jueves, 26 de diciembre de 2013

TEORÍA ENSAYO PROLETARIA SOBRE EL ESTADO MUNDIAL IMPERIALISTA



LOS ESTADOS IMPERIALISTAS OCCIDENTALES

         Los estados europeos como Alemania, Francia Reino Unido, Italia, lo llamado las potencias, sobre todo las que participaron en la primera y segunda guerra mundiales,...con el tiempo han llegado a conformar una estructura mundial de poder,...constituyendo en la practica un estado mundial multiimperialista. Muchos autores han existido y existen que tratan, analizan este asunto, editaron, publican,...PARECE SER QUE TODOS LOS INTELECTUALES COMUNISTAS Y MARXISTAS APRUEBAN LOS ESTUDIOS Y ESCRITOS DE LENIN SOBRE EL ASUNTO. Los partidos comunistas lo utilizaron,...y los actuales lo siguen utilizando. QUIER ESTO DECIR QUE LO REVOLUCIONARIO, COMUNISTA, PROLETARIO,...OBSERVAN Y TIENEN COMO HERRAMIENTA A ESTOS TEMAS, Y SOBRE TODO EL DE LENIN,...?. Parece ser que los intelectuales se hacen revolucionarios y que los revolucionarios y luchadores proletarios se hacen intelectuales. Entonces el m-l,...es la ciencia social del futuro de la humanidad,...BIEN POR ESTE RAZONAMIENTO,...DE AQUELLOS TEXTOS, IDEAS,..HAN PASADO MÁS DE UN SIGLO,...LA REALIDAD SOCIOECONOMICA ACTUAL ES MUY DIFERENTE,...LO ESENCIAL ES QUE SE MANTIENEN LAS RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN CAPITALISTAS E IMPERIALISTAS,...EN TODO EL PLANETA,...REMARCAMOS AUNQUE DE POR MEDIO SE HAYAN DADO VARIAS REVOLUCIONES OBRERAS Y POPULARES,...


//El imperialismo, fase superior del capitalismo
en wikipedia.
... es un libro escrito por Vladímir Lenin en 1916.
En él, Lenin explica que la época del capitalismo de librecambio toca su fin. Acompañado por múltiples datos y estadísticas de la época, describe cómo en los países más adelantados (fundamentalmente Gran Bretaña, Alemania y los EEUU de entonces), la concentración de capital ha dado lugar a grandes monopolios que acaparan sectores enteros de la producción. Esta parte es continuación de las tesis de Marx en cuanto a las leyes de concentración de capital.
Los capitalistas han dejado de ser competidores anónimos dentro de un mercado desconocido y la libre competencia se ha trasformado en su contrario. La competencia en la nueva época del capitalismo, se da ahora en unas condiciones nuevas en las que sólo los grandes monopolios pueden competir entre sí. El estado ha dejado de ser propiedad de toda la burguesía para pasar a estar controlado sólo por los sectores monopolistas de la burguesía. El estado sirve ahora sólo a los capitalista dueños de grandes monopolios. De tal manera Lenin desarrolla el punto de vista de Marx más allá de lo que aquél pudiera haber hecho, dado que el fenómeno de los monopolios se da a partir de muy a finales del siglo XIX.
Lenin expresa en esta obra los rasgos fundamentales de la época del imperialismo.
El imperialismo se caracteriza por los siguientes rasgos fundamentales:
·         El elevado desarrollo de la producción capitalista se ha concentrado en unos pocos grandes monopolios y este fenómeno puede observarse (entonces y hoy en día) en todos los países. Unas pocas empresas controlan cada sector (telefonía, transportes, etc.) frente a los rasgos iniciales del capitalismo (donde en cada sector competían muchos pequeños productores).
·         El nuevo papel de los bancos y la fusión de éstos con el capital industrial llevan a la formación del capital financiero y al poder de la oligarquía financiera. Los bancos ya no son pequeños prestamistas. Los volúmenes de capital en liza son tan grandes que su actividad se vuelve imprescindible para la producción. Aún más, la información y la capacidad de incidencia que tienen los bancos los convierten en un centro decisivo (y decisorio) para la economía de cada país.
·         La exportación de capital adquiere una gran importancia respecto a la exportación de mercancías, característica de la fase precedente. Esto facilita la penetración y el expolio de las grandes potencias contra los países menos desarrollados.
·         La formación de asociaciones de capitalistas internacionales que se reparten el mundo, y la terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. En la época del librecambio, en el siglo XIX, las burguesías de los distintos países buscaban nuevos países para obtener más materias primas y nuevos mercados donde colocar sus mercancías. Dicho proceso ha terminado. El mundo se ha repartido territorialmente de forma completa y concreta. Esto obliga a cualquier potencia a desplazar o someter a otros países (o a otras potencias) si pretende obtener más materias primas o ampliar su mercado. Y si no lo hace las que sí lo hagan se acabarán haciendo más poderosas.
Con todo ello se formará lo que se conoce como una cadena imperialista. Es decir, una jerarquía entre las distintas potencias cuyos eslabones de alianza y dependencia (o sometimiento) se establecen según la fuerza (política y militar) y según el capital que poseen. Para poder competir y desarrollarse cada potencia se ve sometida al papel que ocupa en dicha cadena. Dadas estas condiciones el sistema político que prevalece es un sistema imperialista , propio de aquellas potencias que se colocan a la cabeza para dominar al resto de países a costa de someterlos de una u otra manera.

//IMPERIALISMO, ANÁLISIS CRITICO,...Rolando Astarita [Blog]
Marxismo & Economía
Imperialismo en Lenin, análisis crítico
En muchas discusiones acerca de la relación entre los países capitalistas más poderosos y los países atrasados, subyace el tema del imperialismo. Buena parte de la izquierda radical continúa basando sus análisis en las tesis leninistas del imperialismo. Desde hace años sostengo que estas tesis no permiten entender el modo de producción capitalista de hoy, y que la perspectiva de El Capital (esto es, asentada en la teoría del valor trabajo y la plusvalía) permite una aproximación más justa. Tres cuestiones, por lo menos, me impulsaron a realizar esta revisión crítica. En primer lugar, el comprobar que la tesis del monopolio (los monopolios manejan más o menos a voluntad los precios) no tiene validez empírica en el capitalismo contemporáneo (lo cual implica que rige la ley del valor “a lo Marx”). En segundo término, comprobar que no se verificaba la tesis del estancamiento permanente del Tercer Mundo, una idea que dominaba en prácticamente todos los escritos sobre imperialismo y dependencia desde los años 50. En tercer término, el hecho de que desde hace más de siete décadas no han vuelto a producirse guerras interimperialistas. En este último respecto recuerdo que en una mesa redonda, convocada a raíz de la agresión a Iraq (segunda invasión), uno de los panelistas, dirigente de un partido de izquierda, sostenía que la intervención era el primer paso de un conflicto armado a gran escala de EEUU y Gran Bretaña contra Alemania, Francia y Japón. Cuando le manifesté que no veía nada de eso en el horizonte, me respondió con el “está en la naturaleza del imperialismo, como Lenin dijo” y pronosticó la ruptura de la OTAN y la ONU. Algunos años antes, también en una mesa redonda, un militante de otro partido me acusó de “embellecer al capitalismo” porque se me ocurrió afirmar que no había en puertas una nueva guerra entre las potencias. Como siempre, el argumento principal de mi crítico era “Lenin dijo…”. En esta nota presento las dificultades que, a mi entender, encierran las tesis sobre el imperialismo. Para esto, reproduzco una parte del capítulo 1 de mi libro Monopolio, imperialismo e intercambio desigual (Madrid, Maia, 2009).
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“La cuestión del imperialismo continúa estando en el centro de los análisis de las fuerzas de la izquierda y nacionalistas radicalizadas de los países subdesarrollados. Para los marxistas la referencia obligada es el famoso folleto de Lenin, El imperialismo fase superior del imperialismo; complementado con Hilferding (1963), Hobson (1902) y Bujarin (1971). Si bien en los años que siguieron a la muerte de Lenin hubo muchos trabajos sobre el imperialismo, su idea de que el imperialismo se caracteriza por el predominio del monopolio y la explotación de las colonias, las semicolonias y los países dependientes por los países industrializados, pocas veces fue cuestionada en el marxismo. El objetivo de este capítulo es discutir los problemas que plantea esa visión tradicional”.
La visión clásica del imperialismo
La concepción de los marxistas de principios de siglo XX sobre el imperialismo gira en torno a algunas pocas ideas claves, y vinculadas. En primer lugar se identifica el imperialismo con una nueva etapa del capitalismo que habría surgido con la irrupción del monopolio, hacia fines del siglo XIX. Lenin plantea explícitamente que la principal característica del imperialismo es el monopolio, que consiste en “la dominación de las asociaciones monopolistas de grandes patronos” (Lenin, 1973, p. 451). Considera que el capitalismo monopolista ha reemplazado al capitalismo de la libre competencia. La competencia se ha transformado en monopolio, que es la base de la vida económica. Esto implica que prevalece la violencia en la manipulación de precios; la ley mercantil pierde relevancia, y las ganancias son más el producto de “maquinaciones financieras y estafas”, y del robo, que de la ley económica.
En segundo término la visión clásica del imperialismo sostiene que la monopolización opera en el plano nacional. Bujarin, en particular, destaca la “tendencia a la nacionalización de los intereses capitalistas (1971, p. 80) y “la cartelización nacional de la industria” (ibid., p. 80) en asociación con los Estados nacionales. La competencia se desplaza del mercado interno al mercado mundial, y se desarrolla a través de conflictos armados entre las potencias.
En tercer lugar prevalece la idea de que el capitalismo monopolista ( se referían a una realidad estatal,...este concepto está referido a una determinada fase del capitalismo, pero con las multinaciones, corporaciones y multicorporaciones,...que rebasan los estados nacioneles, la producción alcance un nvel muy superior, ya que desarrolla capitalistamente e imperialistamente muchos países de sus áreas de influencias,...el GCPINT. de Málaga, España, decía que esta política ecomomica de las multinacionales desarrollada el capitalismo en las periferias ya de forma imperialista,...porque las rr.ss. que imponían eran imperialistas,...digamos que se "saltaba la fase capitalista e incluso el monopolismo de estado,...Por ejemplo, el desarrollo de las implantaciones de las multinacionales en países latino-americanos, asiáticos, que no habían llegado al capitalismo monopolista de estado, o estaban en esa vía pero sin consolidar, ha creado en esos países un capitalismo de multinacionales,...donde éstas se han apoderado prácticamente de los estados, Corea del sur, Singapur, Argentina, Venezuela,...O sea, estados que no eran imperialistas,... ... se caracteriza por el estancamiento de las fuerzas productivas. Por un lado porque la eliminación de la competencia hace desaparecer el impulso al cambio tecnológico por parte del capital. Por otra parte porque se piensa que el capitalismo llegó a un estadio en que la sobreproducción es estructural, debido a que las masas trabajadoras y campesinas están empobrecidas, y no tienen poder de consumo. Es la visión subconsumista de Hobson, aceptada por Lenin y otros marxistas de la época. De manera que los países adelantados ofrecen cada vez menos oportunidades de inversión. De ahí las repetidas referencias de Lenin a la “putrefacción” y “descomposición” del sistema capitalista. La tendencia al estancamiento en el centro explica a su vez la exportación de capitales hacia la periferia, que pasa a ser un fenómeno característico de la época. Las inversiones irán desde los países adelantados hacia las colonias y zonas de influencia; no se contempla que las inversiones entre países adelantados sean importantes, dada la falta de oportunidades rentables.
En cuarto lugar se sostiene que el desarrollo del capitalismo ha llevado a la fusión del capital bancario con el capital industrial, y al dominio del primero sobre el segundo. Se trata del capital financiero. El capital financiero es parasitario; el parasitismo del capital financiero es otro factor que explica el estancamiento del capitalismo maduro.
En quinto lugar, se piensa que frente al estancamiento la respuesta de los capitalismos adelantados es la conquista de la periferia y la empresa colonial. Ésta garantiza mercados, territorios para la exportación de capitales y fuentes de aprovisionamiento. El impulso al colonialismo es inevitable y creciente, los grandes países industriales explotan a las regiones atrasadas. Se prevé que la entrada del capital extranjero en la periferia desarrollará el capitalismo, pero al mismo tiempo los países dominados estarán sometidos al saqueo, el pillaje y la devastación.
Por último, se plantea que las guerras entre las potencias son inherentes al capitalismo monopolista. El razonamiento que lleva a esta afirmación es que el mundo ya está repartido entre las potencias y sus monopolios. A su vez, los Estados se identifican con sus monopolios, y la empresa colonial es decisiva para la supervivencia del capitalismo en el centro. Por lo tanto, los países desarrollados que tengan menos posesiones coloniales (o con menos riquezas) estarán obligados a luchar por nuevos repartos del mundo. Así las guerras ínter-imperialistas son inevitables, y características de la nueva era del capitalismo.
En conclusión, el marxismo de principios de siglo XX –por lo menos el que estuvo bajo influencia de Lenin– pensó que el sistema capitalista había entrado en una nueva era en la que habría una combinación de guerras: guerras mundiales entre las potencias; guerras de los pueblos oprimidos contra el imperialismo y por su liberación nacional; y guerras civiles de los trabajadores contra el capital en los países industriales avanzados. Era la época de “la agonía del capitalismo”. Obsérvese que en esta visión el espacio económico mundial se construye desde la competencia de los Estados-nación, unidos a los monopolios nacionales. Ese espacio se articula a partir del dominio político y militar de los países adelantados sobre los atra­sados (colonias, semicolonias y zonas de influencia).
Dicotomía teórica
La teoría leninista del imperialismo, que hemos descrito en sus grandes rasgos, tuvo el mérito de dar cuenta de la expansión colonialista del capitalismo de fines de siglo XIX; de la intensificación de la centralización del capital y la exportación de capitales a las periferias; y del aumento de las tensiones entre las potencias, que terminarían en las dos grandes guerras. Desde este punto de vista se compara muy ventajosamente con cualquier producción del pensamiento burgués de su época. Sin embargo, y a pesar de la variedad y riqueza de los fenómenos contemplados, nunca quedaron debidamente precisados el contenido y los límites del concepto del imperialismo. En particular, y como lo explicaron Sutcliffe y Owen, porque el término “imperialismo” parece aludir por una parte a todo el sistema –con un funcionamiento económico distinto al del capitalismo de libre competencia–, pero por otro lado se refiere a una “superestructura” conformada por las relaciones entre los países opresores y oprimidos, caracterizada por la tendencia a la guerra y el aparato político militar implicado. En otras palabras, la categoría admite más de una lectura, ya que se puede interpretar como designando al sistema capitalista o como refiriéndose a las relaciones entre los Estados. Sutcliffe y Owen, como también Arrighi, se refirieron por eso a la “ambigüedad” de la noción de imperialismo.Surcliffe planteaba que
“A partir de Lenin los marxistas han fluctuado, de hecho, en su empleo del término imperialismo. Muy frecuentemente se usa para describir todo el sistema capitalista; con igual frecuencia se refiere a las relaciones entre países avanzados y atrasados dentro del sistema. A veces se usa en ambos sentidos simultáneamente, bien sea con, o más a menudo, sin tener conciencia de la ambigüedad implicada” (citado por Arrighi, 1978, p. 10).
Pero cuando hablamos de “ambigüedad” estamos aludiendo a una situación equívoca, esto es, a aquello que admite más de una interpretación y carece de precisión. Sin embargo, pensamos que en la base del problema existe otra cuestión, que es de dualidad teórica, y se vincula al hecho de que el enfoque del imperialismo introduce una matriz de pensamiento cualitativamente distinta a la desarrollada por Marx, que se basa en la teoría del valor trabajo. En otras palabras, existen en el fondo dos teorías. Una, de Hilferding y Lenin, que dice que los precios se establecen por el poder de mercado de las corporaciones. La otra, de Marx, sostiene que los precios se determinan de manera objetiva en los mercados, a través de la competencia. Y si bien cada una de estas tesis da lugar a desarrollos y perspectivas globales distintas, en las tesis clásicas del imperialismoambas coexisten, sin hacerse nunca explícito que había un problema que podríamos llamar “de unificación teórica”.
Apuntemos que fue Lenin quien parece haber tenido más conciencia de esta cuestión entre los teóricos sobre el imperialismo. En 1919, cuando se discutió el cambio del programa en el partido Comunista ruso, Bujarin planteó que si el imperialismo era el capitalismo monopolista –esto es, si existía una relación de identidad– había que volver a escribir la parte del viejo programa que hablaba de la producción mercantil, la ley del valor y la dinámica del capitalismo. En última instancia se debía unificar la explicación a partir de reconocer que el monopolio dominaba las leyes del desarrollo capitalista. Pero significativamente Lenin se opuso a la propuesta de Bujarin, argumentando que el capitalismo monopolista coexistía con la libre competencia, y por lo tanto el imperialismo no había reemplazado completamente a la vieja estructura. El imperialismo, precisó, es una “superestructura” del capitalismo, en el sentido que en una serie de ramas “el antiguo capitalismo… ha crecido hasta imperialismo”, pero por debajo de esta superestructura sigue existiendo “el enorme subsuelo del antiguo capitalismo” (Lenin, 1973a, p. 408).
La discusión tenía consecuencias para la política soviética, ya que la experiencia de los primeros años de la revolución demostraba que no bastaba con tomar las “palancas fundamentales”, y expropiar a los grandes bancos y grupos monopolistas para avanzar en la construcción de una economía socialista. Pero además tenía implicancias para el análisis de los países dominados. Es que por un lado la tesis sobre el imperialismo sostenía que los países atrasados se convertían en objeto de saqueo y pillaje, lo que implicaba la imposibilidad de desarrollo capitalista y de reformas democrático burguesas. Sin embargo, y por otro lado, los marxistas seguían pensando que el capitalismo “de libre competencia” se desarrollaba en los países atrasados, dando lugar a regímenes democrático burgueses. Así, en la discusión del octavo Congreso del PC Lenin se inclina por este segundo escenario:
“… lo característico de todos los países es que el capitalismo sigue todavía desarrollándose en muchos lugares. Esto es así para toda Asia, para todos los países que marchan hacia la democracia burguesa, como lo es para toda una serie de regiones de Rusia” (Lenin, 1973a, p. 429).
Lo que equivalía a afirmar que el fenómeno imperialista no afectaba las leyes de la acumulación en los países atrasados. Sin embargo, si prevalecían el pillaje y el robo colonial como método de extracción del excedente, el desarrollo capitalista estaría bloqueado y no habría posibilidad de evolución hacia la democracia burguesa. En el plano nacional, en los países atrasados, parecía predominar, a pesar de la influencia creciente del monopolio, la ley del valor y de la acumulación en un sentido “marxiano”. Pero en el terreno internacional se daba peso a las relaciones de fuerza y a la extracción del excedente por medios no económicos, lo que afectaría también las economías internas. Esta cuestión va a estar en el centro de los problemas de las teorías sobre la dependencia y el imperialismo a lo largo del siglo XX.
La dicotomía teórica se expresa también en el sentido que Lenin da a la palabra “superestructura” cuando se refiere al imperialismo. Lenin explica que utiliza el término de la misma manera que Marx lo había empleado para describir la relación entre la manufactura y la producción doméstica rural o artesanal. Según Marx, la manufactura no había podido apoderarse ni revolucionar en profundidad la producción social, debido a su estrecha base técnica; la pequeña producción había continuado más o menos inalterada, en tanto la manufactura coronaba esa base a la manera de una “obra económica de artificio”. (Marx, 1999, t. 1, p. 448). De esta manera Marx hace referencia a leyes cualitativamente distintas, las que rigen la pequeña producción artesanal y doméstica, por un lado; y las que gobiernan la producción capitalista desarrollada. Parece justificado entonces concluir que el significado que da Lenin a la noción de imperialismo es el de una forma económica distinta –por lo menos en aspectos esenciales– a la del capitalismo. Esto explicaría también que hable de “la transformación del capitalismo en imperialismo” (Lenin, 1973b, p. 100, énfasis nuestro) y que considere que esta forma económica afectaba “sólo” algunas ramas o aspectos del sistema. En síntesis, según Lenin coexistían dos dinámicas, dando lugar a una formación económico-social heterogénea: en la “base”, la producción capitalista, determinada por la ley del valor, que seguía operando en el plano nacional. En la “superestructura”, el monopolio, con el pillaje, la manipulación de precios y la disminución en importancia de la ley del valor y de la plusvalía. Esta superestructura económica a su vez determinaría otra “superestructura”, conformada por la política colonial y anexionista, el armamentismo, la diplomacia de la fuerza y la guerra, dando forma al espacio del mercado mundial y las relaciones entre los países.
Dualidad en las contradicciones fundamentales
La problemática anterior se puede plantear también desde el punto de vista de las contradicciones fundamentales del sistema que analizaron Marx, y los marxistas. Es que en la visión de El Capital las crisis son el resultado del desarrollo contradictorio de las fuerzas productivas; los capitales invierten azuzados por la guerra competitiva, lo cual debilita tendencialmente la tasa de ganancia, y esto está en el origen de las crisis. Las crisis son de sobreacumulación de capital. Sin embargo la idea de que el capitalismo había llegado a un punto en que el monopolio dominaba sobre la competencia planteaba una dinámica muy distinta, marcada por el estancamiento. Por eso no es de extrañar que en ese clima teórico de primacía del monopolio y de las formas no económicas de extracción del excedente, la ley (de Marx) de la caída tendencial de la tasa de ganancia apenas se discutiera entre los marxistas de principios de siglo XX. Tampoco debería asombrar que Lenin apelara a teorías subconsumistas para explicar la crisis. Estos sesgos son reveladores de que la tesis del monopolio afectaba la idea de un desarrollo capitalista según lo planteado en El Capital. Esto explica también por qué los marxistas pensaban que los antagonismos centrales –con una importancia por lo menos igual al antagonismo entre el capital y el trabajo– se ubicaban a nivel de los Estados. La idea de “el eslabón más débil de la cadena imperialista” (Lenin) y la situación revolucionaria que derivaba de ello, se inscribe en esta lógica. La contradicción fundamental se daba entre “el crecimiento de las fuerzas productivas de producción de la economía mundial y las fronteras que separan naciones y Estados” (citado por Trotski, 1974, p. 124). Esta formulación, que pertenece ya a la Tercera Internacional en época de Stalin –Programa para el Sexto Congreso–, era ampliamente compartida por la izquierda. Es sintomático que Trotski, crítico de las tesis del Sexto Congreso, cite el anterior pasaje afirmando que “debería ser la piedra angular de un programa internacional” (1974, p. 124). La suma de contradicciones haría imposible un desarrollo medianamente “normal” del sistema imperialista-mo­no­po­lis­ta, y su derrumbe tendría como base la contradicción entre los Estados-nación y las fuerzas productivas internacionalizadas. La dicotomía teórica que hemos apuntado de hecho se reabsorbía en una visión monista de la tendencia a la catástrofe del sistema, a partir del peso que adquirían los antagonismos entre los Estados.
Ley del valor y tesis del capital monopolista-imperialista
Lo anterior explica un hecho que planteó hace unos años David Harvey con agudeza: la dificultad de poner los estudios sobre el imperialismo en consonancia con la teoría del valor y del capital de Marx. Harvey planteaba que los estudios sobre el imperialismo se ven en apuros para basar sus descubrimientos en la propia estructura teórica de Marx” (1999, p. 441). Para que la cuestión se vea con mayor claridad, podemos sintetizar los rasgos principales que se desprenden de la ley del valor y la plusvalía (LVP), por un lado, y de la tesis del capital monopolista-imperialista (TCMI) por el otro, de la siguiente manera:
La LVP plantea que el capital domina los precios; éstos constituyen un fenómeno objetivo, son las formas fetichizadas en las que se expresan los tiempos de trabajo socialmente necesarios y como tales no pueden ser controladas conscientemente. La TCMI plantea que los monopolios dominan los precios; que la economía hasta cierto punto está controlada conscientemente por estos monopolios.
La LVP plantea que los mecanismos de extracción del excedente son económicos; el trabajador, no propietario de los medios de producción, está obligado a vender su fuerza de trabajo al capitalista; la coerción político-militar actúa como garante o “marco” de la explotación. La TCMI plantea como central la coerción extraeconómica para la extracción del excedente; la subordinación política y militar (régimen colonial o semicolonial) es esencial; por eso habla de robo o pillaje.
La LVP plantea que la explotación se da principalmente entre clases sociales. La explotación de clases adquiere cada vez mayor centralidad y la polarización social se acen­túa en el interior de la formación capitalista. La TCMI pone la explotación de poblaciones y países por otras poblaciones y países en un plano de importancia por lo menos similar a la explotación de clases. La primera crece en importancia en la medida en que las fuerzas productivas se estancan en los países maduros y capas de la clase obrera de estos países son sobornadas con los frutos de la explotación de los países más débiles.
La LVP plantea que el colonialismo se asocia al capitalismo temprano, pero luego da lugar al desarrollo del mercado mundial capitalista; en las periferias se desarrollan modos de producción capitalistas y clases capitalistas autóctonas, dependientes del mercado mundial. La TCMI plantea que existe un impulso al bloqueo del desarrollo capitalista en la periferia –debido la extracción del excedente por medio del colonialismo, pillaje, robo– y en consecuencia considera imposible (o por lo menos muy improbable) que surja una clase burguesa con raíces propias en esos países.
La LVP plantea que la expansión mundial del capital está fundada en la dinámica de la acumulación; los esquemas de reproducción ampliada (de Marx) demuestran que la barrera al desarrollo de las fuerzas productivas no es la falta de consumo de las masas trabajadoras; las crisis son periódicas, pero nada demuestra que se haya llegado a un estadio último a partir del cual sea imposible, en términos económicos, un desarrollo ulterior de las fuerzas productivas; lo cual plantea la necesidad de la acción revolucionaria de la clase obrera para acabar con el capitalismo. La TCMI plantea que la exportación de capitales y el impulso al colonialismo y la anexión derivan de la imposibilidad de realización de los productos en las metrópolis, o de inversiones rentables. Esto es, del agotamiento tendencial del sistema.
La LVP plantea que el capital financiero –al que identifica con el capital dinerario– participa de la plusvalía, en cuanto encarna la propiedad privada de los medios de producción y es una forma de existencia del capital; el capital bancario entra en la igualación de la tasa de ganancia como otra fracción del capital; el capital dinerario cumple una función imprescindible para el ciclo del capital, ya que no existe capitalismo sin crédito. La TCMI plantea que el capital financiero cumple el rol de parásito, y ha pasado a dominar definitivamente al capital productivo. La idea de “parásito” alude a un organismo que vive a costa de otro –el capital productivo– y no cumple función alguna en la sociedad.
La LVP plantea que la contradicción fundamental se ubica al nivel de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción, y se manifiesta en la guerra de clases entre el capital y el trabajo. La TCMI señala como contradicción esencial, y que llevaría a la destrucción del sistema, la que existe entre las fronteras nacionales y las fuerzas productivas internacionalizadas. Esta contradicción estalla en las guerras mundiales y se articula, por lo menos en un mismo nivel de importancia, con la contradicción fuerzas productivas-relaciones de producción, y los antagonismos de clase correspondientes”.
La idea que estoy planteando, a partir de estas cuestiones, es que en el capitalismo mundializado de hoy la ley del valor trabajo opera a todos los niveles -en el plano del mercado mundial y las grandes corporaciones transnacionales, y también al interior de los países- y por lo tanto no existen dos estructuras, con leyes distintas, sino una, la del modo de producción capitalista. En particular, sostengo que el capital en la periferia se reproduce según la lógica de la acumulación estudiada por Marx, y al hacerlo, reproduce en escala ampliada la relación de explotación, tal como sucede, en sus líneas esenciales, en los países del centro. Lo cual implica que la contradicción entre el capital y el trabajo pasó a ser dominante también en el tercer mundo, en la misma medida en que las formas de coerción extraeconómica (colonialismo en particular) para la extracción del excedente perdieron relevancia.

Bibliografía:
Arrighi, G. (1978): La geometría del imperialismo, México, Siglo XXI.
Bujarin, N. (1971): El imperialismo y la economía mundial, Córdoba, Pasado y Presente.
Harvey, D. (1990): Los límites del capitalismo y la teoría marxista, México, FCE.
Hilferding, R. (1963): El capital financiero, Madrid, Tecnos.
Hobson, J. A. (1902): Imperialism, A Study, Londres, Allen and Unwin.
Lenin, N. (1973): El imperialismo fase superior del capitalismo, Buenos Aires, Cartago, Obras Escogidas, t. 3.
Lenin, N. (1973a): “Octavo Congreso del PC(b) R”, ídem, t. 5.
Lenin, N. (1973b): “Séptimo Congreso extraordinario del PC(b) R”, ídem, t. 5.
Marx, K. (1999): El Capital, Madrid, Siglo XXI.
Trotsky, L. (1974): Stalin, el gran organizador de derrotas, Buenos Aires, Yunque.

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Imperialismo en Lenin, análisis crítico

Escrito por rolandoastarita
23/03/2011 a 10:14
Publicado en General
Etiquetado con Debate, Imperialismo, Lenin, Marx, Marxismo

56 comentarios
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1.    Excelente artículo Rolando. Es bueno poner de manifiesto las implicancias que tiene la teoría del capital monopolista, y más cuando forma parte del sentido común de la izquierda.
Saludos.
Juan
23/03/2011 a 13:48
2.    Rolando, estoy bastante de acuerdo con tu nota.
Es posible que antes de la Iª GM todo parecía apuntar hacia la tesis del TCMI. Aún así, yo no veo en aquella época una fase de estancamiento de la economía, sino al contrario, pero digamos que, políticamente, sí se llevó a cabo una política imperialista, causa, entre otras, de la GM.
Todos somos conscientes de que la crisis de 1929 fue causa, directa o indirecta y en buena medida, de la IIª GM.
El sistema económico nacido de Breton Woods, la economía europea arruinada, la intervención del estado, la existencia de URSS,… pudo provocar un cambio en el devenir de los acontecimientos como consecuencia de la interacción dialéctica de otros condicionantes. El propio movimiento de independencia de las colonias, inspirado en buena medida en la Revolución Rusa, es otra de las variables histórico-políticas a tener en cuenta. Todo este clima, aparte del diseño de una Europa transfronteriza a nivel económico, pudo influir decisivamente en que las tesis imperialistas no vieran su realización y terminara por volverse a la tesis del desarrollo capitalista, ahora, después del derrumbe de URSS, como globalización capitalista. ¿Cómo influyó todo esto, en su caso?
Muchas gracias, Rolo, y disculpa mi tono en los últimos días.
Nota.- Soy consciente que en la interacción de causas, la economía ejerce un papel preponderante, pero, no único y exclusivo, sino como un elemento más dentro del conjunto de concausas, decisivo las más de las veces, pero no siempre e, incluso, a veces, no decisivo.
josé
23/03/2011 a 15:40
3.    Me parece que no puede entenderse el mundo capitalista como totalidad concreta sin partir de que esta se estructura a partir de dos dinámicas que pueden entran en tensión: la competencia económica de los capitales y la “competencia geopolítica” de los estados. Esto lo dice Harvey en el texto que vos citás, lo planta también Callinicos en un trabajo reciente. Yo planteo algo similar aquí: http://www.ips.org.ar/article.php3?id_article=502
Vos Rolando muchas veces haces referencia a la idea de totalidad concreta para caracterizar al capitalismo global, pero tu visión termina siendo abstracta al no considerar esta segunda dimensión. Por eso, aunque creo que se pueden hacer numerosas críticas a las teorías del imperialismo, y es particularmente débil el tratamiento de los trusts y cartels, tributario de Hilferding y Hobson, sin esta noción no se puede entender la articulación entre geopolitca y economía. El desarrollo desigual no tiene otra explicación que las asimetrías económicas entre los países de mayor productividad media y los de menor productividad, pero el imperialismo es la fuerza que garantiza la permanencia de las burguesías de los países más débiles en estas relaciones asimétricas que los llevan a ser jugadores de segundo orden, aceptando al FMI, el BM, la OMC, y etc etc, aceptando la ilusión de que los capitales de todos los países compiten en igualdad de condiciones cuando las diferencias productivas y financieras plantean que de ninguna manera es así. Y sobre todo, el imperialismo es la fuerza que está detrás de las burguesías débiles, para intervenir en defensa de dichos regímenes (más inestables) cuando se levantan las masas. Esto lo hemos visto una y otra vez en las últimas décadas. Son dos dimensiones profundamente entrelazadas, y sin la categoría de imperialismo es imposible comprenderlas.
23/03/2011 a 17:44
o    EM, volvés a errar en la crítica. En mi explicacion del imperialismo siempre he planteado que a la par que opera la unidad de los capitales “en general”, se desarrollan tensiones geopolíticas por avanzar los intereses particulares. Pero esas tensiones no derivan en conflictos armados entre las potencias (el techo es la unidad del capital, en su entrelazamiento transnacional). Este aspecto de la cuestión es el que no logran entender los que siguen defendiendo la tesis leninista del imperialismo.
Segundo, la dicotomía teórica que planteo en las tesis leninista no está entre “competencia económica entre capitales” y “competencia geopolítica”.
Tercero, la permanencia de las burguesías más débiles en esa situación no se perpetúa a través de la violencia neocolonial (esto es, mediante extracción por medios extraeconómicos del excedente). Esto no es cierto. Brasil, Argentina, etc., tienen atraso tecnológico
 pero no porque estén somedias al “pillaje” o al “robo”.
Además, ¿por qué no se puede entender la relación entre geopolítica y economía sin las nociones de trusts y carteles? ¿De dónde sale esto? ¿Por qué no se puede entender desde la lógica de los capitales nacionales? (En
 Valor... hago un intento en este sentido). Además, si no existe la manipulación de la economía por los monopolios, que postuló el trotskismo, ¿por qué hay que buscar aquí la relación entre lo económico y lo geopolítico?. Además, no se trata de un tratamiento “débil” de los trusts en el marxismo de principio de siglo, sino de un tratamiento equivocado. Tan equivocado que llevó a que en el Programa de Transición Trotsky llegara a decir que los monopolios bancarios “organizan la vida cara, la desocupación y la crisis”. Después de semejante afirmación, ¿no es hora de pensar dónde están las raíces teóricas de semejantes dislates? ¿No es hora de cuestionarse seriamente si con un punto de vista de este tipo (concepción conspirativa de la historia) es posible entender la geopolítica desde bases materialistas?
Por úlimo, sinceramente, es un poco molesto ver cómo se escamotean balances. ¿Quiénes pronosticaban, al inicio de la segunda intervención a Irak, que era el primer paso de un conflicto a escala mundial entre las potencias; que se rompían la ONU y la OTAN, y que íbamos a una guerra mundial? ¿Quiénes decían que esto era así porque “lo dicen las tesis de Lenin”? ¿Por qué no se hace un balance a fondo de estos desastres de pronósticos? Son partidos políticos de izquierda, con cientos de militantes, con equipos de dirección y equipos de escritores, los que hicieron estos pronósticos (después de todo yo trabajo solo, con pocos recursos). ¿Por qué no se exploran las raíces teóricas de semejantes “pifiadas”?
24/03/2011 a 01:31
o    Rolando, no creo errar en la crítica. Es cierto que vos siempre hablás en algún momento sobre las “tensiones geopolíticas”, pero por ejemplo en tu último libro sobre la dependencia lo hacés en las últimas 3 o 4 páginas; si mal no recuerdo, en Valor… le dedicás un breve capítulo final. Es algo completamente externo al análisis (casi diríamos una “cobertura” por si alguien te hace esta crítica) no algo que este problematizado e integrado en los distintos niveles de análisis.
No tengo acuerdo con tu planteo de que las “tensiones no derivan en conflictos armados entre las potencias (el techo es la unidad del capital, en su entrelazamiento transnacional)”. Me parece una definición completamente ahistórica. El debilitamiento de EEUU y la posibilidad de que sea reemplazada como potencia hegemónica, tanto como articulador geopolítico como a nivel de gravitación del conjunto de la economía mundial, con las implicancias que esto tiene, por ejemplo en el sistema monetario, plantea la perspectiva de agudización de las tensiones interestatales, y eventualmente la guerra. Justamente acá se ve los efectos de no tratar la tensión entre las tendencias del capital y las de las relaciones interestatales. Las primeras se absolutizan en tu lectura y desplazan a las segundas.
Si lees atentamente, en ningún momento hablo de robo, ni pillaje, ni violencia neocolonial, así que no se por qué me discutís eso.
Tampoco reivindico las nociones de trusts y cartels, me parecen que buscaban correctamente dar cuenta de un fenómeno histórico -al momento de escribir las teorías clásicas eran formas que se estaban dando y había que dar cuenta de ellas y de sus implicancias para la teoría- pero no creo que la respuesta dada haya sido correcta, es algo que puse en mi comentario así que no se por qué insistís en eso.
Por último, tenemos que volver siempre a lo mismo. Es muy molesto ver a quien se queja de los “métodos de discusión” que le achaca a la izquierda, atribuir sin ton ni son posiciones que no se sabe de donde saler. ¿Quien habló de que que la intervención en Irak era el primer paso de un conflicto mundial? Ciertamente, no la FT-CI. Nosotros dijimos que se mostraba una agudización de las tensiones geopoliticas -que efectivamente se estaba dando y que después se descomprimió cuando EEUU completó la invasión y renegoció con Francia y Alemania- y que era un punto de inflexión en la hegemonía norteamericana. Podemos discutir si este último pronóstico fue correcto o no -yo creo que sí- pero no se puede seguir discutiendo cualquier cosa, sin discutir claramente lo que cada uno dijo.
El problema no es reivindicar la teoría de Lenin, el problema es si todavía hay que dar cuenta de relaciones imperialistas, constitutivas al mundo capitalista, y tratarlas como tales, como un problema teórico y político de primera magnitud, y no algo a mencionar el las últimas páginas de los libros de manera eminentemente descriptiva.
24/03/2011 a 11:30
o    Primero: que la guerra de Irak era el primer paso a una nueva guerra mundial me lo planteó en una mesa redonda, realizada en Quilmes, un dirigente del PTS, delante de muchos militantes. También que las guerras interimperialistas eran inevitables, y que habría nuevas guerras mundiales, me lo plantearon militantes del PO en 1997, en otra mesa redonda. Pero además, hay que agarrar el toro por las astas. Nadie, en el trotskismo, ha puesto en cuestionamiento la afirmación de Lenin “nuevas guerras interimperialistas son inevitables”.
Y el tema es explicar la realidad, porque hace siete décadas que no hay nuevas guerras interimperialistas, y no existe ninguna tendencia en estos momentos que muestre que se esté preparando alguna guerra entre las potencias (la tendencia a la guerra era muy visible, por ejemplo, desde 1900 en adelante, o desde inicios de los 30 en adelante). Sostener que por el hecho de que el dólar se esté debilitando, EEUU vaya a emprender una guerra mundial contra Europa (para desplazar al euro), o cosa por el estilo, no tiene asidero en lo que está sucediendo. Se trata de ese tipo de afirmaciones que son habituales en el trotskismo, se disparan y después nadie se hace cargo de las mismas. Son del tipo de las que hacía Trotsky, por ejemplo cuando diagnosticó, en los 20, que una guerra entre EEUU y Gran Bretaña era “inevitable”. Se lanzan y después las cosas pasan, y todos miran para otro lado.
Pero además, aun sin ser mi especialidad, en “Valor…” planteé que hay muchos conflictos y tensiones geopolíticas entre las potencias. Sostuve: 1) que en la unificación europea en torno a Alemania y Francia subsistían conflictos geopolíticos con EEUU y otras potencias; 2) que existían tensiones por aranceles; 3) que había tensiones EEUU vs Europa por la cuestión de cielos abiertos; 4) que había tensiones EEUU vs Europa por Airbus / Boeing; 5) que Washington (ayudado por China) había presionado y maniobrado contra Japón para que este país no generara una alternativa asiática al FMI; 6) que había una lucha por la influencia en la zona caucásica y Asia Central, en la que estaba en juego la salida a los mares abiertos del petróleo del Caspio, entre EEUU y Rusia; 7) que en el desmembramiento de la ex Yugoslavia habían jugado los intereses geopolíticos, de Alemania cuando alentó la separación de Eslovenia y Croacia, y de Washington, al impulsar un Estado bosnio; 8) que en el conflicto del Kosovo chocaron intereses geopolíticos, en especial de Washington interesado en sacar a Rusia de la zona; 9) que hubo conflictos geopolíticos en torno a las vías de integración de los Estados del centro y este de Europa en el dispositivo militar de la Europa capitalista; 10) que hubo tensiones Europa/Rusia por la incorporación de 10 países (mayo 2004) del viejo bloque soviético a la Unión Europea; 11) tensiones por la entrada de Rusia a la OMC; 12) tensiones por la aparición de la UE como socio con el Mercosur, lo que generó propuestas de Washington de libre comercio con otros países; 13) tensiones EEUU / Francia por zonas de influencia en Africa negra; 14) tensiones potencias occidentales/ China por la influencia en Asia Central y Medio Oriente, y el mar de China.
¿Qué te autoriza a decir que no presté atención al tema? Tu razonamiento es casi brutal. “El que no está de acuerdo en que en el horizonte hay una nueva guerra interimperialista, no le da importancia a las tensiones geopolíticas”. ¿Realmente estás convencido de que este es un argumento?
Sobre los métodos de discusión: cuando critico, cito los pasajes que critico y a los autores. Es
 Lenin quien afirma que las guerras mundiales entre potencias son inevitables. Buena parte de la izquierda (incluyendo tu partido) sigue diciendo que esta idea de Lenin es correcta. ¿Cómo decís que “no se sabe de dónde sale esta idea”? ¡Si está en las tesis de Lenin, que ustedes jamás criticaron, y defienden!
Más en general, tengo que polemizar a cada paso con gente que me atribuye cualquier cantidad de disparates. Ya he visto este método en discusiones orales. Doy un ejemplo, que me sucedió cuando estaba en un partido. Voy a una asamblea de militantes (serían unos 150), a defender una postura A. Hablo 20 minutos explicando mi postura, critica de la dirección de ese partido. Luego se anotaron 25 o 30 que repetían insistentemente que yo había afirmado X, o Y, o Z; cualquier cosa menos lo que había afirmado. A la hora la confusión era mayúscula, y a la hora siguiente toda la asamblea estaba convencida de que yo había afirmado X, Y o Z. Después de eso, me dieron 5 minutos para “redondear tu posición”. Bien, ante esto mi defensa es pedirle a la gente que lea y saque sus conclusiones. Por supuesto, esto se aplica a la cuestión de si doy o no importancia a las tensiones geopolíticas.
24/03/2011 a 13:27
4.    Respeto mucho a los compañeros de la organización de EM, a pesar de discrepar casi siempre. Considero que la revisión de los puntos señalados por vos Rolando son casi imposibles dentro de determinadas organizaciones en donde no existen tendencias y de caracter monoliticas. Además creo que tiene que ver con las bases programaticas y con algo que podríamos llamar “instinto de sobrevivencia” como organización a corto plazo,y digo a corto plazo porque el desatino reiterado ante situaciones concretas(caracterización 2001, guerra de Irak etc)no se pueden ocultar diciendo o dando a entender “somos la vanguardia”. Saludos
daniel
24/03/2011 a 10:04
o    Al respecto, existe un término que ha generado muchos problemas. Es el calificativo de “revisionista”, que se aplicó en su momento a Bernstein, en la Segunda Internacional, y a partir de allí pasó a ser una especie de insulto en el campo marxista. Cualquiera que quisiera “revisar” era inmediatamente descalificado. A partir de esto, no hay forma de leer críticamente textos, ni avanzar en la ciencia. El estudio se transforma en un busca de citas para hacer valer el “principio de autoridad”, y tratar de “ganar discusiones”. De ahí también que en algunos grupos se exhibiera con orgullo el ser “ortodoxo”. “Somos trotskistas ortodoxos”, se decía en un grupo en el que milité hace años. Voy a escribir algo sobre este asunto en el blog.
24/03/2011 a 10:40
5.    Esto viene a reforzar el predominio de que la TVP predomina sobre la TCMI:
http://www.vnavarro.org/?p=5475
Crece la productividad, se mantienen los salarios, crece la plusvalía
josé
24/03/2011 a 21:15
6.    EM, ¿qué opinás de que en el Programa de Transición Trotsky escribió que los monopolios bancarios “organizan la vida cara, la desocupación y la crisis”?
Eduardo
24/03/2011 a 22:06
o    Agarremos, entonces, como decís, el toro por las astas: no poner en cuestión que nuevas guerras imperialistas sean inevitables, no significa estar aguardando guerras a la vuelta de la esquina. Durante las últimas siete décadas hubo hegemonía norteamericana, que, si mal no recuerdo, se termino de establecer mediante una “inevitable” guerra imperialista. Hoy estamos frente a una fuerte crisis de dicha hegemonía, pero no hay estados que tengan hoy capacidad de rivalizarla. La cuestión es: ¿la integración de capitales hace improbable una nueva guerra imperialista? Este planteo tuyo no me parece probado. No hay una burguesía transnacional con intereses transnacionales. La burguesía no ha dejado de estar nacional centrada; no hay burguesías genuinamente transnacionales, salvo algunas excepciones; la mayoría de las empresas multinacionales tienen una clara base nacional (ver por ejemplo este artículo de Husson que plantea una posición similar a la que sostengo hussonet.free.fr/imperiae.pdf).
Pero más allá de esto, a pesar de la creciente integración mundial de la producción, no hay una identidad entre los intereses y necesidades de los Estados y sus instituciones para mantener el dominio interno y la posición internacional de los mismos, y las necesidades del capital en su creciente integración mundial. La agudización de la lucha de clases es una enorme fuerzar que pueda agudizar los enfretamientos interestales, y que justamente en estas décadas hemos visto actuar poco. Si no hay revoluciones, a pesar de que haya crisis, sin duda habrá contención de las relaciones internacionales, pero ¿que pasa si ocurre lo contrario?
Ya la crisis de 2008 mostró la reaparición de respuestas nacionales y hubo amague de medidas que amenazaban hacer retroceder la integración mundial. Los nuevos desequilibrios que irán apareciendo con las consecuencias de la crisis –que yo creo que vamos a seguir viendo por varios años aunque se haya salido de la recesión- y el golpe severo al rol que jugaba la economía norteamericana en la economía mundial, que nadie puede reemplazar en lo inmediato, plantea un escenario de “barajar y dar de nuevo”, de rearmar en conjunto de las relaciones económicas. Esto es algo que no hay evidencia para sostener que se vaya a metabolizar pacíficamente. Las conjunciones que hubo entre crisis de los estados hegemónicos y alteración de las relaciones económicas internacionales, en el siglo XX dieron lugar a agudos enfrentamientos.
Si querés “evidencia” para demostrar lo que estoy diciendo, no tengo más para ofrecer que recurrir a las hipótesis de guerra del Estado mayor norteamericano frente a la emergencia china (citadas ampliamente en el último libro de Giovanni Arrigí) o a los debates en Foering affairs y otras publicaciones similares sobre cómo administrar la declinación de la hegemonía norteamericana. Pero lo que vos planteás se apoya en proyectar a futuro lo que pasó en las últimas décadas, haciendo caso omiso a los elementos nuevos que cuestionan la posibilidad de que el mismo escenario se mantenga.
Vos decís que no es cierto que hayas planteado que a partir de la mundialización del capital se acababan las tensiones geopolíticas entre las potencias. Yo te reconocí que es cierto, pero lo tratás como algo externo a tu análisis de las relaciones constitutivas del capitalismo global. Yo no te critico que lo trates al final de tus libros, pero digo que no es casual sino que hay una lógica interna, gracias a la cual la “totalidad concreta” de la economía mundial capitalista te queda analizada en un plano bastante abstracto. Eso se ve en que en vez de tratar la relación contradictoria entre competencia económica y geopolítca, relegás la segunda a la primera al descatar que por la interrelación entre los capitales las tensiones no pueden nunca llegar a guerras entre las potencias. Nadie dice que vaya a haber guerra inter imperialista en lo inmediato, pero desde el punto de vista de las relaciones de clase a escala mundial tampoco hay elementos para decir que las hemos dejado en el pasado.
Sobre los métodos de discusión, yo te critico que vos digas que todo el trotskismo señaló que con Irak se venía una guerra interimperialista. ¿quién lo dijo? ¿Todos, no creo? Alguno puede ser, pero habría que decir bien quiénes. La FT-CI, que te aclaro es la tendencia internacional a la que pertenece el PTS, no sostuvo eso en ninguna publicación, y vos me mencionás lo que dijo o vos interpretaste que dijo un dirigente del PTS en una charla. Tal vez alguien expresó eso, pero no es la posición pública de la corriente, puesta en todos los materiales en los que analizamos Irak. Ya te plantee en el comentario previo lo que expresamos sobre la guerra, las tensiones geopolíticas y las consecuencias para la hegemonía norteamericana. Ese análisis, a grandes rasgos creo yo, se probó correcto.
Sobre lo que plantea Eduardo del programa de transición, no voy a pronunciarme sobre una frase suelta. Discutamos primero la lógica general del mismo y sus fundamentos (que siguen siendo la base más acabada para la estrategia revolucionaria hoy), y después sobre esa base podemos discutir si tal o cual frase merecería una expresión más precisa.
25/03/2011 a 15:51
o    Me doy cuenta de que es imposible avanzar en clarificar diferencias, porque tu razonamiento es autoconsistente por definición. Yo trato de interpretar un hecho: no hubo guerras interimperialistas desde hace siete décadas, (y no veo tendencia alguna a que haya alguna). Y trato de dar una explicación materialista a ese hecho, partiendo de que hoy no está presente la condición que guiaba el razonamiento de Lenin. Pero a vos (y a tu partido) el que no haya habido guerras entre las potencias desde hace tanto tiempo, los tiene sin cuidado. Seguirán afirmando que “Lenin tuvo razón” y que hay tendencias a la guerra. ¿Cómo es eso? Pues porque no está probado que en el futuro no pueda haber una nueva guerra interimperialista (claro que alguien podría retrucarte diciendo que tampoco está probado que vaya a haberlas, por lo que no estaría probada la afirmación de Lenin).
Lo importante es que constato que no hay manera de avanzar en ninguna clarificación con los trotskistas. Si cito el
 Programa de Transición, y no pueden defender lo que dice, responden que “es un pasaje circunstancial”.
Si un dirigente dice en una mesa redonda que se viene una guerra mundial y esa guerra no ocurre, no tiene importancia porque “no hay constancia escrita” (aunque en la mesa redonda uno haya debido aguantar el asunto).
Si me hacen el cargo de sostener que no hay tensiones entre las potencias, y demuestro que sí hablé extensamente de esas tensiones, tampoco importa, el cargo sigue igual porque “las tratás como algo externo”.
Si cito a Trotsky diciendo que el capitalismo está estancado desde 1914, en realidad no dijo lo que dice el pasaje que cito, porque hay que leer otra cosa. Si cito el Programa de Transición en donde dice que los monopolios organizan las crisis, la inflación y la desocupación, tampoco tiene importancia porque en realidad Trotsky dice otra cosa; o en todo caso, tampoco tiene importancia, aunque se trata del Programa de Transición.
Bien, me rindo. Sigan pensando así. Lo único que queda es que la gente lea y compare lo que escribe cada uno.
25/03/2011 a 16:41
7.    Rolando, es incomprensible que planteés que “a vos (y a tu partido) el que no haya habido guerras entre las potencias desde hace tanto tiempo, los tiene sin cuidado”. En todo caso, discutí por qué te parece irrelevante para discutir eso el concepto de hegemonía, pero lo estás pasando por alto para argumentar que sostenemos una posición dogmática de que “Lenin tuvo razón” cuando no es así. Pero desvirtuar los argumentos planteados achacando un “razonmiento autoconsistente” cuando en realidad hay una interpretación que es distinta a la tuya, y que deberías discutir como tal en vez de descalificar, me parece que se condice muy poco con la declarada intención de “avanzar en clarificar diferencias”.
25/03/2011 a 19:39
o    Ya te lo dije, ganaste la discusión. No te descalifico, los felicito, saben ganar muy bien discusiones.
25/03/2011 a 19:45
8.    Es sinceramente extraña la forma de discutir de EM, máxime cuando dice: “…Si leés atentamente, en ningún momento hablo de robo, ni pillaje, ni violencia neocolonial, así que no se por qué me discutís eso”, cuando en su nota de polémica con Kicillof dice exactamente lo contrario:
“…pasa por imponer un programa que corte con el saqueo imperialista, nacionalice la banca, imponga el monopolio estatal del comercio exterior y avance en expropiar a los expropiadores capitalistas…”
http://puntoddesequilibrio.blogspot.com/2010/12/los-economistas-k-explicando-la.html. Saludos.
Armando
25/03/2011 a 23:01
o    Armando, saqueo imperialista ahí se refiere a la deuda pública, aparte de el uso descontrolado de los recursos naturales por parte del capital extranjero. Mi comentario de que “en ningún momento hablo de robo, ni pillaje, ni violencia neocolonial” tiene que ver con que opino que el punto de partida del desarrollo desigual no está en estos mecanismos -aunque sin duda la refuerzan, entre otras cosas porque impone usar para pagar la deuda recursos que en los países menos desarrollados serían doblemente necesarios para impulsar la acumulación- sino en las relaciones asimétricas que se dan entre los países más productivos y los menos productivos, y en ese punto sí tengo acuerdo con Rolando que acá la clave son las diferencias en la creación de valor de los distintos espacios nacionales. La relación entre estos distintos niveles la desarrollo un poco más en la nota que linkee al principiohttp://www.ips.org.ar/article.php3?id_article=502
25/03/2011 a 23:25
o    A ver EM, “los monopolios bancarios organizan la vida cara, la desocupación y la crisis” para vos es una frase suelta, ok, lo acepto, ¿qué opinás del Programa de Transición?
Eduardo
26/03/2011 a 01:07
o    Eduardo y Armando, no creo que puedan avanzar en ninguna clarificación, porque no hay interés en la verdad científica, sino en defender las “verdades de partido”. Observemos lo siguiente: se emplea el término “saqueo” referido a la deuda pública. Pero “saqueo” es sinónimo de pillaje, de apropiación mediante utilización de fuerza militar; por eso el término se utiliza para los casos de colonialismo. Y con la deuda pública argentina sucede que
a) es colocada voluntariamente por el gobierno en los mercados;
b) los precios de los bonos se fijan por cruces de ofertas y demandas, en los que participan cantidad de inversores de todo el mundo (esto es, la tasa de interés se fija como decía Marx, y no por precio de monopolio bancario);
c) la mayor parte de la deuda pública está en manos de tenedores argentinos. ¿Qué tiene que ver todo esto con “saqueo imperialista”? Nada, pero los tiene sin cuidado.
Observemos también lo siguiente: parece que para algunos el “uso descontrolado de los recursos naturales” es un cargo que solo se le hace “al capital extranjero”. ¿Por qué solo al capital “extranjero”? ¿Por qué no decimos que es todo el capital el que hace un uso “descontrolado” de los recursos naturales? Siempre asoma el plumero del sentimiento nacionalista. Sin embargo, ya dirán que se trata de una mala interpretación, que la cita importante está en otro texto, etc. etc.
26/03/2011 a 09:02
9.    Hola Rolando,
Ante todo resalto que me parece altamente valorable en estos tiempos emprender una revisión crítica -lo cual no refiere para nada a la famosa libertad de crítica contra la que arremetió Lenin en el ¿Qué hacer?-de los grandes exponentes del marxismo.
Mi pregunta, más bien duda, apunta a que no entendí si tu postura es que hay una coexistencia combinada de una capacidad de los monopolios para, en ciertas circunstancias, influir sobre los precios, y la ley del valor que establece que los precios se fijan según el mercado y no hay capitalista capaz de influir voluntariamente en ello. O, si sostenés que sólo tiene vigencia el segundo caso, el de la ley del valor.
Ignacio
20/04/2011 a 12:29
o    Sostengo que actualmente rige la ley del valor trabajo; actualmente hay por lo menos tanta competencia como en el siglo XIX. Por supuesto, en el siglo XIX y en la actualidad, se encuentran “nichos”, o casos en los que puede haber monopolio durante algún tiempo. Por ejemplo, en Argentina las telefónicas o las concesionarias de peajes de rutas tuvieron posiciones monopólicas (mejor dicho, oligopólicas). Pero cuando la tasa de rentabilidad es muy alta, inevitablemente empiezan a erosionar esas posiciones oligopólicas otros capitales. Traté esto de manera bastante extensa en mi libro “Valor…”. Dado que está agotado, tengo la intensión de reproducir el capítulo donde trato este tema en el blog.
20/04/2011 a 13:00
10.  Compañero Rolo. He leído su nota sobre el imperialismo de Lenin con anterioridad. Solo me he permitido hacer una referencia indirecta a los contenidos en el marco de otros debate a disposición de todos los compañeros que comparten este blog. Ante todo, la nota me parece bien fundamentada y también valiente. No cualquiera se le anima a una teoría de semejante envergadura y que, por otra parte, armó a generaciones enteras de revolucionarios. En este caso, la crítica asume dimensiones no solo teóricas, sino, de alto voltaje emocional. Este hecho, puede explicar en parte la animosidad que se palpa en algunas intervenciones, más aún cuando este aspecto de la teoría leninista es presupuesto fundante de organizaciones que se proclaman trotskistas y consideran al tema como un verdadero tabú. En razón de ello quisiera vertir algunas observaciones provisionales, si me es posible, desprovistas de pasión y de prejuicio.
Mucho se ha repetido que Marx al no poder asistir al advenimiento generalizado de los monopolios no tuvo más que una caracterización rudimentaria de su rol y alcance. Según podemos leer en muchos manuales, Lenin tomo estas apreciaciones y les aplicó la tan temida ‘revisión’(no se dice de esta manera sino ‘desarrolló’) en razón de la nueva realidad. Yo, por el contrario creo que Marx , en un texto temprano como ‘Miseria de la Filosofía’ planteó una visión insuperada de la relación entre el monopolio y la libre competencia. Allí, si mal no recuerdo, nos dice que en la vida económica existen tanto el monopolio como la competencia, en una síntesis, que no es una fórmula, sino, un movimiento. De la competencia surge el monopolio, pero si este la restringe, se incrementa la tensión al interior de los estados, de tal manera que los monopolistas se lanzan a una ronda furiosa de competencia. Si esta no puede dirimirse pacíficamente, los competidores van a la guerra. En conclusión, el monopolio no puede existir, más que pasando continuamente por la competencia.
En mi opinión este concepto refleja la dinámica real, tanto en la época de Lenin, como en la nuestra, con independencia de que la competencia ‘semipacífica’ se haya instalado por un período muy prolongado.
La existencia del monopolio (en realidad oligopolio) traslada la competencia a un nivel superior y encarnizado. Ello implica distorsiones a la ley del valor, pero no la anula su imperio. Tampoco prescribe un curso histórico predeterminado, en el cual, la competencia se suspende definitivamente por el triunfo definitivo del monopolio. A Lenin le tocó analizar un momento determinado de la dinámica capitalista. Variados ‘especialistas’ en historia económica han cuestionado sus conclusiones, por ejemplo, que eran válidas solo para países como Alemania, retomando el argumento Kautskiano que al capitalismo le resultaba más conveniente la competencia pacífica que el imperialismo y que el porvenir deparaba una hegemonía superimperialista no necesariamente menos explotadora para las masas. En cuanto a la tendencia concreta es evidente que Lenin tuvo razón. En cuanto a la dinámica de largo plazo, es posible que no. Ciertamente Lenin consideró que el imperialismo por el analizado (que según sus propias palabras no sería siempre igual) implicaba un impulso bélico intrínseco irrefrenable que daría lugar a la guerra entre potencias. Pero entre estas guerras habría intervalos ‘semipacíficos-semiviolentos’ que codificó en 15 o 20 años. Es natural que frente a un intervalo de 70 años, que, según especialistas militares no presenta hipótesis de conflicto mundial por otros 50, lapso que llevaría la consolidación de una potencia alternativa a los EEUU, nos preguntemos que ha cambiado y para ello miremos la realidad y revisemos la teoría. Se han esbozado muchas hipótesis. Una de ellas es el fenómeno de la descolonización en la postguerra, como consecuencia del debilitamiento de los poderes centrales y la emergencia de una potencia nuclear alternativa (La URSS) que desvió ele eje del militarismo imperialista. Otra es el temor del ‘overkill’ ante las consecuencias de un nuevo conflicto mundial. Otra es la interprenetración de los capitales más allá de las cabeceras nacionales. Este último aspecto se presenta como determinante en su análisis y como factor irreversible en la dinámica futura.
En lo personal, no creo en los inevitables. Marx planteó que la lucha de clases llevaba inevitablemente a la dictadura del proletariado. Lenin habló de la inevitabilidad de las guerras mundiales, pero también de la revolución socialista y ni la una ni la otra están en el horizonte inmediato o de mediano plazo. Pero usted va más allá y deroga indefinidamente la posibilidad de Guerras Mundiales, en razón de que los fenómenos que les dieron origen no fueron más que una aberración transitoria en el curso expansivo del capitalismo que Lenin y sus seguidores, absolutizaron. Por el momento, estoy acuerdo en que no hay ninguna evidencia concreta que apunte hacia una guerra mundial, ni siquiera como consecuencia de una recaída de la crisis, pero no estoy convencido que la unidad transnacional del capital sea tan estable como para abolir su posibilidad futura. Por último. De haber asistido a la ‘mesa redonda’ donde usted dice, y no tengo por que dudar, se formuló el pronóstico de la inminente tercera guerra mundial, no habría podido más que sonreir. De ahora en más lleve un grabador o hágase acompañar por un notario público.
Pese a ello, creo que es aceptable el argumento del compañero EM, en tanto que, en las publicaciones de la corriente a la que pertenece no aparece formulado semejante pronóstico. Pudo haber sido un exabrupto polémico. Pudo haber sido una exageración ilustrativa. Pudo haber sido un desliz ‘esotérico’. Pudo haber sido una afirmación ‘visionaria’ de la cual, el compañero interviniente es enteramente responsable. Calculo que ello determinará alguna discusión al interior de la organización a la que pertenece y una aclaración posterior. Pero no me parece que se pueda poner un signo igual entre el ejemplo de Trotski de 1920 y este entredicho. Aquí me parece que el problema de las ‘estaturas’ se perdió por el camino de los caldeados ánimos. En todo caso, bastante se le mofaron a Trotski en su debido momento. Según recuerdo explicó que solo era una posibilidad.
Gracias por la atención.
AP
21/04/2011 a 03:57
o    Vuelvo a solicitarle que escriba contribuciones más cortas. Insisto, se trata de comentarios, no de artículos. El problema es que si todos escriben así, se desnaturaliza este espacio. Habría varias cuestiones a comentar de lo que escribe, pero ahora solo quiero aclarar un punto. Yo no “derogo indefinidamente ninguna posibilidad”. Lo que sostengo es que hoy no existe una tendencia o impulso a la guerra entre las potencias. En 1905 o en 1910 el impulso a la guerra era palpable (como lo fue también en la década de 1930). No puedo extenderme en esta explicación, pero mi postura conecta con lo que Hegel llama “posibilidad real”, en oposición a la “posibilidad abstracta”. Metodológicamente es lo que diferenció a Lenin de Trotsky en la discusión sobre la paz de Brest. En segundo término, sostengo que las razones por las que Lenin sostuvo que las guerras interimperialistas eran inevitables, hoy no son válidas. El que sostenga que las guerras interimperialistas hoy son inevitables debería buscar otra razón. El argumento de Lenin es: 1) los mercados internos en los países capitalistas ya no pueden expandirse (en esencia por la pobreza de las masas); 2) por lo tanto el capital de los países centrales necesita asegurarse mercados mediante el dominio colonial para sobrevivir; 3) pero el mundo ya está repartido entre las potencias; 4) por lo tanto las guerras por nuevos repartos son inevitables. Sostengo que esta cadena de razonamiento está equivocada. Equivocada teóricamente (la tesis subconsumista no se sostiene). Y empíricamente no se verificó; el crecimiento de los mercados internos de las potencias a partir de 1945 es imposible de encajar en esa visión Lenin-Hobosn. Como el hecho de que el grueso de inversiones directas externas se diera entre países desarrollados, y no desde los desarrollados a los atrasados.
21/04/2011 a 09:16
11.  Compañero Rolo. De ahora en más, si le parece, me pongo un tope de 25 renglones. Vale su aclaración acerca de que no deroga ninguna posibilidad. Pese a ello, me parece que el análisis que usted propone sobre la dinámica del capital ha llegado para quedarse. Coincido en que las razones que indujeron a Lenin a sostener la inevitabilidad de la guerra no están presentes a partir del 45 y se abre un nuevo escenario. Pero no me queda claro, a partir de la impugnación de la tesis subconsumistas, si la concatenación planteada por Lenin estaba equivocada, con lo cual, ya en 1914 su análisis de las tendencias concretas era teóricamente erróneo y por consiguiente solo acertó a detectar una tendencia ‘palpable’ por mera intuición. Coincido en la crítica a las tesis subconsumistas sobre la crisis. Ello no impide verificar una situación de subconsumo ni constatar un mundo repartido, herméticamente cerrado a la competencia. Habría que explicar por que se dio esta situación y por que no puede volver a recrearse. Coincido en que Lenin consideraba imposible el acrecentamiento del consumo de masas bajo el imperialismo. Pese a ello, criticó las tesis subconsumistas. Su teoría de la crisis está centrada en la anarquía de la producción capitalista.
AP
21/04/2011 a 14:01
o    El proiblema con el enfoque de Lenin sobre las crisis es que si bien critica la tesis subconsumista, acepta la explicación de Hobson. Antes, en sus escritos tempranos de crítica a los populistas también criticaba el subconsumismo, aunque en ciertos pasajes plantea que la razón última de la crisis es la falta de consumo de las masas. Es interesante que en la Segunda Internacional la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia pasara casi desapercibida. Habría que esperar a Grossmann, en 1929, para que fuera reivindicada y conectada con las crisis, E incluso entonces la mayoría de los marxistas no le prestan atención. Por ejemplo en 1940 Trotsky atribuye la tendencia al estancamiento al monopolio.
21/04/2011 a 15:01
12.  ¿Según tu punto de vista no hubo, sobre todo durante la crisis del 2008, una tendencia a la militarización de Sudamérica? Me refiero a la reactivación de la IV Flota y las bases militares en Colombia. Porque a mi me había cerrado bastante la idea de que, en un contexto de crisis, EEUU tendiera a asegurarse las regiones que representan un gran reservorio de recursos naturales.
Ignacio
28/04/2011 a 21:50
o    Mi afirmación de que el colonialismo, la ocupación militar y el saqueo de los países no constituyen los medios de extracción del excedente, no implica afirmar que desaparece el aparato mllitar, desplegado a nivel mundial. El capital siempre lo va a necesitar. Pongamos el caso de las bases militares de Colombia. Las mismas son el resultado de la colaboración de EEUU con el gobierno colombiano en la represión. No han sido impuestas al gobierno colombiano por EEUU (a la manera que sucedía e una relación colonial). Su instalación responde a los intereses del capital, colombiano e internacional. Colombia no es una colonia, es un país dependiente (en el sentido de Lenin). Colombia, como Argentina, y otros países dependientes “normales”, no son explotados por las potencias. La explotación es de clase.
29/04/2011 a 09:38
13.  compañero si bien es cierto yo creo que su critica a las tesis imperialistas de lenin es acertada me gustaria polemizar un tanto usted en el articulo menciona si no me equivoco la imposibilidad de guerras interimperialistas a gran escala; yo sin embargo veo que podria existir guerras entre los bloques chino ruso y euuu europa ¿cual es su opinion al respecto don rolando?
11/01/2012 a 20:20
o    De hecho no planteé “la imposibilidad” de guerras interimperialistas en gran escala. Lo que he tratado de explicar es por qué desde hace más de seis décadas no hubo nuevas guerras interimperialistas (cuando Lenin había sentenciado que eran inevitables), Y esto tomando como referencia a los países industrializados más desarrollados. Lo que me interesa de esto es rescatar un método que haga eje de las causas materiales, en los intereses económicos del capital, para explicar por qué no ha sucedido. Y por qué, en un futuro más o menos mediato (digo, en la próxima década) no se avisora en el horizonte una nueva guerra entre las potencias. Pero no tengo la “lamparita” y no puedo decir qué va a pasar en un futuro distante. El análisis materialista exige que trabajemos con las tendencias actuantes. Por ejemplo, ya desde principios del siglo XX todo el mundo sabía que se iba a una guerra entre las potencias. La tendencia no era una abstracción, estaba desarrollándose realmente. Hoy no se advierte esta tendencia, hay tensiones, pero estamos por ahora lejos de una carrera hacia una guerra entre las potencias.
12/01/2012 a 19:38
o    vale rolando si me permites voy ha hacer preguntas en tu blog a lo mejor de lo mas obvias; pues mi afán mas bien es aprender y saldar preguntas de formación mínima gracias
28/01/2012 a 01:34
o    Sí, de acuerdo, entre todos tratamos de aclararnos las cosas.
28/01/2012 a 11:11
14.  En la base de todo mercado capitalista esta la ley del valor trabajo. Ella es el fundamento de toda oferta y demanda y de toda competencia. De la competencia deriva el monopolio. Competencia y monopolio coexisten en el capítalismo. Siempre lo han hecho. No sólo coexisten, sino que se complementan. No hay competencia pura ni monopolio puro. Incluso he visto formas muy complejas de relación entre competrencia y monopólio. Conozco pequeños mercados, que funcionan una vez por semnana, en pueblos de provincias (soy de Perú) a donde concurren pequeños productores agropecuarios y consumidores de los cacerios cercanos, donde se puede observar una libre competencia casi perfecta y de manera muy regular en el tiempo. Tambien conozco el gran mercado mayorista de Lima, de productos agropecuarios, donde una sarta de mafiosos imponen el monopolio y oligopolio, creando escases artifical de productos, a vista y paciencia de todo tipo de autoridades civiles y policiales, que tambien reciben su “comisión”. Pero tampoco no es que estos mafiosos pongan el precio que se les ocurra. Ellos ponen la escasez y es el mercado el que pone el precio. Tampoco no es que el “juego” siempre les salga bien. A veces pierden, porque el mercado no les responde como ellos esperaban. A esto me refería cuando escribía sobre una relación compleja entre competencia y monopolio.
En los tiempos de Marx, ciertamente existían competencia y monopolio. Sin ermbargo, los estudios históricos prueban que lo que predominaba era la competencia. He ahí el quid de la cuestión. En los tiempos de Lenin el escenario fue distinto: Los monopolios se apoderaron de los mercados. El monopolio devino dominante y sometió a la competencia a su servicio. Nadie esta diciendo que la competencia fue abolida y la ley del valor trabajo “derrogada”. En todo este proceso histórico hemos sido testigos de como los monopilios se han hecho cada vez más diominantes y han establecido relaciones increibles con la competencia, dando lugar a cosas como los derivados financieros, futuros, mercados forex, CDO, CDS, etc.
Este capitalismo capitaneado por lo monopolios no solamente explota a su propio proletariado sino que, por razones de acrecentar la acumulación de capital y geopolitica de los Estados, somete bajo su domininio a paises, naciones y pueblos. En estas condiciones ya no sólo acumula por extraccion de plusvalía sino tambien por saqueo y pillaje (desposesión). Este es el capitalismo en su fase imperialista que teorizaba Lenin, que tiene intrinseco en su naturaleza ya no sólo las crisis, sino también las guerras interimperialistas. En los tiempos del carbon y el boom petrolero estas crisis y estas guerras tuvieron su propia logica, motivos y particularidaes. En tiempos de guerra fría, armas atomicas, y desarrollo tecnologico impresionante es atinado pensar que los acontecimientos discurrieran de un modo diferente a la etapa anterior, y transcurrió pacificamente; bueno, no tanto, tampoco tampoco, al menos nu hubieron guerras mundiales.
Es que a la vida real no le podemos aplicar fórmulas. Si algo no funciona en la vida concreta son las formulas. “Ya no se han producido las guerras interimperialistas que predijo Lenin”, suena como una fórmula. La teoría no puede ser estatica, tiene que ser dinámica, desarrollarse “a diario”. Lenin no lo dijo todo respecto del imperilaismo. Teorizó al respecto lo que era necesario para la lucha revolucionaria del momento que le tocó vivir. Su importancia radica en que nos dejo lineaminentos que siguen siendo validos y que los marxistas revolucionarios tienen que seguir desarrollando. A pesar de los errores de muchas de sus apreciaciones considero a la teoria revolucionaria de Lenin como basicamente correcta. No puedo decir lo mismo de otros teoricos marxistas que han incurrido en errores garrafales. Por ejemplo, minimizar la importancia de los mopolios en el capiltalismo o negar su supremacia es un error garrafal, que solo puede llevar a la derrota a los movimientos revolucionarios.
Creo que ya estamos en la epoca del cenit del petroleo, de la desaceleración de la producción alimentaria frente a la agudización de la “superpoblación” del planeta, de la disputa por los metales raros (metales tecnologicos), de la disputa por las fuentes de agua dulce, del renacer de las guerras e insurgencias revolucioanrias (India, Nepal, Kurdistan, Filipinas, Perú, Colombia, etc), el inevitable declive de la supremacia norteamericana como potencia mundial, etc ¿Cómo serán las crisis y las guerras interimperialistas en estas condiciones? Nadie tiene una bola de cristal para saberlo con exactitud. Pero si tenemos una teoria cientifica que nos alumbra y que nos dice que los hechos no ocurriran de la misma manera que antes y, sobre todo, que el capitalismno imperialista no sucumbirá por si sólo, sino que habrá que hacerlo caer con la movilizacion de las masas revolucioanarias.
Desde Perú un abrazo a todos los revolucioarios argentinos
Benito.
Benito
25/02/2012 a 05:44
o    La teoría no puede ser un dogma, hay que tratar de explicar la realidad. La tesis del predominio del monopolio se sostiene en dos aseveraciones fundamentales: a) la guerra de precios es reemplazada por la competencia a través de la diferenciación de productos; b) existen sobre ganancias monopólicas sistemáticas, que se corresponden con los sectores más concentrados. Pues bien, ninguno de estos supuestos se verifica en la realidad del capitalismo contemporáneo. En particular, las guerras de precios (a la manera que lo describió Marx) son una constante. No hay manera de encajar este hecho en las tesis de imperialismo que ha defendido el marxismo (Lenin, Hilferding, Mandel, Sweezy, Baran, teóricos de la dependencia). Tampoco hay forma de encajar la idea “competencia por diferenciación del producto” en la ley del valor, tal como es presentada por Marx (y Ricardo, ya que ambos suponen competencia por precios para que opere la ley). Son demasiados problemas, que no se pueden barrer por debajo de la alfombra diciendo “la teoría no puede ser estática”. La teoría, ante todo, tiene que ser coherente y poder explicar lo que sucede de manera coherente.
Por otra parte, nadie pide que Lenin, Hilferding, Mandel o quien sea, “diga todo” sobre lo que sucede, y menos sobre lo que sucederá. De todas formas, el problema no fue este con el análisis el monopolio e imperialismo. El problema reside que ni siquiera en la época en que escribieron Lenin o Hilferding el sistema funcionaba como pensaron estos autores que funcionaba. Lo cual, además, tuvo consecuencias en el análisis sobre las causas de las crisis; por ejemplo, la tesis de Lenin es más tributaria de Hobson que de Marx en este terreno. Lo cual no es extraño, dado el supuesto adoptado con respecto a la acción de la ley del valor.
25/02/2012 a 10:48
15.  Releyendo un poco la nota veo un par de cositas que no son en si del tema tratado:
En la cita que hace de su libro “Monopolio… etc” el trabajo de Lenin aparece como “El imparialismo,fase superior del IMPERIALISMO”
Luego del subtitulo “Ley del valor y tesis ….” párrafo 2, al inicio dice “La LVP plantea que el capital domina los precios,….” creo que debe ir “…. que el capital NO domina los precios…” Si ese “no” no va, me perdi, al menos si interpretamos que como totalidad y de forma inconciente termine sucediendo de esa manera.
Pregunto ademas, ¿va a reeditar su libro “Valor, Mercado…”? No lo consegui en la Feria del Libro el año pasado, espero hacerme de uno este año. Saludos.
Ilichito
21/03/2012 a 06:25
16.  Rolando, en su libro “Valor…” usted menciona un estudio que se hizo en los 60, creo, en la economía estadounidense que en ese momento estaba muy concentrada, cosa que se usaba como soporte de las teorías del monopolio. Ese estudio demostraba que las subas de precios eran menores en las industrias más productivas, con lo que habría una correlación entre los precios y los valores que desmentirían la arbitrariedad de estos precios.
Me pregunto si existe algún estudio similar sobre la economía argentina o en su defecto sobre alguna economía dependiente, como para contrastar a la tesis de que en los países atrasados sí domina el monopolio.
Muchas gracias.
09/06/2012 a 05:58
o    No conozco estudios sobre el tema en Argentina.
09/06/2012 a 15:23
17.  Usted dice respecto a “La concepción de los marxistas de principios de siglo XX sobre el imperialismo”:
“En tercer lugar prevalece la idea de que el capitalismo monopolista se caracteriza por el estancamiento de las fuerzas productivas. Por un lado porque la eliminación de la competencia hace desaparecer el impulso al cambio tecnológico por parte del capital. Por otra parte porque se piensa que el capitalismo llegó a un estadio en que la sobreproducción es estructural, debido a que las masas trabajadoras y campesinas están empobrecidas, y no tienen poder de consumo. Es la visión subconsumista de Hobson, aceptada por Lenin y otros marxistas de la época. De manera que los países adelantados ofrecen cada vez menos oportunidades de inversión. De ahí las repetidas referencias de Lenin a la “putrefacción” y “descomposición” del sistema capitalista. ”
Y uno se pregunta como es posible atribuir a Lenin dicha idea de que ” el capitalismo monopolista se caracteriza por el estancamiento de las fuerzas productivas” cuando en la definición que da Lenin de imperialismo no aparece en ningún momento dicha idea.
Lenin dijo:
“Pero, no obstante, como todo monopolio, engendra inevitablemente una tendencia al estancamiento y a la descomposición.”
[...]
“Naturalmente, bajo el capitalismo, el monopolio no puede nunca eliminar del mercado mundial de un modo completo y por un período muy prolongado la competencia (en esto consiste, dicho sea de paso, una de las causas de lo absurdo de la teoría deí ultraimperialismo). Desde luego, la posibilidad de disminuir los gastos de producción y de aumentar los beneficios por medio de la introducción de mejoras técnicas obra en favor de las modificaciones. Pero la tendencia al estancamiento y a la descomposición inherente al monopolio, sigue obrando a su vez, y en ciertas ramas de la industria, en ciertos países, por períodos determinados llega a imponerse. ”
“El imperialismo, fase superior del capitalismo, Madrid, Fundación Federico Engels”
Y en el texto vemos como sdestaca en cursiva la palabra “tendencia”. Y no es lo mismo hablar de que se tienda a un hecho que de que se cumpla dicho hecho. Porque no es lo mismo decir que alguien se caracteriza porque tiende a engordar que decir que alguien se caracteriza por ser gordo. Por tanto considero una tergiversación atribuir a Lenin “la idea de que el capitalismo monopolista se caracteriza por el estancamiento de las fuerzas productivas”
De hecho para dejar claro que él no apoya la tesis del estancamiento del capitalismo en dicha fase afirma:
“Sería un error creer que esta tendencia a la descomposición descarta el rápido crecimiento del capitalismo. No; ciertas ramas industriales, ciertos sectores de la burguesía, ciertos países, manifiestan, en la época del imperialismo, con mayor o menor fuerza, ya una, ya otra de estas tendencias. En su conjunto, el capitalismo crece con una rapidez incomparablemente mayor que antes, pero este crecimiento no sólo es cada vez más desigual, sino que esa desigualdad se manifiesta asimismo, de un modo particular, en la descomposición de los países más fuertes en capital (Inglaterra). ”
“El imperialismo, fase superior del capitalismo, Madrid, Fundación Federico Engels”
Por último una pregunta:
¿Usted descarta una guerra mundial en el siglo XXI?
Coincido en que no habrá una dentro de 10 años pero tampoco creo que sea en más de 50.
Le recomiendo que vea los informes del SIPRI sobre gasto militar en el mundo, que vea le evolución de dicho gasto desde la 2ª G.M. .2011 fue por cierto el año con más gasto militar en la historia de la humanidad.
Sergio
12/12/2012 a 02:32
o    Pienso que en Lenin existe una tensión, no resuelta, entre tendencia al estancamiento y desarrollo de las fuerzas productivas. Por eso, durante algunos años, yo argumentaba igual que lo hace usted ahora. Esto es, citaba los pasajes en los que Lenin habla del impulso al desarrollo de las fuerzas productivas, no solo en los países centrales, sino también en la periferia (más claramente en la periferia). Sin embargo, con el tiempo me convencí de que existe un planteo de fondo, que es que el sistema, de conjunto, entró en la era de la “putrefacción” y “descomposición”. Las continuas referencias al “parasitismo” van el mismo sentido. El problema de fondo, en su opinión, es el monopolio. Por eso es tan importante entender el rol que juega la competencia, y el giro que implica la tesis del monopolio para analizar la dinámica del modo de producción capitalista. No es casual que en los análisis sobre la dinámica del capitalismo monopolista desaparezca cualquier referencia a la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (en la base de su mecánica está la competencia tecnológica) y haya constantes referencias a problemas de subconsumo (las tesis subconsumistas constituyen el soporte de las tesis estancacionistas). Sin embargo, como dije antes, en Lenin el pensamiento no es cerrado hacia el estancamiento. Podemos decir que la tesis del capital monopolista estableció el marco teórico y político para que luego el enfoque estancacionista fuera aceptado como natural. Uno de los hitos en este respecto son las resoluciones de los Congresos de la Internacional Comunista entre fines de los 20 y 1934.
Con respecto a las guerras mundiales, no soy futurólogo; no sé qué va a pasar en el 2090, por ejemplo. Lo que sostengo es que en estos momentos no se advierten tendencias hacia una nueva guerra mundial entre las grandes potencias. Los análisis deben ser concretos. Por ejemplo, en 1905 la carrera armamentista claramente apuntaba a prepararse para la guerra (y se preparaba a la opinión pública para la guerra). Hoy esto no se ve. Recuerdo que cuando comenzaba la segunda invasión a Irak sectores de la izquierda planteaban que era el primer paso hacia un enfrentamiento mundial, porque EEUU y Gran Bretañá querían privar a Alemania, Francia y Japón del acceso a las fuentes energéticas (lo que hubiera implicado la guerra). Recuerdo un dirigente de un partido trotskista argentino que en una polémica me aseguró que en meses estallaban la OTAN y la ONU. Que era inevitable (con el también inevitable “Lenin dixit, nuevas guerras imperialistas son inevitables”).
12/12/2012 a 10:47
18.  Rolando te quería consultar que opinión te merece la visión de Claudio Katz respecto del imperialismo. En su libro “Bajo el imperio del capital” él llama a realizar una lectura no dogmática del imperialismo actual. Dedica algunos capítulos a tratar la teoría del valor y sus diferencias con los esquemas más clásicos acerca de la teoría del imperialismo leninista. En esos capítulos Katz parece alejarse de las tesis clásicas apoyándose en la teoría del valor de Marx. No obstante, y a pesar de su reiteración en los pedidos de revisar las categorizaciones clásicas del imperialismo, tiende a conclusiones no muy diferentes a las clásicas, por ejemplo, las invasiones de EEUU tienen como móvil recursos energéticos, también pone el acento desmedido en el aspecto militar y llega a sostener que la debilidad económica de EEUU es compensada por dicho aspecto. Me llamó mucho la atención sus análisis porque pone el acento muy fuerte, según mi opinión, en las relaciones de fuerzas y poder militar a nivel mundial.
daniel
30/12/2012 a 14:48
o    En estos textos sobre imperialismo presento una visión muy distinta de la que tiene Claudio Katz. Ideológica y políticamente estoy muy alejado del marxismo tercermundista. Para decirlo de la manera más clara posible: pienso que Argentina no es explotada por EEUU. Y me da exactamente lo mismo que los explotadores de los trabajadores sean Repsol, Bulgheroni, Chevron o YPF (que no es “de todos”).
Por lo tanto, no adhiero a los programas llamados “de liberación nacional”. Las tesis de la liberación nacional están asociadas, hoy, a la idea de que países como Argentina son explotados por EEUU, Europa, etc. No tengo nada que ver con esas posiciones (que terminan llevando agua al molino de la propaganda K y nacionalista burguesa, al estilo Chávez).
No sé si con esto queda clara la distancia ideológica que me separa de posturas como las de Claudio Katz, y similares.
30/12/2012 a 15:20
19.  Me queda muy clara su posición y coincido. No sabía mucho de la trayectoria o de la tradición a la que adhería Katz. En mi opinión a pesar de que Katz dedique algunos capítulos a la teoría del valor de Marx y resalte su importancia para el análisis del capitalismo actual, en sus tesis principales debe necesariamente alejarse de Marx. Su exposición teórica referida a los clásicos intenta resaltar la importancia de los planteos de la teoría del valor (es más en algunas partes enaltece a Rosa Luxemburgo por haber intentado pensar el imperialismo a partir de los planteos de El Capital) pero luego los abandona o nunca los toma. Es importante resaltar, y usted lo ha hecho, el origen teórico de los planteos políticos. Por ello no entendía de que iba la cosa cuando leía en Katz una reivindicación de la teoría del valor y luego llamaba la atención de la importancia que juega lo extraeconómico ( pag 169 “Bajo el…) en el capitalismo mundial. Demás está decir que un análisis objetivo y económico se diluye en todo el libro.
daniel
30/12/2012 a 16:24
20.  Rolando
Hace poco discutimos entre un grupo de compañeros su teoria, a la que hace referencia este post.
Surjen unas cuantas dudas que me gustaria compartir con usted a ver si nos ayuda a clarificarlas.
En primer medida, sobre la condicion colonial o semicolonial de algunos paises, como podria ser Argentina para algunas corrientes troskistas .
En primer lugar usted afirma que el monopolio en realidad no existe o no establece ninguna ley en particular que pueda distinguirse con el modo de produccion capitalista ,por lo que no deberia tener ninguna caracteristica especial a la hora de formar los precios.
Como puede confirmar esa afirmacion cuando en nuestro pais, a modo de ejemplo,en ciertas ramas del comercio o servicios son solo algunos grandes grupos economicos quien fijan precios.Podria ejemplificar con el rubro supermercados o compañias telefonicas.
Por otro lado sobre la condicion colonial o semicolonial,es posible sostener su tesis cuando en el congreso nacional se votan leyes como la Antiterrorista a pedido de USA o por ejemplo, no se cumplen tantas otras para que la Barrick y las megamineras vengan a saquear los recursos del pais ?
Es lo primero que se me vino a la cabeza cuando leí su articulo, me parecen ejemplos validos para ser usados en esta polemica.
Saludos
26/02/2013 a 16:36
o    Ya expliqué muchas veces que el grado de concentración no es sinónimo de falta de competencia; por ejemplo, aquí. Por otra parte, un país semicolonial o colonial es aquél que está sujeto a dominación poĺitico-militar. La clase dominante argentina, y el gobierno argentino, no están en absoluto bajo ese tipo de dominación. La política exterior, o económica del gobierno argentino (de los K y de otros) no se puede entender si se la piensa como producto de una dominación colonial. Que un gobierno favorezca a alguna empresa extranjera, no significa que sea por eso un gobierno colonial. Cantidad de gobiernos de países industrializados toman ese tipo de medidas, y esos países no son colonias. Escribí sobre el tema en “Economía política de la dependencia y el subdesarrollo”. Remito a ello.
26/02/2013 a 20:41
21.  Gracias por responder.
Entiendo su argumento, la duda que me queda es el ejemplo de cuando el Congreso vota leyes a pedido de grupos economicos, politicos o directamente pedidas por el gobierno de USA,para usted eso no significaria ninguna injerencia externa o una forma indirecta de dominacion colonia, semicolonial y hasta una muestra de como los paises en vias de desarrollo como la Argentina siguen los dictados de las potencias?
Los tratados de libre comercio en donde opera el imperialismo en “sociedad” con paises mas débiles,tampoco sería una muestra de que el diablo mete la cola?
Recuerdo el gobierno de Menem, y me viene a la memoria la desarticulación del Proyecto Condor y la transferencia tecnologica a Estados Unidos.
Como deberíamos llamarlo?
Un abrazo
26/02/2013 a 20:50
o    Pero puede aceptar si coincide o no perturba sus propios intereses. Además, injerencia es una cosa, y otra es dominación colonial, o semicolonial. Argentina tiene injerencia en los asuntos políticos de Paraguay, por caso, y no por ello mantiene una dominación colonial. Lo mismo con los pactos de libre comercio. Canadá y México firmaron un acuerdo de libre comercio con EEUU porque de alguna manera su clase dominante consideró que le traía ventajas. En una relación colonial se reciben órdenes, bajo ocupación militar, etc. La mayoría de los países mantienen relaciones más o menos asimétricas, porque existen diversos grados de poderío económico, y por lo tanto, de influencia política. Por caso, la política de Alemania incide en Holanda, y no por ello Holanda es una colonia de Alemania. Le remito de nuevo a lo que expliqué en mi libro. Hay que partir de entender qué es una colonia, o una semicolonia; de lo contrario, tampoco se entiende qué es una lucha de liberación nacional. En 1853 Argentina no estaba en la misma situación que antes de 1810, por más influencia que tuviera Inglaterra en el país.
26/02/2013 a 20:57
22.  Muchas gracias por su respuesta.
Me imagino que los paises nucleados en el Mercosur pueden llegar a consensuar politicas en común,pero no se porque usted afirma que Argentina tienen injerencia en los asuntos politicos de Paraguay u otro pais.
En tal caso, el ejemplo de el dictado de leyes a pedido de una potencia, me parece un punto claro y conciso, y no solamente en leyes que permiten perseguir y reprimir la protesta social,-como la Ley Antiterrorismo- si no otras tantas que no salen y que quedan en proyectos a pedido de los paises que el grueso de la izquierda caracteriza como imperialistas, entre las que me incluyo.
En el caso de las megamineras el ejemplo es bastante mas ilustrativo y a mi juicio demuestra como el imperialismo, del que usted reniega,ejerce sus dictados, no solo regulando la actividad en los diversos paises, si no hasta imponiendo las pautas tributarias y las excenciones impositivas.
Y hasta podria ilustrarle un ejemplo con un combo, el día despues de sancionada la ley Antiterrorista, un fiscal de Famatina uso la ley para acusar formalmente a los ambientalistas.
Por lo que tranquilamente podría interpretar que los pedidos, injerencia,incumbencia externa o como queramos llamarlo, se cristaliza en la realidad.
Si un país,en este caso Argentina, simplemente lleva adelante estos pedidos a sobre cerrado, como no poder afirmar la condicion de Estado semicolonial que responde a algunos dictados del imperialismo?
Saludos
26/02/2013 a 21:15
o    No es una cuestión de “renegar” del imperialismo, sino si se aplica la categoría de semicolonia o colonia a un status como el de Argentina. Lenin consideraba que países como Argentina, Serbia, Noruega, Brasil, Portugal, y otros semejantes, a comienzos del siglo XX, no eran semicolonias o colonias, sino dependientes. Y que no estaba planteada la liberación nacional. ¿Va a decir que por este motivo “renegaba” del imperialismo”? Trate de entender qué se está discutiendo.
Ya le dije que expliqué mi posición sobre este asunto extensamente en “Economía política de la dependencia”; si le interesa conocer mi argumento, puede consultarlo.
De todas maneras, le aclaro que sí reniego de algo: del nacionalismo. No soy “nacional-marxista”. Por eso, intuyo, estamos en veredas opuestas.
26/02/2013 a 22:22
23.  Profesor
Le agradezco nuevamente su respuesta.
Entiendo que Lenin se referia a la Argentina como na nacion dependiente y no colonial y semicolonial.Pero el folleto de Lenin es de 1916 si mal no recuerdo.
Claro que Lenin no renegaba del imperialismo,pero aquí estamos discutiendo su teoría que justamente va en contra de la de Lenin.
Sobre su intuición, creo que no le acertó,no me reconozco como nacionalista y seguramente estamos en la misma vereda.
Saludos y gracias por su tiempo
27/02/2013 a 08:55
o    Sí, claro, mi posición es que la teoría del imperialismo de Lenin hoy no permite entender el capitalismo mundial. Pero esto no significa: a) que no sirvan las categoría se Lenin de países coloniales y dependientes; b) que no pueda existir otra concepción de lo que es imperialismo.
Por otra parte, hay un punto en que las discusiones no tienen mucha forma de seguir. Si usted piensa que el gobierno argentino, por orden de Washington, desconoce las resoluciones del Ciadi, se niega a que el FMI realice auditorías de las cuentas argentinas, impide la remesa de utilidades a las empresas extranjeras, y firma un acuerdo con Irán contrariando a Israel, pues bien, no tengo mucho más que decirle. Si además, usted piensa que semejantes afirmaciones confirman la teoría del imperialismo de Lenin, y que esto le permite orientarse en la política, me encojo de hombros y sigo con lo mío.
27/02/2013 a 11:37
24.  Profesor Astarita
Le agradezco nuevamente su respuesta, le pido que no se encoja de hombros, solo estoy intentando evacuar mis dudas sobre su articulo, no tengo ningún otro animo.
Entiendo su punto de vista,usted nombra CIADI, Washington,FMI y remesas.
No me consta que el gobierno no permita las remesas de utilidades de las empresas extranjeras,tengo entendido que desde el 2001 hasta la fecha, se viene haciendo en un promedio de 5000 millones de dolares al año. En 2012 se fueron del pais, 80.000 millones de dolares por canales alternativos.
Si bien desconoce a la CIADI, vota a pedido de GAFI la Ley Antiterrorista. Si bien no permite auditorias del FMI, es un puntual pagador de los servicio de deuda.
Y asi podria seguir con los ejemplos, una de cal y otra de arena ,es por eso mis preguntas.
Mis afirmaciones no confirman ni contradicen la teoria de Lenin,solo entran en corto con la realidad, 100 años despues que Lenin escribiera y es lógico que tenga mis dudas cuando-como lector de su blog- veo este articulo que descoloca los conceptos harto conocidos sobre un documento clasico e hiper leído y discutido sobre Imperialismo.
Mis saludos y agradecimiento por la atención dispensada
27/02/2013 a 17:02
25.  Saludos profesor… Leyendo este documento no me queda claro si para usted existe o no existe el imperialismo, si existe, como este opera? gracias.
Alfonso
11/03/2013 a 16:27
o    Ante la misma pregunta, en otro comentario respondí, hace poco: En Valor, mercado mundial y globalización discuto la actualidad de la noción de imperialismo. Por lo que he explicado, no se puede seguir pensando al imperialismo como una forma de explotación basada en la extracción del excedente a partir de la coerción político-militar, como ha sido el colonialismo. Tampoco de explotación de países (Argentina no es explotada; lo es la clase obrera, no “el país”). En “Valor…” planteo que podemos definir al imperialismo “como la política -y el aparato militar e institucional que la acompaña- destinada a garantizar los derechos universales del capital. Las instituciones internacionales (FMI, Bco Mundial, BIS, OMC, Consejo de Seguridad de la ONU, etc.), las alianzas militares -en primer lugar la OTAN- y los Estados más poderosos conforman esta estructura que se corresponde con la del capital globalizado. A ella se pliegan las burguesías de los países subdesarrollados que logran insertarse, con mayor o menos éxito en la globalización. Este primer corte en la noción de imperialismo debe articularse con la determinación nacional y geopolítica” (esto último alude a las tensiones por zonas de influencia, hegemonía, etc, entre las potencias).
La idea es que el capital más internacionalizado y concentrado necesita, mediante la violencia y el despliegue del aparato militar más sofisticado que haya conocido la historia, garantizar las condiciones para la explotación; que la competencia opere de la forma más abierta; que ningún gobierno ponga trabas a la libre movilidad de los capitales, o a la seguridad de la propiedad. Se necesita garantizar las condiciones políticas y jurídicas para que se despliegue la dialéctica de los capitales en proceso de valorización. Las presiones por liberalizar los intercambios, el Acuerdo General sobre comercio de servicios; los acuerdos bilaterales de protección de inversiones; los acuerdos bilaterales de tratamiento impositivo; la protección de patentes, y similares, son ejemplos de las políticas desplegadas.
En este marco, se desarrollan conflictos -aunque no llegan a nuevas guerras mundiales- entre los capitales, amparados en sus Estados nacionales, por aumentar sus zonas de influencia y mejores condiciones para la explotación.
11/03/2013 a 17:04
26.  Gracias profesor por su respuesta. Entiendo entonces que el imperialismo es una masa militar (de distintos países poderosos) que invade países con gobiernos que imponen, de alguna manera, restricciones al capital. Pero como analizar desde esa perspectiva la invasión de Iraq, EEUU sacrifica su economía en una guerra de la cual no obtiene beneficios directos ya que como lo ha dicho usted profesor sus empresas no han salido del todo beneficiadas? Es decir, EEUU sacrifica su economía en nombre de la libertad del capital?
Alfonso
12/03/2013 a 02:21
o    Dos observaciones: a) EEUU no intervino solo en Irak, de hecho fue una coalición; b) precisamente por lo que usted señala, hubo una profunda división entre las potencias. Alemania y Francia, en particular, cuestionaron la conveniencia de la invasión, a pesar de que dijeron estar de acuerdo con el objetivo. Otros medios del establishment económico mundial, incluidos estadounidenses, también criticaron la política de Bush, a pesar de que coincidían con el objetivo.
El curso de los acontecimientos posterior a la invasión -se empantanaron en una ocupación altamente costosa- llevó a revisar esa política. No es casual en este respecto el giro de Obama hacia lo que se llama el multilateralismo. Los que no entienden este proceso terminan embelleciendo a Obama. En realidad, se trata de una readecuación a las necesidades del capital internacionalizado.
rolandoastarita
12/03/2013 a 08:54
27.  Me sorprende agradablemente saber que alguien es capaz de ver la oposición entre la ley del valor de Marx-Ricardo con el imperialismo de Lenin. También Rosa Luxemburgo (RL) se opuso sustantivamente a la LVP con sus tesis sobre la “Acumulación del Capital” como le señalaron los críticos marxistas a Rosa.
La pregunta es ¿en esta confrontación quien tiene la razón?
Los seguidores del leninismo muy difícilmente reconocerán esta realidad, y también conozco seguidores de Luxemburgo que aceptan sus tesis como un producto que completa el marxismo. En ellos no está la respuesta.
Es posible figurarse otra LVP que no sea la marxista y que genere un análisis del capitalismo que pueda entender los fenómenos Lenin-Luxemburgo. El fenómeno Lenin nos suministra una amplia información de como funcionan los monopolios y explotan a las colonias y semi colonias. Luxemburgo nos muestra el papel de las colonias y semicolonias en un juego de préstamos y endeudamiento que multiplica por mil la miseria en los países dependientes, mientras los países desarrollados mantiene la venta de sus mercancías.
La respuesta que es en primer lugar reconstruir la historia de las colonias según lo planteado por RL y atreverse a criticar la ley del valor de Marx. Marx se basa en algunos prejuicios de Adam Smith y David Ricardo para sustentar la ley del valor. Por ejemplo Smith dice que un empresario se puede tratar así como un mayordomo de una hacienda y el trabajo del empresario no debe tener remuneración acorde con lo producido. Esto esta en la base de la ley del valor de Marx. Ricardo decía que se remuneraba el trabajador por el costo de los bienes necesarios para la manutención del trabajador. Esto nunca fue así. Y cuando lo aplicaron trajo atraso.
Además de estos prejuicios está el hecho que el precio de la mercancía está mediado por la subjetividad de su dueño, es una objetividad mediada por la subjetividad de los actores. La definición de Ricardo-Marx corresponde a la ciencia de los siglos XVIII y XIX para la cual la objetividad no tiene discusión. Luego si una mercancía es evaluada de dos maneras diferentes por el comprador y el vendedor, aparece una plusvalía, que si la ponemos en términos de naciones y localidades crea el flujo comercial que ha movido al mundo hasta hoy.
27/05/2013 a 20:03
Responder
o    “el precio de la mercancía está mediado por la subjetividad de su dueño”
¿otra vez sopa?
Gerardo Daniel
27/05/2013 a 22:02
o    Además, es un disparate sostener que Rosa Luxemburgo criticó la ley del valor trabajo de Marx. ¿De dónde sacan estas cosas? ¿No hay límites para inventar?
rolandoastarita
28/05/2013 a 08:39


CONCENTRACIÓN INTERESTATAL algo así como la concentración y centralización del capital universal,...capitalismo monopolista estatal universal: el estado mundial del sistema capiimperialista. 

        
RUSIA Y EU TEMAS DE ACTUALIDAD, en RusiaHoy

·        SOCHI 2014 

·         
Concluye la última cumbre europea del año sobre inmigración, empleo y Ucrania
20/12/2013, 17:36 EFE
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) cerraron hoy la segunda jornada de la última cumbre del año, dedicada a la inmigración, la aplicación del pacto de crecimiento y empleo, y la crisis de Ucrania y República Centroafricana, entre otros asuntos.

Los líderes europeos pidieron solidaridad con los países que soportan mayores presiones de los flujos migratorios y urgieron a los Estados a que presenten "sin demora" los planes nacionales para la aplicación de la garantía de empleo juvenil destinada a paliar los altos niveles de paro entre los jóvenes, con vistas a que esté activa desde comienzos de 2014.

La situación de Ucrania ha sido el asunto "más importante" que trataron los Veintiocho en el ámbito de exteriores, dijo el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en una rueda de prensa al término de la reunión.

"Los líderes estamos muy preocupados por los últimos eventos en Ucrania y siguiendo de cerca la situación", dijo Van Rompuy, quien reafirmó el "fuerte apoyo" de la UE al pueblo ucraniano y recalcó que la oferta europea sobre el acuerdo político de asociación y de cooperación económica "sigue sobre la mesa".

Las relaciones entre la UE y Ucrania "son a largo plazo", afirmó el presidente del Consejo Europeo, quien señaló que el futuro de este país "no puede comprometerse por cálculos a corto plazo y por presiones externas".

En cuanto a la República Centroafricana, destacó la "respuesta valiente" de Francia a la crisis de este país, y señaló el apoyo de la UE a la misión francesa y la "importancia" de que otros Estados miembros apoyen también la iniciativa mediante acuerdos bilaterales.

Los Veintiocho también pidieron "hacer un seguimiento" de la inmigración en la Unión tras el desastre ocurrido en la isla italiana de Lampedusa a principios de octubre pasado, cuando murieron en un naufragio más de 350 personas..

En el ámbito económico, los Veintiocho "evaluaron los progresos" en la aplicación del pacto por el crecimiento y el empleo, según Van Rompuy, quien también destacó la inminente puesta en marcha de la garantía de empleo juvenil.

LUCHA DE CLASES UNIVERSAL Y RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN CAPIIMPERIALISTAS.


Entrando en materia:

EL PROCESO DE ESTUDIO Y EXPOSICIÓN. Artículos 2.003


EL SISTEMA CAPIIMPERIALISTA Y LOS SECTORES SOCIALES QUE LOS ESTÁN CONSTRUYENDO.

* Este artículo apareció el 16 de mayo de 2.003, producido por el GCP Internacionalista en Málaga. Básicamente es el mismo, pero se ha retocado algo, introduciendo elementos y rectificando o enmendando algunas ideas poco entendibles,...



Decíamos en otros documentos de que los institusociales capitalistas ( esta es la izquierda alternativa oficial y la izquierda política-sindical oficial ) es una clase fundamentalmente  Occidental que actúa como soporte del imperialismo global mundial imperialista; -los marxistas, sobre todo Lenin,...les llamaban aristocracia obrera europea,-. Las guerras e intervenciones en Los Balcanes, Afganistán, Iraq, en África,...así lo está poniendo claramente de manifiesto. El Sistema Capiimperialista, de las grandes potencias occidentales está basado en una unión de intereses de distintos sectores sociales, y sus actuaciones políticas y relaciones sociales, de clases, aparece y es de hecho una alianza estratégica, tienen digamos los mismos objetivos;
esto es UNA ALIANZA SOCIAL, HAY UN PACTO SOCIAL, MÁS O MENOS ABIERTO, O MÁS O MENOS ENCUBIERTO, PARA OPRIMIR Y EXPLOTAR A LAS POBLACIONES DE LAS PERIFERIAS y aniquilar ( cada clase y sector en su papel, tareas y en sus responsabilidades con la cuestión ). Pero la lucha de clases continúa, la lucha entre fracciones de clases también está presente en el Sistema Mundial actual.


GERENCIA Y DIRIGE LA CLASE IMPERIALISTA EN EL MUNDO

//  Los nuevos conquistadores. Multinacionales  españolas  en  América  Latina  Impactos  económicos,  s ociales  y  medioambientales ;  per  Greenpeace  España.  Madrid/Barcelona. Setembre 2009.) 

 Introducción : La globalización económica tiene como grandes protagonistas a las empresas multinacionales. Éstas existen, en una configuración similar a la actual, desde finales del siglo XIX, aunque entonces se dedicaban principalmente a la actividad extractiva. Tal y como las conocemos ahora, son un fenómeno que esencialmente surge después de la II Guerra Mundial.


Actualmente hay unas 79.000 multinacionales, con un número de filiales superior a 790.000. El 75% de las primeras está basado en países del Norte, mientras que la mayoría de sus filiales está en el Sur. La multiplicación de transnacionales y el aumento de su tamaño se han producido a través de oleadas de fusiones y adquisiciones que ha permitido que las más grandes ejerzan un enorme poder sobre sus respectivos sectores económicos. Para imaginar ese poder es útil tener en cuenta algunos datos. Estas empresas están detrás del 85% de la Inversión Extranjera Directa (IED) que se mueve anualmente en el mundo. Si se compara el volumen económico de las multinacionales y el PIB de los países del mundo en términos equivalentes, de las 100 primeras entidades por poder económico en el mundo, 51 serían multinacionales y 49 serían países.
Los Planes de Ajuste Estructural que desde los años 80 impusieron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial a decenas de países, especialmente del Sur y del Este de Europa, ofrecieron el marco económico e institucional idóneo para la expansión de estas entidades. El ajuste incluía la apertura de las economías a la inversión extranjera y la reducción de barreras arancelarias, además de “adelgazar” el peso del Estado privatizando empresas públicas y poniendo en venta los recursos naturales. Fue una oportunidad de oro para la entrada de las multinacionales. Estas empresas tienen capacidad global de producción, lo que implica que pueden “deslocalizarla”, es decir, trasladarla allí donde las condiciones son más favorables. Por ello su capacidad de negociación con los gobiernos, especialmente (pero no sólo) del Sur es muy fuerte, y pueden exigir ventajas y exenciones fiscales, escasa regulación medioambiental y mano de obra barata y poco organizada. Si no lo consiguen, siempre pueden trasladar su producción a otro lugar. Su actuación busca continuamente reducir costes e incrementar ingresos, así como nuevos lugares para extraer materias primas y recursos naturales, y marcos reguladores lo más benévolos posible.
En el caso de las empresas españolas, su proceso de internacionalización se produjo desde los años 80 y, especialmente, en los 90. Para la adaptación al nuevo entorno europeo, se produjo un proceso de liberalización y privatización en varios sectores que hasta entonces tenían importante peso del sector público, junto con destacados casos de fusiones y adquisiciones. El “salto” al exterior les permitía consolidarse, crecer, y evitar presiones para ser adquiridas por otras más grandes. Casi simultáneamente, en América Latina numerosos países estaban aplicando al pie de la letra las instrucciones de los “planes de ajuste” y, por tanto, liberalizando sectores como la energía o los servicios, abriendo la entrada al sector privado y reduciendo las barreras a la entrada de capital extranjero en numerosos sectores económicos. Esta región, considerada de “baja distancia psíquica” (es decir, con pocas diferencias en idioma, cultura o sistema político), fue por tanto el ámbito natural de expansión para unas empresas españolas que acababan de acometer decisiones y reformas muy similares.
En pocos años, y aunque en general tienen un tamaño medio, unas cuantas empresas españolas se han convertido en multinacionales líderes en su sector. Once de ellas forman parte ya de la lista Fortune Global 500, que clasifica a las mayores, y en sectores como el bancario, las telecomunicaciones, la energía o los hidrocarburos ocupan posiciones dentro de las más importantes del mundo. En América Latina su expansión ha sido notable en esos sectores, ubicándose entre las primeras, si no las primeras de forma absoluta, en numerosos países. Su desempeño en esta región, sin embargo, no ha estado exento de problemas, y en su forma de funcionar no han sido distintas de las multinacionales de otros países. Con frecuencia han generado rechazo y oposición local. En primer lugar, porque su llegada, que se produjo de forma masiva y en un corto espacio de tiempo, para copar además sectores estratégicos, ha sido vista por no pocos sectores como una “nueva colonización”. Pero además, en ocasiones han intentado y logrado obtener condiciones ventajosas en detrimento de los gobiernos y poblaciones locales. También se las ha acusado de “dobles estándares”, es decir, de poner en marcha en América Latina prácticas que no estarían permitidas por la legislación española y que serían difícilmente aceptadas por la opinión pública.
En el caso de las empresas de hidrocarburos, fundamentalmente Repsol, acumula numerosas denuncias por sus impactos sobre el medio ambiente y las poblaciones locales, especialmente en zonas indígenas. Las eléctricas constituyen un caso especial de doble rasero: mientras en España se esfuerzan en “vender” una imagen de sostenibilidad y respeto del medio ambiente y de los derechos de las generaciones futuras, en América Latina siguen generando electricidad con tecnologías obsoletas y han realizado esfuerzos muy limitados (en algunos casos nulos) por desarrollar las energías renovables. Numerosos proyectos de construcción de infraestructuras turísticas en zonas vírgenes, especialmente del Caribe y Brasil, han generado fuerte oposición local por los daños que causarían a ecosistemas como los manglares. En ciertos casos los proyectos han resultado paralizados o cancelados, mientras otros han logrado ponerse en marcha. En este sector, las empresas buscan reproducir un modelo que previamente, en España, les reportó importantes beneficios, pero a costa de la destrucción de innumerables zonas costeras. La crisis actual en España puede llevarlas a intensificar aún más sus actividades en América Latina. Estos son sólo algunos ejemplos. Este informe pretende ofrecer una visión de conjunto de las multinacionales españolas que operan en América Latina, sus impactos, los dobles estándares que utilizan y las resistencias que generan. Su presencia en esta región, y el apoyo que se les brinda desde los diferentes gobiernos españoles, sea cual sea su color, son frecuentemente justificados por el “interés nacional”. Sin embargo, se trata de empresas privadas que buscan maximizar los beneficios para sus accionistas, en muchos casos causando daños inaceptables a poblaciones locales que tienen poca capacidad de negociación. En ocasiones, incluso, han contribuido a empeorar la imagen global de España en la región.
El informe no pretende ser una revisión exhaustiva de todos los casos y sectores, sino que se han seleccionado aquellos con una mayor potencialidad de causar daños al medio ambiente y generar conflictos con poblaciones locales (como los hidrocarburos o la electricidad), y se han “cruzado” con las empresas españolas más significativas. Este informe comienza con un análisis histórico del proceso de nacimiento, consolidación y expansión de las empresas multinacionales, los factores económicos y políticos que facilitaron su implantación global, y cómo han logrado ser por un lado motores, y por el otro principales beneficiarios, del actual proceso de globalización. También se ofrecen datos sobre sus magnitudes actuales para explicar de dónde procede su poder, y se analizan los principales impactos que estas empresas causan en las economías, el medio ambiente y las sociedades del Sur.
A continuación se explica el marco de internacionalización de las grandes empresas españolas y las razones de su “desembarco” masivo en América Latina, para continuar con un análisis de sus dimensiones actuales y de la cuantía y significado de su presencia allí. Los principales casos en que se ha denunciado su actividad también son estudiados en este informe. Esta revisión no se pretende exhaustiva, pero sí se quiere reflejar, con la mayor amplitud y diversidad posible, aquellos casos en que empresas españolas de relevancia económica han recibido acusaciones de abusos y dobles raseros en sectores significativos. Por otro lado, sería injusto no reconocer que las empresas locales también pueden verse involucradas en prácticas y comportamientos inaceptables en sus propios países; este informe, sin embargo, no los aborda porque su ámbito de estudio son las multinacionales. Para Greenpeace, es inaceptable que estas empresas busquen maximizar sus beneficios a costa del bienestar de las poblaciones y del medio ambiente. Y también lo es que proyecten en España una imagen responsable, de respeto escrupuloso a los derechos laborales, sociales y medioambientales, cuando en el exterior están envueltas en prácticas que cabría calificar de depredadoras. Para ello se aprovechan de una opinión pública que desconoce los verdaderos impactos de sus actividades en el exterior, concretamente en América Latina, y lo que de verdad se esconde tras esa imagen responsable.
Los dobles estándares no pueden estar envueltos en el silencio. Este informe pretende contribuir a romper ese silencio, y a informar a la opinión pública española de los verdaderos fundamentos del comportamiento de nuestras multinacionales en el exterior, sus impactos y las técnicas que usan para eludir controles que en España serían inevitables. Al mismo tiempo, una vez que esto se dé a conocer, esperamos que se apoye de forma mucho más enérgica el establecimiento de controles sobre sus actividades y las exigencias de responsabilidad. Nuestra presencia con varias oficinas en el continente y una red de contactos con organizaciones locales nos permiten trabajar a ambos lados del Atlántico. Las multinacionales se despliegan de forma global y usan todo su poder aprovechando la brecha de conocimiento que existe sobre sus actividades entre unos países y otros, entre unas sociedades y otras. Esto exige observarlas y actuar sobre ellas de forma global. Este informe pretende ser una aportación a ese esfuerzo. //


            Esta clase social ha albergado un poder económico y político tal que dirige al conjunto social mundial. Podemos decir que el capital imperialista actual dirige a la sociedad global, les regula sus actividades sociales generales: trabajo, formación, ocio, consumo, psicología, modos y formas de vida, comportamientos,... Llega a tener más persuasión incluso que las instituciones estatales. Como tal los estados, en general, están a su servicio. Los estados, como instrumento, prácticamente se están dedicando a mantener el dominio de esa clase imperialista global; a la vez estos aparatos estatales también se encargan de " aplatanar " ( adormilar conscientemente ) y adormecer a las poblaciones; en Occidente de una manera, en las periferias de otras, y a la vez en muchas ocasiones se combinan las formas de dominio.

Enel
Para el personaje de One Piece, véase Enel (personaje de One Piece).
Enel S.p.A.
Tipo
Fundación
Sede
Ámbito
Servicios
Ingresos
61.184 millones  (2008))
Beneficio de explotación
 9.451 millones  (2008)
Beneficio neto
 5.293 millones  (2008)
Fulvio Conti
Empleados
75.980 (2008)
Filiales
Enel (BIT:Enel) es el acrónimo de Ente Nazionale per l'Energía eLettrica, la mayor empresa italiana del sector energético. Fue propietaria enEspaña de la empresa Electra de Viesgo y lo es actualmente de Endesa. Enel es la compañía eléctrica más importante de Italia y la tercera de Europa por capitalización bursátil. Cotizada en las bolsas de Milán y Nueva York desde 1999, es la compañía europea con mayor número de accionistas, unos 2,3 millones. Enel tiene una capitalización bursátil de 50.000 millones de euros a precios corrientes.
Índice
Enel produce y vende energía principalmente en Europa, América del Norte y Latinoamérica. En el negocio de la energía, Enel tiene una capacidad de generación de 57.776 Megavatios y 32 millones de consumidores.
Enel es también el segundo más importante distribuidor y vendedor italiano de gas natural con más de 2,3 millones de clientes y un 12% de cuota de mercado.
La compañía tiene 58.548 empleados y gestiona una amplia gama de centrales hidroeléctricas, termoeléctricas, nucleares, geotérmicas, eólicas, y fotovoltaicas. En 2006, Enel declaró unos ingresos de 38.500 millones de euros, un EBITDA de 8.000 millones y un beneficio neto de 3.000 millones de euros.
Enel fue la primera compañía energética del mundo en reemplazar a sus clientes los contadores electromecánicos tradicionales por modernos contadores electrónicos que permiten, de forma remota, realizar lecturas de consumo y gestionar las relaciones contractuales. Esta innovación ha permitido a Enel implementar tarifas eléctricas adaptadas a los diferentes tipos de uso que ofrecen a los clientes ahorros para los consumos de la tarde-noche y fines de semana. Esta iniciativa ha atraído el interés de muchas compañías energéticas de todo el mundo.
Negocios internacionales
Enel está trabajando de forma activa para expandirse en los mercados extranjeros de energía y gas después de haber completado la venta de activos no estratégicos.
Con una capacidad de 19.000 MW de generación eléctrica procedente de instalaciones que utilizan fuentes renovables (hidráulica, geotérmica, eólica, solar, y biomasa) a través del mundo, Enel se ha convertido en una de las sociedades líder de su sector a nivel mundial.
En diciembre de 2006, Enel lanzó un plan de cinco años (2007-2011) para el desarrollo de fuentes energéticas renovables y para la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías ecológicas con una inversión total de 4.100 millones de euros.
Enel gestiona sus operaciones en España de generación, distribución y venta de electricidad a través de Enel Unión Fenosa Renovables, compañía activa en los sectores de la energía eólica e hidráulica.
En 2007, Enel y Acciona lanzaron una oferta pública de adquisición conjunta sobre la totalidad del capital accionario de Endesa, la primera ‘utility’ de España. Desde febrero del 2009 Enel controla el 91% de Endesa.
En renovables, Enel es uno de los más importantes operadores en América con Enel North America and Enel América Latina, dos compañías que tienen más de 1.000 MW de capacidad instalada.
En América del Norte, Enel tiene una capacidad de generación hidroeléctrica, eólica y de biomasa de más de 400 MW y ha firmado en EEUU con la compañía TradeWind Energy un acuerdo para desarrollar 1.000 MW más de energía eólica.
En marzo de 2007, Enel, a través de su filial Enel North America, anunció la adquisición de AMP Resources. La adquisición incluye cinco proyectos de generación geotérmica, uno que ya está en operación y cuatro en fase avanzada de desarrollo. Se espera que estos proyectos añadan una capacidad de 150 MW a lo largo de los cuatro próximos años a las operaciones de Enel en América del Norte así como el acceso a varias oportunidades futuras.
En América Latina Enel gestiona más de 600 MW de electricidad procedentes de centrales hidroeléctricas y eólicas, incluyendo operaciones con compañías terceras en El Salvador, de generación geotérmica, y en Panamá, de generación hidroeléctrica. En Chile, a través de su filial Endesa Chile, impulsan el polémico proyecto de Hidroaysen. Endesa en Latioamerica 15.853 MW de potencia instalada, 62.767 GWh vendidos y 12,9 millones de clientes. Es la multinacional más grande de Latinoamérica
En Francia, Enel ha adquirido Erelis, una compañía que dispone de autorizaciones para construir centrales eólicas en varios campos con una capacidad de generación hasta los 500 MW. Además, Enel ha firmado con EDF un memorándum de entendimiento para adquirir un 12,5% del nuevo proyecto europeo de energía nuclear, el reactor nuclear de agua a presión de tercera generación (EPR). Enel posee un 5% de la bolsa francesa de energía Powernext y es uno de los principales operadores de compraventa de energía en el país con más de 1.000 MW intercambiados en 2006.
En Bulgaria, Enel adquirió, en marzo de 2003, el control de una de las plantas más grandes del país, Maritza East III. La instalación, que quema lignito, tiene una capacidad instalada de 840 MW.
En Eslovaquia, en febrero de 2005, Enel compró el 66% de Sloveske Elektrarne (SE), la compañía de generación eléctrica más importante del país y la segunda más importante en la Europa Central y del Este, con una capacidad de generación de 7.000 MW y una combinación de activos de energía nuclear, termal e hidráulica.
En Rumanía, Enel adquirió el 51% de dos compañías de distribución de electricidad en abril de 2005. Se trata de Electrica Banat y Electrica Dobrogea, que gestionan una red de 75.000 km, proveen de energía a 1.4 millones de clientes y emplean unas 3.600 personas. Después de la adquisición de Mutenia Sud, la compañía doblará su presencia en el sector rumano de distribución eléctrica, alcanzando los 2,5 millones de clientes.
En Rusia, Enel se hizo cargo, en junio de 2004, de las operaciones –en partenariado con el grupo privado local ESN Energo- de una planta termal ubicada en el Noroeste de San Petersburgo. La planta de ciclo combinado a gas tiene una capacidad de 900 MW. Enel también ha adquirido del grupo ESN un 49,5% de RusEnergoSbyt, un almacenista ruso que provee de energía a importantes clientes industriales. El 4 de abril de 2007, Enel, a través de Enineftegaz (un consorcio 40% Enel – 60% Eni), ha adquirido un grupo de activos de gas, anteriormente propiedad de Yukos. Enel también ha adquirido una participación de un 29,99% de JCS Fifth Generation Company del mercado mayorista de electricidad (“OGK-5”).
Accionistas de Enel
El Ministerio de Economía de Italia controla un 21,4% de la compañía de forma directa y otro 10,2% de forma indirecta, a través de la entidad controlada por el Estado Cassa Depositi e Prestiti; y un capital flotante del 70%.
Gracias a su Código de Conducta, a su Informe de Sostenibilidad y su política de protección ambiental y a la adopción de las mejores prácticas de transparencia y gestión corporativa, se encuentran entre sus accionistas prestigiosos fondos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensiones, los conocidos “fondos éticos”, junto con inversores minoristas italianos.




LA CLASE INSTITUSOCIAL CAPITALISTA ES SOPORTE, UNO MÁS, PERO IMPORTANTE DE LA CLASE IMPERIALISTA OCCIDENTAL.


            Esta clase está formada por colectivos, partidos y sindicatos de lo que se denomina izquierda institucional y de la izquierda social o alternativa. En general está formada por sectores sociales pequeñoburgueses privados o estatales; de sectores de aristocracia obrera y profesional y algunos de sectores de medias y pequeñas burguesías más o menos estabilizadas. Forma sobre todo en Occidente una gran parte de la población que actúa como fuerza social, con proyecto y tareas políticas comunes, nada antagónicas entre sus componentes. Al ser de variadas procedencias, actividades, territorios,... no son monolíticos, tienen fisuras, pero en lo principal están de acuerdo, y esto es, en su posición antiproletaria, anticomunista en el sentido revolucionario; son demócratas imperialistas, algo esnobistas, listillos sabihondos, algunos más radicalizados que otros según momentos, coyunturas o problemáticas. En general son arribistas, algo o bastante demagogos, según el caso y la persona en cuestión, en general manipuladores y utilizadores de las voluntades y problemáticas sociales. Están bloqueados en el Movimiento Antiglobalización, antiliberal, de resistencia global, con sus periódicos Molotov, Desobediencia Global,...Presionan y negocian tanto con las izquierdas institucionales como las derechas y los imperialistas, y las oligarquías subalternas.


CON REPARTOS DE TAREAS, COMPETENCIA ENTRE LAS MISMAS Y CIERTAS DESAVENIENCIAS, ESTAS CLASES SOCIALES OCCIDENTALES PARTICIPAN DE LA DOMINACIÓN A LAS 5/ 6 PARTES DE LA POBLACIÓN DEL PLANETA.

La clase imperialista mundial no es homogénea ni monolítica, es evidente, es su forma y naturaleza. Sus instituciones internacionales, como la ONU, la OTAN,... Son las herramientas donde intentan ponerse de acuerdo, donde se " resuelven " sus rencillas. Al no existir un estado global imperialista, que les regule sus escaramuzas y devaneos, y que les lleve la gestión global, se produce las desavenencias y las malas maneras; el conflicto de Iraq, parece que lo ha puesto al descubierto.

Como decíamos en este sistema capiimperialista se dan distintas fracciones sociales burguesas, aristocráticas, pequeñas burguesías,... sobre todo en Occidente que están en la tarea de la dominación a esas 5/6 partes de la población global. Estas fracciones también desean entendimientos sociales, de clases, en Occidente.

Está en proyecto el estado global imperialista ?. Esta cuestión es tema de análisis y confrontación dialéctica en el seno de las izquierdas desde hace bastantes años. Actualmente nosotros decimos que hay un sistema imperialista, que hay una sociedad imperialista, pero no hemos dicho nada de que exista un estado mundial imperialista. Pero por deducción parece que sí existe ese tal estado mundial imperialista, ¿ pero dónde está, que es lo que es ?. Parece que la realidad es difícil de definir, de captar, de describirla.

            Por un lado, parece que se da como bueno de que existe un gobierno en la sombra que es la Trilateral. También de que existe un poder imperialista militar, que es la OTAN y los ejércitos y coaliciones diversas periféricas, que tienen acuerdos con la OTAN, con la ONU, con los USA,... Parece que el estado como tal está, lo que no está es de forma y manera homogénea, y no solamente porque existan unos 200 estados en el Planeta. No, es que no puede ser homogéneo ni monolítico; al igual que no lo es el Estado español, no lo es la Unión Paneuropea; pero miren por donde sí lo es los Estados Unidos de Norteamérica. Éste se homogeneizó a cuenta de la guerra civil entre el norte y el sur. ¿ Estamos en una fase algo similar de lucha interimperialista para construir un estado global mundial imperialista ?; pues a lo mejor se está en esta cuestión.

Decíamos en un documento de hace unos meses, que el imperialismo global no podría salir adelante cada bloque a su manera y a su bolsa, que eso era un gran peligro para el capitalismo y para la clase imperialista global. La cuestión es que las ideas de crear un estado global imperialista vienen desde muchos lugares del Planeta, de muchos sectores imperialistas, tanto de Asia, como de las Américas, como de Europa; sí, esta idea ronda en gran parte de la clase imperialista mundial; lo que ocurre, es evidente, que no se ponen de acuerdo, la cuestión no es excesivamente fácil, se tiende a barrer para casa,... pero parece que dando puñetazos en la mesa, algunos se ponen firmes; esto parece que le pasa a Rusia, Francia, Italia, Francia, Alemania,... No olvidamos que tres países europeos quieren hacer un proyecto de defensa " independiente " de USA-GB. Hace casi un año, por lo visto Bush les dijo a Europa que invirtieran más en defensa, que organizara fuerzas militares europeas,... que esto era bueno para todos. Hace tres o cuatro días lo volvieron a repetir, quieren una Europa fuerte militarmente, ya que esa cuestión les viene bien al Todocapitalismo.

Estados Unidos de Europa.Wikipedia
Existen desacuerdos sobre la exactitud de la información en este artículo o sección.
En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.

La Unión Europea con respecto al mundo.
Los Estados Unidos de Europa (a veces abreviado como U.S.E o USE, del inglés: United States of Europe) es un nombre dado a una versión de la posible unificación de Europa como una federación nacional y soberana de estados similar a los Estados Unidos de América. A una versión alternativa de unificación mediante una confederación de estados soberanos se le ha dado el nombre de Europa Unida o Europa Federal, que fue el nombre propuesto por Valéry Giscard d'Estaing para el Tratado de Roma de 2004, argumentando que ello reforzaría el significado de unida.
Índice

El término 'Estados Unidos de Europa' fue usado en reiteradas ocasiones por Víctor Hugo, incluido en un discurso en el Congreso Internacional de la Paz que tuvo lugar en París en 1849 y después en la Asamblea Nacional Francesa el 1 de marzo de 1871. Trotsky enarboló el lema "Por unos Estados Soviéticos Unidos de Europa" en 1923. Fue, asimismo, el título en 1931 de un libro del político francés Édouard Herriot.
Historia
Se han desarrollado varias versiones del concepto a lo largo de los siglos, muchas de las cuales son mutuamente incompatibles (inclusión o exclusión del Reino Unido, unión religiosa o laica, etc.). Algunas propuestas incluyen aquellas del Rey Jorge de Podebrady de Bohemia en 1464; el Duque de Sully de Francia en el siglo XVII o el plan de William Penn, cuáquero fundador de Pensilvania, para el establecimiento de una "Dieta Europea, Parlamento o Estados".
George Washington escribió al Marqués de La Fayette: "Un día, sobre el modelo de los Estados Unidos de América, llegarán a existir los Estados Unidos de Europa".
El proyecto hugoliano
Pequeño memorial al discurso de Victor Hugo de 1849.
¡Un día vendrá en el que las armas se os caigan de los brazos, a vosotros también! Un día vendrá en el que la guerra parecerá también absurda y será también imposible entre París y Londres, entre San Petersburgo y Berlín, entre Viena y Turín, como es imposible y parece absurda hoy entre Ruan y Amiens, entre Boston y Filadelfia. Un día vendrá en el que vosotras, Francia, Rusia, Italia, Inglaterra, Alemania, todas vosotras, naciones del continente, sin perder vuestras cualidades distintivas y vuestra gloria individual, os fundiréis estrechamente en una unidad superior y constituiréis la fraternidad europea, exactamente como Normandía, Bretaña, Borgoña, Lorena, Alsacia, todas nuestras provincias, se funden en Francia. Un día vendrá en el que no habrá más campos de batalla que los mercados que se abran al comercio y los espíritus que se abran a las ideas. - Un día vendrá en el que las balas y las bombas serán reemplazadas por los votos, por el sufragio universal de los pueblos, por el venerable arbitraje de un gran senado soberano que será en Europa lo que el parlamento en Inglaterra, lo que la dieta en Alemania, ¡lo que la Asamblea Legislativa en Francia! (Aplausos). Un día vendrá en el que se mostrará un cañón en los museos como ahora se muestra un instrumento de tortura, ¡asombrándonos de que eso haya existido! (Risas y aplausos). Un día vendrá en el que veremos estos dos grupos inmensos, los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de Europa (Aplausos), situados en frente uno de otro, tendiéndose la mano sobre los mares, intercambiando sus productos, su comercio, su industria, sus artes, sus genios, limpiando el planeta, colonizando los desiertos, mejorando la creación bajo la mirada del Creador, y combinando juntos, para lograr el bienestar de todos, estas dos fuerzas infinitas, la fraternidad de los hombres y el poder de Dios.
Los Estados Unidos de Europa, de los cuales Victor Hugo fue sin lugar a dudas el inspirador original, constituyen el primer escalón de una empresa que se desea universal, teniendo como objetivo una concordia mundial entre los hombres, sean quienes sean, más allá de la casta.
Esta ambiciosa o utópica aspiración es sin duda la terminación definitiva del pensamiento hugoliano. Parece llegar a su clímax con esta frase inédita:
Se llamará Europa en el siglo XX y, en los siglos siguientes, más transfigurada entonces, se llamará Humanidad.
Interpretación de la unificación europea
La frase "Estados Unidos de Europa" identifica habitualmente una federación. Propugna un sistema federal de gobierno similar al de los Estados Unidos de América donde el poder es traspasado de los estados miembros a una autoridad central de gobernación. Históricamente, Francia ha sido la más fuerte defensora de esta forma de gobierno para mantener independencia respecto de la fuerza militar y financiera de los EE. UU. y de la desaparecida URSS.
El punto de vista alternativo de la unificación europea ha sido el presionar por una Unión Europea como una confederación comercial y financiera. Ésta ha sido apoyada por el Reino Unido.
Personalidades federalistas
Winston Churchill
El término "Estados Unidos de Europa" fue utilizado por Winston Churchill en un famoso discurso pronunciado en 1946 en la Universidad de Zúrich. Este discurso es frecuentemente relacionado con el comienzo del proceso que permitió la formación de la Unión Europea. Cuando Churchill hizo este discurso no visionó la Gran Bretaña en Europa. Creía que el destino británico recaía en los Estados Unidos, el imperio y la Commonwealth.
(...) Tenemos que construir una especie de Estados Unidos de Europa, y sólo de esta manera cientos de millones de trabajadores serán capaces de recuperar las sencillas alegrías y esperanzas que hacen que la vida merezca la pena. El proceso es sencillo. Todo lo que se necesita es el propósito de cientos de millones de hombres y mujeres, de hacer el bien en lugar de hacer el mal y obtener como recompensa bendiciones en lugar de maldiciones (...)1
Guy Verhofstadt
Guy Verhofstadt, primer ministro belga, escribió el libro Verenigde Staten van Europa (Estados Unidos de Europa) en el que afirmaba, según los resultados de una encuesta del Eurobarómetro, que el ciudadano medio europeo quería más Europa. El libro fue presentado en noviembre de 2005, tras los resultados negativos del Referéndum de la Constitución Europea en Francia y losPaíses Bajos.
Verhofstadt piensa que se podría crear una Europa federal entre aquellos países que así lo desean.2 Es decir, crear un núcleo federal que existiría dentro de la actual Unión Europea. Para la creación de esta unión política, se muestra partidario de seguir el ejemplo americano en la Convención de Filadelfia de 1787.2 aunque no considera que los Estados Unidos de Europa hayan de ser una copia de los Estados Unidos de América.2 A la vez, se muestra partidario de que parte de los impuestos sean recaudados por Europa y que se cree un ejército europeo3
Pasqual Maragall
También el político español Pasqual Maragall, ex-presidente de la Generalitat de Cataluña y ahora involucrado en la creación del Partido Demócrata Europeo, se ha declarado a favor de una Europa unida políticamente, aunque no la ha nombrado como Estados Unidos de Europa. Maragall considera a Europa una gran patria, diciendo:4
El federalismo ha sido y es desde hace un siglo la única solución a los problemas de formato político en España y en Europa. (...) Ahora toca Europa. Es nuestra nueva gran patria. Los italianos lo han visto los primeros. Tanto los políticos como los empresarios (...) Y nosotros tenemos que acompañarlos. Confío en que Prodi y Zapatero, no sin dificultades, lo conseguirán por este camino. (...) Tenemos que estar dispuestos a ayudar al avance en estos procesos. Personalmente, acompañaré, y no en solitario, el intento italiano de crear el Partido Demócrata Europeo (PDE) (...) Insisto, ahora toca Europa. Por esta razón, estuve en Roma hace seis meses en el nacimiento del PDE...
Evolución de la unión: 
Desde la creación de la Unión Europea, se han producido diferentes acuerdos hacia una mayor unión en diferentes ámbitos.
Unión monetaria
 Eurobonos
·         Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea: La Unión Económica y Monetaria (UEM) es el área formada por el conjunto de países, dentro de la Unión Europea, que comparten un mismo mercado, y una misma moneda, el euro, y donde se ejecuta una política monetaria única.
Unión fiscal
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Es posible que la información suministrada en él haya cambiado o sea insuficiente.

·         Pacto Fiscal Europeo: acuerdo firmado el 2 marzo 2012 por 25 estados miembros de la Unión Europea (UE). Son conjunto de reglas, llamadas "reglas de oro", que son vinculantes en la UE para el principio de equilibrio presupuestario. Todos los estados miembros de la Unión Europea firmaron el tratado el 2 marzo de 2012 con la excepción del Reino Unido y la República Checa. El tratado entrará en vigor el 1 de enero de 2013 si en ese momento como mínimo 12 miembros de la eurozona la han ratificado.5

Unión bancaria
El 13 de diciembre de 2012, los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (UE) alcanzaron un acuerdo para crear un supervisor bancario único en Europa. Estará operativo el 1 de marzo de 2014 y supervisará los bancos de mayor tamaño, aquellos cuyos activos superen 30.000 millones de euros.6 7
Unión de la educación superior
: Espacio Europeo de Educación Superior
Véase tambi
·         Federalismo europeo
·         Historia del movimiento paneuropeo
·         Partido Demócrata Europeo
·         Partido Popular Europeo
·         La Unión de Europeos Federalistas
·         Victor Hugo
Referencias
1.     Ir a Winston Churchill (19 de septiembre de 1946). «Discurso de Churchill en Zurich 19 de septiembre de 1946» (en español). historiasiglo20.org. Consultado el 27 de diciembre de 2007.
2.     ↑ Saltar a:a b c Juan Oliver (22 de abril de 2007). ««Los europeos están preparados para una unión política más profunda»» (en español). La Voz de Galicia. Consultado el 27 de diciembre de 2007.
3.     Ir a Ingo Niebel (24 de marzo de 2007). «La Unión Europea camufla su militarización con el debate sobre el cambio climático» (en español). Gara. Consultado el 27 de diciembre de 2007.
4.     Ir a Pasqual Maragall (30 de mayo de 2007). «Carta a los Amigos» (en español). La Vanguardia. Consultado el 9 de junio de 2007.
5.     Ir a Fiscal Union, Reference: MEMO/12/483 Event Date: 25/06/2012, Europa.eu, official website of the European Union(en inglés)
6.     Ir a La UE avanza hacia la unión bancaria con supervisión solo para entidades grandes , 13/12/2012, ABC
7.     Ir a La Comisión sienta las bases de la unión bancaria, 17/09/2012, Comisión Europea
·         Franz Josef Strauß. The Grand Design: A European solution to German reunification. Traducción al inglés: Londres: Weidenfeld and Nicolson, 1965 //.



Seguimos, lo fundamental es que la burguesía mundial quiere uniformidad para controlar y oprimir a la mayor parte de la Humanidad. Por ello necesita políticas estatales globales-mundiales, uniformidad de criterios y actuaciones,...después vendrán y están las divisiones de tareas y responsabilidades y los repartos alícuotas de plusvalías.

Con estas aportaciones y reflexiones, si no hay un estado imperialista y capitalista mundial poco les falta; o sea, que está casi al 80 por ciento, al menos las funciones fundamentales están en marcha.

Bien, se nos dirá, esta es la teoría del Superimperialismo; que algunos - y menos los leninistas clásicos - se lo creen, y es que además es una tontería, ya que siempre están de peleas. Bien, ¿ pero qué tipo de peleas, llevan desarrollando desde que " terminó " la segunda guerra interimperialista ?; pues es una pelea, efectivamente, pero no una pelea directa, las desarrollan en las periferias, unos se quitan al otro territorios, negocios,... pero no llegan a las manos, en el sentido como se entiende este asunto. La cuestión sería ¿ " habrá una tercera guerra mundial " ?; decimos, empezó cuando terminó la segunda, digamos que todavía estamos en las tareas de la tercera guerra; en el caso de Iraq lo hemos visto claramente. Decimos a la vez que para crear un bloque que le hable y se atreva hacerle un choque directo al bloque USA, hace falta mucho tiempo, hoy no hay condiciones para ello. Quizás nunca se desarrolle ese proyecto. No hay superimperialismo en el sentido, contenido y contexto en que fue formulado, hay imperialismo digamos concertado, nosotros lo definimos como COMECON IMPERIALISTA. De todas formas queremos buscar otro término, con este no estamos muy contento, no define bien el asunto.

La verdad es que es complejo definir si existe estado mundial del imperialismo, ya que también esa cuestión como tal es una relación social, y las relaciones sociales no las define cualquiera; estas son nuestras limitaciones; pero creemos que no estamos muy lejos de conocer la cuestión y por lo tanto la posibilidad de definirlo.

LOS SINDICATOS Y LA FABRICACIÓN DE ARMAMENTOS PARA LAS POTENCIAS OCCIDENTALES.

Este apartado es para dos cosas: la vanagloria y la prepotencia del personal y sus organizaciones que trabajan en las empresas y fábricas de armamentos, y segundo, qué hacemos nosotros, los trabajadores esas armas para los ejércitos Otanistas para el dominio de los pueblos periféricos, y son empleadas y empleados también contra nosotros, los trabajadores occidentales, por parte de los ejércitos Otanistas, policías, mafias, ejércitos privados,...Los sindicatos UGT y CC:OO:, y quizás también los demás se quejan de lo poco eficientes que son los gerentes de la Bazan ( CONSTRUCCIONES DE BUQUES MERCANTILES, DE GUERRA,...), de CASA, (( EMPRESA UNIDA A OTRAS EUROPEAS con producción de aviones de guerra, de transporte de tropas - instalada en Sevilla ( España )),-,... y de lo poco que se cobra en las bases militares del Estado español,...Uf, que barbaridad. Quizás algún día esas armas u otras las cojan o las tomen sectores de poblaciones para derrotar militarmente a las clases capitalistas, imperialistas y las burguesías estatales, sindicales, políticas y partidistas,...En fin, ahí queda eso. ( Actualmente estas empresas tienen otros nombres ).

LAS ELECCIONES, LA DEMOCRACIA IMPERIALISTA, SUS EFECTOS REACCIONARIOS Y CONTRARREVOLUCIONARIOS, LA PARALIZACIÓN DE LA MOVILIZACIÓN CONTRA LA GUERRA A CAUSA DE LAS ELECCIONES EN DIVERSOS PAÍSES EUROPEOS.

Se movilizó, se moviliza, para los resultados electorales y las negociaciones con los imperialistas y sus aparatos estatales. Con las mentes y las campañas pre y electorales, las movilizaciones caen, la situación se hace más reaccionaria. O sea, en estas situaciones las elecciones son contrarrevolucionarias, se desmoviliza, se hace creer que las elecciones, que estén ellos en los aparatos de estado es lo fundamental. Se utiliza a la población como grupo de presión; esto es histórico, no nos extendemos más. Sin fuerza real organizada hacen creer que las entradas de ellos en sitios claves es lo principal, después hacen lo que dicta las limitaciones del Sistema.

EL SISTEMA DE PARTIDOS BURGUESES EN LA DEMOCRACIA IMPERIALISTA OCCIDENTAL; CÓMO SE COMPLEMENTAN Y CÓMO REPRODUCEN EL SISTEMA IMPERANTE. LOS INSTITUSOCIALES  CAPITALISTAS ES UNA PARTE DE ESTE SISTEMA DE PARTIDOS BURGUESES OCCIDENTALES.

Solo algunas palabras; entre los partidos institucionales, y casi todos de los que no lo son, se reparten tareas, programas, medidas,... lo que a uno se le pase, el otro lo recoge; pero al final el conjunto de lo que plantean es para perfeccionar al Sistema, ampliar la base social estatal y para reproducir en óptimas condiciones la sociedad imperialista.

. LA DEMOCRACIA CRISTIANA IMPERIALISTA Y LA ALTERNATIVA U OPOSICIÓN SOCIALDEMÓCRATA Y " COMUNISTA ".

Entre otros está el señor Bush, con su variante específica, el señor Aznar, su yerno, y muchos otros y otras. Pero lo que queremos decir es que decidieron a nivel global con su organización internacional el proyecto que se lleva aplicando en estos últimos años. Debatieron qué hacer con la socialdemocracia internacional, estilo Blair, Zapatero, Schroder,... y decidieron de darles un " cuartelillo " de vez en cuando, cuando fuera estrictamente necesario.

Con las fuerzas radicales, como la de Izquierda Unida, a nivel del Planeta, decidieron palo y zanahoria, arribismo, un " cuartelillo " de vez en cuando siempre que estuvieran en la onda y dentro del juego e intereses capiimperialistas.

Con el personal antiglobalizador, mano dura, pero excediéndose sólo de vez en cuando; eso es lo que hacen, decidieron y harán. Cuando hay algunos desbordamientos, porque quizás participen gentes más decididas, pues emplean a más agentes policiales, militares, como se ha visto han empleado a cuerpos militares de la OTAN,...Con una parte de esos antiglobalizadores negocian todo el tiempo, a los más radicales les viene bien esas negociaciones, algo sacan, en algo conquistan, pero no les dura demasiado; es más lo que consiguen a otros sectores sociales el capital se los arrebata.

. LAS IZQUIERDAS IMPERIALISTAS Y EL ARRIBISMO DE LA IZQUIERDA SOCIAL, ANTIGLOBALIZADORA Y " LIBERTARIA ".

En el año 1.981 se debatía en el Estado español, dentro de las fuerzas revolucionarias, sobre el carácter y contenido político e ideológico de aquél PSOE. Algunos lo definimos como partido proimperialista, y que por ello habría que combatirlo; planteamos la consigna de " PSOE de cambio nada "; este partido decía en su campaña electoral para 1.982, " Por el cambio ". Además decíamos que era uno de los soportes del estado imperialista y monárquico español, y además que era un partido de la internacional socialdemócrata imperialista, comandada en aquél entonces por Billy Brandt, político del PSDAlemán.

Muchos izquierdistas apoyaron electoralmente a este partido y muchos otros ingresaron en el mismo. Con el tiempo, siguieron pactando con el PCE, después con Izquierda Unida, con los partidos de derechas, con la patronal, con los otros imperialistas, con los yanquis,...

Y con el tiempo dieron ciertas coberturas a sectores de la izquierda social, los verdes, los ecologistas, los antimilitaristas, los objetores, el clero,... las ONGs,..., los sindicatos, con las mafias y especuladores, los maleteros, como el señor Roldan; en fin se produjo la política del nuevo arribismo; el arribismo de la izquierda social, de la pequeña burguesía venida a menos,...Esta política hoy en día sigue su curso, incluso el Partido Popular, aplica esa línea corrupta de arribismo, con cuatros proyectitos, miles de euritos, para tener contento a parte del personal; con sus proyectitos Onegetistas en el exterior crean las imágenes y abren los caminos a las inversiones y saqueos de las grandes Multinacionales Imperialistas, sean españolas, europeas, árabes, asiáticas,... En fin solo decimos que hay que saber muy bien con quienes se juega uno los cuartos. La izquierda oficial le da arribismo y cobertura a la izquierda social, y ésta tan contenta, lo aplica, lo disfruta, y Dios dirá.

. LAS FUERZAS COMUNISTAS, ANARCO-COMUNISTAS Y LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS.

Estamos los revolucionarios en el Planeta intentando organizarnos con línea política revolucionaria, estructura firme y con proyecto de implantación. Lo que estamos viendo es dónde actuamos, qué hacemos, con quiénes colaboramos, con quiénes nos hacemos camaradas.

Las fuerzas revolucionarias actualmente en el Planeta tiene o son de diversas corrientes y objetivos. Unas están militarizadas, otras están en acciones de masas, otras de vanguardias, otras de teorizaciones, otras con sindicalismo-social,...

a ) Hay comunistas revolucionados, como pueden ser los grupos comunistas proletarios internacionalistas.

b ) Existe el MRI, que se definen marxistas-leninistas, maoistas, con su comité o comando internacional. Pero cada grupo es independiente y autónomo, son camaradas y como tal se apoyan; plantean hacer o construir una nueva internacional comunista, donde dicen que el MRI es parte de esa internacional.

c ) Las diversas corrientes y organizaciones más o menos internacionales anarquistas y libertarias, en general continúan con sus políticas sindicales-sociales y antirrepresivas; aún no tienen proyecto estratégico; tal como es su naturaleza. Participan en las acciones antiglobalización, pero de forma independiente; no participan en estructuras ajenas a los que ellos crean en general.

Hemos incluido en este apartado la cuestión de los revolucionarios. Pero para nosotros es importante definir lo que es revolucionario. En cada coyuntura o época, no tiene el mismo significado ni las mismas tareas,... Hoy revolucionario es proyectar un cambio de rol tanto en lo teórico, en lo organizativo, en lo práctico, y en el proyecto y modo y manera social en su complejidad y de forma integral.

Para nosotros lo teórico es fundamental, porque sin teoría revolucionaria, no hay transformación social. Nos explicamos. Si los revolucionarios actuales no tienen su propia teoría y línea política revolucionaria, sacada de su práctica y de las prácticas anteriores, no es útil ni rentable su trabajo político. Esto, la teoría actual, la que enmarca y define el tipo de revolución pendiente, las formas y las estrategias y tareas y tácticas para desarrollarla y aplicarla; sin esto casi no se va a ningún sitio.

OCCIDENTE, EL MUNDO ISLÁMICO, EL MUNDO ASIÁTICO Y EL MUNDO LATINOAMERICANO. EL OCCIDENTE COINCIDE CON EL IMPERIALISMO; LAS PERIFERIAS SON SOMETIDAS, SOBRE TODO EL PROLETARIADO Y LOS CAMPESINOS, LAS MUJERES, LOS JÓVENES Y OTROS SECTORES PRECARIOS Y MARGINADOS. ( Los países perifericos apodados los brics,...desde Rusia, Brasil y otros,...unos son periféricos y otros son preimperialistas y otros en vías de serlo....Estos están en esta onda de expansionismo capitalista por las grandes inversiones y localizaciones de grandes capitales y empresas imperialistas multinacionales,...organizados desde el  - Instituto financiero internacional -IIF, y el Fondo y Banco mundiales,...negociado en la ONU, y soportado, con soporte militar y político de la OTAN ese brazo armado del estado mundial ONU,...21-12-2013. lukyrh. ).

LOS SENTIMIENTOS HUMANOS, LA BUENA VOLUNTAD, CUENTA PARA POCO. LA CUESTIÓN ES LA DETERMINACIÓN POR PARTE DE LA HUMANIDAD EN TERMINAR CON ESTE ROL DE VIDA Y DE RELACIONES SOCIALES CAPIIMPERIALISTAS.

EL DESARME Y LA CREACIÓN DE GRUPOS ACTIVOS Y CONSCIENTES ANTIMILITARISTAS Y COMUNISTAS CON CONOCIMIENTOS DE LA TEORÍA DE LA REVOLUCIÓN DE LA HUMANIDAD.

Pedro Ibarra Guell. Catedrático de Ciencia Política, UPV/EHU.
DOCUMENTOS
6
Las movilizaciones habidas en los últimos años dan cuenta, además, de una
fuerte presencia juvenil. Los Nuevos Movimientos Sociales concentran en
este sentido a una parte importante del activismo político juvenil que, casi
en su totalidad, defiende o manifiesta su aceptación de la defensa de la paz
y la naturaleza. Así, los jóvenes suponen un impulso determinante tanto en
los NMS como en el más global movimiento alterglobalizador, tanto desde el
punto de vista de la participación activa como del apoyo ideológico o en
actitudes y valores.
Teniendo en cuenta estos aspectos, de lo que aquí se trata es de hacer un
pequeño recorrido por los Nuevos Movimientos Sociales, en concreto el Ecopacifismo
y antimilitarismo, que en su día desarrollaron una importante
movilización y que hoy en día se insertan a menudo en el denominado
Movimiento Alterglobalizador. Aquí es donde se analizarán algunas
cuestiones en torno al papel que ahora desempeñan dentro de la red de
redes, a la composición generacional, a las transformaciones habidas, a la
nueva fase surgida tras ciertos acontecimientos de relevancia mundial (11-S,
guerra en Irak, posguerra, etc.).
2. Eco-Pacifismo y Antimilitarismo
A menudo el origen de los Nuevos Movimientos Sociales se sitúa en el ciclo
de movilización y protestas que se desencadenó en la década de los sesenta
en Europa y Estados Unidos y que, con diferencias entre países, perduró
hasta mediados de los setenta. Los principales protagonistas de estos NMS
fueron el ecologismo, el pacifismo y el feminismo. Son movimientos que
nacen en el marco del movimiento estudiantil que sacudió occidente en los
sesenta. Sus protagonistas son de clase media, universitarios muchos de
ellos, que discuten o dialogan con el entonces principal movimiento social, el
movimiento obrero y sindical. Su horizonte discursivo propone una
reconsideración respetuosa de la relación entre géneros, una nueva vida en
armonía con la naturaleza, la defensa de los derechos civiles o la
desobediencia civil como forma de propuesta, entre otras cuestiones.
Los tres son fruto de una generación que no ha vivido la guerra en primera
persona, que más allá del bienestar económico se preocupa por cuestiones
medioambientales, pacifistas o de género. Si bien las ideas que defienden
tienen origen mucho antes de los sesenta (sobre todo en cuanto a pacifismo
y feminismo se refiere), estos NMS impulsan una nueva orientación (crítica)
que pretende rectificar el orden industrial-capitalista imperante en la
sociedad. Resguardados ya por una cierta mejora de las condiciones de vida
de la clase obrera y el logro del Estado del Bienestar, comienzan entonces a
preocuparse por las consecuencias del incontrolado desarrollo económico.
Cada movimiento se centra y especializa en una determinada temática o
asunto. En lo que hace referencia a los movimientos aquí analizados, el
ecologismo se centró en la defensa del medio ambiente y el “valor tierra”,
mientras que el pacifismo asumió la crítica al desarrollo armamentístico y
exigió el desarme unilateral como la máxima de su ideario.
2.1. Ecologismo
El movimiento ecologista es hoy en día uno de los movimientos sociales de
mayor reconocimiento. Entre los acontecimientos que originan su
surgimiento destaca el marco general del desarrollo industrial de la década
114 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
de los sesenta que comenzaba a repercutir negativamente sobre el medio
ambiente. Ante esta situación fueron surgiendo pequeñas iniciativas locales
que trataban de hacer frente al gigante del maltrato medioambiental.
Después, estos movimientos se coordinarán entre sí para dar lugar a
movimientos de dimensiones mayores.
Dentro del movimiento ecologista pueden ser identificados una multitud de
actores, grupos y organizaciones. Así, pueden distinguirse grandes
organizaciones internacionales como WWF (Word Wide Fund for Nature) o
Greenpeace, organizaciones nacionales como Ecologistas en Acción en
España o DNR (Deutscher Naturschtzring) en Alemania, coordinadoras ad
hoc, grupos locales, partidos políticos verdes, etc. El movimiento ecologista,
además, no resulta homogéneo es su ideario. Así, pueden identificarse al
menos tres grandes concepciones y estrategias de las relaciones entre
sociedad y naturaleza (Ibarra 2005: 242-243):
– El discurso conservacionista: considera la naturaleza y la sociedad
humana como dos mundos separados y por tanto establece que no se
debe interferir en la naturaleza.
– La ecología profunda: considera que la relación naturaleza-sociedad
está sometida a un cierto dominio del hombre sobre la naturaleza. Así
impulsa formas de vida anticonsumistas, antidesarrollistas, etc. para
una relación armoniosa con la naturaleza.
– La ecología política: establece que la naturaleza está al servicio del
hombre pero que no por eso debe o puede destruirse. Al contrario,
propone la no degradación o destrucción de la naturaleza. Se trata sin
duda de la corriente dominante dentro del movimiento ecologista.
Las reivindicaciones del movimiento ecologista plantean en general la
necesidad de conservar y preservar el planeta, protegiéndolo de las acciones
que lo degradan. Entre los temas que abarca el movimiento pueden
destacarse los siguientes (Echart, López y Orozco 2005: 192-193):
– La soberanía alimentaria: ésta se consigue a través de políticas de
mercado que garantizan precios justos, la protección de los mercados
nacionales, el respeto al medio ambiente, la calidad y la seguridad
alimentaria, leyes antimonopolio, etc. La lucha contra los transgénicos
es, tal vez, en la actualidad uno de los aspectos centrales.
– El uso sostenible del agua: aquí entran en juego aspectos como la
contaminación, la comercialización del agua o la privatización de los
servicios del agua, entre otros. Lo que se pretende es que el agua sea
un derecho, que se evite el despilfarro y se asegure el reparto
equitativo.
– La reivindicación de pago de la deuda ecológica de los países del norte
con los del sur.
– Otros problemas medioambientales: el cambio climático, el deterioro
de la capa de ozono, el uso de energías contaminantes, la
deforestación, etc. Entre las propuestas planteadas para hacer frente a
estas cuestiones destaca, entre otras, el fortalecimiento de la
agricultura ecológica.
2.2. Pacifismo-Antimilitarismo
El movimiento pacifista es también uno de los destacados de los
movimientos sociales. Muchas veces el pacifismo incluye diferentes
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 115
actividades e idearios políticos. Por ejemplo, el antimilitarismo hace
referencia principalmente a la objeción al servicio militar y el rechazo a los
ejércitos, mientras que el pacifismo se centra más en movilizaciones para
impedir guerras o su desencadenamiento. A efectos prácticos, sin embargo,
se utilizará el término pacifismo para incluir ambos movimientos.
Los grupos pacifistas y antimilitaristas han criticado la venta de armas a
países en conflicto, el no agotamiento de las acciones políticas, diplomáticas,
negociaciones, etc. antes de las guerras, etc. También han incidido en
aspectos tales como que la experiencia demuestra que las intervenciones
militares no resuelven los conflictos sino precisamente que generan otra
serie de problemas (violaciones, muertos, refugiados, etc.). Rechazan por
completo la fórmula de la “guerra preventiva” apostando por que “ante los
conflictos bélicos se requieren expertos en mediación, organizaciones
especializadas en tareas humanitarias, entidades que se dediquen a la
cooperación para el desarrollo y el impulso de un diálogo intercultural real”
(Prat, 2004).
Entre las actividades desarrolladas por el movimiento pacifista destacan las
manifestaciones en la calle, las Brigadas Internacionales de Paz, las
campañas de apoyo a los desertores de las guerras, campañas de insumisión,
etc. También son importantes los trabajos realizados por algunos grupos que
tratan de fomentar el diálogo como medio para la resolución de conflictos
violentos. Es el caso, por ejemplo, de Elkarri o Gesto por la Paz en el País
Vasco.
Sin embargo, los grupos pacifistas y antimilitaristas también están incidiendo
en la importancia de otro tipo de “actividad”. Ésta hace referencia a la
responsabilidad personal que cada ciudadano debe tener en relación a la
guerra o su preparación; es decir, los ciudadanos deben posicionarse y
atender todas las cuestiones relacionadas directa o indirectamente con la
guerra. Aquí se hace hincapié en las aportaciones a gastos militares que se
hace a través del impuesto sobre la renta, las acciones, planes de pensiones,
etc. que se compran en empresas vinculadas a la industria armamentística o el
voto a partidos políticos que apoyan acciones armadas, entre otras (op. cit.).
Si en el caso del ecologismo el desarrollo industrial y sus devastadoras
consecuencias provoca el origen del ecologismo, el pacifismo encuentra en
la carrera armamentística nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética
en los setenta su principal acontecimiento desencadenante.
La oportunidad de desarrollo y acción del pacifismo deriva, en parte, de su
condición interna. Es decir, el movimiento se nutre de grupos de izquierda
extraparlamentaria, de activistas provenientes de movimientos religiosos de
orientación pacifista, etc. Y además, la condición externa también favorece
esta acción pues la carrera armamentística genera gran preocupación entre
la población que, sobre todo en cuanto a la energía nuclear, teme una
destrucción de la tierra de sobrecogedora magnitud. Así, la cultura del
miedo incrementa la capacidad de movilización del pacifismo (Ibarra, 2005).
Un recorrido por la historia del movimiento pacifista conduce a distinguir
dos redes de actuación bastante diferenciadas (op. cit.:252):
– Red fundamental: constituida por grupos de convicciones radicales en
cuanto innegociabilidad de la noviolencia. Desde aquí se propugna
tanto la abolición del servicio militar como la desaparición de los
ejércitos permanentes.
116 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
– Red instrumental: compuesta por grupos diversos, se movilizan contra
ciertas instituciones militares y agresiones o guerras en determinadas
coyunturas y contextos.
Sea como sea, el movimiento pacifista se enfrenta a extender de alguna
manera los planteamientos de la red fundamental para no dejarse guiar por
movilizaciones contextuales que dejan de lado el mensaje de una definitiva
sociedad pacifista.
2.3. Despegue de los Nuevos Movimientos Sociales: protagonistas
de una década
En la década de los ochenta nuevos acontecimientos afectan profundamente
y hacen cambiar el rumbo a los Nuevos Movimientos Sociales. La primera
mitad de esta década estuvo marcada por la nueva estrategia nuclear que
Estados Unidos y la OTAN desarrollaron en materia ofensiva y que generó un
cierto temor generalizado a una guerra nuclear.
Ante esta circunstancia, los grupos pacifistas y antimilitaristas pasaron a
primer plano, sobre todo en Europa, si bien otros movimientos comenzaban
también a experimentar ciertos cambios. En concreto, gran parte de los
militantes del movimiento ecologista participaron activamente en los
movimientos anti-OTAN y en las organizaciones pacifistas y antimilitaristas
que componían el entramado del movimiento en contra de la estrategia
nuclear. El miedo a una guerra con armas nucleares y la oposición del
movimiento ecologista a la energía nuclear dio origen a lo que se conoce
hoy en día como eco-pacifismo (Fernández Buey, 2004).
En general, el movimiento pacifista y antimilitarista protagonizó las
movilizaciones de esa década. Durante ese periodo tuvieron lugar grandes
manifestaciones y sobre todo la generalización de una conciencia contraria y
temerosa ante una posible guerra nuclear. Sin embargo, tras el referéndum
de la OTAN en 1986 y los acuerdos de desarme parcial de misiles de alcance
medio entre Estados Unidos y la URSS, las movilizaciones decrecen y el
movimiento pacifista comienza a dispersarse y fragmentarse. Sólo así se
entiende como ya en la década de los noventa el movimiento pacifista no
responde ni a la guerra de Yugoslavia ni a la del Golfo. El movimiento ya no
es capaz de crear grandes movilizaciones y se centra en la lucha contra el
servicio militar. La fragmentación del movimiento genera movimientos
sociales menores, menos organizados y muy marcados por particularidades
nacionales y regionales.
Al mismo tiempo, sin embargo, las críticas y sospechas del movimiento
ecologista fueron confirmándose con la catástrofe de Chernobyl, y el
movimiento pacifista, ante las guerras de la década de los noventa, fue
comprobando también como su sospecha sobre la relación entre capacidad
armamentística y guerra era directamente operativa.
La década de los noventa, por tanto, se vio caracterizada por un movimiento
que reclama la objeción y la insumisión como objetivos prioritarios de su
agenda. En un primer momento, el movimiento de objeción de conciencia e
insumisión consigue que el gobierno conceda la posibilidad de una
prestación social sustitutoria para aquellos que no quieran hacer el servicio
militar. Este logro, sin embargo, no convence ni satisface al movimiento que
plantea repetidamente la abolición del servicio militar obligatorio. Así, surge
y se pone en marcha la insumisión que supone no sólo la negación de
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 117
realizar el servicio militar sino también la prestación social. Las
consecuencias de la insumisión fueron, por un lado, la cárcel y, por otro, la
generalización de comprensión por parte de la población y de algunos
partidos políticos y organizaciones sociales. Finalmente, en 1999 se decreta
la abolición del servicio militar obligatorio.
De este periodo cabe destacar dos cuestiones (Fernández Buey, 2004):
– La incorporación (cuantitativa y cualitativa) de sectores religiosos al
movimiento antimilitarista. Se trata de una incorporación favorecida
tanto por la actividad de las comunidades de base como por la actitud
de la jerarquía de algunas iglesias ante las armas nucleares y el
desarrollo de la filosofía latinoamericana de liberación. Así, el
movimiento, a diferencia de las décadas anteriores, se perfiló como
más plural.
– La influencia en el conjunto de movimientos sociales de las reflexiones
de origen feminista sobre cuestiones ligadas a una nueva sensibilidad,
educación de los sentimientos, diferencias de género e igualdad, etc.
Esta influencia se hizo muy patente en el movimiento antimilitarista y
ecopacifista del momento.
3. El viaje de los nuevos Movimientos Sociales hacia
contextos de Globalización
El cambio de siglo supuso también un sustancial cambio en lo que a los
Nuevos Movimientos Sociales respecta. En concreto, el rápido desarrollo del
entonces llamado Movimiento Antiglobalización ha marcado
definitivamente un profundo punto de inflexión en la historia de los NMS.
3.1. El Movimiento Antiglobalización
La definición del Movimiento Antiglobalización es sin duda una tarea harto
compleja pues en este movimiento inciden una infinidad de cuestiones. La
mayoría de autores coinciden en describirlo como un movimiento de
movimientos, como una red de redes, etc. lo cual significa que en él
concurren una multitud de movimientos, organizaciones, grupos, etc. (Ibarra
2005: 279-280):
– Nuevos Movimientos Sociales: sobre todo organizaciones ecologistas,
pacifistas y feministas.
– Novísimos Movimientos Sociales: movimientos de solidaridad
internacional, ONGs internacionales, nacionales y locales, etc.
– Viejos Movimientos Sociales: sindicatos europeos, latinoamericanos y
asiáticos y diversos movimientos nacionalistas.
– Organizaciones políticas extraparlamentarias
– Grupos indígenas: el movimiento zapatista, entre otros.
– Grupos religiosos progresistas
– Organizaciones campesinas: Vía campesina, MST, etc.
– Grupos específicos: nacidos específicamente para la movilización
contra la movilización (ATTAC, Red ciudadana para la abolición de la
deuda externa, etc.)
La composición del movimiento da señas de que no se trata de un
movimiento unitario. Más allá, se trata de un complejo de movimientos y
redes, donde a pesar de la pluralidad algunos grupos ostentan cierta
118 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
influencia y protagonismo mayor, como es el caso de algunos NMS y
organizaciones campesinas, indígenas y grupos específicos. La complejidad y
convergencia de tantos grupos en un único movimiento tampoco quiere decir
que hayan desaparecido las características, los planteamientos propios, etc.
de los grupos. Las diferencias, por el contrario, persisten y son visibles en las
manifestaciones organizadas por el movimiento (Fernández Buey 2004).
Los movimientos antiglobalización desarrollan sus actividades de forma
conjunta y también de forma local. Por un lado, la actuación conjunta se ve
caracterizada por grandes concentraciones frente a reuniones
internacionales de grupos que representan estrategias de globalización
política y económica (G8, Fondo Monetario Internacional, etc.) y por la
organización de foros sociales de debate y reflexión (Porto Alegre). Por otro
lado, también son muchas las acciones que los grupos integrantes llevan a
cabo a una escala menor, de forma local.
El “ideario” del Movimiento Antiglobalización gira en torno a tres ejes
discursivos que definen la estrategia general del movimiento (Ibarra 2005:
284-285):
– Indigenismo: dirige la mirada contra la uniformización planetaria de
todos los seres humanos.
– Pobreza: rechaza la desigualdad económica entre ricos y pobres.
– Consumo: plantea el anticonsumismo para evitar crear seres humanos
como objetos manipulables para incrementar el consumo.
Sin embargo, dado la complejidad del movimiento estos ejes discursivos son
integrados en diferentes variantes dentro del mismo. En concreto, pueden
distinguirse dos tendencias en el movimiento que lejos de excluirse
mutuamente, se complementan en el marco de una estrategia global (Echart,
López y Orozco 2005: 60):
– La rama reformista o propositiva: apuesta por ámbitos institucionales y
está representada por el Foro Social Mundial de Porto Alegre. Su
objetivo es la redacción de un programa de mínimos de reforma del
modelo económico.
– La rama reactiva o de protesta: se define como anticapitalista y esta
representada por la Acción Global de los Pueblos. Apuesta
básicamente por la protesta como propuesta política en sí misma.
3.2. El impacto de los Nuevos Movimientos Sociales en el Movimiento
Antiglobalización
El surgimiento y éxito del Movimiento Antiglobalización no significó, ni
mucho menos, la desaparición de los Nuevos Movimientos Sociales. Éstos se
integraron en el movimiento de movimientos pero no de cualquier forma,
pues, según afirman muchos autores, lo hicieron constituyendo un pilar
fundamental y una referencia inevitable dentro del movimiento.
El Movimiento Antiglobalización, de hecho, ha heredado de los Nuevos
Movimientos Sociales “el espíritu crítico respecto de las actuaciones de los
partidos políticos tradicionales y de las cúpulas sindicales así como también
su énfasis originario en la autonomía respecto de los mismos” (Fernández
Buey, 2004).
El análisis del listado de acciones de la red de redes refuerza también esta
tesis, pues en ella se observa la permanencia de objetivos ligados al
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 119
ecologismo y el pacifismo. Es el caso, por ejemplo, del objetivo de exigir a
todos los gobiernos la adhesión al protocolo de Kyoto o el compromiso de
luchar contra el comercio de armas y apoyar la reconversión de la industria
armamentística. Sin embargo, es obvio que el listado no acaba aquí y son
muchos otros los objetivos perseguidos por el Movimiento Antiglobalización:
la condonación de la deuda externa a los países pobres, la reivindicación del
0,7 del PIB para ayudar a estos países, la reforma de las grandes
organizaciones económicas y políticas, la construcción de una democracia
participativa que sustituya a la democracia representativa actual, etc.
La principal novedad del Movimiento Antiglobalización respecto a los
Nuevos Movimientos Sociales reside en su carácter mundial, en su aspiración
a una ciudadanía mundial respetuosa con las diferencias lingüísticas y
culturales (op. cit.). El movimiento de movimientos supera, por otra parte, las
limitaciones temáticas de los Nuevos Movimientos Sociales, pues de lo que
se trata ahora es de un nuevo proyecto global, colectivo, más amplio y no
limitado a la temática de cada uno de los grupos que lo integran.
A pesar del nuevo carácter que presenta el Movimiento Antiglobalización,
como antes subrayamos, los Nuevos Movimientos Sociales se han integrado en
él constituyéndose como un pilar fundamental. El ejemplo de Vía Campesina,
una de las principales organizaciones del movimiento, sirve en este caso para
constatar cómo dentro del movimiento se ha desarrollado una verdadera
ecología sociopolítica que incide profundamente en la preocupación
medioambientalista. Ésta defiende la biodiversidad y la necesidad de una
sostenibilidad medioambiental, critica los productos transgénicos, etc.
3.3. Ecologismo en el movimiento de movimientos
Como ha venido señalándose el ecologismo constituye uno de los pilares
principales del Movimiento Globalización. De hecho, se trata de una de las
áreas temáticas más importantes del movimiento. Sin duda, las cuestiones
sobre ecología forman parte hoy en día del lenguaje cotidiano en diversos
ámbitos, desde el social hasta el político. Así, por ejemplo, uno de los éxitos
del ecologismo es precisamente ese, el haber extendido su mensaje y
haberlo incorporado, con mayor o menor éxito, en la agenda política de
muchos países.
Algunos colectivos ecologistas son mundialmente reconocidos y en
ocasiones incluso han llegado a funcionar como interlocutores válidos en
cuestiones medioambientales. Es el caso, por ejemplo, de Greenpeace.
También dentro del Movimiento Antiglobalización las organizaciones
ecologistas son uno de los colectivos más importantes y reconocidos. La
principal aportación de éstos al movimiento ha sido, por una parte, el elenco
de estrategias de acción colectiva (acción directa no violenta y de
desobediencia, ampliamente difundidas) y, por otra parte, su exitoso lema
“pensar global, actuar local” que se ha convertido en una de las
características del movimiento.
3.4. Pacifismo y antimilitarismo en el movimiento de movimientos
El pacifismo y el antimilitarismo son también uno de los grupos que más
influencia e importancia han tenido dentro del Movimiento Antiglobalización.
Su larga trayectoria fuera y dentro del movimiento le ha convertido en una
120 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
de las principales referencias, llegando a ser uno de los colectivos con mayor
tradición de intervención en los movimientos sociales.
Así, en lo referente a su vinculación con el movimiento de movimientos el
antimilitarismo se ha constituido como una vía fundamental de prácticas
participativas y de movilización. Si bien primero se centró en un tipo de
actuación frente a los Estados reclamando la objeción de conciencia,
después extendieron su potencial hacia un marco global.
Precisamente, en ese marco global el movimiento pacifista y antimilitarista
proporciona al Movimiento Antiglobalización una visión del actual orden
internacional en clave de guerra global permanente y un sinfín de
multitudinarias protestas.
Los últimos acontecimientos en el plano internacional, 11-S, invasión en
Afganistán, guerra y ocupación en Irak sobre todo, han llevado aún más a
una profunda movilización social y un indudable éxito en las movilizaciones y
protestas de un claro carácter pacifista y antimilitarista.
3.5. Cuestiones sobre la fuerte presencia de los Nuevos Movimientos
Sociales en el Movimiento Antiglobalización
Como se ha tratado de explicar, la presencia y la influencia de los Nuevos
Movimientos Sociales en el más amplio Movimiento Antiglobalización es, en
muchos casos, determinante. Y, precisamente, hay reside uno de los
problemas o cuestiones a las que se enfrenta el movimiento de movimientos.
Esta circunstancia supone para el Movimiento Antiglobalización enfrentarse
a la limitación que supone que sólo transciendan “algunos temas”, los
grandes temas, silenciando o dejando de lado todas las otras teorías que
componen el movimiento.
En el caso del antimilitarismo, por ejemplo, esto se traduce en que las protestas
por los últimos acontecimientos puedan, como señalan Echart, López y Orozco
(op. cit.), silenciar aquellas teorías que manejan en el movimiento de
movimientos en referencia a la desmilitarización de la vida cotidiana.
En este sentido, la crítica general hace referencia a que como consecuencia
de ciertos acontecimientos el Movimiento Antiglobalización se supedita a la
política, a la crítica izquierdista, antinorteamericana, etc. Así, corre el peligro
de dejar de lado otras cuestiones “más de fondo”, para dejarse guiar y
supeditar por las grandes ideologías y discursos políticos. Se encuentra, en
consecuencia, en una especie de tensión entre asumir esta supeditación
politicista e incorporar ideas y actitudes que vienen de tradiciones
orientales, de Ghandi, Luther King, etc., lo que ha venido a denominarse
como Nuevo Libertarismo (Wieviorka, 2006; Fernández Buey, 2004).
3.6. El Movimiento Antiglobalización: una nueva realidad para
el Eco-pacifismo
Como se ha señalado a lo largo de este articulo, el papel de los Nuevos
Movimientos Sociales y en especial el del Eco-pacifismo y antimilitarismo ha
sido determinante dentro del reciente Movimiento Antiglobalización. Sin
embargo, que duda cabe esperar que la influencia ejercida no se ha
desarrollado de forma unidireccional sino en ambas direcciones y, por tanto,
debe considerarse también de qué manera el Movimiento Antiglobalización
ha incidido en estos otros movimientos.
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 121
Por una parte, el Movimiento Antiglobalización, como ya se ha dicho, supone
una nueva visión de la acción y de los planteamientos que se pretende
profundamente mundial. Aspira a que sus premisas, sus propuestas y sus
reivindicaciones tengan alcance mundial, que sean una realidad en todas las
partes del planeta. Así, los grupos involucrados en el movimiento, como es el
caso del Eco-pacifismo, se ven inmiscuidos en un proyecto de aspiraciones
global; un proyecto que hace frente a grandes instituciones políticoeconómicas
internacionales y que no se limita a una determinada dimensión
espacial más allá de la mundial.
Por otro lado, el movimiento de movimientos ha conseguido aunar en un
mismo espacio a grupos que antes funcionaban de forma independiente. De
esta forma, ha logrado formular una propuesta global en la que se incluyen
otras muchas propuestas de grupos específicos. Es el caso de los Nuevos
Movimientos Sociales que han pasado de formular y acaparar casi en
exclusiva unas determinadas temáticas a participar en un proyecto colectivo
y global en el que simplemente inserta su temática. Así, su temática,
propuesta o reivindicación es sin más, a pesar de las citadas fundamentales
influencias, una más. Como consecuencia de este tipo de ideario amplio y de
dimensión internacional, viene constatándose, como señala Fernández Buey,
“el crecimiento de la conciencia de que, para hacer frente a los peores
efectos de la globalización neoliberal, hay que superar la atomización de los
otros movimientos sociales alternativos y su dimensión nacional-estatal para
establecer una estrategia global de actuaciones también en el ámbito
mundial” (op. cit.).
En último lugar, y en relación directa con las formas de acción y protesta, el
Movimiento Antiglobalización también ha supuesto una cierta influencia en los
otros movimientos aquí analizados. Desde luego, la red de redes ha venido
protagonizando formas de protesta multitudinarias que han superado con
creces las cotas de asistencias a manifestaciones nunca antes imaginadas. Su
capacidad de convocatoria, por tanto, es notablemente superior a la de los
Nuevos Movimientos Sociales que ahora se insertan en ella. Además de la
masiva asistencia en sus manifestaciones, el movimiento de movimientos difiere
también de los otros movimientos en cuanto a que se ve inserto en tipos de
protesta a menudo de una intensidad alta, cuando no violenta. Por ejemplo, las
manifestaciones convocadas en Génova o Barcelona, entre otras, dan muestras
de duros enfrentamientos con la policía en le transcurso de las movilizaciones.
Esta nueva realidad de un movimiento de movimientos de carácter mundial,
temáticas plurales, movilizaciones multitudinarias y formas de acción y protesta
no convencionales, llevan al Eco-pacifismo y antimilitarismo a afrontar un
panorama distinto, poderoso y prometedor en el cual participar activamente.
4. Los jóvenes sociales y antiglobales
Tanto en el caso del movimiento ecologista como en el del pacifismo y
antimilitarismo la presencia de los jóvenes ha sido no sólo numerosa sino
también y sobre todo fundamental. En el caso del ecologismo, por ejemplo,
la militancia de jóvenes durante varias décadas ha llevado a una sistemática
identificación entre jóvenes y ecologismo.
Entre las explicaciones que tratan de dar respuesta al surgimiento del
Movimiento Antiglobalización suele encontrarse la que hace referencia al
argumento generacional. Éste establece que “en un margen de unos treinta
122 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
años hacia atrás, se produce un distanciamiento entre el discurso
hegemónico y la realidad que perciben los jóvenes, nacidos en plena vigencia
capitalista y crecidos en órdenes simbólicos resueltamente optimistas acerca
de la viabilidad e idoneidad del modelo” (Echart, López y Orozco, 2005: 39).
Los jóvenes comienzan a tomar conciencia sobre una situación y contexto
con el que no están de acuerdo. En el momento de auge del Movimiento
Antiglobalización se da la presencia de dos grandes bloques generacionales:
el de los de entre 17 y 25 años y el de los de entre 40-45 y 50 años. Los
primeros son los jóvenes que no han vivido en papel de protagonistas los
procesos de transición a la democracia, que no han vivido como un drama
personal la caída del Muro pero que si sufren las consecuencias económicas
y laborales del orden neoliberal. Los segundos son los que se incorporan al
movimiento de movimientos como “recuperadores de memoria histórica”,
como una generación que se acerca con dificultad a los nuevos modelos de
coordinación y trabajo en red, etc. La convivencia de estas dos generaciones
ha sido en cierto sentido problemática pues los “mayores” encuentran, como
se ha señalado, muchas dificultades para dejar atrás una profunda
socialización en estructuras partidistas y compartir modelos organizativos
nuevos, el uso de las nuevas tecnologías, etc. (op. cit.).
4.1. La participación juvenil en España
El argumento generacional trata de dar respuesta, en este sentido, no sólo al
surgimiento del Movimiento Antiglobalización sino también a una cuestión
más general que incide de lleno en este movimiento: la participación. Aquí,
son muchos los autores que afirman que los jóvenes de hoy en día son más
participativos que las generaciones anteriores. De hecho, en relación a las
formas de protesta que los grupos aquí analizados llevan a cabo, se constata
que España está presenciando un creciente activismo político. Así, la
participación en huelgas, manifestaciones, recogidas de firmas, etc., están
experimentando un aumento en el grueso participativo y parecen ser en la
actualidad un recurso cada vez más frecuente tanto en España como en
otros muchos países.
Concretamente, el siguiente gráfico muestra el tipo de participación social
de los jóvenes españoles donde se constata que, precisamente, firmar
peticiones en recogida de firmas es la forma de participación más frecuente,
seguida de la participación en manifestaciones legales, llevar pegatinas,
colaborar en alguna asociación, ponerse en contacto con algún político,
comprar ciertos productos (ecológicos, por ejemplo), etc.
Sin embargo, conviene especificar que las citadas formas de participación
preferidas por los jóvenes son menos duraderas que otras y que, por tanto,
no tienden a crear vínculos con organizaciones sociales y asociaciones, sino
que optan más bien por actuaciones esporádicas de la vida social (Informe
Juventud en España 2004).
También en lo que respecta al asociacionismo, se constata una mayor
implicación hoy en día que hace dos décadas (Morales, 2005). En el caso de
los jóvenes españoles, el 42% afirma estar o haber estado vinculado con
alguna asociación y en la actualidad uno de cada cuatro está vinculado con
el asociacionismo (Informe Juventud España 2004), lo cual supone un alto
porcentaje comparado con la población en general. Las asociaciones de tipo
deportivo o cultural son las que presentan índices más altos.
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 123
Volviendo a la participación juvenil en protestas, en este campo de
estudio algunas investigaciones han constatado como en España los
jóvenes en periodo escolar o universitario muestran sistemáticamente
una mayor tendencia a participar en protestas que las generaciones
mayores.
Los siguientes gráficos –extraídos del excelente trabajo realizado por Laura
Morales– muestran un ejemplo de comportamiento de protesta y la protesta
en general por generaciones en España. En el gráfico 2 puede observarse
como en relación a la asistencia a manifestaciones no se observan
diferencias significativas en el comportamiento de las tres generaciones más
jóvenes, que son las que presentan en conjunto un mayor nivel de
participación. Estas generaciones son las correspondientes a los años 70, 80
y 90. Los datos muestran que la generación de los 70 es la más activa en
todas las formas de protesta pero cabe reseñar que las de los 80 y 90
muestran niveles muy similares, tanto en la asistencia a manifestaciones
como en relación a otros tipos de protesta como las huelgas o la recogida
de firmas. En el siguiente gráfico (3) se muestran las pautas de
comportamiento en el conjunto del repertorio de protesta en España. En
este caso, de nuevo las generaciones más jóvenes presentan pautas casi
idénticas por lo cual puede considerarse que los más jóvenes tan activos a la
hora de expresar sus demandas y preferencias como los más mayores
(Morales, 2005).
Debe señalarse, sin embargo, que estos datos hacen referencia a diferencias
generacionales y no a rangos de edad. Por ello, el gráfico 4 muestra
precisamente la relación entre participación y edad, teniendo en cuenta
también las generaciones anteriormente consideradas, en el caso que aquí
interesa de la participación en protestas moderadas.
Como puede observarse, los datos extraídos dibujan en el gráfico una forma
curvilínea denominada como “U invertida”. Esta curva establece que la
participación aumenta con la edad hasta un determinado momento
124 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
Gráfico 1. Análisis Tipos de Participación Social
0,0
,1
,2
,3
-,1
Dimensión 1
,2 ,3 ,4 ,5
Dimensión 2
Dar dinero a un grupo u organización política. Ponerse en contacto con un político
Colaborar en un partido político.Colaborar con alguna otra organización.Participar en manifestaciones autorizadas.Llevar pegatinas de alguna campaña.Firmar una petición en recogida de firmas.Medidas discriminantes. Comprar ciertos productos.Boicotear ciertos productos. Participar en ad. ilegales de protesta (aproximadamente los 50 o 60 años) en el que empieza a disminuir la probabilidad de participación pero sin llegar a los niveles más bajos de los más jóvenes. Así, podemos concluir afirmando que “los ciudadanos más jóvenes prefieren la protesta política y ciertas formas de asociacionismo, mientras que los adultos de edad ‘madura’ prefieren participar por medio de mecanismos electorales y partidistas” (Morales, 2005: 84). En lo que respecta a los movimientos aquí estudiados, el Eco-pacifismo y antimilitarismo, los datos reflejan que, en general, las tasas de participación no han experimentado una crecida importante sino que se mantienen en niveles relativamente estables.

Considerando estos datos, y a modo de conclusión, constatamos que los jóvenes toman parte en diferentes formas de participación y asociacionismo. Estos mismos jóvenes, si bien prefieren acciones esporádicas carentes de vínculos duraderos, participan activamente tanto en acciones de protesta como en ciertas formas de asociacionismo, constituyéndose muy a menudo en un elemento clave de la participación.
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 125
Gráfico 2. Asistencia a manifestaciones por generaciones políticas en España
1980 1989 1994 2000
0
10
20
30
40
50
60
Porcentaje de participación
Media global
Nacidos 1942-1952 (gen. años 60)
Nacidos 1965-1975 (gen. años 80)
Nacidos hasta 1941 (gen. Dictadura)
Nacidos 1953-1964 (gen. años 70)
Nacidos 1976-1982 (gen. años 90)
Gráfico 3. Protesta y generaciones políticas en España
1980 1989 1994 2000
0,0
0,1
0,2
0,3
Media de la escala de protesta
Media global
Nacidos 1942-1952 (gen. años 60)
Nacidos 1965-1975 (gen. años 80)
Nacidos hasta 1941 (gen. Dictadura)
Nacidos 1953-1964 (gen. años 70)
Nacidos 1976-1982 (gen. años 90)
5. Conclusión
La consideración hoy en día del Eco-pacifismo y antimilitarismo no puede ni debe realizarse al margen de una nueva realidad en el campo de los movimientos sociales: el Movimiento Antiglobalización. Este movimiento que ahora se hace llamar Alterglobalizador por su pretensión de configurarse como un movimiento que propone otra globalización, se ha introducido en ese campo como un eje transversal. Esto es, los movimientos sociales ya no pueden permanecer al margen de este nuevo agente que ha revolucionado el mundo de las movilizaciones.
La nueva realidad dibujada por este movimiento convierte el área de la participación y movilización social en un espacio plural, de marcado carácter mundial, internacionalista, multitudinario en sus expresiones y no convencional en sus formas. En este sentido, el Eco-pacifismo y antimilitarismo se ven insertos en este nuevo proyecto en el que participan activamente tanto a la hora de formular propuestas o planteamientos como a la hora de movilizarse
126 REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥ marzo 07 | n.° 76
Gráfico 4. Probabilidad estimada de participar en protestas moderadas por edad
y generación
0,0
0,2
0,4
0,6
0,8
1,0
18
22
26
30
34
38
42
46
50
54
58
62
66
70
74
78
82
86
90
94
Probabilidad
Edad
Gen. Dictadura
Gen. años 80
Gen. años 60
Gen. años 90
Gen. años 70
Fuente: Morales (2005: 81)
Gráfico 5. Asociacionismo de “Nueva Política” en España
30
20
10
0
Porcentaje afiliados
Ecologistas Derechos humanos Mujeres
CIS 1237-
1980
CIS 1461-
1985
CIS 1788-
1989
CIS 2107-
1994
CIS 2154-
1995
CIS 2206-
1996
CIS 2240-
1997
CIS 2384-
2000
CIS 2450-
2002
Fuente: Morales (2005: 63)
activamente contra determinados objetivos pretendidos por las organizaciones político-económicas más poderosas del mundo. Sin embargo, el estudio de ese movimiento de movimientos revela otras cuestiones directamente ligadas con el Eco-pacifismo y antimilitarismo. Y es que el Movimiento Alterglobalizador no puede entenderse tampoco al margen de estos otros movimientos. De hecho, son muchos los autores que afirman que el conjunto de los Nuevos Movimientos Sociales se integraron en la red de redes constituyéndose como un pilar fundamental.
Desde luego, entre el listado de acciones del Movimiento Alterglobalizador se detecta fácilmente la permanencia de objetivos, propuestas y planteamientos ligados indiscutiblemente al ecologismo y al pacifismo. Entre los grupos que componen el movimiento, los ecologistas y los pacifistas son sin duda unos de los más reconocidos.
Otra cuestión fundamental que gira en torno a estos movimientos, tanto al alterglobalizador como al Eco-pacifismo (al cual a menudo se identifica como un movimiento integrado o protagonizado casi en exclusiva por jóvenes), es la referente a la participación y a las formas de acción y protesta. Y es aquí precisamente donde los jóvenes toman el papel principal, pues son ellos quienes protagonizan las movilizaciones promovidas.
Los estudios analizados muestran como en España las generaciones más jóvenes (las de los años 70, 80 y 90) son las más participativas en las formas de protesta moderadas. Pero además, se constata también como la edad incide también en la probabilidad de participación de este tipo de acciones. Así, los individuos hasta aproximadamente los 50 o 60 años presentan probabilidades de participación crecientes mientras que a partir de esa edad la probabilidad va decreciendo.
Un simple vistazo a cualquiera de las manifestaciones convocadas por el Movimiento Alterglobalizador o por el Eco-pacifismo y antimilitarismo nos ofrece una imagen repleta de jóvenes movilizados por la causa planteada. Los estudios además confirman una mayor probabilidad de participar de los más jóvenes y una mayor participación de las generaciones más jóvenes dentro de este tipo de movilizaciones. El Eco-pacifismo y antimilitarismo aporta, en este sentido, una base fundamental también en cuanto a jóvenes se refiere. Por tanto, el papel de los jóvenes en este nuevo escenario de un gran Movimiento Alterglobalizador integrado por muchos y plurales grupos se constituye como fundamental.
NOTAS BIBLIOGRÁFICAS
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Echart, E., López, S. y Orozco, K. (2005), Origen, protestas y propuestas del movimiento
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Ibarra, P. (2005), Manual de sociedad civil y movimientos sociales. Madrid. Síntesis.
Jiménez Sánchez, M. (2005), El impacto de los movimientos sociales. Un estudio de la protesta
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Wieviorka, M. (2006) “¿Dónde está la alterglobalización?”, en La Vanguardia (28/2/2006).
Jóvenes, globalización y movimientos altermundistas 127


OCCIDENTE MUERE POR DEGENERACIÓN SOCIAL DE LAS CLASES DOMINANTES Y DE SECTORES ARISTOCRATIZADOS, ESTOS SON LOS DEMÓCRATAS RADICALIZADOS, autollamados, " NOSOTROS LOS LIBERTARIOS " Y PEQUEÑO BURGUESES.

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El proletariado en el planeta se manifiesta de muchas formas contrapuestas e incluso antagónicas. 
Dignidad social y economía nacional, es una premisa de los indignados en todo el planeta se podría decir. Esta línea es la política ideológica del movimiento antiglobalización. Patriotismo demócrata es la máxima, expuesta en los medios por Pablo Iglesias, de la Tuerca e Izquierda Unida,...liga perfectamente con el ecologismo oficial español de Ecologistas en Acción,...LOS MOVIMIENTOS NUEVOS DE PROTESTAS, DESDE LOS ARGENTINOS A PRINCIPIOS DE 2.000 LLEVAN NORMALMENTE LAS BANDERAS DE SUS PAÍSES, EN TUNEZ, LIBIA, EGIPTO, TURKÍA, UCRANIA,...LA BANDERA ROJA DEL PROLETARIADO REVOLUCIONARIO APARECE MUY POCO,...E INCLUSO EN ESPAÑA CIERTOS SECTORES ORGANIZADOS LAMAN A REALIZAR ACCIONES PERO SIN BANDERAS. La bandera del GCPint. de Málaga, era blanca con el lema de revolución de la humanidad y el globo-planeta tierra en azul,...no queríamos una roja por lo manuseado del asunto y para diferenciarnos de los seudocomunistas y republicanos de izquierdas,...

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Se observará como se entiende los análisis de las relaciones de producción, la lucha de clases, y la realidad del capitalismo en el siglo XXI. Hoy en finales del 2.013, tenemos que la élite imperialista global sigue en la tarea de su consolidación de poder y estado mundial imperialista; los alternativos de todos los colores y en todos los continentes están por más democracia y una parte aristocrática de la plusvalía conseguida,...y la clase proletaria neta, sigue e intenta concretar y desarrollar una línea universal y política integral mundial, contra el estado ONU-OTAN de la burguesía imperialista mancomunada y las fracciones nacionales, medianas,...burguesas. HABLAR SOBRE SI EXISTE O NO UN ESTADO MUNDIAL,...ES IMPORTANTE, COMO SE OBSERVARÁ LO BUSCAMOS Y ANALIZAMOS EN SU CONCRECIÓN DE LUCHA DE CLASES,...DADO QUE CONSIDERAMOS QUE LOS ESTADOS,...EN ESTE CASO EL ESTADO MUNDIAL, ES UNA RELACIÓN SOCIAL,...ESTAS RELACIONES DE CLASES, ESTA LUCHA DE CLASES QUE SE DESARROLLA DESDE HACE CASI DOS SIGLOS EN TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO,...EN TODAS LAS NACIONES SE PODRÍA DECIR, TENGAN O NO SU ESTADO. Por poner un ejemplo la burguesía catalana sus diversas fracciones están por un sistema de estado y social independiente del que están ahora ubicados. En este proceso es determinante la lucha de clases y la lucha intercapitalista,...PERO EL ASUNTO ÉSTE NOS LEVA A UN ASUNTO QUE NO HEMOS REFLEJADO EN AMPLITUD EN OTROS ARTÍCULOS ANTERIORES,...DE ESTOS MESES ATRÁS. RESULTA QUE EL GRAN ESTADO ESTÁ CONSTRUIDO Y GESTIONANDO, POR LO QUE LOS NUEVOS ESTADOS,...ES COMO UNA REMODELACIÓN EN UNA PARTE DE ESE ESTADO MUNDIAL ONU-OTAN. POR LO TANTO NO AFECTA MUCHO AL PODER IMPERIALISTA,...SÍ AFECTA A LA CLASE OBRERA Y POPULAR PORQUE LA DESCOLOCA, LA DIVIDE, Y A LA VEZ LES HACE OLVIDARSE DE SU TAREA PRINCIPAL: LA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITAL MUNDIAL,...Por ello la clase obrera al menos europea debería estar contra esas artimañas burguesas,...uniéndose más y preparando no caer o participar en guerras fraticidas intersociales, como pasó con la exYugoslavia,...donde fue la clase obrera la que murió,...perdió sus propiedades, familiares,...se fragmentó,...y ganaron las fracciones capitalistas e imperialistas,...

LA GUERRA CONTRA EL ESTADO Y PUEBLO IRAKÍ, LA DOMINACIÓN IMPERIALISTA Y LA DESMOVILIZACIÓN O PASOTISMO INTERESADO DE LA IZQUIERDA QUE MOVILIZÓ. QUE PASA CON LA POBLACIÓN QUE SE MOVILIZÓ. " TODO VUELVE A SU CAUCE ".

Una vez consumada la ocupación, parece que todo el personal respira con cierto alivio. La prepotencia occidental, de casi todos los sectores sociales lleva a que no se plantee nada de la dictadura que el imperialismo está ejerciendo en ese país. Ya se ve todo como normal; solo hace falta orden, reconstrucción y que el petróleo siga llegando, que Hussein no aparezca y no de más por saco y que todo se tranquilice. La izquierda institusocial se queda prendada de la movilización que han desarrollado, se han justificado y ya no se sigue con acciones antiimperialistas y anticapitalistas; normal es que no lo son, son pro-occidentales demócratas imperialistas, del capitalismo de  estado liberal, benefactor, y unas cuantas cosas más. Lo de sangre por petróleo y no a la guerra y no en nuestro nombre, es y era puro esnobismo, quedaron bastante bien e hicieron y hacen como el avestruz, esconden la cabeza, no sobre las alas, sino debajo de las aguas. Mucho márquetin con la sangre iraqí, eso es lo que hay.

¿ NUEVA INTERNACIONAL COMUNISTA, O CREACIÓN DE UNA ORGANIZACIÓN REVOLUCIONARIA, PROLETARIA Y COMUNISTA MUNDIAL ?. PAPEL DE LA MISMA. MÉTODOS DE ORGANIZACIÓN.

Consideramos que creando una organización de lucha internacional con carácter proletario y comunista revolucionado, se darían condiciones de lucha contra el Capiimperialismo, con contenido realmente revolucionario, efectivo y positivo. El imperialismo capitalista está organizado a nivel mundial y dirige su poder de clase a nivel global. Por tanto el proletariado revolucionario y los pueblos revolucionarios deben actuar de la misma forma, a nivel global y mundial con una organización mundial con un comando central. Esto a la vez que es una necesidad y no hay otra posibilidad que tenga resultados,...el proletariado a nivel global, también ve así las cosas. Se sabe que todo es planetario; las acciones estatales con objetivos estatales, están llamados al fracaso, y no hoy, sino que se demuestra desde hace ya casi un siglo, mejor dicho un siglo y medio, desde la Comuna de París, los levantamientos alemanes, rusos,...En este sentido los antiglobalizadores hace unos años que se dieron cuenta de la necesidad de la acción global; otra cuestión es el carácter y contenido de su proyecto que no tienen nada que ver con el espíritu que aquí se está planteando.

. NACIONALCOMUNISMO.

Al final el Sistema de este planteamiento, es Capitalismo de Estado burocrático y contra los sectores proletarios y de trabajadores,... Hay que combatirlo. Este asunto es como una idea nueva, en el aspecto de su análisis y en el aspecto de que se haya descubierto este concepto. El Nacionalcomunismo.

En general, las fuerzas maoistas actuales son los portadores de la política de este sistema. No sabemos valorar al cien por cien el carácter de la política e ideología del actual maoismo, sobre todo el organizado en el MRI y algún que otro partido maoista latinoamericano, como puede ser el PCR argentino.

El trotskismo, en general, aunque no son maoistas, tienen digamos el mismo sistema social, que como decimos no compartimos. Aunque a ellos les llega esta posición política por otra vía, en esencia es lo mismo. SE CONSIDERAN QUE SON IMPRESCINDIBLES PARA EL CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL, pero someten de muchas maneras, unas más sutiles que otras, a la población, donde a la misma la utilizan como grupo de presión y agentes a desarrollar por cojones sus proyectos, ilusiones y objetivos, aunque dicen que lo hacen en nombre del socialismo, el proletariado,...

Anotamos estas ideas y valoraciones, sabiendo que deberíamos argumentarlas totalmente; pero en otros documentos tenemos algo, y en este específicamente, no tratamos de explayarnos, es sólo enumerar la cuestión dentro del contexto que enunciamos, sobre la Sociedad Capiimperialista y los sectores sociales que están en la cuestión.

De la especie de internacional de grupos comunistas, como PCPE, PCE, IU,... que elaboraron un manifiesto respecto a la guerra contra Iraq, decimos algo similar a lo anterior. Parece que pretendemos ir decantando a los buenos y a los malos; no es esa la cuestión, es sólo como dato, como referencias. Como la cuestión de este documento es cómo organizamos una organización revolucionaria internacional proletaria y popular, pues nos vemos en la necesidad de ir hablando sobre lo que está organizado de forma más o menos seria a niveles mundiales.

. LA UCE, Y LA CONSIGNA DE LA TEORÍA DE LOS TRES MUNDOS COMO LÍNEA PRINCIPAL PARA HOY EN DÍA.

LOS DIVERSOS BLOQUES IMPERIALISTAS, SUS RELACIONES, DESACUERDOS Y SUS ANDADURAS.

. EL BLOQUE USA. EL BLOQUE GERMANOFRANCÉS.

LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA, IMPERIALISTA, ES SINÓNIMO DE GLOBALIZACIÓN DEL PODER IMPERIALISTA Y CAPITALISTA O NO.

. Nosotros decimos que el sistema imperialista tiene casi todo el poder organizado y la economía mundial. El Capital financiero que se mueve de un lado hacia otro, sin trabas y casi a su libre albedrío en el Planeta, es una fase superior del imperialismo; uno de los factores o roles del imperialismo es la movilidad del capital financiero a escala mundial; por tanto la globalización económica, es la globalización imperialista; nosotros llamamos a esto, y precisamos más, decimos que estamos en la sociedad imperialista global, mundial; no solamente estamos en la sociedad capitalista con potencias imperialistas, en el capitalismo, sino que estamos en una fase imperialista mundial. En este sentido las clases fundamentales son la clase imperialista mundial y la clase proletaria-campesina mundial; éstas están principalmente en las periferias. Las poblaciones proletarias-campesinas en Occidente o en las Metrópolis, es bastante menor, de proporción de 10 a 1 aproximadamente. Por anotar algo importante, este Proletariado Occidental está digamos que aristocratizado; los sectores campesinos están en convulsión con la fracción imperialista pero no está en actitud antagonista; es una clase capitalista, pero que se están convirtiendo en parias pequeñoburgueses, o sea, muchos se están proletarizando, y quedando en pésima situación socioeconómica. Esta realidad última se está dando en gran parte del Planeta. LA PROLETARIZACIÓN GLOBAL ES UN HECHO, pero el imperialismo intenta tener a sectores laborales, sobre todo en las Metrópolis, en ciertas condiciones económicas y sociales mínimas, como forma y manera de que sean soporte social a su dominio global imperialista.

                        G.C. PROLETARIO INT. MÁLAGA
                        Por la revolución y el futuro de la Humanidad. 16 de Mayo de 2.003. 

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