los principales poseedores de bonos (basura) del Tesoro de EE.UU., como es el caso particular de China. GEAB es de la opinión que China se ha convertido en el FMI de los EE.UU al obligar al imperio a abandonar la expansión monetaria para evitar una continua baja en el poder adquisitivo de sus reservas internacionales en dólares. Sin embargo, también fue interés de EEUU acabar, al menos temporalmente, con los programas de QE en EEUU. Veamos esta idea algo más de cerca.

Los inversores de Wall Street han presionado a Japón de bajar las tasas de interés para así pedir poder tomar prestado dinero casi gratuitamente en Japón e invertirlo en bonos del Tesoro y acciones de EE.UU. El resultado de este ´carry trade´, es una apreciación relativa del dólar frente al Yen. El Banco de Japón lanzó entre 2011 y 2012 un programa de QE por el monto de $1,1 billones de dólares y en 2013 el nuevo primer ministro Shinzo Abe dejó el programa de QE sin límite alguno. El Banco de Japón repone los recursos de los fondos de pensiones del gobierno (tal vez el más grande del mundo) a cambio de Bonos (chatarra) del Tesoro de EEUU con lo que en los libros contables todo parece en orden. En esencia la política implica un asalto a los  fondos de pensiones del gobierno de Japón (dinero con respaldo) a cambio de papeles sin valor (los bonos chatarra). EEUU obligó a Japón de aplicar esta política de expansión monetaria, salvando eficazmente el mercado de bonos del Tesoro norteamericano y empujando hacia arriba la Bolsa Valores de Nueva York.

Desde junio de 2014 el BCE introdujo tasas de interés negativas para que los bancos obtengan dinero sin costo. Es más barato y más lucrativo para los bancos, prestar dinero a especuladores que invierten en Bonos del Tesoro de Estados Unidos y acciones en la Bolsa de Nueva York que prestar para levantar la economía real en la UE. Una significativa proporción del QE del BCE se invierte en acciones y en bonos del Tesoro de EEUU, encareciendo no solo el precio de los bonos del Tesoro sino también el del Dólar, al menos en términos relativos al Euro. En los últimos meses el dólar se ha fortalecido significativamente frente al Euro. En realidad, el fortalecimiento del dólar está ligado a las actividades monetarias combinadas del Banco Central Japonés (BoJ) y del Banco Central Europeo (BCE). No tiene nada que ver con el cuento de hadas de una economía de EE.UU. que funciona a las mil maravillas.

Con la gran demanda de dólares, su precio en el mercado tiende ir hacia arriba. Los precios de los recursos naturales, como el petróleo, expresados en dólares tienden a ir a la baja. La sobreoferta del crudo en el mercado debido a la gran oferta de petróleo de esquisto hace bajar el precio del crudo. La especulación a partir de ahora es a la baja. Con ello los precios de petróleo en dólares tienden rápidamente a la baja. Estalla así una guerra de precios de petróleo a la baja que apunta a generar una crisis en Rusia por la fuerte contracción de sus ingresos de gas y petróleo. Frente a los ingresos decrecientes, países como Rusia pero también Arabia Saudita se ven en la necesidad de incrementar la oferta de recursos energéticos no renovables. El resultado final es un bajón en el precio de petróleo de más de 50% ya que el 5 de enero de 2015 se cotizaba en $49/barril frente a 110 unos nueve meses antes.

La guerra de precios de petróleo debía funcionar como un arma geopolítica para subordinar a Rusia e integrar cualquier país que aún se resista, como Venezuela o Irán, en ese nuevo orden mundial de la globalización neoliberal. El objetivo fue conseguir una severa recesión económica en todos estos países y especialmente en Rusia, provocando así “revoluciones de terciopelo” acompañadas, idealmente, de cambios de regímenes. Desde principios del año 2014  el rublo había perdido 60% y durante solamente una semana en diciembre de 2014 perdió incluso un 20%. El Banco Central de Rusia aumentó las tasas de interés de 10.5% a 17% para hacer más atractivo el rublo para los inversores extranjeros. Los medios occidentales lo veían como señal de nerviosismo y ya cantaron victoria que pronto el régimen político bajo la presidencia de Putin caería.
1.       a.      El efecto bumerang
Cuando en el pasado mes de diciembre el rublo ruso comenzó a caer precipitadamente, y surgieron rumores de que Rusia simplemente no tenía los fondos suficientes para frenarlo, los precios de las acciones de las compañías energéticas rusas cayeron seriamente, y los inversores comenzaron a venderlos antes de que se depreciaran aún más. Rusia ha hecho un movimiento de ajedrez inesperado, escribe InSerbia. Según la publicación, debido a la caída del rublo, Moscú fue capaz de recuperar la mayor parte de sus activos, que estaban en manos de propietarios extranjeros, y además logró recibir ganancias por valor de 20.000 millones de dólares en tan sólo unos días. Según explica el portal serbio, Putin esperó una semana y cuando el precio de las acciones cayó drásticamente, ordenó inmediatamente comprar los activos que estaban en manos de estadounidenses y europeos. Todos los ingresos del petróleo y el gas permanecerán así en Rusia y el rublo crecerá por sí mismo, sin tener que gastar las reservas de divisas y oro, agrega el portal (Vea, InSerbia, La inesperada ‘jugada’ de Rusia con sus activos de petróleo sorprende a Occidente, 3 de enero de 2015,http://actualidad.rt.com ).

Los medios occidentales dejan la impresión que es cuestión de tiempo para que el régimen actual de Moscú caiga. No divulgan para nada que el presidente Putin está gozando de una popularidad desconocida de al menos el 80% de la población. El presidente Putin es considerado un héroe en su país incluso por la oligarquía. Gracias a sus reducidos costes de producción, Rusia y Arabia Saudita acordaron incrementar aún más su oferta de petróleo ya no solo para poder obtener más beneficios, sino para dar un contragolpe a EEUU. Tras la negativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de rebajar su producción, decidida en la reunión del 27 de noviembre de 2014, la tendencia a la baja del precio del petróleo ya ni tiene visos de moderarse. Si la baja del precio de petróleo mediante la especulación bien podrá haber formado parte de un plan a largo plazo para dejar en crisis a Rusia, lo interesante es que un efecto bumerán cayó sobre la industria de petróleo de esquisto norteamericano al seguir bajando los precios de petróleo. La caída del precio de petróleo, en otras palabras, ha ido más allá de sus objetivos.  (Vea, GEAB 90, diciembre de 2014).
¿Por qué Arabia Saudita, tradicionalmente país aliado con EEUU, entra en alianza con Rusia? Aquí tenemos algo que no nos informan los medios de comunicación. De acuerdo con Jim Willie los Sauditas se enteraron que su oro depositado en un banco suizo fue robado por la élite financiera de la City de Londres y Wall Street. El Departamento de Finanzas de EEUU investigó el banco UBS de Suiza aludiendo que tenían cuentas extranjeras ilegales para evadir impuestos y pudo tomar el control del banco en 2011. En realidad decomisaron el oro que Arabia Saudita tenía depositado en el banco UBS. Hace pocos meses otro tanto sucedió con el oro de Emiratos Árabes Unidos. El oro así sustraído se canaliza vía los centros financieros de Londres y Nueva York, para venderlo a China. Es obvio que los Sauditas no gustaron de la maniobra y  se aliaron con Rusia. A partir de ese momento son Rusia y Arabia Saudita quienes determinan el precio de petróleo y ya no EEUU junto con Arabia Saudita (vea, Jim Willie: Global Trade In Dollars Has Decreased By 50%, www.silverdoctors.com,28 de diciembre de 2014).
Para aplastar a los productores de petróleo de esquisto en Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudí tendrían que vender más petróleo y a un precio bajo por un período prolongado de tiempo. Para quebrar las piezas claves de la industria estadounidense del petróleo de esquisto el equipo de GEAB cree que el precio del petróleo debe estar por debajo de 50 dólares por un período de al menos 6 a 12 meses. Lo anterior se debe a los derivados (una especie de seguros contra un desplome de precios). La mayoría de los productores de petróleo de Estados Unidos están cubiertos o asegurados contra una bajada del precio del petróleo. Un cambio hacia abajo en el petróleo significa que alguien, la contraparte de esta cobertura, tendrá que pagar por las pérdidas sufridas. La mayoría de estos productos tienen un mecanismo de apalancamiento o re-aseguro. Si el precio del petróleo cambia 1 dólar, estos productos cambian 2, 3 y a menudo más dólares por el apalancamiento.

Mark Armstrong, afirma que con un precio por debajo del $57 por barril ya aumentaría seriamente el efecto de apalancamiento. Este proceso tendrá un impacto más allá de las fronteras norteamericanas. Hay  bastantes intereses fuera de los EE.UU. metidos en este mercado de esquisto, como los mercados de divisas de Gran Bretaña,  Alemania y Suiza así como bancos holandeses e israelíes. Cuando la incapacidad de pago de la deuda entra en juego, el sistema entero sufrirá un efecto domino internacional, incluyendo fondos de pensiones, bancos, el mercado accionario y otros inversores que entraron en el juego. Rusia y Arabia Saudita han invertido, de esta manera, la original política de golpear a Rusia en un contragolpe, hecho que lo transforma en un acto insurreccional. (Mark Armstrong,Derivatives Market $280 Trillion – Is It Really A Time Bomb?,22 de diciembre de 2014, www.armstrongeconomics.com).

El actual precio del petróleo ya ha afectado seriamente la industria petrolera norteamericana basada en  las nuevas tecnologías a través de fracturas provocadas en la roca por medios hidráulicos y químicos, un proceso muy contaminador que se conoce como ´fracking´. De acuerdo con la investigación del equipo GEAB, el petróleo de esquisto aún es rentable con un precio entre 60 y 80 dólares/barril. Los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG) como Arabia Saudí junto con países como Rusia tienen costos de producción mucho más bajos. Bernstein estima que la inversión en el sector petrolero en EEUU podría caer en un 75% si el precio del barril de petróleo se mantuviese alrededor del $50. Con un precio por debajo de los $60 el barril (estaba en $53 el 31 de diciembre de 2014), ya amenaza otro pánico financiero. Las crecientes deudas en el mercado de petróleo de esquisto, pronto serán catalogadas como bonos chatarra. Al igual que con la crisis bancaria, el equipo GEAB ni se sorprendería de que conocidas compañías petroleras como BP o Shell dejaran de existir de la noche a la mañana (Vea, GEAB 90 diciembre de 2014 y Mike Whitney, The Oil Coup US-Saudi Subterfuge Send Stocks and Credit Reeling, en www.counterpunch.com, 17 de Diciembre, 2014).

Para sostener la guerra económica contra Rusia, Wall Street ha presionado a la Unión Europea profundizar el QE. En este caso el dólar se fortalecerá ante el Euro pero el precio del petróleo seguirá a la baja. Los dólares tomados en préstamo, en Japón y Europa, a tasas de interés cero e invertidos en EEUU (el llamado ´carry trade’) en proyectos riesgosos como el petróleo esquisto alcanzan actualmente la suma de 9 billones de dólares. Con el posible colapso de esta industria de petróleo a la vista, también está en riesgo el mercado de derivados. De nuevo los bancos centrales tendrían que salir para cubrir las pérdidas de los bancos demasiado grandes para dejarlos caer, creando el espacio para otra aventura especulativa.

En China el año nuevo comienza a mediados de febrero. Es un momento a partir del cual, que autores como Jim Willie, esperan presiones fuertes para romper con el actual sistema monetario internacional. Según el último autor puede ser con un aumento sustancial en el precio del oro o que Europa, bajo presiones de Alemania, decidan no apoyar más el comercio exclusivo en dólares. Esto aceleraría la muerte del sistema monetario basado en el dólar. Cuanto más rápidamente se de este proceso, más probabilidad habrá que saldremos de la depresión global. Cuanto más tiempo continua el imperio del dólar, más profunda y larga será la depresión y mayor el riesgo de un Estado global fascista, sin fronteras ni ciudadanos. Con semejante proyecto de la élite financiera de Wall Street y la City de Londres parece no haber límite para la concentración de ingresos a costa de la economía real y a costa de capas cada vez más amplias de la población mundial (Vea, C. Serpa, It’s GAME OVER…The Dollar Is DYING!,http://www.gold-eagle.com 2 de enero de 2015).  

La batalla por el oro físico
En el mundo financiero es un dato generalmente aceptado que el precio del dólar va en el sentido contrario del precio del oro. Para mantener el precio del dólar artificialmente alto, el mundo financiero ha hecho de todo para mantener artificialmente bajo el precio del oro. (Koos Jansen, Checkmate: Is Russia Selling Oil For Gold?, www.gold-eagle.com, 18 de diciembre de 2014). La maquinaria de imprimir ´papeles de valor´ parece poder funcionar de manera infinita, pero no así en el mercado de oro. La intervención para suprimir el precio del oro, mediante contratos a futuro, es finita ya que requiere poder entregar tarde o temprano lingotes de oro físico. En los últimos cinco años, grandes cantidades de oro físico han sido comprados por China, Rusia e India en primer lugar. En el  mercado de oro de Shanghai (Shanghai Gold Exchange), se compró durante el último año 250 toneladas de oro por mes, o sea, unos 3 mil toneladas tan solo en el año 2014, equivalente a la producción mundial de oro por año. En la actualidad China es probablemente el mayor poseedor de oro en el mundo. 
Si bien no existen datos muy contundentes, se estima que China y Rusia poseen en este momento más de 20 mil toneladas de oro cada uno. Como buena parte de las adquisiciones son secretas, es difícil obtener información fidedigna.  En realidad China cuenta, según algunas estimaciones, incluso con unas 30.000 toneladas de oro. Entre 1983 y 2002 el gigante asiático reunió de manera opaca unas 20.000 toneladas de oro. En 2014 llegaría a 30.000. Jim Willie estima que Rusia alcanzó tener 25 mil toneladas de oro en 2014.  Asimismo estima que las reservas oficiales de EEUU prácticamente se han ido. La ´regla de oro´ desde Bretton Woods ha sido y seguirá siendo quien posee el oro pone las reglas. La demanda global de oro va más allá de estos dos importadores estrellas ya que muchos países en el este importan oro físico. India, por ejemplo, no queda muy atrás La pregunta que surge entonces es, ¿de dónde viene todo ese oro físico y por cuanto tiempo habrá oro en oferta? La incapacidad de entrega, en otras palabras, está a la vista.  (Vea, Nathan McDonald, Global Gold Demand Will Overwhelm the Manipulators, 21 de noviembre de 2014, www.sprottmoney.com y C. Serpa, It’s GAME OVER…The Dollar Is DYING!, www.gold-agle.com , 2 de enero de 2015 y Dmitry Kalinichencko, Grandmaster Putin’s Golden Trap, Ob.cit.).

Mientras el precio de oro tiende a la baja, el precio del dólar tiende al alza. El método clásico para lograrlo ha sido la venta de oro a futuro (títulos de oro de papel) y posponer la entrega de oro físico mediante la emisión de nuevos títulos. El volumen de ventas en el mercado de oro de papel, contando solo los contratos a futuro, se estima en 360 mil millones de dólares por mes. La entrega de oro físico, en cambio, no pasa de 280 millones de dólares por mes. Esto significa una relación de oro de papel versus oro físico de más de mil a uno (Vea, Koos Jansen, Ob. Cit.). Wall Street usa canales criminales para obtener oro que ocupa para poder cumplir a medias con las demandas más fuertes. Según nos informa Jim Willie, además del oro de Arabia Saudita que los ´bangsters´ robaron en la banca suiza, expropiaron 144 toneladas de oro de Libia, a partir de la caída de Gadafi y recientemente 33 toneladas de Ucrania. Otros países, como Chad, están en la mira. La supresión del precio del oro ha sido la norma en los últimos 20 años, política acompañada de actos criminales. Con la caída de las ´Torrres Gemelas´, el 11 de septiembre de 2001, desapareció de las bóvedas del ´World Trade Centre´ todo el oro físico valorado en un billón de dólares.
Existe una gran probabilidad que las reservas de oro físico de varios países europeos han sido arrendadas  a  bancos vinculados al mercado de oro como JP Morgan, Scotia, y HSBC, durante un plazo determinado, al término del cual el banco tiene la opción de comprar el oro arrendado pagando un precio determinado, devolverlo o renovar el contrato. En los libros, el oro (alemán por ejemplo) parece como bien guardado, pero en realidad está comprometido para mantener bajo control al precio del oro. Es por este motivo que prometan devolver el oro a Alemania apenas en un plazo de siete años. Mientras tanto Alemania pierde mucho de su soberanía para distanciarse del dólar. Así como Alemania, muchos países de Europa guardaron sus reservas en oro en la posguerra en lugares supuestamente seguros como Nueva York y la City de Londres.
Alemania que cuenta oficialmente con unas 3.395 toneladas de oro como reservas internacionales pidió la repatriación de las 1.500 toneladas guardadas en la Reserva Federal de Nueva York. En 2014, después de una lucha de varios años, el país solo ha recibido una fracción de todo lo que solicitaron y hay promeses de entregar lo restante durante siete años. La pregunta es si el oro alemán fue puesto en garantía o si incluso despareció del todo. Al no disponer de su oro, Alemania pierde soberanía monetaria frente al imperio de dólar para optar por su propio camino hacia Eurasia. Es curioso observar que Holanda si recibió fines de 2014 unas 122 toneladas de oro de regreso de la Reserva federal de Nueva York. La explicación posible es que los holandeses están más alineados con el imperio del dólar que Alemania. Ante la gran inseguridad acerca de la existencia o no de las reservas internacionales en oro físico, observamos una creciente demanda de repatriación de lingotes de oro, no solo desde las bóvedas de Nueva York sino también desde Londres.
Con todo observamos durante el año 2014 una vertiginosa caída del oro físico depositado en la bolsa de comercio de futuros de oro (COMEX en Nueva York) al pasar de 665,000 onzas en enero a 11,059 en el último cuatrimestre del año, prueba que los activos tipo oro-papel emitidos por los bancos ya no son convertibles en oro físico. Con ello, el precio del oro de pronto será fijado por el mayor tenedor de este metal precioso: el mercado de oro de Shanghái. El precio de este metal volverá a funcionar a partir de ese momento según la oferta y demanda de oro físico. Al ritmo que aumentará entonces el precio del oro físico, bajará también el precio del dólar. Es el momento también que podamos esperar que los bonos del Tesoro de EEUU serán vendidos en masa, haciendo caer el precio del dólar brutalmente. Será el fin de la era del dólar como moneda de referencia internacional hegemónica (Vea, Jim Willie, Shanghai Shock to Shatter the Gold Market!, 30 de diciembre de 2014, http://www.silverdoctors.com).
En este momento Rusia ya está lista para vender su petróleo y gas a Occidente a cambio de oro físico. Lo anterior funciona independientemente de si Occidente está o no dispuesto a pagar en oro. Putin vende recursos energéticos rusos e incluso uranio a Occidente a cambio de dólares americanos, que en este momento está artificialmente sobrevalorado. Con estos dólares Putin compra todo el oro físico que pueda de Occidente a precios artificialmente bajos. El Banco Central de Rusia puede utilizar el oro para pagar sus importaciones. Para China esta disposición de Rusia de comprar los bienes con el oro de Occidente resulta algo muy conveniente. China deja de esta manera de vender sus bienes en dólares. China no ocupa comprar más bonos del Tesoro de EE.UU. con sus dólares. China sustituirá de esta forma cada vez más los dólares por oro al exportar sus productos al mundo entero. Rusia compra bienes de China directamente en oro al precio de mercado y China compra los recursos energéticos de Rusia con el mismo oro. El dólar norteamericano no tiene lugar en este proceso. Es solamente un instrumento financiero de intermediación pero no necesario.

¿Hay amenaza de una guerra nuclear?
Al entrar al año 2015 podemos afirmar con Alberto Rabillota y parafraseando el Manifiesto Comunista, que “un fantasma recorre Estados Unidos y Europa: el fantasma del Vladimir Putin”, porque Putin es el Jefe de Estado de la única superpotencia en armas nucleares y convencionales que puede frenar, y llegado el caso responder en los hechos, a la política de agresiones militares de la OTAN para completar la hegemonía neoliberal a escala mundial. Las aspiraciones del dirigente ruso son negarse a supeditarse a, e incluso terminar con la unipolaridad que el mundo vive desde el derrumbe de la Unión Soviética. Para lograrlo negocia la creación de un orden internacional que permita a Rusia y a los demás países mantener la soberanía nacional. Y por si fuera poco el Presidente ruso ha dotado a su país con los medios de prensa, como Russia Today (RT), para dar a conocer al mundo la verdadera política del imperio y las alternativas políticas de su país, algo imperdonable para Occidente (Vea, Alberto Rabillota, “El fantasma que recorre Estados Unidos y Europa”, ALAI, diciembre de 2014).
Las experiencias de las fases liberales a ultranza del capitalismo en los siglos 19 y 20 mostraron su fracaso y fueron la causa de dos guerras mundiales. Hay que recordar que el fascismo fue y sigue siendo una consecuencia del (neo)-liberalismo, como señaló el historiador de la economía Karl Polanyi en 1944, y actualmente lo enfatiza Putin. El militarismo asumido por la élite financiera de Wallstreet y la City de Londres a través de la OTAN figura como la “solución” ante el fracaso del neoliberalismo y tiende a ir por el mismo camino. Para evitar la integración económica de Eurasia como bloque económico alternativo, las élites en el poder buscan someter a sus aliados-vasallos de la OTAN y en primer lugar Alemania y Japón, acorralando a Rusia y a China y sumergiendo en el caos a países de todos los continentes para así tomar posesión de una amplia variedad de recursos naturales de la periferia, desde el petróleo y el gas hasta el oro. Esa andanada de agresiones parece transformarse en un súper boomerang que golpea a la cabeza del imperio acosado por deudas y amenazas recesivas (Vea, Jorge Beinstein, “Cambios decisivos en el sistema global: Entre ilusiones y guerras desesperadas contra el tiempo”,Rebelión 31 de octubre de 2014).
Muchas personas en Occidente y especialmente los estadounidenses, aún creen en la vieja doctrina de la “destrucción mutua asegurada”, que implica que ambas partes disponen de tantos misiles nucleares que un ataque de uno de los dos bandos implicaría la destrucción de ambos contendientes. Eso quizás era así durante la guerra fría, afirma Paul Craig Roberts, pero desde entonces, muchas cosas han cambiado. Hubo un cambio de la doctrina militar de EE.UU. que eleva el estatus de sus armas nucleares desde el de disuasión y represalia al de ataques nucleares preventivos (´first nuclear strike´). La construcción de bases antimisiles cerca de las fronteras rusas, así como la militarización de las nuevas tecnologías por parte de EE.UU. dejan claro al Gobierno ruso que Washington está preparando un ´ataque nuclear preventivo´ contra Rusia. Estados Unidos desataría así una tercera guerra mundial con Rusia y China y, según opinión del periodista y analista político Paul Craig Roberts, solo sus propios aliados la podrían evitar (Vea, “Estados Unidos intenta desatar una tercera guerra mundial contra Rusia y China”, 1 febrero, 2014, www.paginatransversal.wordpress.com).
Creemos con el equipo de GEAB y Jim Willie que es remota la posibilidad de un eventual ataque nuclear preventivo entre Estados Unidos y Rusia. Nos preguntamos con Koos Jansen, sin embargo, en caso que por ´accidente´ sucediera, hecho que no es imaginario, ¿quién tiene más posibilidades de dar un golpe letal en este caso? Lo cierto es que la mayoría de ciudadanos norteamericanos e incluso europeos, están convencidos de la supremacía de la OTAN. Sin embargo, en los últimos años el arsenal nuclear estratégico de EE.UU. ha envejecido y se ha reducido notablemente. En EE.UU. estaban convencidos de que Rusia nunca resucitaría. Hoy las élites en los EEUU están conscientes de que se equivocaron, pero es tarde. Este hecho hace improbable que la OTAN recurrirá a un ataque nuclear preventivo. Los rusos se han dedicado a desarrollar una nueva generación de bombarderos, submarinos y misiles que tienen mayor capacidad de causar un primer ataque nuclear demoledor. Hay claros signos de que Rusia también se prepara para luchar y ganar un eventual ataque nuclear preventivo contra Estados Unidos.
1.       Rusia realizó con éxito el lanzamiento de un nuevo misil balístico intercontinental para submarinos y el país ya cuenta con submarinos nucleares silenciosos de ataque que son virtualmente indetectables cuando se sumergen. La Marina de Estados Unidos se refiere a ellos como “agujeros negros” ya que el ejército estadounidense no puede detectar. Estos submarinos pueden acercarse y se han acercado libremente a las costas de los Estados Unidos sin ser detectados. Eso significa que Rusia podría atacar EEUU desde estos submarinos prácticamente de sorpresa y sin apenas oposición.
2.       2.       Por primera vez en la historia, Rusia dispone de más ojivas nucleares estratégicas desplegadas que EEUU, según nos informan las últimas cifras publicadas por el propio Departamento de Estado de EEUU.
3.       La superioridad actual de la que dispone Rusia sobre la OTAN en cuanto a las armas nucleares tácticas, es aún más evidente.
4.       Los medios de comunicación rusos están reportando que el 60% de todos los misiles nucleares rusos tendrán la capacidad de evitar los radares en el año 2016.
5.       El presidente ruso, Vladimir Putin, ha iniciado un enorme “programa de modernización de armas”. Rusia está construyendo un sistema de misiles antibalísticos, el misil S-500, que supuestamente sería superior a cualquier sistema del que dispusieran actualmente los EE.UU. El bombardero estratégico ruso de nueva generación, el llamado PAK DA Estratégico, está en desarrollo y destinado a ser casi invisible a los radares y será capaz de transportar una enorme variedad de misiles convencionales y nucleares (Vea, “10 SEÑALES DE QUE RUSIA SE ESTÁ PREPARANDO PARA GANAR UNA GUERRA NUCLEAR CON EEUU”, 26 de noviembre de 2014, http://endoftheamericandream.com ).
6.       En cualquier operación militar y de carácter no-nuclear por la OTAN en territorio ruso, Occidente está condenado a perder. De acuerdo a Koos Jannsen, los generales del Pentágono con verdadero liderazgo en la OTAN se lo saben.  Una guerra nuclear contra Rusia no tiene chance ninguna ni el así llamado un golpe nuclear preventivo (“preventive disarming nuclear strike”). La OTAN simplemente no tiene la capacidad técnica para dar un golpe que dejaría totalmente desarmado a Rusia en términos nucleares y en todas sus manifestaciones. Una respuesta nuclear masiva en venganza sobre objetivos enemigos sería inevitable (Koos Jansen, Ob. Cit.).
Finalmente, un hecho reciente ocurrió el 26 de diciembre de 2014. Nos referimos a la respuesta definitiva que Rusia lanzó contra las provocaciones de Estados Unidos, afirmando que se reservaba el derecho a utilizar armamento nuclear aun en el caso de una agresión con armas convencionales, incluso, si esto alcanzará a sus aliados. “El presidente ruso, Vladímir Putin, ha firmado un decreto “sobre la doctrina militar de la Federación de Rusia” que introduce aclaraciones a la doctrina existente” (…).“El presidente ruso, Vladímir Putin, ha firmado un decreto “sobre la doctrina militar de la Federación de Rusia” que introduce aclaraciones a la doctrina existente (….) La decisión de cambiar la doctrina militar fue tomada el 5 de julio de 2013 después de la decisión correspondiente del Consejo de Seguridad de Rusia. Los cambios realizados en el documento fueron aprobados el 19 de diciembre (2014), informa el servicio de prensa del presidente (…). El punto 27 de la nueva versión de la doctrina militar dice que “la Federación de Rusia se reserva el derecho a utilizar armas nucleares en respuesta a ataques con armas nucleares u otras armas de destrucción masiva en contra de Rusia y/o de sus aliados, así como en el caso de una agresión a la Federación de Rusia con armas convencionales que suponga una amenaza para la existencia del Estado” “El presidente ruso, Vladímir Putin, ha firmado un decreto “sobre la doctrina militar de la Federación de Rusia” que introduce aclaraciones a la doctrina existente”. (Vea, Enrique Muñoz Gamarra, Últimas notas sobre recambio geoestratégico imperialista, ARGENPRESS.info, 30 de diciembre de 2014).

Por otra parte, complementando el plano geopolítico, mientras la opinión pública occidental trata de nadar en un verdadero océano de información sobre la formación de una supuesta coalición internacional para la lucha contra el «Emirato Islámico», es este último el que va cambiando discretamente de forma. El proyecto del Emirato Islámico coincide con el nuevo mapa estadounidense de división del Medio Oriente, publicado en 2013 por Robin Wright en el New York Times. Sus principales jefes ya no son árabes sino georgianos y chinos. Para Thierry Meyssan, esta mutación demuestra que el objetivo a largo plazo de la OTAN es utilizar el «Emirato Islámico» en Rusia y China. Es por eso que esos dos países están obligados a intervenir desde ahora en contra de los yihadistas, antes de que estos vuelvan para sembrar el caos en sus países de origen (Thierry Meyssan, ¿Quiénes son los miembros del «Emirato Islámico»?, 5 de enero de 2015).
El Ejército Árabe Sirio estima en al menos 250 000 el número de yihadistas extranjeros que han pasado por Siria en los 3 últimos años. El «Emirato Islámico» tiene intenciones de restar protagonismo a sus combatientes árabes y promover a los chechenos puestos a su disposición por los servicios secretos georgianos. Desde junio de 2014, Estados Unidos y Turquía han introducido en el noreste de Siria cientos de yihadistas chinos. Se trata principalmente de miembros de la etnia uigur, o sea chinos de la República Popular China pero musulmanes sunnitas turcófonos. El «Emirato Islámico» extenderá sus actividades a Rusia y China y que esos dos países son los blancos finales de sus acciones. La OTAN podrá seguir lanzando contra Siria sus hordas de yihadistas mientras sigue afirmando que lucha contra ellos. Pero cuando la OTAN haya extendido el caos a todo el mundo árabe, incluso en el territorio de su aliado saudita, enfilará el «Emirato Islámico» contra las dos grandes potencias en desarrollo, que son Rusia y China. Es por eso que esas dos potencias intervienen desde ahora y acabar con el embrión de ejército privado que la OTAN (Thierry Meyssan, Ob. Cit.).
Enrique Muñoz señala que China estaría dispuesta a combatir al Estado Islámico en Irak. Algunas notas en las prensas internacionales a este respecto han sido muy claras al señalar que China realizaría ataques aéreos contra el autodenominado Estado Islámico y el Levante (EIIL) en Irak. Al saber que este grupo paramilitar es una sección del ejército estadounidense, lo anterior es una clara advertencia a Estados Unidos a fin de que desista de sus macabros objetivos. De producirse una intervención militar china en esta región, llevaría dos opciones y una muy clara: o la agudización del conflicto o a la obligada retirada del ejército estadounidense de Siria y Ucrania, tal vez con algunos acuerdos secretos con Rusia. Para el autor, la segunda opción es la que debe imponerse (Vea, Enrique Muñoz, Ob. cit.).

¿Cómo se ve el futuro cercano?

Por el momento Occidente puede gastar los recursos y realizar toda clase de esfuerzos para incrementar artificialmente el poder adquisitivo del dólar, bajando el poder adquisitivo del oro y reduciendo así también el precio del petróleo. El problema, como vimos, es que los stocks de oro físico no son ilimitados. Cuanto más devalúa Occidente el precio del oro y el petróleo frente al dólar, tanto más rápidamente se agotarán los stocks de oro físico en Occidente. Este hecho es percibido por algunos expertos como una estrategia para dominar el mundo causando la bancarrota de Occidente. Es la guerra mundial monetaria que se está llevando a cabo. En esta guerra mundial el poder está pasando a Asia ante nuestros ojos. Significa que China puede fijar el precio del oro y que viviremos en un mundo centrado en China, donde las reglas son diseñadas por los que disponen de oro. La burbuja del dólar está por estallarse. Las consecuencias serán impredecibles. Los tipos de cambio de divisas resultarán prácticamente imposibles.

Serguei Griniaev, director general del Centro de Estudios y Previsiones Estratégicas de Rusia, estima que cuando estalle la burbuja del dólar, Estados Unidos adoptará el amero. Al destruir por propia voluntad el dólar estadounidense, Estados Unidos privaría de esa moneda a los países que actualmente acumulan reservas de billetes verdes. La presencia de la OTAN en la Unión Europea presiona para anexar la eurozona y al menos fusionarla con la zona del amero. La firma del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) entre EEUU y la UE le sirve de base. Más eficientes nos parecen ser las presiones económicas mediante la retención de las reservas en oro de los países europeos en Nueva York. La nueva arquitectura de la gobernanza mundial con Eurasia como nuevo eje central del mundo podría darse en el marco de la próxima cumbre Euro-BRICS en Rusia (Ufa) en julio de 2015. Con ello EEUU podría quedar aislado como la nueva periferia. El amero se proyecta asimismo en la Alianza del Pacífico –constituida por México, Chile, Perú y Colombia–, además de El Salvador, Panamá y Ecuador que ya operan con el dólar. Alfredo Jalife-Rahme calcula que existirá una «zona amero que incluirá a otros países latinoamericanos como Costa Rica, Perú, Honduras, Panamá, Bermudas y Barbados. El anuncio del amero inaugura el principio del apocalipsis de la economía mundial y la pregunta es cómo reaccionará América Latina ante ello (Vea, Alfredo Jalife-Rahme,El amero, ¿nueva divisa de la Unión Monetaria de América del Norte?, La Jornada, México, 2 de enero de 2015).

Se puede afirmar con Pepe Escobar, que el giro geopolítico hacia la integración Rusia-China es la mayor maniobra estratégica de los últimos 100 años. El máximo plan maestro del presidente de China, Xi va más allá del amero y no es ambiguo: una alianza comercial Rusia-China-Alemania. Los empresarios y los industriales alemanes lo desean ardientemente, aunque los políticos alemanes todavía no se dan cuenta. Xi y Putin están construyendo una nueva realidad económica en el campo eurasiático, llena de ramificaciones políticas, económicas y estratégicas cruciales. La integración eurasiática prevalece con el paso del tiempo y Wall Street se convertirá en una especie de bolsa de valores local. China y el mundo emergente multipolar, sin embargo, todavía están trabados en el modelo neoliberal existente (Vea, Pepe Escobar, El imperio del caos está perdiendo el partido, www.voltairenet.org , 5 de enero de 2015). 

Queda la pregunta de cómo se estructurará entonces el nuevo sistema monetario internacional. Rusia y China lideran la iniciativa de buscar un anclaje de sus monedas en el oro, reemplazando al petrodólar. Eso significa que EE.UU. y sus aliados serán relegados a un estatus de periferia. Para evitar ser reducidos al estatus de periferia, los países europeos procuran repatriar su oro ´bien guardado´ en la bóvedas de EEUU para poder mirar con autonomía hacia el Este. Al mismo tiempo una gran demanda de plata a precios artificialmente bajos constituye una alternativa. Los Países Bajos repatriaron en 2014 más o menos 122 toneladas de oro y Alemania ha procurado repatriar su oro pero lo ha logrado apenas en una pequeña parte. El Banco Central de Bélgica y de Austria está en las mismas. Al negarse a entregar las barras de oro físico, las naciones pierden su soberanía monetaria, por lo que todo país con reservas ahí, al no retirarlas pronto o podrían ser liquidados con certificados de oro de papel sin ningún valor. Que nadie lo dude, lo harán si las repatriaciones continúan (Vea, Jeff Clark, 7 Questions Gold Bears Must Answer, www.theburningplatform.com , 9 de diciembre de 2014).

Está China en la posición de lograr que su moneda (renminbi) sustituya al dólar como la principal moneda de referencia internacional. Hay dudas al respecto. Existen voces del campo Occidental que China pronto se perfilará como el principal miembro del FMI, al participar fuertemente con su moneda en los Derechos Especiales de Giro (DEG´s). Los DEG´s estarían respaldados por una canasta internacional de monedas. China se transformaría en el principal gestor para la recomposición del existente sistema bancario internacional. Shanghái y Hong Kong sustituirían a Nueva York y la City de Londres y la elite financiera de Wall Street probablemente migrará con ellos. China aparecería como la nueva superpotencia que encabezaría un gobierno global donde la actual élite financiera de Wall Street y la City de Londres aún podrían co-gobernar. Bajo este gobierno global, diseñado por los Rotschild´s, no existiría más soberanía nacional. Para la humanidad sería el peor escenario futuro imaginable. La nueva élite financiera gobernaría al mundo sin reconocer fronteras ni ciudadanos.
Sin embargo, en este caso, el rol de Rusia seguiría una incógnita. Estamos claros que mientras haya una escalada del conflicto contra Rusia, ninguno de los dos países cooperara con el proyecto de un gobierno global con una moneda  global propuesta por el FMI ya en 2010.  Por el otro lado tenemos bien claro que China y Rusia, con sus enormes reservas de oro físico, son capaces de anclar su moneda en el oro. El anclaje de las monedas en oro limitaría seriamente la especulación internacional y dejaría descartado un mercado de Bonos del Tesoro como medio de pago sin límites. Con el patrón oro no hay lugar para una moneda fiduciaria. La misma dejaría de existir. Estimamos que el patrón oro jamás será permitido a través de la plataforma occidental (Vea, Can the Bankster Elites Take Down Russia?, The Doc., 25 de diciembre de 2014,  www.silverdoctors.com ).
La actualidad se pueda resumir como el fracaso de la elite financiera internacional de Wall Street y la City de Londres al no poder imponer un gobierno global. Con este fracaso precisan las soluciones a partir de las integraciones regionales como un modelo de construcción de la gobernanza mundial multipolar del siglo XXI. La mayoría de las alternativas socioeconómicas, afirmaAlberto Rabilotta, no rebasan el marco de un sistema capitalista “mixto”, y sin embargo constituyen una grave amenaza al sistema neoliberal, porque están adquiriendo importancia regional en el desarrollo de proyectos de cooperación económica, financiera y monetaria, como es el caso con el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en América latina con Caricom, Mercosur, ALBA, Unasur y CELAC, sin hablar del proceso regional de escala monumental que implican los acuerdos de cooperación y planificación entre Rusia y China. No hay duda que los “occidentalistas” harán de todo para impedir esta iniciativa de construir un mundo multipolar con mayor soberanía nacional y regional. Lo que más temen en EEUU desde la Primera Guerra Mundial es que Eurasia llegue a ser el nuevo centro del mundo (Alberto Rabillota, El fantasma que recorre Estados Unidos y Europa…. www.rebelion.com, 13 de diciembre de 2014).

En torno del BRICS, las integraciones eurasiáticas, latinoamericanas, etc. buscan desarrollar mercados comunes que remplacen a los mercados occidentales declinantes generando de ese modo una dinámica capaz de salvarlos del desastre global conducido por Occidente. Pero esa transición enfrenta problemas de casi imposible solución afirma Jorge Beinstein. Los emergentes periféricos necesitan tiempo para reconvertirse y adaptarse a los mercados de reemplazo internos y externos. Si los capitalismos centrales se derrumban a corto plazo los emergentes sufrirán el impacto de esa retracción y entrarán en un período de crisis explosivas. Para que los capitalismos centrales no se derrumben a corto plazo, prolongando así una suerte de declinación controlada, sería necesario que los mismos preserven sus privilegios monetarios (hegemonía del dólar) y comerciales. Esto sucede en la actualidad a costa de la estabilidad económica y política de los capitalismos emergentes. En otras palabras, habrá caos o caos (Vea, Jorge Beinstein, Entre ilusiones y guerras desesperadas contra el tiempo

Condiciones objetivas para que movimientos sociales y políticos cuestionen el sistema
Algunos años antes de la Comuna de París Proudhon describía a la Francia decadente de su tiempo de la siguiente manera: “Todas la tradiciones están gastadas, todas las creencias anuladas, en cambio el nuevo programa no aparece, no está en la conciencia del pueblo, de ahí lo que yo llamo ‘la disolución’. Es el momento más atroz en la existencia de las sociedades”. Como sabemos unos pocos años después, desde lo más profundo del desastre emergió la Comuna de París (1871), insurgencia efímera pero decisiva que iluminó las rebeliones del siglo XX.
Países centrales con menor potencial de ruptura sistémica
Para llegar hoy a cuestionar el sistema capitalista en su raíz, se cuenta con dos vías: una sociedad puede llegar a luchar por un cambio no reformista a partir de una situación en que nunca existieron las condiciones objetivas para el reformismo; o reco­rrer el “camino invertido” a partir de un retroceso prolongado en la estabilidad económica, social y por ende política. Lo anterior ocurre cuando en países donde ha estado instaurado el reformis­mo por un buen tiempo, se da un aumento considerable y dura­dero en la capacidad de reemplazo de la fuerza laboral. El mundo del siglo XXI es diferente del de los siglos XIX y XX. En el XIX y las primeras décadas del XX, sólo se podía dar la primera vía, ya que el reformismo apenas se estaba instalando. El capitalis­mo del siglo XXI es completamente distinto, ya que hay muchos países con larga trayectoria reformista. Es, además, diferente del siglo XX, el hecho de que ya no está el socialismo realmente existente como re­ferente. Ante la actual crisis del capitalismo, una pregunta clave es: ¿resulta posible que, ante la actual Depresión del Siglo XXI, en los países centrales se cuestione la racionalidad económica ca­pitalista en su raíz y se reivindique un proyecto pos-capitalista?
Hasta 1980 el mercado de trabajo operaba sobre todo dentro de los límites de las fronteras nacionales; desde fines del siglo XX se da la constitución de un mercado mundial de trabajo. Según un estudio de la OIT, la clase trabajadora potencialmente dispo­nible para la explotación del capital transnacional se duplicó, al pasar de una PEA de 1,46 mil millones en 1985 a casi 2,93 mil millones en el 2000. En esencia, la globalización del mercado mundial de trabajo significa una mayor capacidad sustitutiva de la fuerza laboral en el mundo entero. Esto implica una tendencia mundial a la baja de los salarios, un aumento en la jornada de trabajo y un empeoramiento en las condiciones laborales en el mundo entero; es decir, en centro y periferia. Este proceso es­tructural se agravó aún más con la crisis financiera de 2008 que desembocó en la Gran Depresión del siglo XXI.

A partir de la crisis financiera y la consecuente Gran Depre­sión del Siglo XXI hay fuertes alzas en las tasas de desempleo en los países centrales. En Grecia y España se observan en términosreales tasas superiores al 25%. Las tasas de desempleo juvenil (entre 16 y 24 años de edad) superan incluso el 55% y tienden al alza. Con ello, empeoran los seguros de desempleo y aumenta la presión sobre el mercado de trabajo; la inseguridad económica viene hacia abajo y, con esta también, la seguridad social. Las pensiones de vejez están en discusión, en todo lado aumenta la edad para poder pensionarse con la excusa que la esperanza de vida (al nacer) aumentó, una medida nada adecuada para la ar­gumentación.  

Es preciso, también, analizar la esperanza de vida de perso­nas al cumplir los 60 años de edad en países de altos ingresos. Este indicador aumentó entre 1990 y 2012 en un 16% para los hombres y 13% para las mujeres; y 6% y 16%, respectivamente, en los países de ingresos medio-altos. La probabilidad de que la población en edad activa fallezca antes de cumplir los 60 años de edad (la población cotizante) en los países de alto ingreso baja en un 22% para los varones y un 13% para las mujeres. En los paí­ses de ingresos medio-altos esta cifra baja incluso un 30% para hombres y mujeres. La baja de mortalidad en la población activa aumenta la población cotizante; la baja en la mortalidad de la población cotizante significa, además, un ahorro en las pensio­nes de viudez 15. La edad de pensionarse tiene más que ver con el desmantelamiento del régimen de pensiones por las inversiones especulativas y parasitarias de los fondos de pensiones que con la esperanza de vida. Cuando el mercado de derivados se desplome de pronto nos anunciarán una pensión ´post mortem´.

A partir de la creciente inseguridad económica y social he­mos visto movimientos sociales masivos como el de los indigna­dos en España o ´Occupy Wall Street´ en EE. UU.; una cosa, sin embargo, es la indignación y otra un planteamiento político críti­co hacia el sistema como tal. Calza en este contexto preguntar las posibilidades de un cuestionamiento popular de la racionalidad económica vigente en los propios países centrales. Con la capa­cidad sustitutiva mundializada se puede descartar un posible re­greso a la situación de del Estado de Bienestar del pasado. A nivel de las subjetividades, sin embargo, se mantiene la esperanza de que después de unos años se pueda regresar a la situación ante­rior. Han de pasar años de crisis y retroceso para que la población tome consciencia de la situación objetiva. En un primer momen­to la población no deja de creer en el sistema vigente, pues bajo el reformismo se instauró y se consolidó la seguridad económica y social; por lo que perduró la fe en el reformismo político. Esta fe no se destruye de un año para otro, ni eventualmente de una generación para otra.

En un primer momento, las masas populares siguen creyendo firmemente en las relaciones sociales existentes. La defensa del statu quo a toda costa, a todo precio y a costa de otros (inmigrantes y minorías en general) encuentra tierra fértil. La defensa del derecho de estar en las ‘sagradas’ relaciones capitalistas en su crisis de legitimidad, lleva la política popular hacia posiciones conservadoras, xenofóbicas y nacionalistas. Se expresa a través del derecho imaginado de salvar su nación, su cultura, su raza, a costa de todo. Cuanto más derechos económicos y sociales ha adquirido (un segmento de) la población, más derecho siente de estar dentro del sistema. En el siglo XX este nacionalismo popular constituyó la base para que se montara el capital monopólico de una nación con su proyecto fascista. En el siglo XXI, al capital financiero y transnacional no le interesa el nacionalismo, más bien lo contrario; la elite financiera global de Wall Street y la City de Londres, y sus grandes transnacionales, buscan más bien acabar con la soberanía nacional para crear un gobierno global bajo su liderazgo.

Los tratados de libre comercio entre la UE y EE. UU. no solo eliminan las fronteras para las grandes corporaciones, sino que las colocan por encima del Estado, acabando con toda la soberanía nacional; otro tanto sucede con el Tratado del Trans- Pacífico (TTP). Los diferentes tratados de libre comercio juntos en el mundo han de crear la base para que la élite financiera, con su sede principal en Wall Street y la City de Londres, cree, con las multinacionales asociadas, un Gobierno global sin fronteras ni ciudadanos. Sobre esta base se impone un mundo unipolar por encima de cualquier estado nación y sin compromiso con nada ni con nadie.

En medio del nacionalismo popular vigente en los países centrales, y no en último lugar en Europa, acabar con la soberanía nacional podría encontrar aún su resistencia. No es muy probable que el tratado de libre comercio cuente con la ratificación de los diferentes parlamentos; ni se logra fácilmente instaurar ese gobierno global sin obtener las condiciones subjetivas necesarias a nivel popular. Es preciso provocar entonces un suceso, suficientemente impactante, para generar una coyuntura que sirva de pretexto para acabar con la soberanía nacional, incluso en los países centrales. La crisis en Ucrania ha de servir de vehículo. A cien años de la Primera Guerra Mundial, los grandes medios están generando el clima de la amenaza de una Tercera Guerra Mundial. Según nos comunican los grandes medios, supeditados a los intereses de la élite financiera, el nacionalismo fue y sigue siendo una amenaza para otra gran guerra. Un gobierno global (manejado por la élite financiera de Wall Street y la City de Londres) alegan, acabaría de una vez por siempre con ese nacionalismo y sería la única forma de evitar una Tercera Guerra Mundial.

Lo que quieren provocar con la crisis en Ucrania, entonces, es la amenaza de otra gran guerra, para que el gran público de ambos lados del Atlántico, en el momento más crítico, espere que una ´comunidad internacional´, suficientemente amplia de ambas bandas (Occidente y el Este), apele a esta gobernabilidad global para evitar el desastre mundial. De esta forma, la mencionada élite financiera pretende aparecer como los salvadores de la humanidad, cuando en realidad están cometiendo, con la OTAN, un genocidio tras otro (Afganistán, Iraq, Siria, Ucrania, etc.). Si podamos hablar de un resurgimiento del neofascismo, no es tanto a nivel popular en los países centrales, sino en la política mundial diseñada y llevada a cabo desde Wall Street y la City de Londres. En nuestra opinión, es más probable que los BRICS se salgan con la suya que Occidente con su Estado Global. Lo que sí podemos esperar en el futuro cercano es un enorme caos económico, financiero y político, que podrá ser la coyuntura para que mundialmente que cuestione a fondo este sistema decadente. En esta coyuntura caótica podrán darse las condiciones objetivas y subjetivas que conllevan al agotamiento efectivo de la racionalidad económica vigente.

Países periféricos con menor potencial de ruptura sistémica.

a)       países con alta capacidad de reemplazo de la fuerza de trabajo.

En muchos países de la periferia las relaciones asalariadas aún no se han generalizado al no haberse expandido el capital en múltiples sectores y/o regiones. Cuando solo una pequeña mino­ría de la población está inserta en relaciones asalariadas (diga­mos menos de una quinta parte de la población económicamen­te activa, PEA), las relaciones de mercado no han penetrado en toda la sociedad. Se trata de naciones frágiles y víctimas fáciles de intentos neocoloniales. Este es el particular, pero no exclusi­vo caso, del África Subsahariana. Aunque la Organización Inter­nacional del Trabajo (OIT) no dispone de datos para todos los países, podemos mencionar los siguientes países africanos: Bur­kina Faso, Camerún, Chad, Madagascar, Malí, Malawi, Ruanda, Senegal, Sudán, Tanzania y Uganda. Para el sudeste asiático, la OIT observa estos bajos porcentajes en Afganistán, Bangladesh, Camboya y Laos. En América Latina y el Caribe, apenas está el caso de Haití.
Conforme la relación mercado-capital penetra más en la economía, mayor es la disolución del nexo no capitalista y la consecuente liberación de fuerza de trabajo para incorporarse al capitalismo. Podemos afirmar que en los países periféricos donde porcentaje de asalariados de la PEA va del 20 al 39%, el capital opera ya en forma más visible. Ahí las relaciones de intercambio son más monetizadas. Con todo, si bien en estos países el capital ha penetrado un poco más, las relaciones asalariadas son todavía minoritarias y a pesar de que hay cierta diferencia con los países anteriores, en esencia siguen siendo países frágiles y víctimas fáciles de intentos neocoloniales. En África, los países con información disponible cuya PEA está entre 20 y 39% de asalariados son Cabo Verde, Guinea Ecuatorial, Lesoto y Zimbabue; en Asia, Bután, Malasia, Indonesia, Mongolia, Nepal, Paquistán y Vietnam; mientras en América Latina y el Caribe no existe ningún caso.

En economías con una fuerza de trabajo asalariada clara­mente minoritaria, no hay estabilidad laboral ni seguridad eco­nómica o social. La elevada capacidad sustitutiva no requiere la conservación y reproducción de la fuerza trabajo en edades pro­ductivas. La vida más bien parece no valer nada. La probabilidad de morir en edad activa (entre 15 y 60 años de edad) en países con menos de 20% de asalariados de la PEA es superior al 25% en los mencionados países del sudeste asiático. Al igual que en Haití. Lo mismo se observa en 8 de los 10 países subsaharianos citados, y en tres casos (Camerún, Chad, y Uganda) esta cifra su­pera el 35%. Más de un tercio de la PEA en estas naciones fallece antes de cumplir los 60 años de edad. Es preciso saber que la mediana mundial ronda el 15%, y en países de altos ingresos menos del 5%. Conforme la relación salarial en la PEA se amplía a ni­veles entre 20 y 39%, la conservación de la fuerza en edad activa mejora levemente. La probabilidad de morir antes de cumplir 60 años es superior al 25% en 3 de los 11 países, y en los otros 8 está visiblemente por encima de la mediana mundial (15%).

Es especialmente en estos países frágiles donde suelen operar fondos soberanos, especuladores y otros gobiernos en el acaparamiento de tierras. Este acaparamiento ocurre a partir del llamado pico petrolero y el consecuente interés por la pro­ducción de agro-combustibles. Se acaparan tierras con el fin de extraer minerales; además, el acaparamiento es una manera de trocar capital ficticio (papeles) por riqueza real. En años pasados han cambiado de manos al menos 227 millones de hectáreas, la mayoría del África Subsahariana (Angola, Botsuana, Kenia, Li­beria, Madagascar, Mali, Mozambique, República Democrática del Congo, Senegal, Suazilandia, Sudán, Zambia, etc.). Tan solo en Liberia, el Gobierno ha concedido más de un tercio de la tierra del país (cuya superficie es de 96 mil kilómetros cuadrados) a empresas extranjeras de explotación forestal, mineras y agroin­dustriales. En Etiopía, se han asignado 23 millones de hectáreas aptas para producir jatrofa o piñón (un arbusto cultivado por sus frutos que producen aceite y por su capacidad de sobrevivir en regiones áridas).

En la República Democrática de Congo cambiaron de manos 12,8 millones de hectáreas: 10 millones a la agroindustria IDH 030 de África del Sur y 2,8 millones a China para cultivar palma africana como agro-combustible. En Zambia, dos millones de hectáreas han pasado a manos foráneas; en Sudan, 1,5 millones; y en Madagascar, 1,3 millones. El sudeste asiático ocupa el segundo lugar. En el período mencionado, en Filipinas, 1,4 millones de hectáreas fueron a manos chinas y; en Indonesia medio millón a Arabia Saudí. El traspaso de estas tierras sucede en connivencia con las instituciones financieras internacionales como el BM, el FMI, la OMC, así como con los gobiernos locales corruptos y sobornados al efecto.
Podemos distinguir diferentes tipos de resistencia vinculadas al actual acaparamiento de tierras, que se dan en un nuevo marco de descolonización: una lucha defensiva para resistir las expulsiones de personas de su tierra y una lucha proactiva en que las comunidades locales ocupan tierras, lo que supone un conflicto con el modelo dominante de agro-negocio. Ambos tipos son luchas a vida o muerte. Aunque estas luchas difícilmente se inscribirán en un proyecto poscapitalista, bien pueden sumarse al movimiento de los países no alineados en la lucha por un mundo multipolar. Esto significa, sin embargo, presión sobre los gobiernos nacionales en esta dirección. Las luchas con más éxito en este sentido son las que utilizan un abanico de tácticas que incluyen la movilización colectiva, la acción directa y la vía legal; hacen hincapié en establecer lazos con otros sectores y ejercer presión en los puntos claves de la “cadena” de desposesión/ incorporación adversa.

b)       Países con baja capacidad de reemplazo de la Fuerza de Trabajo

A medida que el capital se introduce en cada vez más sectores y zonas de un país, más avanza la desaparición de las formas no capitalistas de producción. Como resultado de este proceso, la clase trabajadora se transforma progresivamente en un ejército de asalariados. La creciente tendencia a la destrucción de las relaciones no asalariadas disminuye las posibilidades de sustitución o reemplazo de la fuerza de trabajo en el nexo capitalista por otra reclutada fuera de éste. Una proporción siempre mayor de trabajadores depende, para reproducir su fuerza de trabajo, de la venta de esa única mercancía que posee. Esta situación se dio en primer lugar en los países centrales. Toda Europa (incluyendo Rusia y Europa Oriental), los EE. UU., Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Japón, cuentan con más de 80% de asalariados y algunos países incluso con más del 90%. En estos casos, la conservación y reproducción de la propia clase trabajadora se vuelve una condición necesaria para la reproducción del capital. En la población de estos países observamos probabilidades muy bajas de morir en edad activa (15 a 60 años). Valores mínimos, 5%, observamos en Islandia, San Marino, Suiza y Suecia. Siguen con 6% Australia, Canadá, España, Holanda y Noruega. La fuerza de trabajo se conserva bastante mejor en estos países que en los EE. UU., donde la probabilidad de morir durante la edad activa supera el 10%.

Hoy, sin embargo, la relación salarial sobrepasa el 70% de la PEA también en numerosos países periféricos. En África tenemos las islas Mauricio (79%), São Tomé (71%) y Seychelles (81%), además de Sudáfrica (82%). En Asia tenemos Brunei (95%), Israel (87%), Malasia (74%), Omán (88%), Qatar (99%), Singapur (85%), Taiwán (75%) y Emiratos Árabes Unidos (97%). En América Latina tenemos Argentina (75%), Uruguay (70%), Chile (72%), Costa Rica (73%) y Surinam (80%). En el Caribe, además de Cuba, hay varias pequeñas islas con más de 80% de asalariados de la PEA como Antigua, Bahamas o Barbados. Cuando el nexo no capitalista disminuye a menos de 30% de la PEA, se limita la capacidad de reemplazo de la fuerza laboral. Ante esta baja de la capacidad de reemplazo, el capital se ve obligado a prolongar la vida media útil del trabajador.

Para mantener la productividad del trabajo en un período productivo más prolongado es necesario conservar y calificar esa fuerza laboral, pues únicamente así se preserva su productividad y, por ende, la fuente de ganancia. En cuanto desaparezca el nexo no capitalista y disminuya la capacidad de reemplazo de los trabajadores, también aumenta objetivamente la capacidad organizativa de éstos y se fortalece su capacidad reivindicativa. Como consecuencia, los salarios tienden al alza y la jornada laboral a la baja. Por eso, un mismo trabajo es mejor pagado en un país con baja capacidad de reemplazo que en una nación con capacidad sustitutiva más elevada. De ahí que los flujos migratorios netos se den desde estos países últimos hacia aquellos con remuneraciones mejores, con mayor estabilidad laboral y seguridad económica y social.

Al tiempo que asciende objetivamente la capacidad organizativa y combativa de la clase trabajadora, la burguesía como clase comienza a ser igualmente parte interesada en mejorar la reproducción y conservación de la fuerza de trabajo. Desde ese momento, las luchas en materia salarial y condiciones de trabajo tienden a llevar a las partes a la mesa de negociación y cada vez menos al campo de batalla. Desde ese momento histórico los sindicatos suelen adquirir carácter institucional, legal, pero a la vez reformista. Todo esto comienza a tener la apariencia de una relación pacífica entre dos clases antagónicas. Es la era del llamado “Estado de bienestar”. El Estado, antes en esencia un poder represor, adquiere a partir de ahora un carácter reformista, y donde impera el reformismo político no cabe esperar mayor cuestionamiento del sistema capitalista.

Dejando de lado las especificidades políticas, la reducida capacidad de reemplazo de la fuerza laboral en estos países no solo exige la conservación y reproducción de la fuerza de trabajo activa, a partir de ahora requiere además el reemplazo generacional. Éste solamente se garantiza con la conservación de la fuerza laboral en el ámbito familiar. La proporción de la población que fallece durante la edad activa, se reduce de manera muy clara. Esto no es válido nada más para los países centrales, el mismo fenómeno se observa en los países periféricos con estas características. La proporción de la población en edad activa que muere entre los 15 y 60 años, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es inferior al 10% en 8 de los 9 países mencionados en Asia y en 3 de los 5 países de América Latina (hay dos con 11%). En el Caribe observamos a Cuba y Barbados con menos de 10% y hay 3 islas con 12%. En África, la situación es más compleja. En las islas Mauricio, São Tomé y Seychelles el cuadro es algo menos positivo al fallecer todavía un 15% de la población en edad activa antes de cumplir sus 60 años.

Es obvio que un régimen político reformista no surge de manera automática a partir de la reducida capacidad de reemplazo de la fuerza de trabajo. Así, observamos en Asia casos (Omán y Brunei) donde impera la sultanía con un monarca absoluto, sin democracia ni instituciones. En América Latina, en cambio, vemos en Cuba una democracia popular, país en que más que ningún otro ha estado presente en la lucha por una sociedad poscapitalista más allá de sus propias fronteras. El de África del Sur es otro caso atípico. En lugar de disminuir la mortalidad durante la edad activa, ésta se ha incrementado entre 1990 y 2012 hasta alcanzar niveles correspondientes a los países subsaharianos. Ello probablemente es legado del apartheid, que no es precisamente una condición objetiva para lograr estabilidad económica y social, y por tanto tampoco política. En este país existen condiciones objetivas, y es posible que las subjetivas, para que se cuestione el sistema capitalista en su raíz.  

c)       Países que transitan con velocidad de una capacidad de reemplazo alta a otra más baja

Una cosa política es la transición acelerada hacia el reformismo burgués, y otra totalmente el estancamiento por años en la misma situación, sin perspectiva de que llegue el momento en que estén dadas las condiciones objetivas para el reformismo. Una transición relativamente veloz de una capacidad de reemplazo elevada a otra más bien reducida genera precisamente esas perspectivas de mejora, y con ello perspectivas de un posible reformismo burgués. Una transición rápida hacia la generalización de la relación salarial instaura perspectivas de trabajo más o menos buenas, aunque continúen relativamente inestables. Hay perspectivas de mejoras salariales, mayor cobertura de la seguridad social y, por ende, mayores expectativas subjetivas para que se instaure el reformismo político. Este reformismo se asienta conforme la gran mayoría de la población activa labore como asalariada. Un ejemplo de una transición rápida ha sido Japón. La PEA de Japón contaba en 1950 con más o menos un 35 por ciento de asalariados; en 1970 un 63%, en 1980 un 74% y en 2007 un 86%. Tomando en cuenta su talla demográfica, es un caso de transición veloz en la posguerra.
Una reducida talla de la población es un factor importante para facilitar la transición acelerada. Este proceso se observa en el siglo XX, por ejemplo, en los Tigres Asiáticos. En Singapur trabajaba en 1970 casi un 60 por ciento de la PEA como asalariada, y desde 1986 ya más del 84%. También en las islas pequeñas en África y América Latina se da el fenómeno. Con relativamente poca inversión, la población activa en muchas de las islas del Caribe alcanzó un porcentaje de asalariados más o menos elevado a principios del siglo XXI. Otro tanto se observa en los pequeños países productores de petróleo en Oriente Medio; en 1965, Kuwait ya tenía una PEA con más de un 80 por ciento de asalariados. Emiratos Árabes Unidos tenía en 2004 un 97 por ciento de asalariados y Qatar incluso 99%, verdadero récord mundial. La esperanza de vida de Qatar y los Emiratos es en la actualidad de 76 y 79 años, en su orden, testimonio de seguridad social. En definitiva, no son los lugares donde más se puede esperar un cuestionamiento de la racionalidad capitalista.

 Países periféricos con mayor potencial de ruptura sistémica

a)      Países con capacidad de reemplazo relativamente alta y estancada: cuna de rebelión

Es nuestra tesis que cuanto más estancada sea la situación de alta capacidad sustitutiva en un país donde la relación salarial penetró bastante pero no lo suficiente para que se reduzca la capacidad de reemplazo, tanto más favorables serán las condiciones para que se desarrollen fuerzas contestatarias que puedan cuestionar el sistema capitalista en su raíz. En términos concretos, hablamos de sociedades en las cuales la relación salarial esté bastante avanzada (entre 50 y 69 por ciento de la PEA), pero a la vez estancada por décadas. La transición de una situación de alta capacidad sustitutiva a otra con una capacidad de reemplazo reducida puede quedar especialmente estancada en una época de crisis con un deterioro en las oportunidades nuevas de empleo; lo que corresponde precisamente con la coyuntura actual. El panorama de creación de empleo en el mundo ha ido empeorando desde la crisis de 2008 según un informe de la OIT en el año 2012. La proyección de la OIT para la creación de nuevos empleos es pesimista.

En las últimas décadas del siglo XX y la primera del XXI esta situación se da en bastantes países periféricos de África y Asia, pero en el caso de América Latina se da en la mayor parte del continente. Creemos que, en materia política, mucha atención hemos de prestarle a estos países. Veamos en primer lugar el porcentaje de asalariados en la PEA que observa el OIT alrededor del año 2010. Para África podemos mencionar a Argelia con 60 por ciento de asalariados, Egipto con 62%, Namibia con 62% y Túnez con 66%. Las cifras en Etiopía, Gabón y Marruecos aún no alcanzan esos niveles y oscilan entre 40 y 49%. En Asia tenemos a Fiji (59%), Filipinas (51%), Irán (51%), Sri Lanka (59%) y Turquía (59%). Las cifras en Siria, Tailandia y Yemen oscilan aún entre 40 y 49%. En América Latina están Brasil (64%), Colombia (54%), República Dominicana (54%), Ecuador (60%), Guatemala (50%), Guyana (52%), Jamaica (61%), México (66%), Nicaragua (51%), Perú (54%), Panamá (69%) y Venezuela (59%), es decir, la principal parte del continente latinoamericano. Las cifras de Bolivia, Paraguay y Honduras están levemente por debajo de esos niveles oscilando entre 40 y 49%.

De los casos de África y Asia OIT ofrece datos con series en el tiempo de dos países para trazar una rápida transición (Argelia y Turquía) y cuatro claramente estancados (Túnez, Egipto, Irán y Sri Lanka). La PEA de Argelia contaba en 1964 con 37 por ciento de asalariados, en 1977 con 47% y en 2004 con 59,8%. Se trata de una transición rápida aunque no concluida. La PEA de Turquía contaba en 1965 con 22 por ciento de asalariados, en 1975 con 31%, en 1988 con 40% y en 2008 con de 58,9%. Se trata de una transición más acelerada pero aún no concluida. El panorama objetivo en estos dos países es que las nuevas oportunidades de trabajo están a la vista, aun cuando la capacidad de reemplazo y la consecuente inestabilidad económica y social permanezcan elevadas. En Argelia fallece todavía en 2012 un 14% de la pobla­ción activa antes de cumplir los sesenta años de edad y en Tur­quía un 11%. Existe cierta base económica para el reformismo pero no es sólida; en tiempos de crisis estos países permanecen en situación de frágil estabilidad política.

África
En Túnez y Egipto, la relación asalariada llegaba en 1966 a los niveles que Argelia y Turquía tenían apenas en este siglo. La diferencia es que no completaron la base económica para que se instaurara el reformismo burgués. Su estancamiento más bien ha sido notorio en los últimos 40 años. La PEA de Túnez conta­ba en 1966 con 62% de asalariados, en 1984 con 58% y en 2002 con un poco más de 66%. La población activa de Egipto contaba en 1966, con 53% de asalariados, en 1976 con 60%, y en 2006, luego de 30 años, con apenas 61,8%. Lo anterior revela una tran­sición bastante ‘estancada’ en las últimas décadas, y no en último lugar, por la política neoliberal. Aunque la relación salarial esté menos generalizada, Marruecos, al igual que Egipto, revela un notorio estancamiento. Su PEA contaba en 2007 con 44,8% de asalariados, cifra casi alcanzada ya 25 años antes en 1982 cuando registraba un porcentaje de 40,5%. Aunque no disponemos de estadísticas en serie, habrá que poner el ojo también en Etiopía y Gabón. Etiopía registraba en 2006 una PEA con 46 por ciento de asalariados y Gabón 45% a mediados de los 90 del siglo XX.

La seguridad económica y social medida por el riesgo de muerte durante la vida activa antes de cumplir los 60 años en Túnez, con un 10% no está tan mal. El país se acerca a los valo­res observados en países con más de 70% de asalariados donde impera un reformismo político. En Egipto, en cambio, esta cifra es superior a 15%, al igual que en Marruecos. A partir de las ele­vadas probabilidades de muerte durante la vida activa (23% en Etiopía y 28% en Gabón) queda muy clara una notoria inseguri­dad económica y social en estos dos países.

Un país estancado en la inseguridad económica y social sue­le tener inestabilidad política., la imposición del orden político suele acompañarse de regímenes autoritarios sin relevo. Seme­jante estabilidad política es mera apariencia, la misma inseguri­dad económica y social solo necesita de una coyuntura especial para que estalle la lucha popular. Ninguna rebelión cae del cielo, pero la sorpresa mundial ante las rebeliones populares en Túnez y Egipto en 2011 fue grande. El detonante de la primavera ára­be de 2011 se puede buscar, en nuestra opinión, en otro factor demográfico. Si en el pasado las migraciones constituyeron una válvula de escape para la sobrepoblación, a partir de 2008, con la crisis financiera, estos flujos migratorios se ven parados por verdaderas tapias en los países centrales.

La migración desde Egipto se dio más hacia los países petro­leros de Medio Oriente. Ante la internacionalización del mercado de trabajo y la oferta más barata desde los países del Sudeste de Asia, bajaron las posibilidades de la población egipcia. La migra­ción de Túnez fue más hacia Europa, la crisis europea redujo de golpe la oportunidad tunecina de migrar. Lo anterior implica que sobre todo los jóvenes deben buscar su destino en tierra propia; pero las migraciones se dieron justo por la falta de tales opor­tunidades. El resultado es un creciente ejército de desemplea­dos jóvenes, a menudo mejor calificados que los no migrantes en el lugar de origen. Estos jóvenes preparados suelen aspirar a su propio desarrollo. Ante la falta de oportunidades y sin fugas escapatorias individuales hacia países con mejores oportunida­des de empleo, se desilusionan y se rebelan. La reivindicación de vivir con dignidad sin oportunidad de trabajo ha llevado a la politización de los jóvenes y por ende incentivado a la rebelión. A principios de 2011 se observa en Túnez una revuelta por la digni­dad, la democracia popular y el bienestar de las mayorías.

Un simple cambio en el panorama internacional, como la au­téntica rebelión en Túnez y Egipto en enero de 2011, de pronto amenazaba encender fuego en una región entera. Ante esa ame­naza reaccionaron los países centrales. La OTAN organiza desde entonces mercenarios armados para generar ´primaveras ára­bes´, en primer lugar en Libia. No había ninguna milicia armada en la verídica ´primavera árabe’ en Túnez y Egipto de 2011, como sí se dio a posteriori con mercenarios financiados por la Alianza Atlántica en Libia, Siria y Ucrania, por ejemplo. Libia fue precisa­mente uno de los países con una situación política estable basada en elevados niveles de seguridad económica y social de la pobla­ción, en comparación con su entorno en África. La mortalidad de la población activa antes de cumplir los 60 años de edad era inferior al 10%. La captura de Muamar Gadafi tenía que ver más con su negociación del petróleo fuera del ámbito del dólar que con otra cosa. Su captura y asesinato se asemeja más al de Sadam Hussein y no fue sino después de que su convoy fuera bombar­deado por aviones de la Alianza Atlántica.
Asia
Es muy artificial separar el análisis de África y Asia como observamos a partir de la actual situación política. En Asia tenemos información estadística más o menos reciente de la PEA acerca de ciertos países, sin embargo, no hay muchos casos para comparar la situación en el tiempo. Ya vimos el porcentaje de asalariados de Fiji (59%), Irán y Filipinas (51%), Sri Lanka (59%), Siria (50%) y Turquía (59%). Falta información estadística de la OIT de países como Arabia Saudita, Iraq, Jordania, Líbano y Siria, entre otros. De acuerdo a los datos de la OMS acerca de la conservación de la fuerza de trabajo en edad activa, podamos inferir la inseguridad en estos países. La probabilidad de muerte de la población activa antes de cumplir los 60 años de edad en Siria es de 22%, en Fiji y Filipinas 20%, en Iraq 17%, en Jordania 15% y en Irán y Sri Lanka 14%. Estas cifras, en su mayoría, están por encima de la mediana mundial (15%). La estabilidad política interna en estos países de Medio Oriente, sin tomar en cuenta los factores externos, se encuentra bastante comprometida. Sin embargo, es muy difícil separar precisamente en esta región del mundo los factores internos de los externos. Los países se encuentran en medio de la batalla por el petróleo y el petrodólar por un lado, y de la lucha por un mundo multipolar por parte de los BRICS por el otro. Aquí la cuestión básica es con quién se ven forzados a aliarse y las eventuales amenazas que esto conlleva para la población y el país en general.

Un caso mejor documentado con series de tiempo por la OIT es Irán. Su PEA contaba en 1956 con 44% de asalariados, en 1966 con 45%, en 1976 con 48%, en 1986 con 50% y en 2007 con 51,4%. Se trata de una transición estancada por medio siglo; lo anterior revelaría una base objetiva para inseguridad económica y social a través del tiempo. El sistema político iraní es por completo controlado por una administración teocrática, y no precisamente democrática, sin embargo, la probabilidad de muerte en edad activa de la población iraní con 12% está por debajo de la mediana mundial y bien por debajo de países en conflicto como Iraq y Siria. Al mismo tiempo el riesgo de muerte de los iraníes en edad activa está bien por encima de dicha probabilidad en países cercanos como Arabia Saudita (7,5%) y Líbano (6%). El último país puede competir en este aspecto con los países más favorecidos de Europa.

Es políticamente muy diferente, una situación de estancamiento de una situación de transición relativamente rápida, en un país pequeño que facilita la transición al reformismo burgués, que la transición en un país muy grande y poblado. En un país grande, con una talla demográfica relativamente alta, se requiere una inversión mayor para lograr la generalización de las relaciones asalariadas, esto no indica que el factor demográfico sea determinante pero juega un rol importante. No es de esperar que China o la India, con poblaciones de más de mil millones de habitantes, tengan un proceso de transición muy rápido, ni siquiera cuando se aprecia un crecimiento elevado y sostenido de su economía. Sin embargo, una tasa de crecimiento relativamente alta y sostenida genera más perspectivas de empleo que un crecimiento relativamente estancado. Infortunadamente, la OIT no ofrece información estadística de estos dos países en cuanto al porcentaje de asalariados respecto a la PEA. Solo tenemos alguna información indirecta sobre el particular que investigamos.

China siempre se ha caracterizado por tener una mano de obra barata, convirtiéndose en un lugar rentable para las empre­sas que quieran trasladar su producción hacia el gigante asiático. Sin embargo, estudios demuestran que China está pasando por un cambio en su panorama laboral. El país debe su crecimiento acelerado –en gran parte– a la mayor participación de los tra­bajadores en la producción. La enorme inversión en capital fijo requiere y demanda un fuerte desarrollo en la calificación de su fuerza de trabajo. China invierte US$ 250.000 millones por año en la formación de su ´capital humano´. El resultado es que gra­dúa 8 millones de universitarios al año, cuatro veces más que en 2000, y lo hace en 2.409 universidades y colegios terciarios, el doble que hace una década. Significa que en 2020 tendrá 195 mi­llones de graduados universitarios, más que la fuerza de trabajo actual de EE. UU. y representarán a 20% de la población china.
En los últimos años hubo un aumento en los salarios y en las exigencias de mejores condiciones laborales. La idea de que China dispone de mano de obra barata, está a punto de desapa­recer. Estos datos sugieren un proceso de transición relativa­mente rápida con expectativas de trabajo estable y una mayor seguridad social. Según los datos de la OMS apenas el 9% de la población en edad activa no alcanza llegar con vida a la edad de 60 años, una cifra mejor que la observada en EE. UU. y bastante mejor que la mediana mundial; esta información coloca al país también en una mejor posición que los países de Europa Oriental donde dichos porcentajes oscilan aún entre el 10% (Croacia) y 15% (Hungría).

El fuerte crecimiento económico de India, en cambio, coexis­te con el deterioro de las condiciones de trabajo y con la expan­sión del empleo informal, el cual representa la gran mayoría de la mano de obra. Entre 1999 y 2004, la mano de obra pasó de 397 a 457 millones de personas. Este crecimiento fue básicamente absorbido por el empleo informal, el cual representa una parte muy considerable del mercado laboral. En la India, desde hace más de diez años, el sector económico regulado, y de manera par­ticular el de los servicios, experimenta un crecimiento rápido. Sin embargo, el empleo formal no ha crecido a nivel total y en la era neoliberal se ha hecho más informal y flexible. Esta informalidad del empleo escapa de hecho o por derecho, a la legislación laboral y a la protección social.

Estos datos reflejan un proceso de transición estancada y muy lejos de alcanzar una estación con más seguridad económica y social. La gran inseguridad laboral y económica se traduce en una fuerte inseguridad social. Según los datos de la OMS, apro­ximadamente el 20% de la población en edad activa no alcanzan llegar con vida a la edad de 60 años, una cifra comparable con países como Mongolia, Nepal, Bután o Paquistán, todos con 20 a 39% de la población activa asalariada, cifra que nos parece plau­sible para el caso de la India. Tanto India como China luchan como parte importante de los BRICS por un mundo multipo­lar, sin cuestionarse, sin embargo, el sistema capitalista a fon­do. Dependerá mucho del desenlace del proyecto BRICS en los próximos años si sus poblaciones se acoplen o no al mismo. Hay mucha inseguridad geopolítica para aseverar siquiera cosas muy claras al respecto.

América Latina
América Latina presenta el cuadro de un continente con base económica objetiva de una transición paralizada. Es, además, el continente con mejores registros estadísticos en series de tiempo. Alrededor de 2006, observamos en la PEA de Brasil 63.6% de asalariados frente a 55% en 1970; en México 65,5% en 2007 frente a 63,4% en 1970; en Ecuador 55% de asalariados en 2010 frente a 45% en 1970; Colombia 54 por ciento de asalariados en 2006 frente a 64,5% en 1970; en Nicaragua, 51 frente a 58,5 en 1970; en El Salvador, 55 frente a 60,5 en 1970; en Panamá 69% frente a 57,4 en 1970; en Perú, 54% frente a 48% en 1970; y en Venezuela, 59% frente a 61,5% en 1970. Siguen en la cola Guatemala y Honduras, en Centroamérica, y Bolivia, en América del Sur. La PEA de Guatemala contaba en 1973 con 48% de asalariados, y a principios del siglo XXI con 50% y la de Honduras en 1974 con 44% de asalariados y en 2005 con 50%, un estancamiento de unos 30 años.

Con contadas excepciones (Panamá, Ecuador y Perú) estos países dejan ver un estancamiento, e incluso un retroceso en el mercado de trabajo durante la era neoliberal. La diferencia por género en la probabilidad de fallecer en edad activa, antes de cumplir los 60 años de edad en América Latina, es mucho más alta que en otras regiones del mundo. La diferencia es reducida (10%) en los países Subsaharianos donde suele ser muy alto ese riesgo. Conforme ese riesgo gira alrededor de la mediana mundial este sesgo es particularmente alto. Esto es el caso de América Latina, cuando el riesgo finalmente llega al mínimo observado a nivel mundial, el sesgo se reduce, aunque se mantiene como vemos en el caso, por ejemplo, de Suecia, (66-44) o San Marino (55- 47). En países como Brasil, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Venezuela, el riesgo de fallecer en edad activa de los hombres antes de cumplir los 60 años (20%) es el doble del riesgo de las mujeres. En Colombia, Ecuador, Honduras, México y Panamá, el riesgo de morir de los varones durante la vida activa está por encima del 15%, contra cifras menores al 10% entre las mujeres. En estos países la cobertura del seguro social es parcial y desprotege sobre todo la mano de obra no calificada, predominantemente masculina.

A partir del cuadro anterior, no es extraño observar que América Latina se vislumbre, desde la primera década del siglo XXI, como la región con más cambios políticos hacia la desconexión del neoliberalismo; y donde la opción pos-capitalista tiene vida plena en los debates académicos y políticos. Hoy día, con el modelo neoliberal en crisis, y al manifestarse claramente la Gran Depresión del siglo XXI, los intentos de desconexión de los intereses de la metrópoli solo pueden acentuarse. Primero, se dieron procesos de desconexión en Venezuela, Ecuador y Bolivia; y luego Uruguay, pero también en Centro América con Nicaragua y El Salvador. Un intento de desconexión en marcha en Honduras, y otro luego en Paraguay, fueron parados con una intervención manejada desde EE. UU.



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Esta entrada fue publicada en América Latina y la crisis del Capitalismo. autor: Wim DierckxsensGuardar el enlace permanente. Añade un comentario o deja un trackback:URL del Trackback./////....

La caracterización del capitalismo a fines del siglo XX.http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-3/la-caracterizacion-del-capitalismo-fines-del-siglo-xx

Autor(es): Chesnais, François - Serfaty, Claude

Chesnais, François
Chesnais, François. Investigador-militante marxista, economista, profesor emérito en la Universidad de París 13-Villetaneuse. Es parte del Consejo científico de ATTAC-Francia, director de Carré Rouge y miembro del Consejo asesor de Herramienta, con la que colabora asiduamente. Autor de una gran cantidad de artículos, ensayos y libros, entre los que elegimos mencionar La Mondialisation du capital y Les dettes illégitimes. Quand les banques font main base sur les politiques publiques. Es también uno de los autores de la obra colectiva Las finanzas capitalistas. Para comprender la crisis mundial, publicado por Ediciones Herramienta. E-mail: chesnaisf@free.fr. 
Serfaty, Claude. Es un marxista revolucionario francés, economista, colaborador regular de la revista Carré rouge. Publicó numerosos artículos en diversas revistas y es uno de los autores del libro (coordinado por François Chesnais) La modialisation financiere: genese, cout et enjeaux, Syros, París, 1996.


 En Herramienta N° 1 publicamos el artículo de Françoise Chesnais "Notas para una caracterización del capitalismo a fines del siglo XX.- Primera parte". La demorada "segunda parte" se transformó en algo más, en la medida que representa un intercambio vivo de opiniones en diálogo con las observaciones formuladas por Claude Serfati. Los artículos que acá presentamos fueron publicados en el número 3 de la revista marxista revolucionaria Carré Rouge (octubre-diciembre de 1996), de cuya redacción es miembro Chesnais. Allí se presentaba esta sección con palabras que desde Herramienta hacemos nuestras: "Esta discusión fraternal ejemplifica nuestra concepción del debate. Carré Rouge es una revista militante. Por tanto, los problemas teóricos están naturalmente en el centro de nuestro combate. Pero sólo la reflexión colectiva, alimentada con artículos como estos, permitirá avanzar en su clarificación".
La traducción del francés fue hecha por Marita López y revisada por Aldo Andrés Romero.

Consideraciones sobre el artículo de Françoise Chesnais

Estas notas buscan participar en la reflexión sobre las características del capitalismo contemporáneo abierta por el artículo de Françoise Chesnais.
1. La ausencia de una verdadera recuperación sostenida de la acumulación de capital, no solamente a escala mundial sino también en los países capitalistas dominantes, indica que la crisis económica no ha terminado, a más de 20 años de su aparición.


Períodos de depresión largos como este no son nuevos: testimonian al fin y al cabo los límites del modo de producción basado en la propiedad privada de los medios de producción y las relaciones capital/trabajo. Pero la historia también muestra que ninguna crisis es "fatal" para el capitalismo; éste necesita "simplemente" encontrar los medios de hacer pagar la factura. Esta factura -a través de la destrucción considerable de capital y fuerzas productivas y un aumento considerable de la tasa de explotación de la clase obrera- es la que permite al capital ponerse en movimiento en condiciones de valorización satisfactorias. Los límites del capitalismo que se manifestaron en la crisis de 1870, fueron expandidos por un período de conquista imperialista, pillaje de los recursos naturales y superexplotación de los pueblos coloniales. Ni la guerra de 1914-1918, que testimonió nuevamente los límites del capitalismo, ni la crisis de 1929 permitieron una nueva fase de acumulación sostenida. Después de 1945, una nueva fase de acumulación larga fue posible por la conjunción de la destrucción colosal de fuerzas productivas en la Segunda Guerra Mundial y por una tasa de explotación de la fuerza de trabajo adecuada a las necesidades del capital. Pero este período de fuerte crecimiento durante una veintena de años, esencialmente concentrado en los países capitalistas dominantes, integró también factores que hoy son serios obstáculos para una sostenida recuperación de la acumulación. Antes de abordar el punto, este preámbulo recuerda cosas muy evidentes para señalar que, desde una perspectiva marxista, la "salida" de las grandes crisis sigue siendo la destrucción masiva de capital y el restablecimiento de relaciones de explotación que produzcan suficiente carburante (plusvalía) para alimentar en forma sostenida el motor de la acumulación. Por esto me parece excesivo negar como lo hace Françoise Chesnais "la hipótesis de que vuelva a ser rentable (para el capital) explotar a los trabajadores que ya no explota más, o que jamás ha explotado".
2. La crisis del capitalismo que toma una forma espectacular desde 1971/1973 sólo pudo sorprender -por fuera de los defensores espontáneos del sistema- a quienes aunque hablaran de Marx pensaban que éste sistema había superado sus contradicciones fundamentales y su problema esencial era poder colocar la masa creciente de mercancías volcadas a los mercados por los aumentos de productividad logrados con los métodos de producción fordistas. Pero lejos de ser una crisis de "realización" o de colocación de la "sobreproducción", la irrupción de la crisis a comienzos de 1970 testimonió la degradación de las condiciones de rentabilidad del capital. El costo global de la fuerza de trabajo, que incluye además de los costos ligados al pago de salarios directos, los costos socializados de formación, de salud y de jubilación (considerablemente ampliados luego de la Segunda Guerra Mundial), pronto se revelaron exorbitantes para el capital. De igual manera, los gastos militares y la burocracia del Estado, cada vez más necesarios para la reproducción de las relaciones sociales en una fase imperialista (orden, seguridad, represión, etc.) y el crecimiento generalmente desmesurado de los gastos de comercialización, de publicidad, etc. en el seno de los grandes grupos industriales -que en parte son llamadas pomposamente "actividades de investigación y desarrollo", han pesado sobre la tasa de ganancia y amplificado su caída. Por último, hoy se ve que el tipo de acumulación de las décadas de posguerra degradó en proporciones inauditas el medio ambiente y dilapidó desvergonzadamente los recursos naturales confirmando con un vigor inquietante que "el primer parásito de la naturaleza es el hombre" (Marx).
Dicho de otra manera, durante las tres décadas de posguerra la fuerte acumulación del capital no solamente se traduce por las ganancias de productividad (permitidas primero por la baja del costo de la fuerza de trabajo y luego por las transformaciones en la organización de producción y la utilización de nuevas tecnologías en el seno de las empresas, es decir a nivel de las "condiciones inmediatas de producción"). También se perfiló un tipo de crecimiento que provocó un aumento en los costos de reproducción del capital a escala social. La aceleración de la "socialización de las fuerzas productivas" de la que habla F.Ch. permite ciertamente favorecer la extracción de la plusvalía relativa, pero sobre la base de las actuales relaciones sociales de producción también encierra elevados costos burocráticos que van mucho más allá de lo que Marx llamaba "derroche de las fuerzas productivas". Hay pues en el desarrollo de las tecnologías (la ciencia transformándose en una fuerza productiva directa, según la expresión de Marx) y la socialización de las fuerzas productivas un proceso contradictorio de desvalorización de la fuerza de trabajo -del que la desocupación es parte- y un aumento de las actividades improductivas desde el punto de vista del capital, (es decir, no productivas de plusvalía). El aumento de las actividades parasitarias (íntimamente ligadas al tipo de acumulación y de reproducción de las relaciones sociales en los últimos cinco decenios) se nutre de la plusvalía creada y provoca entonces un retroceso de la acumulación del capital (o le pone serios límites). Las herramientas conceptuales y empíricas de las organizaciones de estadística y contabilidad nacional no permiten verificar fácilmente este hecho, ya que para ellas toda actividad es inmediatamente productiva, aún las que atentan en definitiva contra la producción de valores (y por lo tanto de plusvalía).
3. La larga fase de depresión en la que está el capitalismo hunde sus raíces en las muy particulares condiciones de crecimiento del período 1945-1973. Por supuesto, las soluciones encaradas por los burgueses no consisten en eliminar los gastos parasitarios, con los que se benefician en tanto "personifican" el capital, porque representan ingresos para sus agentes, sino que apoyados por los gobiernos lanzan ofensivas contra el nivel de vida de las masas que juzgan exorbitante.
Aumentar la explotación de la clase obrera naturalmente hace disminuir su demanda de los bienes de consumo; y esa baja de la demanda acentúa la brecha con la oferta. Sin embargo, este desequilibrio oferta/demanda no es la causa, sino la consecuencia de un sistema fundado en la búsqueda incesante de plusvalía. La afirmación de que estaríamos en una fase de "tal crecimiento de la masa de plusvalía que se traduce en una plétora de capital" me parece altamente discutible. Si hay exceso de capital, no es en relación con un determinado estado dado de la demanda, sino en relación con los niveles de plusvalía y de ganancias que podría obtener. Estos niveles son juzgados muy bajos por el capital, por varias razones: porque hasta el momento las resistencias obreras en los países capitalistas desarrollados han impedido que el capital volviera a imponer niveles de remuneración de la fuerza de trabajo suficientemente bajos; y por las inmensas extracciones de valor provocados por el tipo de acumulación del capitalismo contemporáneo.
Sin embargo, pese a las ofensivas llevadas a cabo sistemáticamente en todos los países capitalistas dominantes para hacer bajar drásticamente el costo de la fuerza de trabajo, la ausencia de una recuperación sostenida de la acumulación significa que las mismas no fueron suficientes. Basta constatar a qué nivel la crisis de 1929 y la Segunda Guerra Mundial debieron reducir el nivel de vida de la clase obrera a fin de permitir una fase de expansión, para darse cuenta del largo camino que resta cubrir, desde el punto de vista del capital.
Por otro lado, al mismo tiempo que lograban ese objetivo, la crisis y la guerra también destruyeron masivamente capital productivo y dinero. Hoy tal exigencia está lejos de lograrse, pese a las considerables reestructuraciones industriales de los años 80. En cuanto al capital-dinero, su desarrollo desmesurado (y en parte ficticio, gracias a las "innovaciones financieras") traduce muy claramente su supremacía. Es una de las principales características del capitalismo contemporáneo.
4. La hipertrofia y la supremacía del capital financiero en un período de debilidad de la acumulación del capital productivo constituyen un hecho muy particular comparado con las fases anteriores donde la desvalorización masiva del capital-dinero de préstamo constituyó una de las condiciones para la recuperación de la acumulación. Antes de continuar, es necesario recordar que el capital no es una cosa (por ejemplo, una máquina) sino una relación social basada en la producción de plusvalía. Ser propietario de capital, es estar en condiciones de reclamar derecho sobre la plusvalía producida. La tendencia "rentista" del capitalismo es inherente al sistema, ya que "el capitalista tiene una doble existencia: jurídica, y económica" (Marx). Contra Proudhon, Marx explicó que el reflujo del capital dinero hacia su punto de partida es una característica propia de todo capital que se valoriza (y en primer lugar del invertido en la producción) y no una especificidad del capital-dinero de préstamo.
Todo capitalista es, pues, un rentista "en potencia". Lenin ha insistido en esta tendencia "rentística" del capital. Su actual predominio nos remite nuevamente a las condiciones particulares del crecimiento de posguerra, con la utilización del dólar como base del sistema financiero y monetario internacional. El imperialismo norteamericano, gracias a este sistema tenía desde el comienzo de los 1960 diseñado el perfil del capital rentista (hacer financiar su déficit por sus competidores, adquirir activos productivos en todo el planeta emitiendo dólares, etc.). La desvalorización masiva del capital-dinero (el "desinfle" de la burbuja financiera) chocaría directamente con la deuda pública norteamericana que constituye su corazón, y minaría las relaciones socioeconómicas del país que hoy sostiene el orden en las relaciones económicas y sobre todo sociales a escala mundial.
La supremacía actual del capital-dinero se apoya en la constitución de redes organizadas (bancos, instituciones financieras, grupos multinacionales) abusivamente llamadas "mercados financieros internacionales". Supervisados y en algunos casos apoyados por los gobiernos de los países capitalistas desarrollados, imponen su extracción sobre el valor creado a igual título que las actividades parasitarias, y representa una causa de la débil acumulación del capital productivo. Pero su desarrollo autónomo e hipertrofiado es también un producto de la debilidad de la acumulación resultante de las insuficientes condiciones de rentabilidad del capital. Esta exigiría una ofensiva contra las condiciones de vida y de trabajo en los países en los que la mano de obra tiene un costo elevado (los países capitalistas desarrollados) para la que aún no están maduras las condiciones políticas y sociales. La Guerra del Golfo permitió aterrorizar a los pueblos en vías de desarrollo, y se intenta convencerlos de que no hay más salida que la aceptación del actual "orden mundial". La inmensidad de los presupuestos militares y la carrera tras las tecnologías de destrucción en los países dominantes se explican de esta manera. Alimentan fuerzas militaristas totalmente volcadas contra los pueblos de los países del Tercer Mundo que no aceptan su suerte. La movilización de la población en los países desarrollados bajo la bandera de la civilización occidental contra pueblos juzgados "peligrosos" podría, como en el pasado, servir para lograr la "unión sagrada" y permitir acallar, al menos momentáneamente, las dificultades e impases del capitalismo.

Elementos de respuesta a las notas de Claude Serfati
Estoy de acuerdo con mucho de las cosas que Claude Serfati escribe, por eso me concentraré en los puntos donde marca sus desacuerdos conmigo, y en los aspectos de su enfoque que me parecen cuestionables.
En lo esencial, la aproximación de C.S. está formulada desde el comienzo del texto:
Períodos de depresión largos como éste no son nuevos, testimonian al fin y al cabo los límites del modo de producción basado en la propiedad privada de los medios de producción y las relaciones capital/trabajo. Pero la historia también muestra que ninguna crisis es "fatal" para el capitalismo; éste necesita "simplemente" encontrar los medios de hacer pagar la factura. Esta factura -a través de la destrucción considerable de capital y fuerzas productivas y un aumento considerable de la tasa de explotación de la clase obrera- es la que permite al capital ponerse en movimiento en condiciones de valorización satisfactorias.
Estas líneas presiden sus críticas. La central es haber defendido la hipótesis de que el ejército industrial de reserva que se ha reconstituido a gran escala en los países capitalistas situados en el corazón de las relaciones imperialistas mundiales podría tener una permanencia inédita en la historia del capitalismo, anunciando así el comienzo de un fase realmente nueva en la historia de la lucha de clases.
Como conclusión de su punto 1, C.S. piensa que es "excesivo negar" -como yo hiciera- "la hipótesis de que vuelva a ser rentable (para el capital) explotar a los trabajadores que ya no explota más, o que jamás ha explotado"
C.S. es escéptico frente a la hipótesis de que habríamos entrado en un período marcado por la reconstitución de un ejército industrial de reserva inmenso, algunos de cuyos componentes (especialmente la parte de los jóvenes que jamás han encontrado trabajo) serían reducidos por el capital al status de desocupados vitalicios y a la pauperización. Según su propia interpretación, la ausencia de "recuperación sostenida de la acumulación" se debería al hecho de que "los niveles (de plusvalía y de ganancia que podría sacar) son juzgados muy bajos por el capital, por varias razones: porque hasta el momento las resistencias obreras en los países capitalistas desarrollados han impedido que el capital volviera a imponer niveles de remuneración de la fuerza de trabajo suficientemente bajos; y por las inmensas extracciones de valor provocados por el tipo de acumulación del capitalismo contemporáneo". Su argumento reposa en el "costo excesivo" (para el capital) del precio de la fuerza de trabajo, y en el monto de las extracciones sobre el valor realizado en detrimento de la ganancia industrial que contribuyen a determinar su nivel insuficiente. Pero creo que no fuerzo la lectura considerando que para C.S. es el primer factor el que prima. Según él hay "ausencia de recuperación sostenida de la acumulación" principalmente porque "pese a las ofensivas sistemáticamente llevadas a cabo en todos los países capitalistas dominantes para hacer bajar drásticamente el costo de la fuerza de trabajo" estas "no fueron suficientes".
«"Recuperación sostenida de la acumulación" o agonía irreversible que arrastra a la humanidad a la barbarie?
El desacuerdo se concentra en la expresión "recuperación sostenida de la acumulación". El título del primer artículo (Notas para una caracterización del capitalismo a fines del siglo XXHerramienta N› 1), expresa la naturaleza de mis interrogantes. La expresión elegida por C.S. se ajusta a su hipótesis inicial, que estaríamos en una fase de depresión larga entendida como un período prolongado y penoso de recuperación de las condiciones de rentabilidad del capital, tras una crisis de primera magnitud. Una depresión, aun muy profunda y larga, es por definición transitoria, y debe terminar tarde o temprano en lo que los economistas universitarios denominan "salida de la crisis". La expresión "recuperación sostenida de la acumulación" tiene un sentido en cierto modo parecido. En cambio, lo que subyacía en mi artículo es justamente la idea de que después de más de 20 años de crisis -si se toma como punto de partida el año 1974- es obligatorio preguntarse si esta crisis no se ha transformado con los años en algo más -o en algo diferente- que una depresión de larga o muy larga duración.
Habríamos salido del período en que eran adecuados los términos de depresión o estanflación largos, para entrar en algo cada vez más parecido a una nueva fase "crónica" de la interminable agonía del capitalismo, portadora de múltiples formas de barbarie y de regresión económica, política, social y cultural, cuyas expresiones infinitas constituyen la esencia de la información que la prensa nos brinda cotidianamente. Como lo indica el artículo del Financial Times que se comenta en el Anexo 1, esta situación puede también desembocar prácticamente en cualquier momento en un gran crack financiero, preludio de una crisis de amplitud superior a todo lo conocido desde hace 20 años.
"Para la burguesía no hay crisis sin salida"
Volvamos al primer parágrafo del texto de C.S.: "la historia también muestra que ninguna crisis es 'fatal' para el capitalismo; éste necesita 'simplemente' encontrar los medios de hacer pagar la factura". La fórmula se parece a la de Lenin, pero de hecho es muy diferente. Sin haber buscado la cita exacta, creo recordar que Lenin decía que "para la burguesía no hay crisis sin salida". El tipo de crisis al que Lenin se refería es la crisis de dominación política de la burguesía (en la que la crisis económica puede ser un componente, pero que nunca puede reducirse a este aspecto). Lo que está en juego para la burguesía en tal caso no es relanzar la acumulación, sino salvaguardar su poder, único garante de su capacidad para defender la propiedad privada de los medios de producción y sus privilegios de clase.
Como lo mostró la política del New Deal en los años 30, este objetivo puede pasar por concesiones importantes a la clase obrera incluso cuando se trata de una burguesía con una trayectoria histórica como la de los EE.UU.
Todo indica que en varios países -empezando por Francia- nos encaminamos hacia ese tipo de crisis, conformada por enfrentamientos brutales de tipo "clásico" entre los asalariados y la juventud con el aparato policial del Estado, y desgarramientos profundos en el seno de las organizaciones empresariales, los partidos políticos, la Magistratura y la alta jerarquía de la función pública. Porque en el seno de estas instancias que organizan a la burguesía francesa como clase existen hoy sectores totalmente adheridos a las posiciones del capital financiero conducido por los anglosajones, pero hay asimismo otros sectores que tienen serias dudas no sólo en cuanto al resultado de los enfrentamientos con los asalariados y la juventud, sino también en lo que ellos podrían ganar aplicando todas las medidas de desregulación y privatización que se le exigen al capital francés y que el gobierno de Chirac-Juppé buscan imponer. Estos sectores piensan que se ha ido demasiado lejos en las concesiones y aún capitulaciones a las exigencias del imperialismo norteamericano, del capital financiero que se valoriza exclusivamente bajo la forma de dinero, y de sus diversas agencias europeas.
Opinan que hay que soltar lastre, incluso con aumentos de los salarios; evitar los enfrentamientos y establecer un espacio de reflexión sobre las opciones y lo que puedan ganar... o perder en caso de que elijan satisfacer el largo catálogo de exigencias sin precedentes presentado por la Comisión Europea de Bruselas, pero que realmente vienen de Wall Street, de los grandes fondos de pensión privados y de las sociedades colectivas de colocación financieras anglosajonas que hacen y son "los mercados" (ver sobre esto el gráfico 1).
Con la generalización de situaciones "a la francesa", los sectores de las burguesías nacionales más o menos encolumnados detrás de la burguesía financiera norteamericana (lo que se puede designar con el término difuso de "burguesía mundial"), sacarán a relucir toda la energía, la astucia y en el momento dado todo el salvajismo necesario para conservar cueste lo que cueste su poder, su privilegio y su modo de vida. No es posible predecir el desenlace de estos combates por venir, con epicentro en países capitalistas industriales centrales más que los de industrialización tardía, como Argentina y México. Pero de producirse la victoria de la "burguesía mundial", de ningún modo estaría garantizada la "recuperación sostenida de la acumulación". El nivel de parasitismo alcanzado por el modo de producción basado en la propiedad privada así como el grado de dominación financiera y política por sus componentes puramente rentistas, son tan elevados como para que el mantenimiento en el poder de la burguesía tenga como único resultado acelerar el curso de la humanidad hacia una regresión colosal de la civilización en todos los planos. La "factura" de la cual habla Claude incluiría por definición la multiplicación y la intensificación de los ataques contra el "costo excesivo" del trabajo. Pero estos ya no bastarían para garantizar "la recuperación sostenida de la acumulación".
Los rasgos de la crisis y el papel del Estado
Para examinar las dos series de factores que según C.S. hacen que los niveles (de plusvalía y de ganancias) sean "juzgados demasiado bajos por el capital" debemos referirnos a un contexto histórico más amplio que ambos caracterizamos de manera semejante, partiendo de un postulado común en relación a las crisis. En el caso del capitalismo, estamos ante un sistema en constante evolución, en el que esta evolución afecta la forma de los grandes acontecimientos -en primer lugar, las crisis- así como las categorías teóricas que permiten analizarlos. Hay que partir de esto para tratar de comprender los rasgos particulares de la crisis abierta hace más de 20 años. Paul Mattick ha citado un largo comentario insertado por Engels en su edición del Volumen III de El Capital, advirtiendo que una serie de factores habían modificado la periodicidad de las crisis, las condiciones de su desencadenamiento y ciertos aspectos de su desarrollo desde que Marx escribiera -vale decir, a mediados de los años 80 del siglo pasado-. Mattick comenta: "lo que viene a decirnos que también la periodicidad de las crisis tiene una historia y que depende de circunstancias históricas. Aunque la crisis encuentra su razón última en el capitalismo en si mismo, cada crisis particular se distingue de la precedente, precisamente a causa de las transformaciones permanentes que a escala mundial afectan las relaciones de mercado y la estructura del capital". Tanto para C.S. como para mí es evidente que cambia no solamente la periodicidad, sino también las formas (abiertas, o contenidas y larvadas) y la duración de las crisis. Además, estamos de acuerdo en que a los factores enumerados por Mattick, hay que agregar otros: en primer lugar el papel jugado desde la época de Roosvelt por el Estado Norteamericano y luego de 1945 por el Estado de otros países capitalistas, cundo nació "la intervención del Estado" en la economía, paralelamente con todas las instituciones que materializaron las relaciones políticas entre las clases de una fase en la que la revolución sólo pudo ser contenida con la ayuda del estalinismo.
El rol del estado (y en primer lugar en los países que más se vanaglorian de su "liberalismo") permite comprender porqué la economía mundial, a pesar de la curva descendente de fondo y haber atravesado desde 1974-75 por lo menos tres momentos en que estuvieron reunidas todos las condiciones necesarias para el desencadenamiento de un crack financiero y desmoronamiento de la producción y comercio a una escala comparable con la de 1929, sólo experimentó recesiones más o menos serias. Para comprender las características asumidas por la crisis nunca debe subestimarse el papel que juegan los gastos públicos. Incluso en los EE.UU. donde predominan los gastos militares, y el gasto público sigue siendo menor que en otros lugares, el 25% del Producto Bruto Interno es controlado por el Estado Federal mientras que en l929, el porcentaje sólo era del 3%. En particular, no se debe subestimar la capacidad de los estados capitalistas para inyectar masivamente liquides monetaria cada vez que es necesario salvar de la bancarrota una parte del sistema financiero. En el curso de los últimos 10 años, el Estado Norteamericano y en "Federal Reseve Bank" ("Fed") que se ocupa de la supervisión del sistema financiero, intervinieron varias veces a escala masiva, frenar una desvalorización masiva del capital ficticio (en el caso de la intervención en Wall Street en octubre de 1987), para salvar de la bancarrota a una institución financiera importante (las Cajas de ahorro privadas en 1989-91) o incluso otro Estado dependiente cuya inminente quiebra podía tener efectos en cadena sobre el sistema del conjunto financiero (México en 1982 y sobre todo en 1994-95). La crisis ha sido contenida, pese a que los elementos constitutivos de la misma están reunidos desde hace 25 años. Aunque tal vez pueda transformarse algún día en una crisis una gigantesca crisis abierta, por ahora toma la forma de un proceso rampante, larvado, constituido simultáneamente por despidos cada vez más masivos, precarización del trabajo y tasas de inversión muy bajas. Pero la crisis abierta fue contenida al precio de la consolidación estructural de numerosas formas de parasitismo que acompañan lo que C.S. llama "el tipo de acumulación del capitalismo contemporáneo" del que da importantes ejemplos. En particular, el crecimiento muy rápido de las formas de capital ficticio que permite al capital puramente rentista beneficiarse con extracciones gigantescas del valor creado, porque no se produce la desvalorización de los activos ficticios (y todo se prepara para que no se produzca).
Las extracciones parasitarias de valor
C.S. hace una lista impresionante de las extracciones de valor provocadas por diversos aspectos parasitarios del capitalismo. Hay que integrarla en el análisis. Cualquiera sea la importancia que se quiera atribuir al efecto de la reducción del costo de trabajo en un relanzamiento de la acumulación, estas extracciones contribuyen a dibujar el cuadro en el que cada una de las diferentes burguesías tratar de regular sus relaciones con la clase obrera y la juventud. La enumeración hecha da la medida de las tareas "hercúleas" que supone sanear la situación para que la "recuperación de la acumulación" se haga realidad (más allá de la hipótesis del desencadenamiento de una nueva guerra interimperialista mundial, que menciona pero para la cual no hay condiciones hoy). Señala en especial cuatro extracciones que son otros tantos problemas gigantescos que enfrentan diversas fracciones de la burguesía en cuanto a la manera de "reglamentar": 1) los gastos ligados de manera directa a las actividades parasitarias exigidas por la defensa de las relaciones de propiedad capitalista ("gastos militares y de la burocracia del Estado, cada vez más necesarios para la reproducción de las relaciones sociales en una fase imperialista, como orden, seguridad, represión, etc."). 2) Los "gastos de comercialización y de publicidad en el seno de los grandes grupos industriales", cuyo crecimiento es paralelo a la elevación de los costos burocráticos, que van mucho más allá de lo que Marx llamaba "despilfarro de las fuerzas productivas". 3) las consecuencias del "tipo de acumulación de las décadas de posguerra que ha degradado en proporciones inauditas el medio ambiente y ha pillado sin vergüenza los recursos naturales confirmando con un vigor inquietante que "el primer parásito de la naturaleza es el hombre" (Marx)". 4) Para finalizar y de manera particularmente pesada "la hipertrofia y la supremacía del capital financiero" junto con las muy fuertes "extracciones sobre el valor creado", que supone.
Si estas múltiples extracciones parasitarias son una de las agujas que empujan a las burguesías a multiplicar sus ofensivas contra la clase obrera y la juventud, su cantidad, así como el poderío los grupos económicos y políticos específicos (los lobbies) que se asocian con ellas son tales que su existencia pesa sobre las condiciones en las que estas burguesías deben tratar de llevar a buen puerto tales ofensivas. Los múltiples problemas a los que burgueses se deben abocar empeñosamente relativos a las relaciones entre distintas fracciones del capital -entre los diferentes componentes nacionales del imperialismo (USA, Japón, Alemania, y otros países europeos), entre el capital que produce el valor y el capital puramente rentista, entre fracciones representadas en el corazón del aparato del Estado en cada país- no les dejan las manos libres para golpear a la clase obrera y a la juventud como les haría falta. Ya esta es una gran razón cuestionar la corrección de aferrarse a la perspectiva de "recuperación de la acumulación", incluso lejana.
La naturaleza del capital portador a interés y sus pretensiones
Con C.S. hemos trabajado sobre el capital-dinero a interés así como sobre el capital financiero, en el sentido en que Hilferding utilizara el término originalmente. Partimos de las mismas premisas. Sin embargo, su texto trasluce cierta reserva sobre la importancia que atribuyo a las extracciones específicas con las que el capital de interés se beneficia. (Sería interesante que en otro artículo desarrolle más sus argumentos). Hace cuatro planteos metodológicos justos, pero no comprendo exactamente qué alcance que les da. Escribe: "la tendencia rentista del capital es pues inherente al sistema, ya que "el capitalista tiene una doble existencia: jurídica y económica" (Marx). Contra Proudhon, Marx explica que el reflujo del capital dinero hacia su punto de partida es una característica de todo capital que se valoriza (y en primer lugar del invertido en la producción) y no solamente una especificidad del capital-dinero de préstamo. Todo capitalista es por lo tanto un rentista "en potencia" ". Evidentemente, estoy de acuerdo. Una de las expresiones más importantes de los rasgos rentistas del capital en general es la existencia de los grandes grupos industriales con la multiplicidad de los modos de valorización que su gran tamaño y su internacionalización les abren. Este aspecto "clásico" ha recuperado plena actualidad y experimenta una expansión igual o superior a la de los anteriores períodos del imperialismo. Los rasgos rentistas aparecen en las formas de apropiación del valor a las que esos grupos se libran paralelamente a la apropiación de la plusvalía en sus propios sitios de producción. Se manifiestan también de manera cada vez más fuerte en la intensa actividad que desde hace 10 a 15 años desarrollan los grupos industriales en los mercados financieros. Pero me parece que sería erróneo minimizar las consecuencias económicas, sociales y políticas que tiene la dimensión alcanzada por la esa fracción precisa del capital mundial que se valoriza bajo la forma de capital a interés.
Creo que se está ante un cambio de cantidad en calidad. Ese capital otorga préstamos a las empresas y sobre todo a los Estados, que ya no son hoy solamente los de los países dependientes situados en el Tercer Mundo, sino y sobre todo los mismos Estados imperialistas. En el momento en que preparaba el Libro III de El Capital Marx anotaba lo siguiente:
La acumulación del capital de la deuda pública no significa otra cosa que el desarrollo de una clase de acreedores del Estado, que están autorizados a llevarse para ellos ciertas sumas sobre el monto de los impuestos. En estos hechos que muestran que aún una acumulación de deudas llega a presentarse como acumulación de capital, se mide qué grado de perfección alcanza la desnaturalización de las cosas que se produce en el sistema de crédito. Las deudas establecidas por el capital prestado al comienzo y gastado desde largo tiempo, estas copias en papel, imágenes de un capital destruido, ofician de capital para sus poseedores, en la medida en que son mercaderías vendibles, y pueden entonces ser reconvertidas en capital.
Hoy esta clase de "acreedores del Estado" se ha desarrollado a un punto que Marx de ninguna manera pudo imaginar. Y se diversificó muchísimo. Incluye desde los aportes a los fondos de pensión privados (la categoría más importante de los "pequeños ahorristas" contemporáneos) hasta los grandes grupos de bancos, así como a los grupos industriales que retienen liquidez, es decir, capital que no encuentran rentable invertir en la producción. En fin, como lo muestra el gráfico 1, la clase de "acreedores del Estado" está dominada y comandada sobre todo por los "recién llegados" a la escena del capitalismo mundial, que son los gestores de los grandes fondos de pensión y de las sociedades colectivas de colocaciones (los Mutual Funds).
Los asalariados soportan el peso esencial de la deuda pública
Esas diversas categorías de acreedores que algunos autores denuncian como "dictaduras" logran transferir a su favor una fracción elevada del valor y de la plusvalía. Es recolectada por la vía de impuestos directos, indirectos y contribuciones "especiales" y canalizada hacia el sector financiero por la fracción de los "déficit públicos" destinada al "servicio de la deuda" (Ver el gráfico 3, sobre la composición de los déficit de los Estados europeos). Esta fracción se calcula (como los gastos militares de otras épocas) en porcentaje del presupuesto -en este caso la transferencia en favor de los acreedores alcanza o pasa el 20% en la mayoría de los países con USA a la cabeza- o en porcentaje del Producto Bruto Interno, que es una aproximación del valor creado y realizado -y en este caso la transferencia se sitúa entre el 2% y el 5% del PBI, según el país. El poderío político y social de estos "acreedores del Estado", especialmente el de los grandes Fondos, así como la naturaleza de sus colocaciones preferidas (los títulos de la deuda pública están a la cabeza, seguidos por la especulación con acciones) se oponen, por supuesto, a la acumulación industrial. Pero esta gigantesca transferencia se opera a costas de los asalariados y lo que queda de los artesanos y agricultores independientes.
Los capitales que son transferidos hacia el sector financiero son el fundamento del proceso de formación de múltiples "derivativos" (además de las acciones). Pero las burbujas especulativas que se desarrollan sobre tal o cual producto o compartimiento del mercado suponen que previamente se produzcan extracciones y transferencias reales de valor y de plusvalía, y que continuarán efectuándose con tanta regularidad como sea posible. Esta es la preocupación principal de los "mercados", léase los grandes operadores financieros: La condición es la existencia de tasas de interés positivas reales, así como la capacidad y la voluntad de las entidades endeudadas -en primer lugar los Estados y las entidades públicas regionales o municipales- de "honrar sus compromisos". Garantizar la existencia de tasas reales positivas aplicando políticas colocadas bajo el signo de la lucha contra la inflación (decretada apenas el índice de precios gana medio punto dos meses seguidos) se ha transformado en el objetivo político prioritario de la mayoría de los gobiernos más importantes, de manera que aún en la situación de crisis contenida que vivimos la coyuntura mundial ha adquirido una tonalidad congénitamente deflacionista.
Aunque goce de operaciones derivadas del capital ficticio, el capital de interés vive con transferencias de valor y de plusvalía muy concretas. Cuando los capitalistas deben ceder al capital prestamista una fracción de sus ganancias, buscan hacerle soportar esta carga a sus asalariados bajo la forma de congelamiento o baja de salarios.
En el caso de la deuda pública, el proceso es más claro, todavía. Como los periodistas más honestos lo señalaron, la "quita" a las ganancias con impuestos directos anunciada por Juppé con mucha propaganda, cae sobre los salarios y las ganancias de los campesinos y artesanos, que soportan la fracción más fuerte de los impuestos directos e indirectos. Pasado un umbral que no es el de los pequeños ahorristas, las ganancias del capital-dinero escapan al impuesto casi completamente. Y los impuestos a la ganancia de las empresas y los grandes ingresos han bajado de año en año... ªPara "incentivar la inversión"!
Los fondos privados de pensión, un capital parasitario y opresor construido en base al aporte forzado de los asalariados
Finalmente, en los países anglosajones y Japón el capital montó desde hace 40 años, el instrumento de succión de los salarios que tanta envidia da a la burguesía financiera francesa. Me refiero, por supuesto, a las múltiples modalidades de los fondos privados de pensión .Los aportes para la vejez (y frecuentemente para la salud) que los obreros, empleados y funcionarios norteamericanos, ingleses y japoneses -por citar solamente los países más avanzados- son obligados por contrato a dejar en los fondos de pensión, nacen como una fracción de los salarios. Pero la naturaleza de este dinero se modifica desde que penetra en la esfera financiera. Centralizados en los grandes fondos, esos salarios pasan a ser los componentes centrales del capital financiero, a cuyo lado los más grandes bancos son apenas enanos. Bajo la conducción de gestores casi anónimos, no son más que masas de capital buscando la rentabilidad máxima de la manera más parasitaria y más opresiva. La adhesión obligatoria de los asalariados a los sistemas de jubilación privada los somete doblemente a este nuevo avatar del capital financiero. Aunque no haya fraude abierto, como en el caso de Maxwell, la capitalización de su ahorro forzado coloca el nivel y la existencia de sus jubilaciones bajo la dependencia de la "salud" de los mercados bursátiles (ver el Anexo 1). Pero los asalariados sufren el "talón de hierro" del capital financiero concentrado en los grandes fondos también como patronos. Como experimentaron los asalariados de tantos grupos industriales en los EE.UU. y ahora en Europa, la entrada de los fondos de pensión en el capital y el directorio de un grupo es inmediatamente seguida de carradas de despidos y de austeridad salarial. Así, desde lejos y de la manera más fetichista se "valoriza" este capital.
Es necesario distinguir grados en el nivel que el aspecto rentista del capital ha alcanzado. Aunque fuera constitutivo o "genérico" nunca había alcanzado los niveles actuales. Debemos tratar de comprender todas las consecuencias que puede tener la presencia en el corazón mismo del sistema capitalista y no solamente en las palancas del aparato del Estado cuyo carácter parasitario conocemos hace mucho, de estas capas financieras que dirigen la acumulación consagrándose a la "no-actividad" o la "lotería" de títulos.
Siempre en su punto 4, C.S. escribe que "el desarrollo autónomo e hipertrofiado del capital en forma de dinero, no es solamente "una causa de la débil acumulación del capital productivo", sino que es también un producto "de la debilidad de la acumulación que resulta de insuficientes condiciones insuficientes de rentabilidad del capital. Esto exigiría una ofensiva contra las condiciones de vida y de trabajo en los países en los que la mano de obra tiene un costo elevado (es decir, en los países capitalistas desarrollados) para la cual todavía no están maduras las condiciones políticas y sociales".
Esto merece dos observaciones. En el origen de la hipertrofia del capital prestamista no está solamente "la debilidad de la acumulación" sino también, y al menos en igual medida, todo lo que C.S. describe largamente en la segunda parte de su parágrafo anterior. El apoyo irrestricto a los mercados financieros aportado por el Estado norteamericano, "la Fed" y las instituciones especializadas de política financiera internas e internacionales (FMI) es la explicación esencial de que la hipertrofia financiera haya podido alcanzar desde hace 20 años dimensiones sin precedentes históricos, sin que se desembocara en un crack de primera magnitud. No tenemos interés en "condimentar" la explicación. Si el desarrollo autónomo e hipertrofiado del capital con forma de dinero hubiera sido simplemente la consecuencia de la debilidad de la acumulación, no hubiera tenido ni la amplitud ni la duración conocidos.
«Qué pasa con la tasa de ganancia?
La segunda observación es que con esto C.S. introduce el hilo de Ariadna de su propia tesis, vale decir, que el elevado costo de la fuerza de trabajo es aún "exorbitante para el capital" (punto 2). Pero la hipótesis que comencé a defender en mi artículo anterior y que voy ahora a formular más claramente, es que en el curso de los últimos quince o 20 años hubo un aumento considerable de la tasa de explotación, cuyos efectos se suman al proceso de desvalorización del precio de la fuerza de trabajo que viene desde antes. Si el aumento de la tasa de explotación no llevó a una recuperación de la acumulación, no es porque las ofensivas llevadas a cabo sistemáticamente en todos los países capitalistas "no fueron todavía suficientes". Se debe a razones completamente distintas. Unas, derivan de los efectos del aumento en la potencia del capital-dinero de interés sobre las opciones de los grupos industriales. Las otras, tienen que ver con un aforismo de Marx cuyo valor permanece intacto: "La verdadera barrera de la producción capitalista es el capital en sí mismo".
Para apreciar la tasa de ganancia de los grupos industriales sólo se dispone de estadísticas establecidas según categorías que no son las de teoría marxista. Pero como reflejo deformado de aquéllas y sobre todo como indicadores de tendencia, se las puede utilizar. Y estas cifras muestran que hubo un restablecimiento de la rentabilidad global de los grupos, que incluye los resultados de sus colocaciones financieras y operaciones especulativas en los mercados financieros. La masa de valor engendrada por el alza de la tasa de explotación (o tasa de plusvalía) no sirvió para la inversión, por la sencilla razón de que alimentó al capital rentista alojado en el sector financiero. El restablecimiento de los niveles de ganancia de los grandes grupos industriales de los seis países capitalistas principales, que comienza desde 1981 y prosigue más allá de la fecha en que se termina el gráfico 4 (comparación de las curvas de tasas de ganancia y tasas de crecimiento en los países del G5), reposa simultáneamente en el alza de las tasas de plusvalía cuyos mecanismos estudiamos más adelante y en el proceso llamado "financiarización".
Los grupos industriales son, en esencia, una forma de capital financiero (denominada "con predominio industrial"). Su grado de financiarización se ha acrecentado de manera cualitativa en el curso de los últimos 20 años, de manera que se han beneficiado plenamente con el ascenso del parasitismo financiero. Un grupo industrial tiene muchos e importantes motivos para no inmovilizar sus capitales en la producción bajo la forma de una acumulación de capital auténtico: pueden colocar sus capitales como títulos públicos, a tasas a menudo superiores y siempre menos riesgosas que las inversiones productivas; pueden especular en los mercados de cambio y de los "derivativos" evitando el riesgo de grandes pérdidas en caso de error, y alzándose a menudo con ganancias financieras colosales; y está compelido a mantener fondos líquidos para retomar los grandes paquetes de sus propias acciones, en caso de que necesiten combatir las O.P.A. "hostiles".
Los factores que determinan la tasa de plusvalía
Los argumentos de C.S. referidos a los "niveles de plusvalía y de ganancia" necesarios para que el capital se oriente hacia una recuperación sostenida de la acumulación reposan casi exclusivamente sobre el costo de la fuerza de trabajo, que incluye además de los costos ligados al salario directo, los costos sociales de formación, de salud y de jubilación. Sin embargo, el precio de compra y venta de la fuerza de trabajo no es el único factor que interviene en la determinación de la tasa de plusvalía. Esta también depende de la duración del uso de la fuerza de trabajo por el capitalista así como de la intensidad de este uso, es decir la organización del trabajo en el taller o la oficina, los métodos tayloristas o toyotistas, la vigilancia y la eliminación de los tiempos muertos. El valor de cambio de la fuerza de trabajo sufre, por otra parte, un proceso de desvalorización cuya amplitud compensa y probablemente supera las alzas en los precios de compra y de venta de la fuerza de trabajo (el costo del trabajo) traducido por el nivel de los salarios (directo e indirecto).
La duración del trabajo (por día, por semana o por año, la duración de las vacaciones pagas) así como los límites que circunscriben (o ya no circunscriben más, como en Gran Bretaña) la libertad de utilizar como se quiera la fuerza de trabajo (trabajo nocturno, condiciones de trabajo de las mujeres y los niños, continuidad o flexibilidad de esta utilización) ha tenido una doble incidencia sobre la tasa de plusvalía. La duración del trabajo y las condiciones de su "utilización" representan frenos para la apropiación de la plusvalía absoluta. Durante 30 años también tuvieron un efecto sobre los niveles de los salarios a través de la reducción del ejército industrial de reserva. Lo que puede decirse sobre el componente "moral e histórico" en la determinación de los salarios, vale también palabra por palabra para las condiciones en las que la fuerza de trabajo es explotada en los empleos. Se comprende el encarnizamiento con que la patronal se opone a la reducción de la duración de la jornada de trabajo (las treinta y cinco horas sin pérdida de los salarios) y procura el desmantelamiento de la legalización del trabajo: los patrones desean voltear lo que para ellos representan frenos a la apropiación de plusvalía absoluta.
El precio de compra y de venta de la fuerza de trabajo está determinado por el precio de las mercancías (como bienes o servicios) que son necesarias para la reconstitución -cotidiana, semanal o anual- de la fuerza de trabajo y su reproducción de generación en generación. Ni la definición de estas "necesidades elementales: alimento, vestimenta, calefacción, habitación, etc.", ni la composición del conjunto de mercaderías que las materializa son fijadas de una vez y para siempre (por esto Marx está en total desacuerdo con todas las versiones de "la ley de hierro" del salario). Estas condiciones varían de un período al otro, y en un mismo período, de un país a otro. "Los orígenes de la clase asalariada en cada país, el medio histórico donde se ha formado continúan mucho tiempo ejerciendo la más grande influencia sobre los hábitos, las exigencias, y, por supuesto, las necesidades. La fuerza de trabajo encierra, entonces, desde el punto de vista de su valor, un elemento histórico y moral, que la distingue de las otras mercaderías". La expresión "continúan largo tiempo" puede ser cambiada reforzando lo que Marx escribió. Se podría decir "más que nunca", porque en este elemento moral e histórico se cristalizan en los distintos países los efectos de las relaciones de fuerza entre las clases, tanto políticas, como económicas, cuando las mismas fueron momentáneamente favorables a la clase obrera y a los asalariados. Son los momentos en los que frente al ascenso revolucionario de la clase obrera (la huelga general de 1936, los "maquis" armados y los comités de fábrica que se forman en el momento de la Liberación, prestos a desbordar el Partido Comunista Francés) o a su radicalización, la patronal y el Estado se han visto obligados a retroceder y satisfacer las reivindicaciones, materializadas en instituciones. Es éste el elemento que ha acentuado, más que atenuado las diferencias en el nivel de los salarios y las condiciones de existencia de las clases obreras de los diferentes países.
De allí proviene, por ejemplo, el hecho de que en términos de protección contra la enfermedad, de jubilación, etc., el precio de venta de la fuerza de trabajo de los obreros norteamericanos haya caído, en particular desde los años 60, a niveles bastante inferiores que los de los países europeos. Lo mismo vale para la duración del trabajo: semana más larga y vacaciones pagas mucho más cortas.
Por estas razones el terreno de los salarios directos e indirectos continua siendo el lugar donde la clase obrera puede todavía defenderse mejor. El nivel de los salarios no resulta solamente del "estado del mercado de trabajo" en un momento dado de la coyuntura, aunque la dimensión del ejército industrial de reserva pesa cada día más. En cada país, es el resultado de la historia de las relaciones económicas y políticas entre la clase obrera y la burguesía en un largo período. Incorporan el resultado de las luchas de clases anteriores cristalizadas en conjuntos de leyes (por ejemplo, los códigos de trabajo) y de instituciones (como la Seguridad Social o los sistemas de jubilación) que contribuyen a dar a los costos del trabajo ese nivel y sobre todo esa rigidez, contra la que los gobiernos capitalistas han centrado sus ataques desde el comienzo de los 70, sin que todavía hayan alcanzado en la mayoría de los países los objetivos que se habían fijado.
Por el contrario, los asalariados tienen medios mucho menos eficaces de defenderse en otros planos que determinan el nivel de la tasa de plusvalía.
Tecnología, intensidad del trabajo y "desvalorizacion


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