domingo, 22 de junio de 2014

INTELECTUALES SOBRE UCRANIA: posicionamientos de personalidades y entidades sobre los sucesos de ucrania



AHÍ VAN LAS IDEAS,...¡¡:


NOTA:  A ESTE (SE PRESENTA AQUÍ UN TROZO DEL MISMO) ARTÍCULO CON FONDO OSCURO, LE HEMOS PRESTADO GRAN ATENCIÓN,...NOS HEMOS INTERESADO POR QUIEN ERA, SUS ARTÍCULOS,...EN ESTE TRABAJO, ESTÁ REPRODUCIDO CASI AL FINAL. La editorial.

 Ucrania: Desgarrada por el imperialismo
Rob Ferguson


La anexión rusa de Crimea, y las crecientes tensiones entre Oriente y Occidente, marcan una era de intensificación de la competencia entre las potencias imperialistas rivales.
Rusia, los EE.UU. y las potencias europeas se enfrentan a su mayor crisis desde la Guerra Fría. Tras el derrocamiento del presidente ucraniano Yanukovich, el nuevo gobierno prooccidental 
en Kiev ha sellado una alianza con la Unión Europea y Rusia ha anexionado Crimea,
puerto de la flota rusa del Mar Negro y su vía hacia el Mediterráneo.../...

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Paz y Seguridad

Final del formulario
'La intervención con algodones' y el levantamiento de Ucrania
24 Marzo 2014
Boris Kagarlitsky
Traducción: Enrique García
Sinpermiso.info
   
¿Por qué no ha estallado la guerra aún entre Rusia y Ucrania? La respuesta es muy simple: nadie tiene previsto ir a la guerra, y nadie puede.
¿Por qué no ha estallado la guerra aún entre Rusia y Ucrania? La respuesta es muy simple: nadie tiene previsto ir a la guerra, y nadie puede. Kiev, a efectos prácticos no tiene un ejército, mientras que el gobierno que ha aparecido en Kiev no tiene control sobre la mitad de Ucrania, y ni siquiera puede ejercer control sobre sus propios partidarios. Si las autoridades de Ucrania intentan de verdad movilizar sus fuerzas, ello puede provocar nuevas protestas. Han bastado rumores en este sentido para provocar manifestaciones contra el gobierno en Odessa.
Moscú, por su parte, hace ruido de sables, pero con mucha cautela. Si el Kremlin fuese realmente serio sobre el envío de tropas a Ucrania, no habría pedido permiso al Consejo de la Federación rusa, sino que, simplemente, habría dado la orden. En lugar de acción real lo que hemos visto es un ejercicio de relaciones públicas, con el "voto unánime de los senadores". La guerra ha estallado en el espacio virtual de Internet, respaldada por los comentarios histéricos de los liberales y los aullidos malévolos de propagandistas conservadores. En esencia, por el momento basta y sobra para cumplir las tareas a las que se enfrentan las autoridades rusas en la actualidad.
Ni paz ni guerra
El efecto psicológico ha sido casi como si estuviéramos librando una guerra seria en algún lugar cerca de Kharkov. Mientras tanto, no ha habido víctimas ni destrucción. A no ser el colapso del rublo. También en este caso, sin embargo, las cosas no han sido tan simples. Desde hace varios meses, el gobierno ruso y el Banco Central habían estado buscando una devaluación de la moneda nacional. Por lo menos desde septiembre, los analistas habían pronosticando un cambio de 37 rublos por dólar y 50 por euro. Los acontecimientos de Ucrania simplemente han acelerado este proceso, y han ayudado a las autoridades financieras a llevar a cabo su plan y evadir su respon sabilidad por una devaluación que merma los ahorros de nuestros ciudadanos.
El gran capital, tanto privado como burocrático, no tiene ninguna necesidad en la actualidad de una guerra.
Cuando un cierto número de izquierdistas, repitiendo consignas centenarias, hablan de "una guerra desatada en intereses del gran capital", una vez más hacen las cosas mal. En lugar de repetir clichés de libros de texto antiguos, lo que se necesita es un poco de análisis económico. La verdad es que el gran capital, tanto privado como burocrático, no tiene ninguna necesidad en la actualidad de una guerra.
Los vicios humanos a menudo redundan en beneficio de la sociedad. Si nuestro gobierno y líderes militares estuvieran compuestas por gente inteligente, con principios y decididos, podríamos esperar desarrollos mucho más desagradables. La economía rusa depende en gran medida de la tubería de gas que pasa por Ucrania. Las economías de muchos países de la Unión Europea, por no hablar de Ucrania, también dependen de este oleoducto que funciona sin interrupción. Por supuesto, "nuestros" oligarcas deben defender las inversiones realizadas en las empresas ucranianas, pero una acción militar sería exacerbaría aun más los problemas en vez de resolverlos. El cinismo y la avaricia de nuestros gobernantes de hoy en día son lamejor garantía de que no habrá una gran guerra.
Las autoridades de Kiev se encuentran también satisfechas. Son capaces de emplear la "amenaza rusa" para consolidar su nuevo régimen, explicar las dificultades económicas como resultado de la presión externa, y en retrospectiva, justificar sus acciones que han provocado el derrumbe de Ucrania. La actual situación de "ni paz ni guerra", por lo tanto, conviene a ambos gobiernos a la perfección, al menos por el momento. La única causa importante de inquietud es el objetivo de Moscú de preservar al fugitivo Viktor Yanukovich como "presidente legítimo", mientras se alude a la posibilidad de restaurarlo en el trono de Kiev.
Pero no debe ser tomado demasiado en serio, y como se dijo anteriormente, la gente del Kremlin son cínicos, no tomarán ningún medida seria a favor del fugitivo de Ucrania, y si lo hacen, no será por mucho tiempo. Por supuesto, es muy conveniente para las autoridades del Kremlin tener un "presidente legítimo" a mano, pero si la oportunidad no se presenta, el exgobernante legítimo será transformado en espacio de cinco minutos en un extranjero indeseable.
Crimea
En Crimea, las fuerzas rusas se han limitado a una "intervención cortés". Por supuesto, se trata de una violación de la soberanía ucraniana, pero seamos honestos: en una situación análoga los franceses, los estadounidenses y los británicos habrían hecho lo mismo. Cuando los franceses se abstuvieron de intervenir en Ruanda y permitieron un baño de sangre, la opinión progresista los condenó airadamente por su inercia. Cuando el mismo Estado francés intervino en Malí y evitó una guerra civil a gran escala, la misma opinión progresista denunció airadamente la intervención. Una situación análoga se da en Crimea. Ambas decisiones posibles se asocian con la perspectiva de pérdidas políticas y morales graves, con el riesgo de ser criticados nacional e internacional. En Moscú se estaba a favor de una intervención local, pero se hizo un esfuerzo para llevarlo a cabo con la mayor precaución posible.
Hasta el momento, las fuerzas rusas han actuado de una manera mucho más moderada que los franceses y los estadounidenses en situaciones similares. Tal vez no sea gracias al gobierno, sino a pesar de él. En ambas partes, puede ser simplemente que el buen sentido de los rangos inferiores se haya impuesto en unas condiciones en las que la jerarquía de mando se ha debilitado.
Hasta el momento, las fuerzas rusas han actuado de una manera mucho más moderada que los franceses y los estadounidenses en situaciones similares.
Las fuerzas especiales rusas no han irrumpido en las bases de las tropas ucranianas, pero desfilan alrededor de ellas y se pelean a medias con los comandantes ucranianos tratando de convencer a estos últimos para que entreguen sus armas. Los ucranianos se niegan, apelando no al juramento que han hecho y la lealtad a su patria, sino a que las armas son propiedad del Estado, por la que los comandantes de las bases son responsables de las mismas. Los rusos responden a estos argumentos con el entendimiento; si estuvieran en el lugar de sus colegas ucranianos, harían lo mismo. Es una nueva forma de guerra, sin disparos ni víctimas. Nadie quiere empezar a disparar, y nadie se preocupa sobre todo de lo que sucede con los obsoletos vehículos blindados o las armas de fuego almacenadas en los cuarteles. En cualquier caso, ninguna de las partes está dispuesta a arriesgar su vida y ello es motivo de esperanza.
'No merece la pena dividir el vellocino'
Las élites rusas tienen un miedo mortal a enojar en serio a Occidente, pero en Occidente también la gente se ha dado cuenta que no van a alcanzar sus objetivos en Ucrania sin la ayuda rusa. La Unión Europea no necesita una zona de caos en su frontera oriental, una nueva Somalia o Congo en su misma puerta. Tampoco es posible que la UE envíe sus propias tropas o policía al territorio de Ucrania, como en Bosnia o Kosovo, o en todo caso sin el consentimiento de Rusia.
La prensa de EE.UU. critica a Moscú con fiereza, pero indica claramente que los EE.UU. no va a ayudar a Kiev, ya que no existen tratados pertinentes y Ucrania no es miembro de la OTAN. Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional ya ha negado el dinero a Kiev, en forma especialmente contundente. La directora del FMI, Christine Largarde ha declarado que Ucrania no necesita ayuda financiera inmediata:“No vemos nada crítico que implique una situación de pánico por el momento. Esperamos que nadie se precipite con grandes sumas de dinero, que en realidad sería inútil si estas contribuciones no se evalúan de la manera apropiada”.
En Bruselas y Washington, evidentemente, se ha tomado ya decisión de que no merece la pena dividir el vellocino, como decimos los rusos, porque dadas las inciertas perspectivas el riesgo es demasiado grande. Si alguien tiene que asumir los costes morales, materiales y financieros de restablecer el orden, que sea a los rusos.
En principio, la estrategia de limitar el conflicto a Crimea es conveniente tanto al Kremlin como a Occidente-y tal vez incluso a las nuevas autoridades de Kiev. En los últimos días la prensa alemana ha instado a Ucrania a sacrificar Crimea en aras de la integración en Europa. El problema, sin embargo, es que el proceso se está desarrollando de forma espontánea, y que ya no es controlado por unos pocos políticos. Tanto en Moscú como en Kiev los gobiernos han demostrado claramente que son incapaces de elaborar una estrategia a largo plazo. Por tanto, es evidente que la crisis se agudizará y profundizará, pero no de acuerdo con el escenario adelantado por aquellos que están aterrorizando a unos y a otros con el espectro de una guerra ruso-ucraniana.
Es más que probable que las actuales autoridades de Kiev no conserven mucho tiempo el poder en cualquier caso.
Es más que probable que las actuales autoridades de Kiev no conserven mucho tiempo el poder en cualquier caso. Los comentaristas en Moscú que simpatizan con ellos nos recuerdan constantemente que la mayoría de los ministerios en el nuevo gobierno no están en manos de los radicales de Svoboda o la extrema derecha, sino de políticos más moderados. Mientras tanto, los comentaristas no mencionan que es tos "moderados" son rehenes de los radicales. Como dijo Mao, el poder proviene del cañón del fusil. En las actuales circunstancias en que el ejército se cae a pedazos, y los aparatos represivos o bien han sido destrozados, o están desmoralizados, o han sido colocados bajo el control del Bloque de Derechas, son los nacionalistas radicales los que controlan la situación.
Los "moderados" en el gobierno sólo son tolerados porque se han comprometido a frenar la separación de las provincias orientales. Como no son capaces de hacer frente a esta tarea, serán purgados. O Ucrania Occidental actuará contra Kiev, buscando la formación de un gobierno "nacional" más decidido y como "respuesta a la agresión rusa", o el mismo impulso vendrá de dentro de la propia capital. En cualquier caso, la presión de la derecha dará lugar a un gobierno de ese tipo, provocando que la propia Kiev se levante en rebelión.
En el Este, por su parte, la desintegración del Partido de las Regiones y el colapso de la antigua administración no han dado lugar a la "marcha triunfal" del movimiento Maidan, sino, por el contrario, a la creciente resistencia a las nuevas autoridades que dominan en Kiev. Entre los izquierdistas, la profunda crisis económica está sembrando la esperanza de que las manifestaciones con "consignas nacionales" pronto den paso a protestas con contenido de clase, tanto en el Este como el Oeste. Este tipo de evoluciones, sin embargo, no se producen automáticamente.
Ni Maidan ni las manifestaciones en el Este han tenido el carácter de una revolución popular espontánea. En ambos casos, fuerzas externas han estado involucradas. La naturaleza de clase del nuevo régimen en Kiev se demostró con claridad sorprendente cuando oligarcas multimillonarios fueron nombrados para puestos clave en las regiones orientales. A cambio de la "estabilización", se les ofreció la oportunidad de privatizar no sólo la economía de las provincias orientales, sino también las funciones del poder. Mientras tanto, hay que señalar que las personas que están llegando al poder en el Este no son tampoco los hijos e hijas de las masas populares precisamente.
La única salida positiva de esta crisis sería una federalización del Estado ucraniano combinada con una democratización a nivel local.
El único motivo para el optimismo es el hecho de que, desde el principio, el vector ideológico de las protestas en el Este ha sido diferente de la del Oeste. Los activistas de izquierda fueron expulsados de Maidan en Kiev y golpeados (por no hablar de lo que pasó con los símbolos y monumentos de izquierda). En Kharkov y Odessa, por el contrario, los monumentos soviéticos fueron defendidos, y aquí y allá incluso hubo gente que levantaron banderas rojas. Pero no hay que hacerse ilusiones: de lo que se trata por el momento es de diferencias culturales en lugar de intereses de clase. Los militantes de izquierda tienen que trabajar en el movimiento de protesta en las regiones orientales, fortalecer su influencia y ayudar a dar forma a un programa positivo. En este caso, hay una posibilidad real de que todo el movimiento pueda desplazarse a posiciones más progresistas, y que la izquierda pueda ganar la hegemonía en su seno. No es más que una posibilidad, pero con el movimiento Maidan no existía tal posibilidad.
El conflicto que se desarrolla en Ucrania no es entre el bien puro y el mal sin ambigüedades. Ni siquiera es una contienda entre un sur y este “rusos” y un oeste “ucraniano". En ambos casos, los intereses económicos se entrelazan con las contradicciones culturales y la lógica del conflicto está dando lugar a la formación de alianzas que no siempre corresponden a las ideologías declaradas. Lo que está ocurriendo no es tanto una división dentro del país como su fragmentación.
La guerra mundial de la que escriben con tal anticipación los patrioteros y liberales rusófobos no tendrá lugar. Tampoco habrá una guerra entre Rusia y Ucrania. Ni siquiera será probablemente una guerra civil, en la forma en la que nos imaginamos. Pero habrá algo que podría ser peor que una guerra civil: el caos, lleno de violencia arbitraria y sin sentido por parte de todos contra todos. Si esto ocurre, será el peor de los escenarios posibles. Al igual que en Somalia o el Congo.
La única salida positiva de esta crisis sería una federalización del Estado ucraniano combinada con una democratización a nivel local (en caso contrario, la federalización simplemente llevará al reparto del país entre los grupos oligárquicos). Pero este también es el programa de la revolución democrática, que bajo ciertas condiciones podría trascender en revolución social.
Sobre todo si comienza a haber cambios también en la propia Rusia.
Pero incluso si no se produce en un futuro próximo, debemos esperar que en Ucrania comiencen a madurar fuerzas capaces de resistir la lógica de la desintegración.

Foto: Ryan Anderson (usada bajo licencia de Creative Commons.)
Sobre los autores
Boris Kagarlitsky
Boris Kagarlitsky es un conocido comentarista internacional sobre la vida política y social de Rusia. Entre 1990 y 1993, fue diputado del consejo municipal de Moscú, así como miembro de la ejecutiva del Partido Socialista de Rusia, cofundador del Partido del Trabajo y asesor del presidente de la Federación Independiente de Sindicatos de Rusia. Anteriormente, fue estudiante de crítica del arte y estuvo encarcelado durante dos años por actividades ‘antisoviéticas’.
Entre sus libros, cabría destacar Empire of the Periphery: Russia and the World System (Pluto Press, February 2008, Russia Under Yeltsin And Putin: Neo-Liberal Autocracy (TNI/Pluto 2002) y New Realism, New Barbarism: The Crisis of Capitalism(Pluto 1999).
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Cusco. Actualmente es Investigadora Principal en el Instituto de Estudios Peruanos. ...globalización, la lucha contra el capitalismo y la política de izquierdas; ... Argentina (e.g. El Ojo Mocho, Página 12), EEUU (Znet), Rusia (Moscow News), ... Según Álvarez, los movimientos sociales desarrollan identidades colectivas para ...

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Mirada crítica
miércoles, 7 de mayo de 2014
Ucrania oriental, la lógica de una revuelta
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=184367     7.5.14
Boris Kagarlitsky
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Los burócratas rusos se han visto francamente sorprendidos por la reacción del Occidente oficial -no esperaban tanta ira o condena unánime-. Los políticos europeos están completamente fuera de sí. La prensa mainstream relata terribles historias a sus lectores sobre la agresión rusa contra Ucrania. La televisión emite entrevistas con ministros y diputados de Kiev que imploran llorosos que Europa salve a su país del oso furioso.

De hecho, la reputación de la Rusia de Putin en el Oeste no es precisamente maravillosa -es incluso peor que la de la Unión Soviética de Breznhev-. Pero a lo que asistimos ahora está completamente fuera de lo habitual. No hubo nada parecido durante la Guerra Fría, durante el conflicto checheno o durante el choque entre Rusia y Georgia. No vale la pena ni mencionar la acción de Yeltsin al bombardear el parlamento ruso; en ese momento, el Oeste liberal aplaudió.

En Moscú la gente esperaba críticas tras la anexión de Crimea. Pero de eso hace más de un mes y las autoridades del Kremlin no han hecho nada nuevo desde entonces. Varias veces al día repiten, como un mantra, palabras con el fin de demostrar que respetan la integridad territorial de Ucrania; que no piensan anexionar nada más; que han pedido a Occidente trabajar conjuntamente la crisis... pero las críticas no han cesado. Mientras tanto, cuanto más absurdas son las declaraciones de los actuales gobernantes de Kiev, más ávidamente y con más satisfacción se acogen con entusiasmo. Solo tras la firma del acuerdo de Ginebra del 17 de abril entre Ucrania, Rusia y Occidente hubo una cierta suavización: los oficiales europeos descubrieron de repente que en Ucrania era "necesario tratar con grupos que no responden ni a Kiev ni a Moscú" y se reconoció que "faltaban pruebas claras" de la interferencia de Moscú. Pero en cualquier caso se lanzaron advertencias de que si las autoridades rusas no se comportaban, quizás aparecerían pronto tales pruebas.

Los argumentos del Kremlin en esta disputa no han funcionado y no podían funcionar, por la simple razón de que los políticos occidentales no están especialmente interesados por el momento en lo que la Rusia oficial esté pensando o haciendo. Estos políticos saben perfectamente bien que no hay ninguna invasión rusa y esto, precisamente, es el principal problema internacional para ellos. Admitirlo sería tanto como admitir que el gobierno en Kiev ha ido a la guerra contra su propio pueblo. Hablar de la República Popular de Donetsk como un fenómeno político independiente es imposible, puesto que esto implicaría plantear la cuestión de los motivos para la protesta popular y pasar lista a sus demandas. Hablar de agentes del Kremlin y de las omnipresentes tropas rusas -a las que es imposible descubrir pero que han ocupado cerca de la mitad de Ucrania sin disparar un tiro o incluso sin mostrarse en territorio ucraniano- interpreta el mismo papel de propaganda contra la República de Donetsk que el que interpretaban en la propaganda antibolchevique de 1917 las historias sobre espías alemanes y sobre el dinero del Cuartel General alemán.

De lo que se trata aquí no es tanto de desacreditar a los oponentes de las actuales autoridades, presentándolos como traidores a su país, como de ocultar la esencia de clase del movimiento que ha surgido, su base social. Un miedo semiinconsciente ha prendido en el público liberal, desde intelectuales y políticos hasta burguesía decente y casi progesista, y los está forzando a creer los disparates más obvios, a repetir cualquier basura manifiesta mientras la lucha de clases ni se menciona ni se piensa en ella en cualquier forma seria. Es decir, la lucha de clases no como se describe en tomos aprendidos y en el mejor cine de vanguardia, sino tal como ocurre en la vida real y tal como llega a ser un hecho de la política práctica.

Las nuevas autoridades de Kiev dirigen las mismas acusaciones a las fuerzas del anti-Maidán en el sudeste y le dan las mismas vueltas a las teorías conspirativas sobre ellas que la propaganda de Yanukovich empleaba hace unos meses al discutir sobre Maidán. Pero todo esto se repite a una escala diez o cien veces mayor que antes y está tomando formas absolutamente grotescas. Los paralelismos entre el Maidán y el anti-Maidán son bastante genuinos. El dinero extranjero, por supuesto, ha sido un elemento en ambos casos, así como lo ha sido la influencia extranjera. El dinero extranjero que fluía a Maidán era estadounidense y europeo occidental, mientras en el caso del anti-Maidán ha sido ruso (o más probablemente, el dinero ruso ha estado implicado en ambos casos). Occidente, sin embargo, no solo multiplicó por mucho el gasto, sino que también invirtió el dinero mucho más sabia y efectivamente. Pero al igual que la victoria del Maidán en febrero no fue y no podía haber sido el resultado de las maquinaciones políticas de Occidente, las exitosas revueltas de centenares de miles (y quizá millones) de personas en el este de Ucrania no se pueden explicar sobre la base de la interferencia rusa.

Mucho más importantes que las semejanzas entre estos dos movimientos, sin embargo, han sido las diferencias. Las distinciones clave que se deben extraer no son solo ideológicas, aunque merece sin duda hacerse la comparación entre los dos eslóganes dominantes -fascista en el caso del Maidán, demandas de derechos sociales en Donetsk, acompañadas en este último caso por el canto de la Internacional-. Las diferencias ideológicas en última instancia reflejan la fundamentalmente diferente naturaleza social y base de clase de los dos movimientos. Por supuesto, la revuelta del sudeste no solo es una negación del Maidán sino también su fruto y continuación, igual que Octubre de 1917 fue simultaneamente el fruto y la continuación de la revolución de Febrero y su negación. La naturaleza elemental de una crisis revolucionaria, una vez ha girado fuera de control, saca de su órbita nuevos estratos de la sociedad, nuevos grupos y clases que anteriormente no habían participado en política.

Hasta hace poco la lucha política era un privilegio de la "sociedad activa", formada por la intelligentsia liberal y las clases medias de la capital, a cuya ayuda era siempre posible sumar un cierto número de miembros apasionados de grupos marginales, sobre todo jóvenes desempleados del oeste de Ucrania. El concepto de democracia que muchos en la izquierda compartían, incluso de forma no hablada, con sus colegas liberales era el de la política como un asunto para profesionales o como entretenimiento para las capas medias. En esta representación, a la masa de trabajadores (no solo en el sudeste sino en Kiev también) se les asignaba en el mejor de las casos el rol de votantes o de espectadores pasivos, y en el peor, de conejillos de Indias sobre los que experimentar. La idea que esta masa de gente silenciosa y aparentemente apolítica, preocupada por su lucha cotidiana por la supervivencia, pudiese tener un papel activo e independiente en los acontecimientos no entraba en la cabeza de la intelligentsia liberal o de las élites políticas de cualquier tendencia. Incluso hoy esta idea se percibe por esa gente como una imposibilidad, una pesadilla inverosímil. 

La revuelta de los hooligans 


Los acontecimientos de la primavera de 2014 tenían que producirse tarde o temprano. Los precursores de estos desarrollos ni siquiera tuvieron lugar en Ucrania, sino en Bosnia, donde, en desafío a todas las convenciones, multitudes de trabajadores airados y desempleados ocuparon las calles en oposición al sistema establecido, uniéndose bajo eslóganes comunes y destruyendo los esquemas políticos tradicionales basados en la división de la sociedad en grupos étnico-religiosos.

Las olas de lucha que han barrido las ciudades del este y el sur de Ucrania, igual que las protestas de Bosnia, han alterado abruptamente la sociología de la vida política. Al frente han estado las masas, con sus demandas, intereses, esperanzas, ilusiones y prejuicios. Son categoricamente diferentes de los héroes románticos de los libros infantiles y su conciencia de clase estaba inicialmente a nivel embrionario. Pero una vez empezaron a actuar estaban destinados a aprender y comprender la ciencia de la lucha social.

Debe reconocerse que la experiencia del Maidán no se ha desperdiciado. Levantados contra las autoridades de Kiev, los habitantes del sudeste ucraniano hicieron uso de los mismos métodos con cuya ayuda los radicales del ala derecha forzaron el régimen anterior para someterlo a su voluntad. Las manifestaciones callejeras progresaron rápidamente a la toma de edificios administrativos. Pero los activistas en Donetsk y Lugansk, al rechazar limitarse a la toma de edificios de las administraciones provinciales, anunciaron la creación de sus propias repúblicas populares. Mientras la república popular en Lugansk a mediados de abril seguía siendo básicamente un eslógan del movimiento de masas, en Donetsk pronto empezó a tomar las características de un régimen alternativo. Ayudaba a ello la toma de comisarias de policía y otras instalaciones estatales. Algunas de las tomas las llevaron a cabo multitudes rebeldes, pero en muchos casos también estuvieron implicados grupos armados disciplinados -antiguos miembros de las fuerzas especiales de la policía Berkut y otros órganos de órden público que habían sido despedidos por el nuevo gobierno de Kiev o que habían desertado (algunas unidades abandonaron el servicio prácticamente con toda su fuerza, llevándose con ellos sus armas y municiones).

La propaganda de la Kiev oficial respondió describiendo a los antiguos oficiales de sus propias fuerzas de órden público como fuerzas especiales spetsnaz rusas. Pero entre la población del sudeste ucraniano, con simpatías por Rusia, estas acusaciones no sirvieron para desacreditar la revuelta sino que más bien le hicieron propaganda. Cuanto más las autoridades en Kiev y sus partidarios hablaban de intervención directa rusa en la región e incluso de su "ocupación", más se unía la gente de las localidades implicadas en las protestas.

El principal desencadenante de la revuelta, sin embargo, no fue la simpatía pro-rusa de la población local, o incluso la declarada intención de los gobernantes de Kiev de revocar la ley que había dado al ruso el estatuto de "lengua regional". El descontento se había estado formando durante mucho tiempo en el sudeste, y la gota final que causó que se desbordase el vaso fue el grave empeoramiento de la crisis económica que siguió al cambio de gobierno en Kiev. Tras firmar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional las autoridades decretaron grandes subidas en el precio del gas y las medicinas y la explosión social se hizo inevitable. En el oeste del país y en la capital, la indignación creciente se frenó durante un tiempo mediante el uso de la retórica nacionalista y la propaganda antirusa. pero cuando se aplicó a los habitantes del este este método tuvo el efecto contrario. Al intentar apagar el fuego en el oeste, las autoridades lanzaron petróleo a las llamas en el este.

"Me resulta difícil creer el cambio en mis compatriotas", escribe el residente en la ciudad de Gorlovka Yegor Voronov en el site ucraniano Liva. "Hace solo seis meses eran gente normal y corriente que veía la televisión y se quejaba por el mal estado de las carreteras y de los servicios comunales. Ahora son luchadores. Tras varias horas junto al edificio de la administración provincial no me encontré ni a una sola persona que viniese de Rusia. La gente era de Mariupol, Gorlovka, Dzerzhinsk, Artemovsk, Krasnoarmeysk. De pie junto a mí había residentes normales de Donbass -la gente con la que viajamos cada día en el autobús, con la que coincidimos en las colas, con la que nos peleamos cuando dejan la puerta del descansillo abierta-. No eran la clase media de Kiev, separada de la gente por sus "circunstancias" especiales, sino trabajadores normales. Y no hay que negarlo, hay un montón de desempleados en estos sitios. Ahí estaba toda esa gente a la que en el último mes y medio se le había estado "implorando" en las oficinas privadas y las empresas estatales un recorte en sus miserables salarios. Así que esta es otra conclusión: cuanto más se recortan o estrujan los salarios de los residentes de Donbass hoy, más opositores se encontrará Kiev en el este".

La gente que ha estado protestando contra las autoridades en Donetsk, Lugansk y muchas otras ciudades ucranianas no tenía un conocimiento particular de la política o incluso un programa claro de acción. La confusión de sus eslóganes junto al uso simultáneo de símbolos religiosos y soviéticos o revolucionarios debe ofender sin duda a los estrictos connoisseurs de la ideología proletaria. El problema es que esos mismos ideólogos han estado tan inconmensurablemente alejados de las masas no solo como para ser incapaces y reticentes a insuflar la "conciencia correcta" en sus filas, sino incluso para ayudarles a dar sentido a las cuestiones políticas actuales. Mientras el movimiento ha encontrado a tientas su camino espontáneamente y con dificultad durante su recorrido político, elaborando una expresión general del sentimiento antioligárquico y de la protesta social, los miembros de la izquierda, excepto unos cuantos activistas en Donetsk y Kharkov se han dedicado a abstractas discusiones en los grandes espacios de internet.

Era completamente predecible que la intelligentsia liberal, tanto la ucraniana como la rusa, respondiese a las protestas de las masas con un estallido de odio y desprecio. Los trabajadores que tomaron las calles recibían muchísmos nombres despectivos. Eran ridiculizados como "lumpen", "basura", "hooligans", y esto es lo más curioso, como vatniki ["chaquetas acolchadas"]. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la figura caricaturesca del vatnik , copiada del personaje de los dibujos animados estadounidenses Bob Esponja, sugería precisamente un individuo absolutamente leal a las autoridades estatales y completamente dominado por la propaganda gubernamental. En este sentido, la gente en Ucrania que más se merece ser vista como vatniki son los intelectuales, quienes repiten acríticamente cualquier propaganda del nuevo gobierno, hasta la más absurda.

Hay que destacar que en la competición de mentiras librada por los servicios de propaganda de Moscú y Kiev, fueron los ucranianos quienes ganaron con claridad el primer premio. No es que los rusos mintiesen menos, pero los de Kiev mentían más temerariamente y con más inventiva, sin mostrar la menor preocupación por la verdad y sin ni siquiera tener en cuenta si las imágenes de televisión que mostraban tenían alguna relación con el comentario. La última consistía solamente de apasionados relatos sobre vehículos armados repeliendo multitudes de tropas de las fuerzas especiales rusas que estaban intentando forzar a los hambrientos soldados a alimentarse con jamón y pepinillos caseros.

No sorprende en absoluto que la intelligentsia liberal haya visto a la gente normal de Donetsk, o de cuaqluier otro sitio, como enemigos y una amenaza para el "progreso" (tal como lo entiende la intelligentsia ). Es mucho más interesante ponderar las razones por las que un cierto sector de la izquierda en ambos lados de la frontera hablaba igual que los liberales. A medida que se desarrollaban los acontecimientos los liberales de izquierda ucranianos al menos refinaron sus puntos de vista y reconocieron que algunas de las demandas del Donbass estaban justificadas (lo que se puede calibrar a partir de los materiales de la conferencia en Kiev "La izquierda y el Maidán"). Pero los pensadores rusos y occidentales tomaron una posición completamente irreconciliable, solidarizándose completamente con el gobierno de Kiev y los líderes de la Unión Europea. Importantes cantidades de "euroizquierdistas" expresaron también esos puntos de vista, especialmente aquellos entre ellos que previamente habían insistido en la necesidad de situar el foco sobre temas como el multiculturalismo, la tolerancia y la corrección política.

Al observar todo esto, el especialista en ciencias políticas de Kiev Vladimir Ishchenko dijo con desaliento: "Es una extraña sensación cuando el ejército ya está con el pueblo y muchos izquierdistas (¡¡¡anarquistas!!!) todavía siguen con las autoridades."

Obviamente, esta situación no se puede explicar puramente sobre la base de la lógica ideológica. La gente y los grupos aquí implicados buscan trazar su pedigrí político hasta una mitologizada y petrificada revolución de 1917. Es significativo que en muchos casos empleen los mismo argumentos contra la revolución que se está produciendo actualmente en el sudeste de Ucrania que los que usaban contra los bolcheviques sus oponentes hace algo menos de cien años.

Hemos asistido a un cuarto de siglo de hegemonia reaccionaria, con el colapso político y moral del movimiento de izquierda (no solamente en el territorio de la antigua URSS, sino también en otros países). Durante muchos años, la actuación según lo políticamente correcto y la observancia de los derechos de las minorías se supone que ocuparon el lugar de la política de clase y de masas. Nada de esto, por supuesto, ha pasado sin que haya tenido algún efecto. En el nivel de la conciencia social hemos sido arrojados un siglo y medio atrás. Parte de la responsabilidad corresponde a la intelligentsia, quien hace mucho olvidó su misión popular y se ha dedicado a refinados juegos culturales e ideológicos en lugar de trabajar con las masas y para las masas.

Precisamente por esta razón el movimiento en Donetsk con todas sus contradicciones e incluso absurdos, como los iconos y las banderas tricolor junto a la bandera roja, ha proporcionado una imagen excelente del estado de desarrollo a partir del cual surgieron las acciones de los trabajadores del siglo XIX. Mientras tanto, la República de Donetsk, si lo examinamos con atención, recuerda más que nada las formaciones políticas espontáneas que los trabajadores creaban "antes del advenimiento del materialismo histórico".

Ante nosotros está la clase obrera real -tosca, atolondrada y falta de corrección política-. A cualquiera que le desagrade el estado ideológico y cultural actual de la clase debería ir y trabajar con las masas. Lo bueno es que nadie impide a la gente ir a esta multitud con banderas rojas y panfletos socialistas (a diferencia del Maidán, donde las banderas se hacían trizas y los agitadores de izquierda eran golpeados y arrojados fuera de la plaza).

El futuro de la República de Donetsk sigue indeciso y esto supone una enorme oportunidad histórica de la que no había ni rastro en las manifestaciones del Maidán, cuyos líderes no siempre podían controlar a la multitud pero matenían un control rígido y efectivo de la agenda política. Por contraste, la República de Donetsk formula su agenda desde abajo, literalmente sobre la marcha, en respuesta al estado de ánimo público y al curso de los acontecimientos. Estrictamente hablando, esta república ni siquiera es un estado -más bien equivale a una coalición de comunidades diversas, la mayor parte de ellas autoorganizadas. En esencia, es la perfecta encarnación de la idea anarquista del orden revolucionario. Curiosamente, los anarquistas rechazan tener nada que ver con ello, prefiriendo repetir la retórica estatal y patriótica de los nuevos gobernantes de Kiev.

No es difícil entender que la razón por la que la auto-organización de la República de Donetsk funciona relativamente bien es porque los restos del viejo aparato administrativo siguen con sus actividades cotidianas como si nada fuera de lo común estuviese sucediendo, mientras todas las cuestiones del gobierno se reducen en última instancia a la organización de la defensa.¿Pero es esto tan diferente de la Comuna de París (no la comuna idealizada y romántica, sino la que realmente existió)? Si la república popular en Donetsk sobrevive mucho más, inevitablemente cambiará y está lejos de ser cierto que lo haga para bien. Pero al guerrear su primera batalla, la república ya ha demostrado el enorme potencial de la auto-organización de las masas. Gente desarmada consiguieron detener unidades del ejército ucraniano y llevar a cabo agitación entre los soldados, reventando la "operación antiterrorista" que había iniciado Kiev. Esta resistencia pacífica no solo pasará a la historia sino que será una parte importante de la experiencia social colectiva de los trabajadores ucranianos y rusos. 

Catástrofe de la clase media 


Los acontecimientos en Kiev que empezaron el invierno de 2013 se pueden describir legítimamente como la última "revuelta de la clase media". Si empezamos con el principio del nuevo siglo, estos levantamientos han recorrido literalmente el mundo entero, desde los Estados Unidos a Brasil y los países árabes. Rusia y Ucrania no han sido excepciones. Pero aunque estas revueltas han tenido toda una serie de características en común, sus agendas políticas no han sido siempre similares en absoluto. En algunos casos eslóganes generales democráticos han sido combinados con la demanda de reformas sociales progesistas en interés de la mayoría de la población, mientras en otros casos estos eslóganes se han mezclado con el más primitivo egoismo de grupo, transformando en realidad la retórica democrática en una cobertura para programas que en esencia han sido claramente antidemocráticos.

Esta incoherencia no es un accidente. Dada la extremadamente insegura posición que la clase media ocupa en la sociedad contemporánea, es también extremadamente inestable desde el punto de vista ideológico y político, tendente a dar tumbos a izquierda y derecha. Igualmente, no es casualidad que en los países del "centro" global la protesta de la clase media sea más a menudo progesista, mientras en la periferia sucede al revés. Cuanto mayor es la clase media, y más conscientes su miembros de su posición como trabajadores contratados, menos ilusiones tiene la clase respecto a su posición, sus atributos y sus perspectivas. En contraposición, las capas medias más estrechas en los países de la periferia y semiperiferia se inclinan más a menudo a ilusiones elitistas y a ver su posición como amenazada no por la puesta en marcha de reformas neoliberales sino por las reclamaciones de los desposeidos e invariablemente de las órdenes más bajas "retrógradas" de una mayor porción del pastel. Mientras tanto, la autoestima de la clase media, su idea de sus propias capacidades y perspectivas a menudo equivale a un conjunto de las más improbables ilusiones y mitos. Cuanto más periférica es la economía de un país, más ridículos resultan ser estos puntos de vista.

Estas concepciones erróneas pueden, naturalmente, corregirse. Cuando un país tiene una fuerte tradición cívica y hay un movimiento de izquierda, se puede desarrollar un proyecto de modernización radical democrática , e incluso en tales circunstancias esto dejará tras de sí a una parte de la clase media -como ocurrió, por ejemplo, en Venezuela-. Pero tan pronto como tal proyecto encuentra dificultades o deja de moverse hacia adelante vemos cómo una sección de la clase media se vuelve abruptamente a la derecha.

La paradoja se encuentra en el hecho de que el movimiento de la intelligentsia de izquierda, a la que durante muchos años le ha faltado cualquier conexión con la gente trabajadora pero ha sido una carne con la clase media, ha compartido en su mayor parte las vacilaciones de su base social. Para la izquierda mantener sus vínculos con la clase media no plantea grandes problemas, teniendo en cuenta que la estructura social de la sociedad moderna es hoy muy diferente de la que había en tiempos de Marx. Pero la tarea de la izquierda es trabajar para la formación de un amplio bloque social de la clase media con la mayorìa de la sociedad y sobre todo con la clase obrera. Si no es así, la agenda polìtica de la clase media se vuelve reaccionaria y la izquierda, al servir a esta agenda, no solo termina desorientando y confundiendo a sus camaradas, sino que objetivamente (y no solo objetivamente) impulsa los intereses de la reacción. En última instancia, las víctimas de este proceso incluyen a esa misma clase media.

Esto es lo que sucedió en Ucrania. O más concretamente, en Kiev. 

Rehenes del Maidán 


Al observar los acontecimientos, los ideólogos de la clase media ilustrada se han visto forzados a mencionar la indisimulada hegemonía de la derecha y a captar hacia donde se dirige el vector político del movimiento. Pero se han limitado a dar excusas triviales del tipo "los fascistas y los seguidores de Bandera no fueron los únicos en el Maidán". Es como si el debate estuviese en la composición de la multitud y no en sobre quién representaba el rol dominante dentro de la multitud, ejerciendo la hegemonía ideológica y política.

En cierto sentido, la situación hubiera sido menos peligrosa si la multitud en Kiev hubiese estado formada únicamente por fascistas convencidos. Incluso entre los militantes de las "centurias" banderistas no todo el mundo era un fascista comprometido. La gente no nace adhiriéndose al fascismo más que al comunismo, al socialismo o, creáse o no, al liberalismo. Pero las filas banderistas, tras llevar a cabo la correspondiente socialización, terminar en las centurias y tomar parte en sus acciones, se están convirtiendo realmente en genuinos fascistas. El Maidán acabó siendo una auténtica amenaza a la democracia principalmente porque los ultraderechistas consiguieron ganar el liderazgo de las masas de individuos corrientes de las clases medias de la capital, así como de la juventud estudiantil y una parte de la intelligentsia. Los intelectuales de izquierda liberal, a pesar de ver claramente quién estaba presente en los ingredientes del cóctel del Maidán y quién estaba agitando la mezcla, se unieron al proceso en lugar de manifestarse en contra. Estos intelectuales tienen por tanto una responsabilidad directa no solamente de las consecuencias políticas de lo que sucedió, sino también del destino personal de mucha gente a los que arrastraron al movimiento. Al apoyar el proceso de Maidán, los liberales de izquierda entregaron a la gente común a la reelaboración ideológica, permitiendo y ayudando a su transformación en "material humano", un recurso para su uso en la puesta en marcha de la agenda de la derecha (puesto que no había ninguna otra agenda en el Maidán y no podía ser de otra forma ante la completa hegemonía de las fuerzas reaccionarias). Crearon una atmósfera psicológica y cultural favorecedora de una nueva ola de reformas antisociales, planeada por los líderes políticos de la oposición ucraniana. Por supuesto, hablar contra el Maidán en un contexto de euforia general, soportando la presión de los medios de comunicación de masas y la hegemonía conservadora-nacionalista era difícil y a veces también peligroso. Los militantes del Maidán empezaron a usar la violencia física contra los disidentes incluso antes de que el poder terminase en sus manos .

Más tarde, un mes y medio después de los acontecimientos en Kiev, otra gente salió a las calles de las ciudades ucranianas, gente sin nada en común con la clase media de la capital, y el estado de ánimo y el estilo del discurso de los intelectuales cambió enormemente. Los intelectuales críticos con la república de Donetsk recopilaron pruebas con la tenacidad y el espíritu mezquino de un fiscal provincial al que se le ha confiado un caso que claramente se está hundiendo. Al Maidán se le perdonó su uso agresivo de la violencia, los cócteles Molotov lanzados no contra vehículos acorazados sino directamente a la gente, a los reclutas a los que el gobierno habia alineado en cordones. Mientras tanto, la república de Donetsk ha sido condenada por los intentos de sus partidarios de detener tanques con sus manos desnudas, sin armas y sin disparar a nadie. Por lo que respecta a la república, nada se deja pasar. No es necesario decir que ha habido muchas cosas en las protestas en el este de Ucrania que se oponen a nuestras ideas de una estética revolucionaria "correcta", pero ¿por qué han sido los intelectuales de izquierda tan indulgentes con la estética del Maidán en lo que parecen circunstancias comparables? ¿Por qué han perdonado los retratos de Bandera, las "banderas de un país extranjero" (la Unión Europea), los símbolos nazis, los eslóganes racistas y, lo más importante, la agenda abiertamente antisocial, reaccionaria y antidemocrática de los líderes oficiales del movimiento?

Los dobles estándares son sin duda la norma para la propaganda, pero en este caso hablamos no de periodistas de la televisión estatal sino de intelectuales, quienes se enorgullecen de su independencia y pensamiento crítico.

Las protestas en el sudeste ucraniano parecerían haber dado a los intelectuales todo aquello con lo que habían soñado durante muchos años, si debemos creer sus palabras y escritos. ¿No debería haber encantado a "verdes" y anarquistas la resistencia no violenta, detener en seco la maquinaria militar estatal? ¿No son los grupos locales organizados espontáneamente el mecanismo ideal para el autogobierno? ¿Y por qué está en desacuerdo la aparición en las calles de una masa de trabajadores con las profecías y llamamientos de los marxistas? ¿Por qué no se alegran los intelectuales de izquierda? ¿Por qué se unen al coro de fascistas e instigadores de pogromos que piden represalias sangrientas para los rebeldes o, en el mejor de los casos, mantienen un vergonzoso silencio?

Aquí, tal como indicaban las enseñanzas del doctor Freud, encontramos lo que no es tanto inconsistencia ideológica como terror inconsciente. El motivo por el que los intelectuales atacan la república de Donetsk no es solo y no tanto porque deseen condenarlo, como porque esperan justificarse a sí mismos, probarse a sí mismo que no se han equivocado, y lo que es más importante, cerciorarse de que no hay culpa alguna que les afecte por su apoyo a los nacionalistas del Maidán. Todo su refinamiento intelectual y toda su agudez de mente se ha dirigido a pergueñar argumentos para justificar a la extrema derecha o la colaboración con sus miembros.

El apoyo acrítico mostrado por los intelectuales al Maidán es terrible no solo porque les fuerza a una posición moralmente catastrófica. Mucho peor es que una vez que se encuentran en esta vía les resulta muy difícil salirse. Tomar esta posición aisla a los intelectuales no solo de las masas que se han alzado en una protesta genuinamente revolucionaria en el sudeste de Ucrania, sino también de la gran cantidad de partidarios y activistas del Maidán que ayer tenían dudas, hoy están desilusionados y mañana se unirán a las protestas, quizá en las primeras filas. La gente normal puede cambiar sus puntos de vista, incluso en dirección opuesta, de forma relativamente fácil y sin vergüenza. Pero no los intelectuales. La gente normal siempre pueden decir simplemente: "Me han decepcionado". Los intelectuales tienen que confesar: "He decepcionado a la gente". 

Donetsk a la sombra de Moscú 


No es un secreto que las masas rebeldes del sudeste ucraniano han contado con el apoyo de Moscú. Al desplegar banderas tricolor y gritar eslóganes sobre su amor por Rusia han esperado sinceramente arrastrar de su lado al estado hermano. Esta esperanza ha unido a la gente que sueña con la unificación con Rusia, otros que buscan la federalización de Ucrania y aún aquellos otros que simplemente esperan que el poder de Rusia defenderá a los residentes de la región contra la represión de Kiev. Pero desde el principio, el Moscú oficial ha tomado una posición ambigüa sobre los acontecimientos. Aun apoyando claramente un movimiento dirigido contra el abiertamente inamistoso gobierno de Kiev, está menos preparado para patrocinar una revolución popular, aunque su resultado sirviese para expandir el estado ruso. Los funcionarios del Kremlin no disfrutan con la idea de recibir como nuevos súbditos masas de gente rebelde que están organizadas, a menudo armadas y que han adquirido el hábito de la lucha activa por sus derechos. Esto es especialmente cierto en el contexto de una creciente crisis socioeconómica en Rusia misma. Las revoluciones a veces se exportan, pero hay pocos oficiales estatales que quisieran importar una.

Moscú nunca ha querido conquistar Ucrania o desmembrarla. Esto no es así porque el Kremlin haya sido leal a los intereses de un estado vecino sino simplemente porque al liderazgo ruso le ha faltado cualquier plan estratégico. Las élites rusas de hoy son básicamente incapaces de pensar estratégicamente. Dos circunstancias han exacerbado la situación. En primer lugar, se ha demostrado imposible consolidar los resultados conseguidos en Crimea. La anexión de Crimea a Rusia fue incuestionablemente una improvisación y no tanto por parte de Moscú como de las élites de Crimea, quienes reaccionaron ante una situación que había cambiado y la explotaron para servir a sus intereses. Pero una vez Crimea ha sido anexionada, la tarea principal con la que se enfrentó la diplomacia rusa fue defender la adquisición. Parte de esto suponía sacrificar los intereses del sudeste ucraniano. Mientras tanto la sociedad rusa, a diferencia de la intelligentsia liberal, ha apoyado masivamente a los insurgentes de Donetsk y esto ha puesto al Kremlin en una situación muy difícil. Animar enfáticamente tal estado de ánimo implicaría crear una cultura de resistencia y revuelta en las masas. Pero un abrupto cambio de curso, lo que implicaría un rechazo a apoyar a los rebeldes, sería arriesgado. El estado de ánimo patriótico cultivado por las autoridades rusas se enfrentaría al carácter de la protesta.

En una situación así la política del Kremlin es necesariamente ambigua y contradictoria, pero hemos sido testigos de un momento curioso de verdad cuando se firmó el acuerdo entre Rusia, Ucrania y Occidente en Ginebra el 17 de abril. A primera vista todo parecía completamente adecuado y convencional. Hubo llamamientos a la reconciliación, el desarme y las concesiones mutuas. Pero incluso antes de que empezase la reunión, el lado ruso, supuestamente por motivos técnicos, renunció a su demanda de que representantes de la Ucrania del sudeste tomasen parte en las charlas. Más tarde se dijo que la delegación rusa en Ginebra había presentado el punto de vista de las organizaciones del este ucraniano, específicamente, del Partido de las Regiones y otras estructuras oligárquicas. La República Popular de Donetsk, la única fuerza que une genuinamente a la población y controla la situación a nivel local, ni siquiera fue mencionada.

El texto del documento resultante indicaba claramente que Moscú no se opondría a la liquidación de la república de Donetsk: "Los pasos a cuya puesta en marcha hacemos un llamamiento son los siguientes: todas las organizaciones armadas ilegales deben ser desarmadas; todos los edificios ocupados ilegalmente deben ser devueltos a sus legítimos propietarios; y todas las calles, plazas y otros lugares públicos ocupados en todas las ciudades de Ucrania deben ser despejados. Se debe promulgar una amnistía para todos los opositores excepto aquellos que hayan cometido crímenes graves".

En principio, la idea principal que subyace al acuerdo, y que unió a los diferentes lados, fue un rechazo a reconocer la república de Donetsk como un hecho político. Hubo consenso sobre este punto que servía como base real del pacto. La subsección sobre el desarme de "formaciones ilegales" fue escrita de una forma calculada para adaptarse a las nuevas autoridades de Kiev. Formalmente, la subsección propone el desarme de ambos lados. Pero el gobierno de Kiev conserva su ejército, los servicios de seguridad y la Guardia Nacional. La república de Donetsk no tiene formaciones armadas aparte de la milicia "ilegal". Lavrov informó tras el acuerdo que por formaciones ilegales el tenía en mente también a la Guardia Nacional, pero no hay ni una palabra sobre esto en el texto del acuerdo. El lado ucraniano y Occidente interpretarán el acuerdo de manera diferente, y en términos jurídicos tendrían completamente la razón: la Guardia Nacional fue creada por una decisión oficial del gobierno con el consentimiento de la Rada Suprema. Por lo que respecta a las "salvajes" centurias y los elementos del Sector de Derechas que todavía no habían sido legalizados mediante la incorporación a la Guardia Nacional, el gobierno de Kiev mismo sueña con su desarme puesto que ya han surgido conflictos con ellos.

Aún más importante, sin embargo, es la demanda para retirarse de los edificios ocupados y la eliminación de las barricadas en calles y plazas. Si esta cláusula se cumple significará la autoliquidación de las repúblicas de Donetsk y Lugansk y el retorno a las antiguas posiciones de los administradores nombrados por Kiev. Esto a pesar de que fueron precisamente estos nombramientos los que provocaron el levantamiento. Para gobernar a las provincias sud-orientales, Kiev nombró a oligarcas odiados por el pueblo, dando a estas figuras autoridad política además de su poder económico.

Vale la pena señalar que este punto no es compensado por ninguna concesión que equilibre. Nada se dice, por ejemplo, sobre la retirada oficial de las llamadas operaciones antiterroristas en el este de Ucrania y no se sugiere que las unidades militares deban ser retiradas a los lugares en los que normalmente están estacionadas. Esto sería perfectamente comprensible considerando el obvio fracaso de las operaciones y la decrepitud del ejército.

En suma, Moscú firmó un acuerdo que ofrecía la capitulación del levantamiento a cambio de una promesa abstracta de empezar un proceso constitucional abierto e "inclusivo" ¡y ni siquiera proponia conversaciones directas con los insurgentes! Naturalmente a los representantes del gobierno ucraniano no se les pidió que diesen un proyecto claro sobre cómo se llevarían a cabo los preparativos de esta reforma.

Los diplomáticos rusos tenían tanta prisa por firmar el acuerdo de Ginebra con Kiev que ni siquiera se molestaron en pedir la eliminación de la desgraciada prohibición de la entrada en
Ucrania de hombres adultos procedentes de la Federación Rusa. Esto a pesar de que la prohibición contradice todas las normas internacionales y equivale a una brecha directa y flagrante de derechos humanos, como los negociadores rusos hubieran debido señalar ante la presencia de los representantes occidentales.

La Kiev oficial no perdió tiempo en explotar las oportunidades que se le habían dado. El primer ministro Arseny Yatsenyuk amontonó amenazas sobre los rebeldes de Donetsk y Lugansk pidiendo la rendición inmediata y haciendo referencia al acuerdo de Ginebra, en el marco del cual "Rusia se vio forzada a condenar el extremismo".

El arresto de Konstantin Dolgov, uno de los líderes de la coalición de centroizquierda Unidad Popular, los ataques por parte del Sector Derecho a los puestos de control de la república de Donetsk y los actos de represión contra activistas, todo lo cual siguió inmediatamente a la firma del acuerdo de Ginebra, confirmaron que Kiev no tenía en mente ni un diálogo demócratico ni un acuerdo de paz. Incluso si el gobierno de Turchinov y Yatsenyuk hubiese estado dispuesto a hacer concesiones, lo hubieran impedido los nacionalistas radicales, sin cuyo apoyo el nuevo régimen no podría existir.

Por su parte, los líderes de la república de Donetsk declararon que estaban satisfechos de encontrar la expresión en el acuerdo de Ginebra de un "cambio en la posición de los países occidentales en relación con los acontecimientos en Ucrania." Pero como no habían sido invitados los representantes de la república a la reunión en Ginebra y no habían firmado el documento, los líderes de Donetsk no se consideraban vonculados a él.

"Nos vemos obligados a declarar que nuestra advertencia sobre la inutilidad jurídica y el absurdo político de un diálogo 'con todos los ucranianos' sin la participación de los representantes legales de la Ucrania oriental y la República Popular de Donetsk se ha demostrado, desgraciadamente, completamente justificada. Ignorar la voluntad del pueblo del Donbass ha tenido un resultado previsiblemente triste: los resultados de las discusiones solo se pueden valorar como un conjunto de llamamientos semicoherentes inútiles, imposibles de realizar en la práctica, dirigidos por algunas figuras oscuras a gente sin nombre y sujetas a su aplicación en un periodo indeterminado de tiempo y de una forma desconocida. En la actualidad estos llamamientos no reflejan ni las realidades políticas ni la nueva situación legal que ha surgido desde la proclamación de la República Popular de Donetsk, sobre cuyo territorio no tienen fuerza legal."

El acuerdo de Ginebra no será aplicado. ¿Cómo puede alguien forzar al pueblo a llevar a cabo tal acuerdo cuando este pueblo acaba de empezar a sentir su fuerza? ¿Cuando los tanques dan la vuelta y huyen de ellos?¿Cuando son capaces de detener columnas del ejérctio simplemente con abucheos y obscenidades? El pueblo no rendirá sus posiciones solo porque importantes caballeros en Ginebra, sin preguntar a nadie realmente en el lugar hayan decidido tomar sobre sí mismos el destino de otros.

Para cualquiera en Donetsk, Lugansk, Odessa, Kharkov (e incluso Kiev) que haya mantenido la esperanza de que la Rusia de Putin resolverá todos los problemas mediante su intervención solidaria, los acontecimientos recientes habrán supuesto un chasco aleccionador. Pero este chasco simplemente beneficiará al movimiento. La revolución no solo debe basarse en su propia fuerza sino que ya tiene la fuerza suficiente como para tener éxito. Esto es especialmente cierto puesto que a pesar de la posición tomada por el Kremlin, la simpatía de la sociedad rusa sigue del lado del pueblo insurgente de un país hermano.

Por lo que se refiere a Rusia misma, las capas dirigentes están en riesgo de seguir en el agujero que conciencudamente han excavado. Al rendir sus posiciones en la cuestión ucraniana, se están volviendo contra el estado de ánimo patriótico cuyo surgimiento ellos han potenciado de todas las formas posibles en los últimos meses. Por supuesto, ningún hecho convencerá a la gente que considera a Putin un héroe irreprochable o, en el otro lado, un villano de cuento de hadas. pero esta gente, aunque llenen de spam el 70 por ciento de internet con sus arengas, son sin embargo una minoría.

Borís Kagarlitski es un sociólogo y teórico marxista ruso, Coordinador del proyecto Crisis Global del Transnational Institute y director del Instituto de la Globalización y Movimientos Sociales (IGSO) de Moscú.

Fuente: 
http://links.org.au/node/3838

Traducido por Carlos Valmaseda


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Boris Kagarlitsky en el este de Ucrania: La lógica de una revuelta

Las principales protestas contra el Kiev en el este de Ucrania, según Wikipedia .

Enlaces Revista Internacional de Renovación Socialista ha publicado varios puntos de vista de la izquierda sobre la evolución en Ucrania AQUÍ . 

Por Boris Kagarlitsky , traducido por Renfrey Clarke de Links International Journal of Renovación Socialista

01 de mayo 2014 - Enlaces Revista Internacional de Renovación Socialista - burócratas rusos se han sorprendido con honestidad en la reacción por el funcionario West-que no esperaban tanta ira o la condena unánime. Los políticos europeos están fuera de sí por la furia. La gran prensa está relatando historias terribles a sus lectores de la agresión rusa contra Ucrania. La televisión muestra entrevistas con los ministros de Kiev y diputados que entre lágrimas imploran Europa para salvar a su país del oso enfurecido.

De hecho, la reputación de la Rusia de Putin en Occidente no es nada maravilloso, incluso peor que la de la Unión Soviética de Brezhnev. Pero lo que estamos presenciando es bastante fuera de los límites de la costumbre. No había nada que se le parezca, ya sea durante la Guerra Fría, o durante el conflicto de Chechenia, o durante el enfrentamiento entre Rusia y Georgia. Ni siquiera deberíamos hablar de la acción de Yeltsin en los bombardeos del parlamento ruso; en ese momento, el Occidente liberal aplaudió.

En Moscú, la gente esperaba la crítica después de la anexión de Crimea. Pero eso fue hace más de un mes, y las autoridades del Kremlin han hecho nada nuevo desde entonces. Varias veces al día se repiten, como un mantra, palabras en el sentido de que respeten la integridad territorial de Ucrania; que ellos no van a anexar cualquier otra persona; que han pedido a Occidente para elaborar un enfoque conjunto con ellos a la crisis ... pero la crítica no ha cesado. Mientras tanto, la más absurda de las declaraciones emitidas por los actuales gobernantes en Kiev, el más ávidamente y con deleite estos se han rodado para arriba. Sólo después de la firma del acuerdo de Ginebra de 17 de abril entre Ucrania, Rusia y Occidente estaba allí un cierto ablandamiento: los funcionarios europeos descubrieron repentinamente que en Ucrania era "necesario para hacer frente a los grupos que responden ni a Kiev ni a Moscú," y se reconoció que "prueba clara era escaso" de la interferencia de Moscú. Pero las advertencias fueron emitidas en todos los casos que si las autoridades rusas no se portaban bien, habría quizá pronto sea dicha prueba.

Los argumentos del Kremlin en la presente diferencia no han funcionado, y no pueden trabajar, por la sencilla razón de que los políticos occidentales para el presente no están especialmente interesados ​​en lo oficial Rusia está pensando o haciendo. Estos políticos saben perfectamente que no hay invasión de Rusia, y esto, precisamente, es el principal problema internacional para ellos.Admitir tanto significa admitir que el gobierno de Kiev ha ido a la guerra contra su propio pueblo.Hablar de la República Popular Donetsk como un fenómeno político independiente en imposible, ya que esto requeriría plantear la cuestión de las razones de la protesta popular, y una lista de sus demandas. La charla de los agentes del Kremlin y de la omnipresente ruso tropas-que son imposibles de descubrir, pero que han ocupado casi la mitad de Ucrania sin disparar un solo tiro o incluso mostrarse en ucraniano territorio-está jugando el mismo papel de propaganda contra la república como Donetsk se jugó en la propaganda anti-bolchevique de 1917 por las historias de espías alemanes y de dinero del Estado Mayor alemán.

El punto aquí no es tanto para desacreditar a los opositores de las autoridades presentes, representándolos como traidores a la patria, como para disimular la esencia de clase del movimiento que ha surgido, su base social. Un miedo medio inconsciente se ha apoderado de la opinión pública liberal, de intelectuales y políticos de la burguesía decente y casi progresivo, y los está obligando a creer los delirios más evidentes, de repetir cualquier basura manifiesto, siempre y cuando la lucha de clases no es ni menciona ni pensado de una manera seria. Es decir, no la lucha de clases como se describe en los tomos aprendido y representado por el mejor cine de vanguardia, pero como ocurre en la vida real, y como se convierte en un hecho de la política práctica.

Las nuevas autoridades de Kiev están dirigiendo las mismas acusaciones a las fuerzas anti-Maidan, en el sureste, y girando las mismas teorías conspirativas acerca de ellos, como la propaganda de Yanukovich empleó hace unos meses en la discusión de la Maidan. Pero todo esto ahora se está repitiendo en una escala de diez o cien veces mayor que antes, y está asumiendo formas completamente grotescas.

Los paralelismos entre el Maidan y el anti-Maidan son bastante genuino. El dinero extranjero, por supuesto, ha sido un elemento en cada caso, al igual que la influencia extranjera. El dinero extranjero que fluye a la Maidan era americano y de Europa Occidental, mientras que en el caso del anti-Maidan ha sido Rusia (o, más probablemente, el dinero ruso ha estado involucrado en cada caso). El Occidente, sin embargo, no sólo pasó muchas veces más dinero, pero invirtió mucho más inteligente y eficaz. Pero así como la victoria de la Maidan en febrero no fue y no podría haber sido el resultado de maquinaciones políticas occidentales, la revuelta exitosa de cientos de miles (y quizá millones) de personas en el este de Ucrania se no puede explicar sobre la base de interferencia rusa.

Mucho más importante que las similitudes entre estos dos movimientos, sin embargo, han sido las diferencias. Las distinciones clave que deben ser utilizados que no son incluso ideológica, aunque la comparación entre el consignas fascistas dominante en el caso de la Maidan, las demandas de los derechos sociales en Donetsk, acompañado en este último caso por el canto de laInternacional- , sin duda, merece ser hecho. Las diferencias ideológicas en última instancia, reflejan la naturaleza fundamentalmente diferente base social y de clase de los dos movimientos.Por supuesto, la revuelta del sur-este no es sólo una negación de la Maidan, sino también su descendencia y la continuación, sólo en octubre de 1917 fue al mismo tiempo el fruto y la continuación de la revolución de febrero, y su negación. La naturaleza elemental de una crisis revolucionaria, una vez que ha salido de control, atrae a su órbita estratos fresco de la sociedad, los nuevos grupos y clases que anteriormente no han tomado parte en la política.

Hasta hace poco la lucha política era un privilegio de la "sociedad activa", que consiste en la intelectualidad liberal y de la clase media de la capital, para cuya asistencia era siempre posible para convocar a un cierto número de miembros apasionados de los grupos marginales, sobre todo jóvenes desempleados gente de Ucrania occidental. El concepto de democracia que muchos en la izquierda compartida, aunque de manera tácita, con sus colegas liberales era de la política como un negocio para los profesionales o como entretenimiento para las capas medias. En este juego de acción, eran la masa de trabajadores (no sólo en el sudeste del país, pero en Kiev también) en el mejor de asignar el papel de los votantes o de los espectadores pasivos, y en el peor, el de cobayas para ser experimentado en. La idea de que esta masa de gente silenciosa y aparentemente apolíticos, preocupado por su lucha diaria por la supervivencia, podría desempeñar un papel activo e independiente en eventos no entró en las cabezas de la intelectualidad liberal o de las élites políticas de cualquier persuasión. Incluso hoy en día, esta idea es percibido por estas personas como una imposibilidad, una pesadilla descabellada.

La revuelta de los hooligans

Los acontecimientos de la primavera de 2014 tuvieron que pasar tarde o temprano. Los precursores de estos acontecimientos ni siquiera se llevan a cabo en Ucrania, pero en Bosnia, donde desafiando todas las convenciones de las multitudes de trabajadores enfurecidos y desempleados salieron a las calles en oposición al sistema establecido, que une bajo las consignas comunes y rompiendo esquemas políticos tradicionales basados en la división de la sociedad en grupos étnico-religiosos.

Las oleadas de lucha que se han extendido a través de las ciudades del este y el sur de Ucrania, al igual que las protestas en Bosnia, han alterado drásticamente la sociología de la vida política. En la vanguardia han sido las masas, con sus demandas, intereses, esperanzas, ilusiones y prejuicios.Ellos son categóricamente a diferencia de los héroes románticos de los libros para niños, y su conciencia de clase fue inicialmente en un nivel embrionario. Pero una vez que comenzaron a actuar, que estaban destinados a aprender y entender la ciencia de la lucha social.

Hay que reconocer que la experiencia de la Kiev Maidan no se desperdicie. El aumento en la rebelión contra las autoridades de Kiev, los habitantes del sureste de Ucrania hizo uso de los mismos métodos con cuya ayuda los radicales de derecha obligaron al régimen anterior a someterse a su voluntad. Las manifestaciones callejeras progresaron rápidamente a la incautación de los edificios administrativos. Pero los activistas en Donetsk y Lugansk, negándose a limitarse a aprovechar los edificios de las administraciones provinciales, anunció la fundación de las repúblicas de su propia gente. Mientras que la república popular en Lugansk a mediados de abril se mantuvo en general un eslogan del movimiento de masas, en Donetsk, pronto comenzó a tomar sobre las características de un régimen alternativo. Ayudar en esto fue la incautación de las estaciones de las milicias locales y otras instalaciones estatales. Algunos de estos ataques fueron llevados a cabo por las multitudes rebeldes, pero en muchos casos los grupos armados disciplinados eran también miembros involucrados-el ex de la Policía Berkut fuerzas especiales y otros órganos encargados de hacer cumplir la ley de Ucrania que habían sido despedidos por el nuevo gobierno de Kiev o que habían desertado ( algunas unidades abandonan el servicio prácticamente en toda su fuerza, tomando sus armas y municiones con ellos).

La propaganda de Kiev oficial respondió describiendo los ex oficiales de sus propios cuerpos de seguridad rusos spetsnaz fuerzas especiales. Sin embargo, entre la población del sureste de Ucrania, simpático a Rusia, estas acusaciones no sirvieron para desacreditar a la revuelta, pero eran más como un anuncio para él. Cuanto más las autoridades de Kiev y sus seguidores hablaban de la intervención rusa directa en la región e incluso de su "ocupación", más gente en las localidades afectadas se unieron a las protestas.

El principal desencadenante de la revuelta, sin embargo, no fueron las simpatías pro-rusos de la población local, o incluso la intención declarada de los gobernantes de Kiev de la derogación de la ley que había dado a Rusia el estatus de "lengua regional". El descontento tiempo había ido acumulando en la gota sureste, y la final que causó la copa con extenderse fue el dramático empeoramiento de la crisis económica que siguió al cambio de gobierno en Kiev. Después de firmar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, las autoridades decretaron aumentos abruptos en los gastos de gas y medicamentos, y una explosión social se convirtió en inevitable.En el oeste del país y en la capital, la creciente indignación fue coartado por algún tiempo a través del uso de la retórica nacionalista y la propaganda anti-rusa. Pero cuando se aplica a los habitantes del este, este método tuvo el efecto inverso. Tratar de apagar el fuego en el oeste, las autoridades vertieron aceite sobre las llamas en el este.

"Me resulta difícil de creer que el cambio de mis compatriotas", el residente de la ciudad de Gorlovka Yegor Voronov escribió en el sitio ucraniano Liva. "Hace sólo seis meses, eran simples gente común que veían la televisión y se quejó por el mal estado de las carreteras y de los servicios comunales. Ahora son combatientes. En varias horas en el edificio de la administración provincial no conocí a una persona que había llegado desde Rusia. La gente era de Mariupol, Gorlovka, Dzerzhinsk, Artemovsk, Krasnoarmeysk. De pie junto a mí estaban ordinarias Donbass residentes-las personas que viajamos con cada día en el autobús, de pie junto a las colas, discutir con cuando salen de la puerta de la escalera abierta. No eran la clase media Kiev, apartado de la gente por sus 'circunstancias' especiales, pero los trabajadores de todos los días. Y no lo niega, hay un montón de desempleados en estas partes. Allí estaban todas las personas que durante el último mes y medio se había 'rogado' en las oficinas privadas y las empresas del Estado a aceptar una reducción en sus salarios miserables. Así que aquí está otra conclusión-, más los salarios de los residentes Donbass se cortan o se aprietan hoy, más manifestantes de Kiev se pondrán en el este ".

Las personas que han estado protestando contra las autoridades en Donetsk, Lugansk y muchas otras ciudades ucranianas no han tenido ningún conocimiento particular de la política, o incluso un programa de acción claro. La confusión en sus consignas, así como su uso simultáneo de los símbolos religiosos y soviéticos o revolucionarios, debe, sin duda, ofender a los conocedores estrictos de la ideología proletaria. El problema es que los propios ideólogos han sido tan inmensamente lejos de las masas como para ser incapaz y poco dispuesto, no sólo procurar la "conciencia correcta" en sus filas, pero incluso para ayudar a dar sentido a las cuestiones políticas actuales. Mientras que el movimiento ha tientas su camino de forma espontánea y con dificultad a lo largo de su trayectoria política, dar con una expresión general del estado de ánimo de la protesta anti-oligárquica y social, los miembros de la izquierda, a excepción de unos pocos activistas en Donetsk y Kharkov, tienen ocupado de discusiones abstractas en las extensiones de Internet.

Era totalmente predecible que la intelligentsia liberal, tanto en Ucrania y Rusia, debería haber cumplido con las protestas de las masas con una explosión de odio y desprecio. Los trabajadores que salieron a las calles fueron objeto de una gran cantidad de rencoroso insultos. Ellos fueron ridiculizados como "lumpen", "basura", "hooligans" y la mayoría Graciosamente, vatniki["chaquetas acolchadas"]. En general, sin embargo, la cifra caricatura del vatnik , copiado del héroe estadounidense de dibujos animados Bob Esponja, sugirió precisamente un individuo inquebrantablemente leal a las autoridades estatales y completamente engañados por la propaganda gubernamental. En este sentido, las personas en Ucrania que merecían más que ser considerados como vatniki eran los intelectuales, que repite acríticamente toda propaganda puesto por el nuevo gobierno, incluso las más absurdas.

Cabe señalar que en el concurso mentira llevada a cabo por los servicios de propaganda de Moscú y Kiev, fueron los ucranianos que claramente tomó a cabo el primer premio. No era que los rusos mintió menos, pero los Kievans mintió más imprudente e inventiva, sin mostrar el más mínimo respeto por la verdad y ni siquiera considerar si las imágenes de televisión que mostraban llevaban ninguna relación con el comentario. Esta última consistía únicamente en las cuentas de apasionados de los vehículos blindados heroicamente venciendo multitudes de rusos fuerzas especiales, que estaban tratando de forzar-alimentar a los hambrientos soldados con mermelada y encurtidos caseros.

No es en absoluto sorprendente que la intelligentsia liberal debería haber visto la gente común de Donetsk, o en cualquier otro lugar, como enemigos y una amenaza para el "progreso" (como los intelectuales lo entendió). Mucho más interesante es reflexionar sobre las razones por las que un cierto sector de la izquierda en ambos lados de la frontera se pronunció en la misma línea que los liberales. Como eventos procedieron los ucranianos liberales de izquierda, al menos refinado sus puntos de vista y reconoció que algunas de las demandas de la Donbass estaban justificadas (esto se puede medir a partir de los materiales de la conferencia de Kiev "La izquierda y el Maidan"). Pero sus correligionarios rusos y occidentales adoptaron una posición de carácter irreconciliable completa, solidarising plenamente con el gobierno de Kiev y los líderes de la Unión Europea. Un número importante de "Eurolefts" también expresaron estas opiniones, en especial aquellos de entre ellos que antes había insistido en la necesidad de centrarse en temas como la interculturalidad, la tolerancia y la corrección política.

Al observar esto, el politólogo Kiev Vladimir Ishchenko señaló con desaliento: "Es una sensación extraña, cuando el ejército ya está con el pueblo, y muchos izquierdistas (anarchists!!!) Siguen con las autoridades."

Obviamente, esta situación no puede explicarse únicamente sobre la base de la lógica ideológica.Las personas y los grupos que participan aquí tratan de rastrear sus genealogías políticas para una revolución mitificado y prettified 1917. Es significativo que en muchos casos se emplean los mismos argumentos en contra de la revolución que están ocurriendo en realidad en el sureste de Ucrania, que se utilizaron en contra de los bolcheviques por sus oponentes un poco menos que hace un centenar de años.

Ahora hemos visto un cuarto de siglo de hegemonía reaccionaria, con el colapso político y moral del movimiento de izquierda (no sólo en el territorio de la ex Unión Soviética, pero en otros países también). Durante muchos años, el juego de acción en la corrección política y se supone que la observancia de los derechos de las minorías que han tomado el lugar de la política de clase y de masas. Nada de esto, por supuesto, ha pasado sin tener un efecto. En el nivel de la conciencia social se nos ha echado hacia atrás de un siglo y medio. Parte de la responsabilidad pertenece a la intelectualidad, que hace mucho tiempo se olvidó de su misión popular y ha ocupado a sí mismo con los juegos culturales e ideológicas refinados en lugar de trabajar con las masas y para las masas.

Precisamente por esta razón, el movimiento en Donetsk con todas sus contradicciones y hasta absurdos, como iconos y tricolores junto a la bandera roja, ha proporcionado una imagen de primer nivel de la etapa de desarrollo de las acciones de los trabajadores se levantaron en el siglo XIX .Mientras tanto, la República Donetsk, si examinamos atentamente, recuerda más que nada las formaciones políticas espontáneas que los trabajadores crean "antes de la llegada del materialismo histórico".

Tenemos ante nosotros el trabajo real de la clase-crudo, encabezados por salir del paso y carente de la corrección política. Cualquier persona que no le gusta el actual estado ideológico y cultural de la clase debe ir a trabajar con las masas. Lo bueno es que nadie se está deteniendo gente que va a esta multitud con banderas rojas y folletos socialistas (a diferencia del caso de la Maidan, donde las banderas fueron arrancados, y agitadores abandonaron fueron golpeados y arrojados fuera de la plaza).

El futuro de la República Donetsk permanece indeciso, y esto representa una enorme oportunidad histórica de la que no había ni siquiera un rastro durante las manifestaciones de Maidan, cuyos líderes no siempre podía controlar a la multitud, pero mantuvo el control rígido y eficaz de la agenda política. Por el contrario, la República Donetsk formula su agenda desde abajo, literalmente, a la carrera, en respuesta al estado de ánimo del público y el curso de los acontecimientos. En sentido estricto esta república no es ni siquiera un estado más bien, equivale a una coalición de diversas comunidades, en su mayoría auto-organizado. En esencia, es la perfecta encarnación del concepto anarquista del orden revolucionario. Curiosamente, los propios anarquistas niegan a tener nada que ver con él, prefiriendo repetir el estado y la retórica patriótica de los nuevos gobernantes de Kiev.

No es difícil averiguar que la razón por la auto-organización de las funciones de la República Donetsk relativamente bien se debe a que los restos del antiguo aparato administrativo continúan con sus operaciones cotidianas como si nada fuera de lo normal fueron sucediendo, mientras que todo el cuestiones de gobierno se reducen en última instancia, a la organización de la defensa.Pero, ¿es tan diferente de la Comuna de París (no la comuna idealizada y romántica, pero la que realmente existió)? Si la república popular en Donetsk sobrevive por mucho tiempo, es inevitable que cambiar, y está lejos de ser seguro que esto va a ser para mejor. Pero para librar su primera batalla, la república ya ha demostrado el enorme potencial de la auto-organización de las masas.Personas desarmadas lograron unidades del ejército ucraniano parada y en el ejercicio de agitación con los soldados, soplando aparte la "operación antiterrorista" que Kiev había iniciado.Esta resistencia pacífica no sólo pasará a la historia, sino que también se convertirá en una parte importante de la experiencia social colectiva de los trabajadores de Ucrania y Rusia.

Catástrofe de la clase media

Los acontecimientos en Kiev, que comenzaron en el invierno de 2013 legítimamente puede ser descrito como el último "revuelta de la clase media". Si empezamos con el inicio del nuevo siglo, estos levantamientos han rodado literalmente al otro lado del mundo entero, desde los Estados Unidos a Brasil y los países árabes. Rusia y Ucrania no ha habido excepciones. Pero a pesar de estas revueltas han tenido toda una serie de características en común, sus agendas políticas no tienen por cualquier medio siempre han sido similares. En algunos casos las consignas democráticas generales se han combinado con la demanda de reformas sociales progresistas en los intereses de la mayoría de la población, mientras que en otros estas consignas se han entremezclado con el egoísmo grupo más primitivo, transformando efectivamente retórica democrática en una cubierta para los programas que, en esencia, han sido claramente antidemocrático.

Esta incoherencia no es casual. Debido a la posición intermedia extremadamente insegura la clase media ocupa en la sociedad contemporánea, sino que también es extremadamente inestable en términos ideológicos y políticos, con tendencia a bandazos, tanto a izquierda y derecha.Igualmente, no es casual que en los países del "centro" protesta global de la clase media es más a menudo que no progresiva, mientras que en la periferia lo contrario es cierto. Cuanto más grande es la clase media, y el más consciente de sus miembros son de su condición de trabajadores contratados, los menos ilusiones que la clase ha relativos a su posición, sus atributos y sus perspectivas. Por el contrario, las capas medias más estrechos en los países de la periferia y semiperiferia se inclinan más a menudo a las ilusiones elitistas, y para ver su posición como siendo no amenazada por la aplicación de las reformas neoliberales, sino por las reivindicaciones de los desposeídos e invariablemente órdenes inferiores "atrasadas" a una parte más grande del pastel. Mientras tanto, la auto-evaluación de la clase media, su idea de sus propias capacidades y perspectivas, a menudo equivale a un conjunto de las ilusiones más improbables y mitos. Cuanto más periférica de la economía de un país, tanto más absurda estas opiniones resultan ser.

Estos conceptos erróneos pueden, por supuesto, ser curados. Siempre que un país tiene una fuerte tradición cívica y un movimiento de la izquierda está presente, un proyecto de la modernización democrática radical puede ser desarrollado, e incluso en tales circunstancias, esto se basará en el detrás de él una parte de la clase media-como ha ocurrido, por ejemplo, en Venezuela. Pero tan pronto como un proyecto de este tipo se encuentra con dificultades y el cese de movimiento hacia adelante, vemos cómo un sector de la clase media gira bruscamente a la derecha.

La paradoja reside en el hecho de que el movimiento de la intelligentsia de izquierda, que durante muchos años ha carecido de cualquier conexión con las personas que trabajan pero que ha sido de una sola carne con la clase media, ha compartido en su mayor parte en las vacilaciones de su base social. Para la izquierda para mantener sus lazos con la clase media no plantea grandes problemas, teniendo en cuenta que la estructura social de la sociedad moderna actual es muy diferente de lo que era en la época de Marx. Pero la tarea de la izquierda es trabajar hacia la formación de un amplio bloque social en el que la clase media con la mayoría de la sociedad, y sobre todo con la clase obrera. De lo contrario, la agenda política de la clase media se convierte en reaccionario, y la izquierda, en el servicio a la orden del día, no sólo termina hasta engañosas y confusas de sus camaradas, pero objetivamente (y no sólo de manera objetiva) favorezca los intereses de la reacción. En última instancia, las víctimas de este proceso incluyen la propia clase media. Esto es lo que sucedió en Ucrania. O más precisamente, en Kiev.

Rehenes de la Maidan

Al observar los acontecimientos, los ideólogos de la clase media ilustrada se han visto obligados a tomar nota de la hegemonía no disimulada de la derecha, y para comprender hacia dónde se dirige el vector político del movimiento. Pero ellos se han limitado a poner excusas trilladas en la línea de "fascistas y seguidores de Bandera no fueron los únicos en el Maidan." Es como si el debate fuera sobre la composición de la multitud, y no se trata de que jugó la dominante papel dentro de la multitud, el ejercicio de la hegemonía ideológica y política.

En algunos aspectos, la situación habría sido menos peligroso si la gente en Kiev había consistido únicamente fascistas convencidos. Incluso entre los militantes de los "cientos" Banderist, no todo el mundo era un fascista comprometida; las personas no nacen adherirse al fascismo más de lo que nacen como comunistas, socialistas o, lo creas o no, liberales. Pero el Banderist ocupa, después de someterse a la socialización correspondiente, terminando en los cientos, y tomar parte en sus acciones, se están convirtiendo en auténticos fascistas. El Maidan se convirtió en una verdadera amenaza para la democracia, principalmente debido a que los ultraderechistas lograron ganar la dirección de las masas de personas todos los días de las clases medias de la capital, así como los jóvenes estudiantes y un sector de la intelectualidad. Los intelectuales de izquierda liberal, a pesar de ver claramente que estaba presente en los ingredientes del cóctel de Maidan y quién estaba haciendo la agitación, se unieron en el proceso en lugar de hablar en contra de ella.Así pues, estos intelectuales tienen una responsabilidad directa no sólo por las consecuencias políticas de lo que ocurrió, sino también para el destino personal de muchas personas a las que dibujaron en el movimiento.

Apoyar el proceso de Maidan, los liberales de izquierda entregaron la gente común a reelaboración ideológica, permitiendo y ayudando a su transformación en "material humano", un recurso para el uso en la implementación de la agenda de la derecha (ya que no había ningún otro programa en el Maidan, y no podría estar en medio de la hegemonía completa de las fuerzas reaccionarias).Crearon una atmósfera psicológica y cultural a favor de una nueva ola de reformas antisociales, planeado por los líderes políticos de la oposición ucraniana.

Por supuesto, hablar en contra de la Maidan en un contexto de euforia general, mientras que de pie a la presión de los medios masivos y la hegemonía conservadora-nacionalista, era difícil ya veces también peligroso. Los militantes Maidan comenzaron a utilizar la violencia física contra los disidentes, incluso antes de poder terminar en sus manos.

Luego, un mes y medio después de los eventos en Kiev, otras personas salieron a las calles de las ciudades de Ucrania, la gente en nada a la clase media de la capital, y el estado de ánimo y el estilo del discurso de los intelectuales cambiaron dramáticamente. Los críticos intelectuales de la república Donetsk recolectaron evidencia con la tenacidad y la mezquindad de un fiscal provincial que ha sido confiado a un caso que está claramente colapsando. El Maidan fue perdonado por su uso agresivo de la violencia, por los cócteles molotov lanzados no en vehículos blindados, sino directamente a la gente, a los soldados conscriptos a quien el gobierno había elaborado en los cordones.

Mientras tanto, la república Donetsk fue condenado por los intentos de sus seguidores a detener los tanques con sus manos desnudas, sin armas y sin disparar a nadie; donde la república estaba preocupado, nada fue dejado pase. Huelga decir que ha habido una buena cantidad de las protestas en el este de Ucrania que contradice nuestras ideas de una estética revolucionaria "correcta", pero ¿por qué los intelectuales de izquierda sido tan indulgente hacia la estética del Maidan, en lo que parece ser circunstancias similares? ¿Por qué han perdonado a los retratos de Bandera, las "banderas de un Estado extranjero" (la Unión Europea), los símbolos nazis, las consignas racistas, y lo más importante, el abiertamente antisocial, agenda reaccionaria y antidemocrática de los dirigentes oficiales del movimiento ?

Normas duales son, sin duda, la norma para la propaganda, pero en este caso no estamos hablando de los periodistas de los canales de televisión del Estado, pero con los intelectuales, que se enorgullecen de su independencia y el pensamiento crítico.

Las protestas en el sur-este de Ucrania parecen haber dado el intelectuales todo lo que habían soñado durante muchos años, si hemos de creer a sus palabras y escritos. ¿No debería la resistencia no violenta, deteniendo la máquina militar del Estado en sus pistas, han deleitado a los "verdes" y los anarquistas? No están organizados de forma espontánea los grupos locales los mecanismos idóneos para el autogobierno? ¿Y por qué es la aparición en las calles de una masa de trabajadores en desacuerdo con las profecías y las apelaciones de los marxistas? ¿Por qué no están los intelectuales de izquierda que me gloríe? ¿Por qué se unen al coro de los fascistas y los instigadores del pogromo, pidiendo venganza sangrienta que se visitó a los rebeldes, o en el mejor, manteniendo un silencio vergonzoso?

Aquí, sólo según lo indicado por las enseñanzas del doctor Freud, nos encontramos con lo que no es tanto la inconsistencia ideológica como el terror inconsciente. La razón por la que los intelectuales atacan la república Donetsk es no sólo y no tanto porque quieren condenarla, como porque esperan para justificarse, para demostrarse a sí mismos que no se han equivocado, y lo más importante, para cerciorarse de que no la culpa se adhiere a ellos a causa de su apoyo a los nacionalistas en el Maidan. Toda su refinamiento intelectual, y toda su agudeza mental, ha entrado en la elaboración de argumentos para justificar la extrema derecha o la colaboración de sus miembros.

El apoyo incondicional mostrado por los intelectuales de la Maidan es terrible no sólo porque se les obliga a una posición moralmente catstrophic. Mucho peor es el hecho de que una vez que se han metido en estos carriles, les resulta muy difícil de bajar. Tomando esta posición aisla los intelectuales no sólo de las masas que se han levantado en protesta genuina revolucionaria en el sureste de Ucrania, sino también de la gran cantidad de simpatizantes y militantes del Maidan, que ayer se sentían dudas, hoy son desilusionados, y mañana se unirán en las protestas, tal vez en las primeras filas. La gente común puede cambiar sus puntos de vista, incluso hasta el opuesto directo, con relativa facilidad y sin vergüenza. Pero no intelectuales. La gente común siempre son capaces de decir simplemente: "Me han engañado." Los intelectuales tienen que confesar: ". He engañado a la gente"

Donetsk en la sombra de Moscú

No es ningún secreto que las masas rebeldes del sur-este de Ucrania han contado con el apoyo de Moscú. Desplegando tricolores y gritando consignas acerca de su amor por Rusia, que han esperado sinceramente para dibujar el estado fraternal hacia su lado. Esta esperanza ha congregado a personas que sueñan con la unificación con Rusia, otros que buscan la federalización de Ucrania, y aún otros que simplemente esperan que el poderío de Rusia va a defender a los habitantes de la región contra la represión de Kiev. Pero desde el primer momento, Moscú oficial ha tomado una posición ambigua sobre los hechos en cuestión. Aunque apoya claramente un movimiento dirigido contra el gobierno abiertamente hostil en Kiev, es mucho menos dispuesto a patrocinar una revolución popular, incluso si el resultado serviría para expandir el Estado ruso. Los funcionarios del Kremlin no les entusiasma la idea de recibir como sus nuevos temas masas rebeldes que se organizan, a menudo armados, y que han adquirido el hábito de la lucha activa por sus derechos. Esto es especialmente cierto en el contexto de una creciente crisis socio-económica dentro de la propia Rusia. Las revoluciones se exportan a veces, pero son pocos los funcionarios estatales que se quieren importar uno.

Moscú nunca ha querido conquistar Ucrania o desmembrar ella. Esto no se debe a que el Kremlin ha sido leal a los intereses de un estado vecino, sino simplemente porque los dirigentes rusos ha carecido de un plan estratégico que sea. Élites rusas de hoy son fundamentalmente incapaces de pensar estratégicamente. Dos circunstancias han agravado la situación. En primer lugar, se ha demostrado imposible consolidar los resultados alcanzados en la Crimea. La anexión de Crimea a Rusia fue, sin duda, una improvisación, y no tanto por parte de Moscú como en el de las élites de Crimea, que reaccionaron a una nueva situación y la explotaron para servir a sus intereses. Pero una vez Crimea había sido anexada, la tarea principal que enfrenta la diplomacia rusa era defender la adquisición. Parte de esta involucrada sacrificar los intereses de la ucraniana sureste. Mientras tanto la sociedad rusa, a diferencia de la intelectualidad liberal, ha apoyado masivamente a los insurgentes en Donetsk, lo que ha colocado el Kremlin en una situación muy difícil. Para fomentar enfáticamente tales estados de ánimo, supondría la creación de una cultura de la resistencia y la rebelión en las masas. Pero un brusco cambio de rumbo, que implica una negativa a apoyar a los rebeldes, sería arriesgado; los estados de ánimo patriótico cultivadas por las propias autoridades rusas tendrían el carácter de protesta.

En tal situación, la política del Kremlin es necesariamente ambiguo y contradictorio, pero fuimos testigos de un momento curioso de la verdad, cuando se firmó un acuerdo entre Rusia, Ucrania y Occidente en Ginebra el 17 de abril. A primera vista todo parecía totalmente adecuado y convencional ; hubo llamamientos a la reconciliación, desarme y concesiones mutuas. Pero incluso antes de que comenzara la reunión, la parte rusa, supuestamente por razones técnicas, renunció a su exigencia de que los representantes del sudeste de Ucrania deben tomar parte en las conversaciones. Más tarde, se dijo que la delegación rusa en Ginebra presentó el punto de vista de las organizaciones de Ucrania oriental, en concreto, el Partido de las Regiones y otras estructuras oligárquicas. La Donetsk república popular, la única fuerza que realmente une a la población y controla la situación a nivel local, ni siquiera se mencionó.

El texto del documento resultante indicó claramente que Moscú no se opondría a la liquidación de la república Donetsk: "Entre los pasos para cuya implementación llamamos son los siguientes: todas las organizaciones armadas ilegales deben ser desarmados; todos los edificios ocupados ilegalmente deben ser devueltos a sus legítimos propietarios; y todas las calles ocupadas, plazas y otros lugares públicos de las ciudades de Ucrania deben ser aclaradas. Una amnistía debe ser puesto en marcha para todos los manifestantes, excepto aquellos que han cometido delitos graves ".

En principio, la idea principal que subyace en el acuerdo, y que unen las distintas partes, fue la negativa a reconocer el Donetsk república como un hecho político. Era un consenso sobre este punto, que sirvió como base real del pacto. La subsección sobre el desarme "formaciones ilegales" fue escrito de una manera calculada para ajustarse a las nuevas autoridades de Kiev.Formalmente, el inciso propone el desarme de ambas partes. Pero el gobierno de Kiev es retener su ejército, los servicios de seguridad y la Guardia Nacional. La república Donetsk no tiene formaciones armadas, aparte de su milicia "ilegal". Lavrov informó después de que el caso de que las formaciones ilegales que tenía en mente la Guardia Nacional también, pero no hay una palabra sobre esto en el texto del acuerdo. La parte ucraniana y Occidente se interpretan el acuerdo de manera diferente, y en términos jurídicos que será completamente correcto: la Guardia Nacional fue creada por una decisión oficial del gobierno, con el consentimiento de la Rada Suprema. En cuanto a los cientos "salvajes" y los elementos del Sector Derecho que aún no han sido legalizados por la incorporación a la Guardia Nacional, el propio gobierno de Kiev sueña con el desarme de estos, puesto que ya se han presentado conflictos con ellos.

Aún más importante, sin embargo, es la demanda de la renuncia de los edificios ocupados y por la retirada de las barricadas en las calles y plazas. Si se cumple esta condición, que significará la autoliquidación de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, y el retorno a sus antiguas posiciones de los administradores nombrados por Kiev. Esto a pesar del hecho de que fueron precisamente estas citas que provocaron el levantamiento. Para descartar las provincias del sudeste, Kiev nombrado oligarcas odiados por el pueblo, dando a estas cifras la autoridad política, además de su poder económico.

Cabe señalar que este punto no se compensa con ninguna concesión de contrapeso. Nada, por ejemplo, se dice acerca de Kiev pidiendo oficialmente sus operaciones anti-terroristas llamados en el este de Ucrania, y no hay ninguna sugerencia de que las unidades militares deben ser retirados de los lugares en que habitualmente estacionados. Eso tendría sentido perfecto, teniendo en cuenta el evidente fracaso de las operaciones y la decrepitud del ejército.

En suma, Moscú firmó un acuerdo que preveía el levantamiento de capitular a cambio de una promesa abstracta de comenzar un proceso constitucional abierto y "inclusivo", y ni siquiera se propone un diálogo directo con los insurgentes! Naturalmente, los representantes del gobierno de Ucrania no fueron llamados a dar ningún compromisos claros en cuanto a cómo se llevarían a cabo los preparativos de esta reforma.

Los diplomáticos rusos estaban en tanta prisa por firmar el acuerdo de Ginebra de Kiev que ni siquiera se molestan en pedir la eliminación de la prohibición vergonzosa en la entrada a Ucrania de los varones adultos de la Federación de Rusia. Esto fue a pesar del hecho de que la prohibición contradice todas las normas internacionales y que equivale a una violación directa y flagrante de los derechos humanos, ya que los negociadores rusos habrían tenido que señalar, en presencia de los representantes occidentales.

Kiev Oficial no perdió tiempo en la explotación de las oportunidades que le habían dado. Premier Arseni Yatsenyuk colmada amenazas a los rebeldes de Donetsk y Lugansk, exigiendo su rendición inmediata y en referencia al acuerdo de Ginebra, en el marco de lo que "Rusia se vio obligada a condenar el extremismo".

El arresto de Konstantin Dolgov, uno de los líderes de la izquierda-centro Kharkov coalición de la Unidad Popular; los ataques del Sector Derecho contra puestos de control Donetsk República; y los actos de represión contra los activistas, todos los cuales siguieron inmediatamente después de la firma del acuerdo de Ginebra, confirmó que Kiev no tenía en mente, ya sea un diálogo democrático o un arreglo pacífico. Incluso si el gobierno de Turchinov y Yatsenyuk había estado dispuesto a hacer concesiones, habría sido impedido de hacerlo por los nacionalistas radicales, sin cuyo apoyo al nuevo régimen ya no podría existir.

Por su parte, los líderes de la república Donetsk declararon que observaron con satisfacción la expresión en el Acuerdo de Ginebra de un "cambio en la posición de los países de Occidente en relación con los acontecimientos de Ucrania." Pero ya que los representantes de la República no había sido invitado a la reunión de Ginebra, y que no habían firmado el documento, los líderes Donetsk no se consideraban obligados por el mismo.

"Nos vemos obligados a que nuestro estado de alerta en relación con la falta de valor jurídico y el absurdo político de un diálogo" de toda Ucrania "sin la participación de los representantes legales del este de Ucrania y de la República Popular de Donetsk ha, por desgracia, resultó totalmente justificada. Haciendo caso omiso de la voluntad de la gente de la Donbass ha tenido un resultado predecible triste: los resultados de los debates sólo pueden ser evaluados como un conjunto de recursos sin sentido, semi-coherentes, imposible de realizar en la práctica, dirigida por algunas figuras oscuras en las personas anónimas , y sujeto a ejecución durante un período indeterminado y de manera desconocida. En la actualidad estas apelaciones ni reflejan realidades políticas, ni la nueva situación jurídica que ha surgido desde la proclamación del soberano Donetsk República Popular ", en cuyo territorio tengan fuerza legal.

No se implementó el Acuerdo de Ginebra. ¿Cómo alguien puede obligar a la gente a llevar a cabo un acuerdo de este tipo, cuando estas personas sólo han comenzado a sentir su fuerza? Cuando los tanques de la vuelta y correr de ellos? Cuando son capaces de llevar las columnas del ejército para detener simplemente con silbidos y obscenidades? El pueblo no se rendirá sus posiciones sólo porque señores importantes en Ginebra, sin preguntarle a nadie en realidad sobre el terreno, lo han tomado sobre sí mismos para decidir el destino de los demás.

Para cualquier persona en Donetsk, Lugansk, Odessa, Kharkov (e incluso Kiev), que ha resistido la esperanza de que la Rusia de Putin va a resolver todos los problemas a través de su intervención solidaria, los acontecimientos recientes se han sido una decepción aleccionador. Pero esta decepción simplemente beneficiarse del movimiento. No sólo debe la revolución confiar en su propia fuerza, pero ya tiene la fuerza suficiente para tener éxito. Esto es especialmente cierto ya que con independencia de la posición adoptada por el Kremlin, la simpatía de la sociedad rusa se mantiene en el lado de la gente insurgentes de un país fraterno.

Cuando la propia Rusia se refiere, las capas gobernantes corren el riesgo de permanecer en el hoyo han cavado laboriosamente por sí mismos. Al entregar sus posiciones sobre la cuestión ucraniana, que están dando vuelta contra sí mismos los estados de ánimo patrióticos cuya subida se han fomentado en todas las formas imaginables en los últimos meses. Por supuesto, no hay hechos convencerán nunca personas que se consideran a Putin en un héroe intachable o, por el contrario, un villano de cuento de hadas. Pero estas personas, incluso si el spam 70 por ciento de la Internet con sus delirios, son, no obstante, una minoría.
·         Boris Kagarlitsky

Comentarios
Vie, 02/05/2014 - 05:30 - SV (no verificado)
¿Se supone que esto es analyis marxista?

Por la lógica de su análisis, que parece suponer la llamada República Donetsk tiene algún tipo de legitimidad, el Sr. Karglitsky sin duda habría apoyado las "bases" "iniciativas contra los argelinos" "populares rebeldes" en la década de 1950 y elogió el colono-colono basada "legítimo" de la OEA. Por su lógica debería haber apoyado a los protestantes y la UDF en el "legítimo" de Irlanda del Norte, y el AWB en el "legítimo" Sudáfrica blanca.
Él habla de "dobles estándares", pero luego no hace la distinción elemental entre la violencia utilizada por una nacionalidad colonizado alcanzar la liberación nacional y social, y la violencia de la minoría de colonos-colonizador - que él llama "masas rebeldes" - respaldados por la metrópoli imperial contra ese movimiento de liberación nacional.
Karglitsky puede incluso ir tan lejos como para pensar el apoyo de las masas que la agresión de Putin en Ucrania goza en Rusia es de alguna manera relacionado con el hecho de la masa de los rusos no tienen acceso a ningún medio no Kremlin controlada. Que el 30% de la población que hace uso de Internet, por otra parte, gracias a las nuevas leyes recientes, pronto tendrá su acceso muy restringido. De hecho, él parece estar criticando a la clase dirigente rusa putinista por no ser más imperialista y que muestra un mayor apoyo a la marioneta Donets República. ¿Ha olvidado Karglitsky que Lenin rechazó la república Kryvoi Rog como una broma colonialista y ordenó su disolución?
Sr. Karglitsky hace algunas afirmaciones vagas sobre la clase media y luego escribe: 
"la tarea de la izquierda es trabajar hacia la formación de un amplio bloque social en el que la clase media con la mayoría de la sociedad, y sobre todo con la clase obrera. De lo contrario, la agenda política de la clase media se convierte en reaccionario, y la izquierda, en el servicio a la orden del día, no sólo termina hasta engañosas y confusas de sus camaradas, pero objetivamente (y no sólo de manera objetiva) favorezca los intereses de la reacción. "
 
Pero esta afirmación superficial pasa por alto el papel de la clase media y la izquierda en la cuestión nacional y colonial y lo que los izquierdistas en estos países deben hacer sobre el problema de la liberación nacional.
 En caso de ser sorprendido de que el derecho monopoliza la emisión de liberación nacional en Ucrania, si lo que hay de una izquierda radical independiente en el país, al igual que él, también ignorar totalmente la cuestión nacional-colonial? Por otra parte, en la medida en que la clase media no monopolizar el tema de liberación nacional en el momento no debería el apoyo de la izquierda radical que? ¿No dijo Trotsky distinguir la pre 1917 burguesía rusa de los chinos porque este último era una clase dominada colonizado, mientras que el primero era una clase gobernante imperialista? ¿No dijo Marx aprueba una alianza temporal?
En concreto, con respecto a Ucrania, Karglitsky parece pensar Ucrania es en realidad independiente como él no hace mención del imperialismo ruso reactivado de Putin en Ucrania ni su vil explotación de una parte de la población rusa y sus quejas socio-económicas muy reales como una quinta columna . Él ofrece un análisis de esta minoría numérica, sino política y culturalmente todavía dominante y no nos dice si es un "criollo" tipo separatista o "leal" tipo imperialista, o si ambos existen y se encuentran ahora en conflicto entre sí - como algunos informes de Luhansk parecen sugerir. No existe un análisis o mención de cualesquiera grupos extremistas pro-rusos, cuyas raíces ideológicas volver a la década de centurias negras del siglo 20, cuyo financiera raíces provienen de del Kremlin RUSSYI MIR y cuyos asesores venir ahora, como entonces, de la rusa Policía Secreta. Cuenta de las "masas populares" en el este de Ucrania de Karglitsky no revela, en la forma en propias palabras: "que desempeñó el papel dominante dentro de la multitud, en ejercicio de la hegemonía ideológica y política."
Si el señor Karglitsky tiene alguna duda acerca de la posición todavía dominante de los rusos en Ucrania dejarle comparar el estado de las 3-4000000 ucranianos declarados en Rusia con la de los rusos declarados en Ucrania. ¿Cuántas escuelas, las iglesias, los diarios, las horas de comunicación, asociaciones civiles, partidos políticos y de los productos audiovisuales no el antiguo tienen en Rusia y el segundo en Ucrania?
Por último, pero no menos importante, él no menciona fieles rusos y rusoparlantes que apoyan la independencia nacional de Ucrania y el actual gobierno de transición cuya posición socioeconómica, por otra parte, no es mejor que los de quienes no lo hacen. Estos patriotas ucranianos rusos, a diferencia de las "masas" de la "República Donets" no creo que sus "derechos" incluyen cosas como no tener que aprender o utilizar ucraniano en Ucrania.
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Vie, 02/05/2014 - 10:25 - Peter F (no verificado)


Las cifras sobre el sentimiento pro ruso

http://www.iri.org/news-events-press-center/news/new-iri-ukraine-poll-op ...
A pesar de la propaganda rusa y las demandas de los militantes pro-Rusia y los que son como Karglitsky que los ciudadanos de habla rusa necesitan protección de Moscú, o bien, que existe un apoyo de masas para pro extremistas neonazis rusos, una abrumadora mayoría de los encuestados (85 por ciento) se oponen a Moscú el envío de tropas para proteger de habla rusa ciudadanos ucranianos.
Esta mayoría abrumadora oposición a la intervención rusa se extiende a todas las regiones (el 97 por ciento, al oeste, y el 94 por ciento, el centro, el 69 por ciento, al este, el 75 por ciento, en el sur), a todos los grupos de edad (niños de 18 a 29 años, 85 por ciento; 30-49 años de edad, el 85 por ciento, 50 años o más, el 85 por ciento), y para los hombres y mujeres (hombres, 84 por ciento; mujeres, 86 por ciento). Además, el 68 por ciento de los ciudadanos de habla rusa se opone a la intervención militar de Moscú ....
Cuando se le preguntó si era necesario que los militares rusos a entrar en este y / o el sur de Ucrania para proteger a personas de habla rusa y los rusos étnicos, una abrumadora mayoría (88 por ciento) dijo que no. Esa mayoría se observó en todas las regiones del país, el 98 por ciento en el oeste, el 95 por ciento en el centro, el 73 por ciento en el este, y el 86 por ciento en el sur.
A falta de apoyo popular en Ucrania, señores de la guerra de Putin hará lo que hacen los terroristas: apoderarse de edificios, promover el antisemitismo, encarcelar y matar a líderes de la oposición, atacar a los romaníes y otras minorías, los observadores neutrales y periodistas como rehenes, y abusar de la población de cuantos ciudades aterrorizan. Un terrorista especialmente brutal, el señor de la guerra del Sloviansk Putinstan, Vyacheslav Ponomariov, dijo recientemente a una periodista lo siguiente: "Vamos a adoptar todas las medidas necesarias para evitar que las elecciones en el sureste se llevara a cabo. Vamos a tomar a alguien prisionero y lo colgamos por las pelotas. ¿Lo tienes? "Fue amigos terroristas de Ponomariov, que, bajo la dirección del oficial de inteligencia ruso Igor Strelkov, tomaron como rehenes a un grupo de inspectores militares de la OSCE el 25 de abril.
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Tue, 05/03/2014 - 20:10 - Bob Lyons (no verificado)


Programa del Departamento de Estado

Es posible que no se dan cuenta, aunque es probable que sí, que la fuente que está citando es el Instituto Republicano Internacional, un brazo del Departamento de Estado de los EE.UU., y una de las agencias a través del cual la financiación de la "revolución" naranja y el golpe fue Maidan canalizado.
Esto no significa, por sí mismo, por supuesto descalifica las cifras que usted cita. Sin embargo, existen resultados de las encuestas más objetivas que son algo en desacuerdo con ellos, por ejemplo, la última encuesta IORI Dictamen hecho la semana pasada tenía los de los ocho principales regiones del Donbas y del Sur que deseen unirse a Rusia en el 27%, aquellos que quieran un federal y el estado regional autónoma al 54%, los que apoyan el status quo, el 11%.
Más del 87% considera que el gobierno de ultra derecha en Kiev era ilegítimo. Significativamente el 65% dijo que los ciudadanos deben defender los ataques de la ultraderecha con los brazos y que estarían dispuestos a hacerlo.
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Sun, 05/04/2014 - 08:01 - SV (no verificado)


ultraderecha? ¿Qué ultraderechista?

Opina sobre cifras es cierto. También es cierto minoría pro rusa en 2 provincias más orientales y Crimea más que en resto del país. Esto no debe considerarse en forma aislada de la ausencia casi total de los medios de comunicación de lengua ucraniana y productos audiovisuales de estas tres áreas durante los últimos 20 años.
No todos los medios de comunicación en Rusia lleva Kremlin o extremistas mensajes negros Hundred rusos, pero en estas tres provincias, por desgracia, lo hace. Sin embargo, aún así, la mayoría de los rusos aquí son patriotas ucranianos y se niegan a apoyar a los Negro-Cien extremistas Kremlin patrocinados. Ellos deben ser comparados con los blancos en Sudáfrica que apoyaron la ANC, protestantes del Ulster que apoyaron a los católicos irlandeses, y los pocos argelinos franceses que apoyaron el movimiento de liberación nacional allí. En todas las elecciones anteriores, el señor Lyons debe tener en cuenta, los partidos rusos neo-imperialista nunca recibimos más than1-2% de los votos.
Sr. Lyons utiliza el término "ultraderecha" para referirse al gobierno de Ucrania provisional. ¿Sabe lo que está hablando? Alguna vez él ha tomado un curso POlSCI 101? Si lo hubiera hecho sabría que es un gobierno conservador neoliberal. Desde una perspectiva marxista sino que también puede ser visto como un gobierno nacional burgués "progresista", porque está involucrado en una guerra anti colonialista contra el gobierno ruso de Putin imperialista.
Si el señor Lyons está tan preocupado por la "ultraderecha" Confío en que pronto se expresará esta preocupación por los estrechos vínculos de Putin con la UE neo nazi. Quizás el señor Lyons no vio las imágenes de la manifestación del Primero de Mayo en Moscú, donde Rusia neo-nazi de personas marcharon con permiso?
http://www.huffingtonpost.com/2011/11/04/russia-far-right-nationalists_n ...
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Lun, 05/05/2014 - 20:18 - Bob Lyons (no verificado)


Fascistas y derechistas Ultra

Dos cuestiones. La naturaleza de la derecha nacionalista ucraniano en el gobierno, y la cuestión del carácter de clase del gobierno ucraniano.
1. El derecho del gobierno de Ucrania está en deuda con Svoboda y el Sektor Derecho. Con la desmoralización del ejército ucraniano y su falta de confianza en el gobierno, en especial por las filas inferiores (testigo de las deserciones y rendiciones en Slavyansk), el gobierno movilizó a los fascistas de derecha Sektor y Svoboda en la creación de la Guardia Nacional para moverse contra el movimiento de resistencia en el sur y el este. Fueron estas fuerzas fascistas responsables de la masacre en Odessa.
Seguramente, usted no está tratando de argumentar estas dos organizaciones políticas no son fascistas, ¿verdad? Si es así, le sugiero que vaya a la escuela para aprender lo que es el fascismo. Mejor aún, leer a Trotsky en la lucha contra el fascismo en Alemania.
2. En términos marxistas, Ucrania es independiente y ha sido durante más de 20 años. Tiene una débil clase capitalista, originarios de la burocracia estalinista decaído, que han robado los bienes de la población ucraniana. Diferentes fracciones de esta clase están vinculados a los dos imperialismos de Rusia y la UE.
No hay lucha de liberación nacional en Ucrania. En la era del capitalismo tardío no hay burguesía nacional progresista, y de hecho Marx negó cualquier papel progresista de las clases capitalistas europeas después de ver su papel cobarde juega en la oleada revolucionaria de 1848.
Nacionalismo ucraniano, al igual que el nacionalismo ruso, es una ideología reaccionaria a fondo desde el punto de vista del marxismo revolucionario. Ha desempeñado un papel que promueve y moviliza a la escoria de la sociedad para atacar el movimiento obrero y la izquierda. Usted no necesita mirar más allá de Odessa a ver esto en acción.
Es por esta razón que el movimiento obrero multinacionales en Bosnia el mes pasado, en su levantamiento inicial, planteó la consigna de "¡Fuera con todos los nacionalismos" porque entendían su papel en la destrucción de la solidaridad de clase obrera. Sólo aquellos que desean el dominio del capital en Ucrania y Rusia promueven estas ideas reaccionarias.
La creación de la resistencia al gobierno ilegítimo en Kiev (no es que la anterior era realmente mejor) es una reacción de la clase trabajadora de Ucrania, cuyo corazón está en el Donbass, a este nacionalismo pútrido. Reconocen que, para el veneno vil que sea, y que se niegan a beber de esa copa sucia.
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Tue, 05/06/2014 - 05:14 - SV (no verificado)


UN POCO DE HISTORIA DE LA desinformado

La emancipación verdadera del pueblo ucraniano es inconcebible sin una revolución o de una serie de revoluciones en Occidente que debe conducir al final a la creación de los estados unidos soviéticos de Europa. Una Ucrania independiente podría y, sin duda, se unirá a esta federación como un miembro más. La revolución proletaria en Europa, a su vez, no iba a dejar en pie la piedra de la estructura repugnante estalinista [hoy putinista-SV] bonapartismo. 
León Trotsky 1939.
Implícitamente, si no explícitamente, muchos, si no tal vez la mayoría de los izquierdistas piensan ruso bandido-capitalismo de Putin preferible al capitalismo neoliberal de América, y, tolerar su objetivo impulsado neo-imperialista para mantener al menos la hegemonía rusa sobre si no el control total sobre Ucrania. Tales personas parecen pensar que la avaricia rapaz y destructiva de los grandes banqueros y los propietarios / gerentes corporativos en Rusia es de algún modo preferible a la de sus homólogos europeos y americanos, a pesar de que la antigua gozan de un grado de independencia de la regulación gubernamental de que algunos de estos últimos sólo pueden envidiar. No ven ninguna similitud entre Putin y sus eurasianistas y sus neoconservadores de George W. Bush y. Condenan Wolfowitz y Cheney Rumsfeld, pero no Duguin o Surkov o Glazeev. Por consiguiente, en ninguna capital europea han sido sus manifestaciones-liberales izquierda de masas contra violación de Putin de las fronteras de Ucrania. Del mundo Noam Chomsky no han condenado Putin para convertir a Rusia en una autocracia o etiquetado como el imperialismo de su expansión al oeste y al sur. Personas como el Sr. Lyons parecen pensar que hay un movimiento "legítimo" de "resistencia" en Ucrania dirigido contra el actual gobierno. Supongo que también habrían considerado la resistencia francesa a la independencia de Argelia y la resistencia blanca a la ANC, y la resistencia protestante a los nacionalistas irlandeses también, como "legítimo".
Puristas teóricos marxistas teorizan sobre la posibilidad de autarquía económica; desarrollo de los países aislados de la economía-mundo capitalista a través de la revolución socialista, la noción de que sólo se aísla a sí mismos, al igual que Lenin en Zurich, de toda influencia política en el mundo real. Se refieren a las luchas de este tipo en Venezuela, Bolivia y Colombia, haciendo caso omiso de que la posición geográfica de Ucrania no lo permite el lujo de la opción de la autarquía. Dejando de lado la cuestión de que no hay una masa crítica que apoya una alternativa socialista radical, y teniendo en cuenta el hecho de que los líderes del Kremlin controlada de la "resistencia" en Ucrania son rusos de neo-nazi con una agenda imperialista, Ucrania sólo se puede elegir qué gran poder aliarse con y, si va a integrar en el mercado mundial a través de la Unión Europea o de Eurasia. Después de 200 años de colonialismo ruso que no debería sorprendernos que miran al oeste.
Demasiado muchos izquierdistas y liberales han identificado el grupo más extremo y violento dentro de la lucha de liberación nacional en curso de Ucrania como representante de todo el movimiento de ese modo, a sabiendas o no, repitiendo un tropo comunista ruso décadas de antigüedad. Ellos ignoran el papel del nacionalismo ucraniano como un discurso anti imperialista. Su ignorancia de la historia de Ucrania lleva a algunos a condenar el imperialismo ruso y al mismo tiempo apoyar Partido Comunista políticamente Russophile de Ucrania, principal agente del imperialismo ruso en Ucrania. Si ellos se molestaron en ir a un concierto en Ucrania pronto aprenderían que el partido se le conoce popularmente como el Partido Capitalista de Ucrania. En un país donde en cualquier lugar de 70-80% de todos los medios de comunicación son en ruso que algunos llaman de "protección" de la "minoría de habla rusa" - como si no hay nada malo en un país donde el 80-85% de la población tiene que tolerar que tiene un 70-80% de sus medios de comunicación en un idioma extranjero. Mientras gritos de condena "fascismo" de Ucrania que pocos parecen distinguir de conservadurismo o el nazismo, estos izquierdistas permanecen en silencio acerca de o pasan por alto el imperialismo de Putin, la cuestión nacional ucraniano y colonialistas sqauds matones rusos análogas a la de Argelia francesa OEA. No se preguntan por qué el Kremlin de Putin condena lo que llama "el fascismo de Ucrania", mientras que al mismo tiempo cultivando lazos con varios extremista de la UE de neo nazi que en realidad son fascistas.
¿Por qué está el señor Lyons no preocupado por la organización extremista del movimiento "Unidad Nacional Rusa" que encabeza la anexión de Crimea? Su símbolo es una enorme esvástica roja y blanca y se propaga la idea de la pureza de la raza aria. ¿Lo sabe el señor Lyon viceprimer ministro ruso, Dmitry Rogozin, previamente dirigió un partido ruso que ni siquiera el Kremlin prohibido como "fascista". ¿Lo sabe el señor Lyons sobre la enorme presión política y económica ejerce el Krmlin sobre Ucrania que provoca la radicalización de liberal ucraniana el nacionalismo? ¿Sabe él que políticamente izquierdistas pro-Kremlin son financiados por el Kremlin y torcer su "marxismo", como él, para justificar la agresión imperialista de Rusia capitalista? ¿O es que el señor Lyons pensar Putin y su quinta columna en Ucrania tienen nada que ver con los ideales de 1917? Si el señor Lyons se había molestado en leer nada acerca de la historia en general, y la historia de Ucrania, en particular, sabría el nacionalismo no es más que una teoría que afirma las fronteras nacionales y políticas deben coincidir. Esto no está relacionado con el tipo de políticas socio-económicas promulgadas dentro de esas fronteras que pueden ser ya sea la izquierda o la derecha. Podría empezar por leer Ivan Dzuiba internacionalismo O rusificación.
No hay un "ucraniano" clase obrera reaccionar a "nacionalismo ucraniano" - último de todos los lugares en el Donbass. Hay una minoría de colonos sin asimilar que hay que constituyen una "clase de trabajo en Ucrania." Ellos están divididos en un grupo ucraniano pro minoría y una mayoría "criollo" separatistas o facciones leales Imperiales, los cuales son guiados por el Kremlin apoyó Negro Hundred neo nazis (todos aliados con los nazis neo de la UE), para desestabilizar y destruir la independencia de Ucrania, porque la clase dirigente rusa, sin dejar de pensar en términos del siglo 19, quiere controlar políticamente esta parte del mundo en particular.
Todos los izquierdistas realista detalle futuros problemas derivados de la asociación de la UE. Es un hecho, la Euromaidan no es una revolución en la medida en que sus demandas socioeconómicas han sido sustituidos por la agenda neoliberal capitalista del nuevo gobierno. Sin embargo, el nuevo gobierno es progresiva en la medida en que es anti-imperialista y representa la revolución nacional burguesa que Ucrania nunca tuvo.
Ucrania tal vez "políticamente independiente" en términos liberales. Pero incluso liberal fundamental reconocer la continua dominación no del capital ruso y la cultura que lo hace, al menos, un neo o semi-colonia. En términos marxistas Ucrania definitivamente no es independiente. Todavía no ha tenido su revolución burguesa! Sólo porque la burguesía ya no puede ser "progresista" en algunas partes del mundo, no significa que no juegan un papel tan importante en la antigua Europa controlada ruso. Los diferentes países se mueven de acuerdo a diferentes ritmos.
Las empresas transnacionales a través de sus diversos "acuerdos comerciales" destruyen lo plazo marxistas libertades "burguesas" en los países donde se ganaron, a menudo por la fuerza de las armas y el derramamiento de sangre. Marx consideraba que éstos eran los grandes logros de las revoluciones del siglo XVIII y XIX: la libertad de la prensa, asambleas representativas elegidas, las constituciones, el Estado de Derecho, y los fuertes sindicatos legales. En Ucrania, que nunca tuvo una revolución burguesa éxito, estas libertades no fueron promulgadas y aplicadas. Estas libertades nunca existieron en la URSS de Stalin y, después de 1991, a pesar de su adaptación formal en una constitución escrita, de Ucrania el 1% y sus políticos a sueldo no les hizo caso cuando quisieran. El restablecimiento de los lazos más estrechos con la Rusia de Putin sólo estarían restablecer y reforzar el orden al estilo soviético-neo feudal criminalizado que los ucranianos se levantó agаіnst en masa en noviembre de 2013. Por esta razón, incluso en forma truncada, los países miembros de la UE de hoy permanecen como faros de estas libertades y libertades a las personas que viven en un neo-feudal autoritaria república post-soviético corrupto.
Sr. Lyons lamentablemente es uno de esos izquierdistas uniformados que reducen el movimiento nacional ucraniano de "fascismo" - que normalmente pero erróneamente consideran sinónimo de nazismo. Es cierto que no hay extremistas muy inteligentes asociadas a partido de derecha de Ucrania Svoboda que acceden a los activistas sindicales estúpidamente negado a la etapa de Maidan y golpearon a activistas. Pero el partido es a diferencia de otros partidos de derecha de la UE contra Rusia. Condena el imperialismo ruso, apoya la idea de una UE, y fue rechazado ser miembro de la Alianza de los movimientos nacionales europeos. La adhesión de Ucrania a la UE, por lo tanto, es improbable que se beneficien del derecho de la UE. Svoboda puede ser más extremo que el Frente Nacional francés o el Partido de la Libertad de Austria, pero es menos extremo que el húngaro Jobbik, el NPD, la Golden Dawn, Tricolor Llama, o el BNP. Aunque algunos miembros de Svoboda se encuentran en el actual gobierno, este gobierno es de transición y apenas se iniciará la construcción de un estado nazi. Para llamar conservadores "nacionalistas radicales" o "extremistas" es absurdo. Mientras que el ala derecha Sector Derecho tiene una franja neo-nazi - el "White Hammer" y "Nacional-Social de la Asamblea" - ". Tryzub" el grupo principal detrás de esto es Estas personas no son ni neo-nazi, racista ni en contra -semita. Su ideología es también conservador. 
Sí, hay 2-3 svoboda en el gobierno.
 Entonces, ¿qué?
Mira gobierno de coalición que gobernó Austria desde 2000 a 2005. Y Austria, no de Alemania, para el beneficio de aquellos que, como el señor Lyons que parece saber muy poco acerca de la historia, fue la patria de Hitler y el nazismo. Esa coalición estaba formada por representantes del Partido Popular de Austria, una formación de centro-derecha muy similar a los demócrata-cristianos alemanes, y Partido de la Libertad de Austria. Ese fue el partido dirigido por Jörg Haider como Svoboda, un partido populista de derecha que evocaba temas fascistas y antisemitas (NO NAZI) en su propaganda, pero evitó la violencia callejera verdaderos fascistas, como el uso de la Golden Dawn. ¿Qué pasó? Austria sobrevivió a los seis años del Partido de la Libertad que ocupan puestos importantes del gobierno sin efectos nocivos.
La presencia de representantes de la derecha en los puestos de gobierno no es un signo de la nueva Tercer Reich. La razón por la que el Kremlin está ansioso por comparar el gobierno de Ucrania con el Tercer Reich, identificando el nacionalismo con el fascismo y luego confunde fascismo con NAZI debería ser obvio obvio. Está diseñado para desacreditar la noción de lucha de liberación nacional de Rusia - que gente como el señor Lyons ignoran. En los países colonizados la mayor amenaza no es el fascismo, sino el imperialismo. Podemos hacer frente a los fascistas después de que los imperialistas han sido desalojadas.
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Wed, 05/07/2014 - 06:40 - Bob Lyons (no verificado)


No hay lucha de liberación nacional de Ucrania.

Para utilizar una cita de Trotsky en 1938, antes de la Segunda Guerra Mundial, y totalmente fuera de contexto histórico actual, como base para una supuesta lucha de liberación nacional, es simplemente absurdo pensamiento embrollado.
Es el tipo de lógica utilizada por antiguas organizaciones de izquierda como el SWP norteamericano (El Militante), y que no tiene realidad en la realidad presente.
La pregunta obvia de contra quien esta supuesta lucha de liberación nacional se dirige necesita ser planteado. ¿Es contra Rusia? Han ocupado Ucrania? La última vez que miré fue un gobierno ultranacionalista de Ucrania en Kiev.
Si usted está hablando de la guerra de Crimea, fue parte de Rusia de la época de Catalina la Grande hasta que Nikita Kruschev se lo dio a Ucrania como un regalo en el año 1954. La gente ahí ha decidido volver a casa con el fin de escapar del barco que se hunde, que es Ucrania.
¿O es esta supuesta lucha de liberación nacional contra el imperialismo de la UE y de América. Ni una palabra de usted acerca de esto, acerca de los millones vierte en Ucrania por el departamento de estado norteamericano para financiar la revolución naranja o el Maidan. Ni una palabra de usted acerca de la conversación, Victoria Nuland, en la que decide quién va a ser el primer ministro de Ucrania.
Y ni siquiera una pequeña objeción wee de usted acerca de la OTAN moviendo sus fuerzas en el Báltico por lo que tiene que prepararse para una guerra que destruirá Ucrania.
¿Hay movimientos fascistas, ultranacionalistas en Rusia. Sí. ¿Juegan un papel en el Donbass. Sí.Tiene algunas de sus ideas sido adoptadas por parte de la población de habla rusa.Probablemente, pero ¿hasta qué punto dado las luchas antifascistas llevadas a cabo por la clase obrera históricamente, y cómo eso se traduce políticamente ciertamente no es un factor primordial.
Lo que está claro es que encuestas de opinión pública durante la crisis ha demostrado que las personas en las ocho regiones del sur y del este han determinado que el gobierno norteamericano nombrado en Ucrania es ilegítimo; que desean un sistema federal de gobierno que no va a negarles su identidad cultural (a diferencia de la de Derecho Sektor o Svoboda); y que reconoce las realidades geopolíticas de Ucrania.
La posición marxista revolucionaria, en pocas palabras, dice que las ideologías nacionalistas de Ucrania y de Rusia a la derecha sirve para dividir las únicas fuerzas capaces de suministrar la liberación social de los pueblos, no sólo del Donbass, pero en todos los estados de Ucrania y Rusia.
Estas no son las fórmulas abstractas, ya que tiene implicaciones reales. ¿Usted, Sr. SV, apoya el uso del gobierno ucraniano del ejército contra el movimiento de resistencia de los pueblos del Donbass? Sí o No?
La lógica de su posición y la de los otros socialchovinistas, como el SWP norteamericano, es sí. El mío es No.
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Vie, 02/05/2014 - 22:15 - Sevastopple (no verificado)


Manejo de Putin de la
Manejo de Putin de la crisis de Ucrania ha sido magistral, mejor incluso que Kagarlitsky ha retratado, ya que al mantener fuera de la autoproclamada República Donetsk evita la carga occidental de violación territorial.
Los nacionalistas ucranianos no tienen el control de la policía de Ucrania y militar, de ahí las numerosas deserciones y los ataques a medias sobre las fortalezas y Rusia celebrada en el este de Ucrania. El acuerdo con la UE y Washington aplica no sólo a los rusos en el este de Ucrania renunciar edificios incautados, sino también el abandono de los edificios incautados por los rebeldes derechista Maidan, ahora en el gobierno; por lo tanto, el acuerdo lograría nada.
Tomará un poco de tiempo y mucha ayuda occidental para fortalecer las fuerzas armadas de Ucrania golpistas tales que podían conquistar, expulsar o exterminar a la minoría rusa en el este - incluyendo el West suministrar el golpe con mercenarios extranjeros, etc Pero antes de que eso suceda, Putin habría intervenido para aplastar las fuerzas armadas golpistas de Ucrania, lo que provocó un conflicto mayor. Si Putin no pudo defender el patriotismo ruso, que sería derrocado - así que no hay ninguna posibilidad creíble de que!
Más bien, es Occidente el que se verán afectadas, ya que impone nuevas sanciones. Rusia va a cortar el suministro de energía (gas y petróleo) a Europa, donde Alemania ha comenzado estúpidamente cierre de sus reactores nucleares. De ahí que Alemania va a sentir la presión de la mayoría, ya que su industria se verá privado de la energía; es por eso que Alemania es menos entusiasta sobre las sanciones.
Sin embargo, que la República Donetsk podría ser algún heraldo marxista como la Comuna de París es mera fabulación, ya que las personas no están unidos en torno nacionalismo ruso - al igual que los catalanes eran cuando se resistieron con éxito el ejército rebelde de Franco en Barcelona, ​​la captura de su líder Goded.
Sólo una persona mostró moderación y el sentido común, entonces! Cuando los anarquistas se acercaron para matar Goded allí y entonces, corrió entre la multitud para abrazarlo con el fin de detener la matanza, salvando la vida de Goded por algunos meses hasta que fue llevado a juicio. Su nombre? Calidad Mercader! Ahora ¿dónde he escuchado ese apellido antes????
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Lun, 05/05/2014 - 04:29 - Louis Proyect (no verificado)


Sólo el 28 por ciento de Donetsk respalda unificación con Rusia
Wall Street Journal, 24 de abril 2014 19:30 ET
Las divisiones en Ucrania Extender a East Misma 
Historia ayudan a explicar la dicotomía de país, pero no significa necesariamente que las personas que viven cerca de Rusia Quieres secede
Por James Marson Y Pablo Sonne
DONETSK, Ucrania-Con los hombres jóvenes haciendo guardia sobre barricadas de neumáticos, y los discursos y la música a todo volumen por los altavoces, el campo pro-Rusia que se ha hecho cargo de la asamblea regional que aquí podría ser una respuesta al movimiento a favor de Europa que surgió a finales del año pasado en Kiev.
Pero Donetsk, una de las ciudades más grandes en el este de Ucrania, le falta un elemento que fue vital para el éxito de las protestas en Kiev en derrocar el presidente pro-ruso de Ucrania: las personas.
Miles de activistas vivían en la plaza central de Kiev durante tres meses, llegando a decenas de miles en los mítines de fin de semana en la capital. Por el contrario, el movimiento aquí nunca ha atraído a más de unos pocos miles. Hoy en día, la plaza frente al edificio de ensamblaje a menudo tiene sólo unas pocas docenas de los rezagados.
La disparidad refleja las diferencias entre el oeste y el este de Ucrania, que están en el centro de la crisis actual, así como los sentimientos encontrados en sí Donetsk.
Ucrania occidental sólo fue absorbida por la Unión Soviética en 1939, después de siglos bajo polaco o el dominio austriaco. Por mucho tiempo fue un bastión del nacionalismo ucraniano que se ha traducido en el activismo político estridente, en particular contra la influencia rusa. Muchas personas allí trabajan, estudian o viajan por Europa occidental y central. 
Hotspots Largo de la Frontera
El corazón del este de Donbas fue durante mucho tiempo parte del imperio ruso y se adaptó rápidamente a un gobierno centralizado soviético, donde las grandes fábricas de acero, las fábricas y las minas de carbón se hizo cargo de la mayoría de cada elemento de la vida. Pocos han viajado West, confiando que antes en Rusia para el comercio y el empleo.
El oeste es predominantemente de habla ucraniana y idolatra a los nacionalistas que lucharon contra los soviéticos, en un momento al lado de los nazis. En el este, donde el ruso es la lengua principal, las estatuas de Lenin siguen en pie en las plazas y los héroes occidentales son vistos como traidores.
El oeste era la fuerza impulsora detrás de las protestas en Kiev que llevó a la destitución del presidente Viktor Yanukovich, originario de Donetsk, en febrero. La mayoría en Donetsk rechazan el nuevo gobierno y quieren los lazos económicos y culturales más estrechos con Rusia.
Pero eso no quiere decir que quieren ser ruso.
Una encuesta reciente mostró que sólo alrededor del 28% de las personas en la región de Donetsk quiere convertirse en parte de Rusia. Sólo el 18% apoyó la toma de la asamblea regional, de acuerdo con la encuesta, que el Instituto Internacional de Sociología de Kiev, uno de los más respetados, encuestadores independientes del país, llevó a cabo del 8 hasta 16 abril.
Preguntado por la escasa plantilla fuera del edificio, Kirill Rudenko, un portavoz de los manifestantes, dijo que estaba repleto de personas este mes, pero que después de Kiev empezó lo que denomina una operación antiterrorista la semana pasada, muchos se fue a casa a las afueras.
"El tiempo de las protestas que ya ha terminado", dijo.
Aún así, la televisión rusa les ha dado una cobertura total, que representa la ocupación como el respaldo de la mayoría y reclamando la equivalencia con las manifestaciones de Kiev, que se retrata como ingeniería por parte de Occidente. 
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Un miembro de las fuerzas especiales de Ucrania toma posición en un control de carretera abandonada en la ciudad oriental de Slovyansk. AFP / Getty Images
Que ha llevado a Moscú para sugerir las regiones de Ucrania son demasiado diversos para ser gobernado desde Kiev, y para presionar por una estructura federal.
Funcionarios ucranianos consideran eso como un intento de aumentar la influencia de Moscú y entorpecer el intento del gobierno para reorientar la ex república soviética hacia el oeste. Kiev ha ofrecido vez más poder a las regiones sobre temas económicos y culturales.
Los propios manifestantes Donetsk están en desacuerdo sobre lo que quieren. Exigen un referéndum, pero cuando se presionan sobre qué pregunta se plantea, pocos pueden responder.
En comparación con Kiev, es más difícil movilizar a los manifestantes de cualquier color político en Donetsk, una ciudad de clase trabajadora menos juvenil y más reforzado por los molinos de acero circundantes, minas de carbón y las fábricas, dijo Serhiy Harmash, periodista y activista que organizó un pro-Ucrania mitin en la ciudad la semana pasada.
"Aquí, la gente es más apolítica", dijo el Sr. Harmash. "Hay mucho más paternalismo."
Si Moscú enviara tropas, más del 10% de las personas en la región sería bienvenida, pero más de la mitad se quedaría en casa y no hacer nada, según la encuesta KIIS.
Muchos simplemente sienten que no tienen influencia en los eventos controlados por las élites y los intereses creados.
"Cuando deciden algo en algún lugar allá arriba, que es cuando algo va a suceder", dijo Irina Kiriyenko, un estudiante de Donetsk 17 años de edad. "No tenemos nada que ver con eso."
Sra. Kiriyenko dijo, por encima de todo, la gente sólo quiere estabilidad, incluso aquellos que podrían simpatizar con los objetivos de los activistas.
En la encuesta de KIIS, el 42% de las personas en la región de Donetsk citó la Rusia de la estabilidad económica y el 38% la estabilidad política como lo que encuentran atractivo en los porcentajes país-incluso más altos que en el este de Ucrania en su conjunto.
Después de las manifestaciones en Donetsk oponerse marzo dio lugar a la violencia, muchas personas se asustaron y se pierden las ganas de protestar. Un manifestante fue apuñalado el 13 de marzo, cuando una turba pro-Rusia atacó a una multitud agitando banderas ucranianas.
Además, algunos dicen que sus ideas no se pueden reducir a un claro, metas compartidas en la forma en que los manifestantes-a pesar de muy diferentes orígenes Kiev-se unieron para exigir la renuncia del Sr. Yanukovich y vínculos más estrechos con la Unión Europea.
Por ejemplo, algunos en Donetsk a favor de una Ucrania unida, pero odian a las nuevas autoridades en Kiev, por lo que cuidado con los desplegando banderas ucranianas. Algunas personas mayores en particular quieren estrechar las relaciones con Rusia y el sueño de los viejos tiempos soviéticos, pero no obstante ver Donetsk como parte de Ucrania.
El derrocamiento del Sr. Yanukovich sorprendió la gente de la región en medio de temores de que el nuevo gobierno no quiso escuchar a sus intereses. El año pasado, cuando parecía ajustado a firmar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, Rusia redujo sus importaciones procedentes de Ucrania y se detuvo un poco de cooperación industrial en lo que fue interpretado como un disparo de advertencia.
Si lo hizo de nuevo, la producción en la región industrial caería, enviando el aumento del desempleo a más del 15%, estima Dmitry Petrov, analista de Nomura.
A pesar de ello, las protestas anti-Kiev semanales parecían desvanecerse ante un empuje inesperado a principios de abril, que las autoridades de Kiev dicen que fue proporcionada por agentes rusos y dinero, lo que lleva a la construcción de las adquisiciones en varias ciudades. Moscú ha negado su participación.
Ahora, aparte de los focos como Slovyansk, los edificios ocupados en lugares como Donetsk se han convertido en espectáculos extraños.
Martes en Donetsk, cerca de 20 hombres y mujeres de mediana edad que estaba sentado en las bancas improvisadas detrás de las barricadas, viendo una televisión de pantalla plana pegada a una estantería de madera que estaba radiante a cabo una transmisión en vivo de noticias estatal rusa. Transeúntes curiosos se detuvieron para escuchar los poemas de la era soviética o actuaciones de karaoke.
Es un ambiente diferente de Kiev, donde los estudiantes eran el alma de las protestas. Aquí ellos son raramente vistos.Tampoco se han unido a muchos trabajadores de cuello azul. El sindicato en una de las plantas de metal más grandes de la región dijo que sus miembros apoyaron la unidad de Ucrania y se quedarían en el trabajo.
En la raíz, sin embargo, la preocupación de muchos en Donetsk se asemejan a los de la gente en Kiev.
"Olvídate de la República Donetsk", dijo Vladimir Kovalchuk, un jubilado que apoya las protestas en contra de Kiev, pero dice que no quiere unirse a Rusia. "La gente quiere salarios y pensiones decentes. Quieren que el olor de la carne y el vino."
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Tue, 05/06/2014 - 10:24 - Matt (no verificado)


El problema de las abstracciones como galletas

Totalmente de acuerdo en que la perspectiva de Kagarlitsky no tiene nada que ver con el marxismo, en cualquier forma, el marxismo y mucho menos revolucionario. Kagarlitsky es, básicamente, lleva un breve revés para Putin.
Sin embargo, hay problemas característicos en algunas de las posiciones anti-imperialistas rusos emergentes en torno a la aplicación reduccionista de las abstracciones. Yo sé que puedo ser culpable de esto mismo. La situación real y concreta en Ucrania es mucho más compleja.
Para la primera reducción de resumen: No sé si la milicia en el Donbass puede reducirse a centurias negras latterday. Seguramente la reciente mirada NYT en algunos de ellos se ha observado hasta ahora:

http://www.nytimes.com/2014/05/04/world/europe/behind-the-masks-in-ukrai ...

"En esta guerra, nublada por reivindicaciones opuestas en ambos lados, un misterio persistente ha sido la identidad y filiación de los milicianos, que han presionado la confrontación entre Rusia y Occidente en su última fase de amargo.
"Moscú dice que son ucranianos y no forma parte de las fuerzas armadas rusas, como los llamados hombres verdes en Crimea resultó ser.
"Los funcionarios occidentales y el gobierno de Ucrania insisten en que los rusos han conducido, organizado y equipado a los combatientes.
"Una mirada más profunda en la 12 ª Compañía - durante más de una semana de visita a sus puestos de control, entrevistando a sus combatientes y observarlos en acción contra un avance militar ucraniano aquí el viernes - muestra que, en su caso ni representación capta toda la historia."
Tal vez estos periodistas del NYT son ingenuos, y de alguna manera no son conscientes del simbolismo característico de Rusia neo-fascismo. De alguna manera no creo que eso es probablemente - los editores del NYT tendrían mucho gusto contó que si ese fuera el caso. El mejor de los casos es que se trata de una especie de Rusia "Ulsterism", que no es el mismo que el fascismo como una cuestión de hecho. Las movilizaciones en el Donbass nunca han sido impresionantes desde el principio, y la ideología política nunca se ha manifestado como una lucha obrera - un signo revelador de esta región histórica y concentrada clase obrera.
Pero no creo que los marxistas revolucionarios representan el asesinato en masa de los representantes políticos Ulsterist por cualquier Estado burgués, ya sea en Irlanda del Norte o en Palestina, ni de la limpieza étnica de su apoyo de masas en los protestantes o los Judios de Israel. ¿Cierto?
Pero supongamos por mor del argumento de que las milicias Donbass son "fascistas", para llegar a los problemas más importantes de la perspectiva. En la abstracción que se trata de una lucha de liberación nacional librada por un estado nacional burgués: En realidad no es una abstracción "anti" expuso que las afirmaciones de que burgueses luchas de liberación nacional son "obsoleta en la era del neoliberalismo", y son por lo tanto " siempre reaccionaria ". Ellos pueden ser más difíciles de criar en las condiciones actuales, pero es absurdo argumentar a favor de su imposibilidad abstracta.
La posición contraria es que el actual gobierno de Kiev, a pesar de ser un gobierno de derecha neoliberal conservador, es "objetivamente progresista" en la medida en que actúa contra el imperialismo ruso y sus agentes. Esto por supuesto es un espejo parcial de la posición pro-Gadaffi/Assad que se aplica a Libia y Siria, y el peor de ellos, como el CPGB-ML aplicar esto a la propia Rusia, negando su carácter imperialista. También sufre el mismo problema que éstos: a mal la caracterización del gobierno y de régimen en Siria, Libia y Kiev.
En primer lugar, el régimen de Ucrania desde la independencia ha sido el de los llamados oligarcas capitalistas. Estos comprenden a * * compradora, y no un auténtico "desarrollo" * nacional *, burguesía, sobre todo cuando se tiene en cuenta las raíces soviéticas de estos oligarcas. Estos oligarcas han estado colaborando con la Unión Europea y Rusia de Putin en la destrucción, y no el desarrollo, de Ucrania, como cualquier conjunto de estadísticas económicas y demográficas a partir de 1991 se mostrará. El régimen oligarca Ucrania ha participado en la llamada "acumulación primitiva", no el desarrollo capitalista.
En segundo lugar, estos mismos oligarcas son * base social * del actual gobierno golpista Kiev, lo que significa que este gobierno no es un burgués auténtico representante de la nación ucraniana. Eso no es porque usted o yo digo que no es, pero se evidencia en la incapacidad del gobierno de Kiev y el estado de Ucrania para suprimir la (presunta fascista) insurgencia en el Donbass, y en la incapacidad de los neoliberales para disolver, dispersar o suprimir las organizaciones fascistas Ucrania, que son una vergüenza en sus relaciones con la Unión Europea en particular. Yo había pensado que el gobierno podría enrollar los fascistas como "idiotas útiles" en marzo con el asesinato de Muzychko, pero que ha demostrado no ser el caso. En cambio, los neoliberales, con su base compradora, han tenido que depender de los fascistas, así como el imperialismo EE.UU., en particular, frente a la negativa de los militares o de la policía para llevar a cabo la represión. El verdadero carácter de este gobierno fue evidenciado cuando su testaferro jefe, Yatsenyuk, tuvo que declarar primero que su voluntad de "suicidio político" en la implementación de una austeridad del FMI / UE.
Esto no se parece a un gobierno nacional burgués de desarrollo y régimen. Marxistas de cualquier signo no puede alinear con un gobierno preparar un asalto económico directo en la Ucrania de clase y de la población que trabaja en general en el compradora continua "subdesarrollo" del país. Eso no sería una alineación con la liberación y el desarrollo nacional.Tenemos que encontrar una forma práctica de hacer un llamamiento a Maidan para mover al derrocamiento de la oligarquía universalmente odiados y sus gobiernos, y su reemplazo por un gobierno de la lucha de liberación nacional contra el imperialismo, tanto en Oriente como en Occidente.
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Wed, 05/07/2014 - 04:21 - SV (no verificado)

Minor Details

Estoy de acuerdo con gran parte del análisis de MATT. Un intento inteligente para evaluar la situación. Me atrevería a cuestionar, sin embargo, su caracterización de la de Ucrania de la clase dominante (oligarcas).
Me habría clasificado la sección pro-ruso como el grupo de "compradora". Yo no incluirá el de Kolomoisky y Poroshenko está en este grupo. Estos último grupo debe ser clasificado como una "burguesía capitalista nacional."Mientras que hay poca diferencia entre los dos antes de 2014, yo diría que hay una división muy clara ahora. Si el grupo capitalista nacional ahora gobernante puede repeler el intento de Putin de volver a establecer el gobierno ruso se paran a punto de encabezar un verdadero desarrollo, y no sólo se entregan a la acumulación primitiva. El resultado promedio para los ucranianos no sería el cielo en la tierra, pero representaría una mejora de más de 200 años de colonialismo ruso. Un estado de Ucrania en la UE proporcionaría una base sólida para un movimiento socialista que deja de estar agobiado por tener que hacer frente a una cuestión nacional.
Papel clave aquí, obviamente, será interpretado por la clase dominante de la UE. ¿Hay suficiente entre ellos para ver su propio interés a largo plazo y templar su avaricia rapaz con fines de lucro? Esta es una cuestión política no es reducible a determinismo estructural.
Esto abriría perspectivas de Ucrania de entrar en una UE con una orden socialdemócrata keynesiano. Una orden, que es más rápido posible allí que en Eurasia Unión de Putin. Los excesos del orden corporativo neoliberal han llevado a algunos líderes de Estados Unidos y de la UE para darse cuenta de que tiene que ser restringido e invertido. Tales personas se dan cuenta de que el objetivo de producir la mayor cantidad de bienes al precio más bajo en última instancia, convertir todo el planeta en un desierto. Ejecutivos del Banco Mundial Joseph Stiglitz despedidos por su oposición al neo políticas capitalistas liberales, mientras que los miembros del directorio del FMI lanzaron Dominique Strauss-Kahn como presidente sobre la base de un escándalo sexual falsa para tratar de introducir regulaciones y controles sobre el capital y las corporaciones. A pesar de ello, EE.UU. y Gran Bretaña, han ahora nacionalizado las principales instituciones financieras, la inversión de la tendencia a la privatización de las dos últimas décadas. El presidente francés, Sarkozy proclamó: "El laissez-faire ha terminado."
Hay, en fin, los reformistas dentro de la llamada clase dirigente para una nueva regulación del gobierno, la protección de los ciudadanos de los monopolios extranjeros, y la ecualización y la redistribución a través de más impuestos sobre los flujos de capital y el 1%. Argentina redujo unilateralmente su deuda en 2003 y canaliza su dinero en el desarrollo interno y no los bolsillos de los banqueros extranjeros. Nada sucedió en Venezuela y otros países de América Latina, el neoliberalismo se ha revertido como resultado de la movilización política de masas. Esto también podría suceder en Ucrania.
En este contexto, cabe recordar que Tymoshenko en su tiempo prometió políticas para regular los flujos de capital y de Ucrania 1%. En caso de que el nuevo gobierno de Ucrania seguir su ejemplo que tendrían el apoyo de los reformistas de la UE para la regulación, re-nacionalización y, lo más importante, una cancelación de toda la deuda - algo que los banqueros de la UE hicieron por Polonia. Los líderes políticos ucranianos también se siguen de cerca de Polonia y es probable que siga los consejos de Polonia - en particular, mantener a la moneda nacional y restringir severamente entrada de capital extranjero especulativo. Todo lo que elevaría el nivel de vida de los servicios públicos y la infraestructura hasta polaco, si los niveles no occidentales de Europa. Es cierto que la economía keynesiana no tiene una respuesta al problema de la sobreproducción, pero los ucranianos promedio se beneficiaría.
Si esto no ocurre, si los liberales neo idiotas persisten en seguir la lógica de corto plazo del capitalismo financiero neoliberal (el SAP mantra FMI BM) en lugar de la lógica Keynsenian largo plazo, el nuevo gobierno de Ucrania, Brussells, el FMI el Banco Mundial, la OMC y Washington, será de hecho imponer ciegamente las políticas capitalistas neoliberales, más que la promulgación de leyes para regular y controlar de Ucrania 1%. Capitalista de Ucrania por lo tanto no tienen ningún incentivo o razón para convertirse en una burguesía nacional, sino que se mantendría una burguesía compradora - sólo no pro rusa más.
Pero en tales circunstancias se volverán a Ucrania en otra Irlanda o Grecia. En caso de que esto ocurra no es inconcebible que un nuevo Euromaidan por los ucranianos en la UE unirse a un renovado movimiento Occupy sacudiría la UE hasta sus cimientos.
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Tue, 05/06/2014 - 22:56 - normd

Gobierno de Ucrania dice que ha "perdido el control" en el este de Ucrania

Gobierno de Ucrania dice que ha "perdido el control" en el este de Ucrania, se profundiza aumento favor de la autonomía
05 de mayo 2014
Por Roger Annis, 05 de mayo 2014

Los civiles se enfrentan a una tripulación de un tanque de Ucrania en el este de Ucrania, de Youtube
Desde el siguiente artículo fue escrito el 1 de mayo, los dramáticos acontecimientos han sacudido Ucrania. El régimen que gobierna en Kiev se ha profundizado sus ataques militares contra los movimientos anti-austeridad y partidarias de la autonomía en el este y el sur de Ucrania. Es alentador la formación de las milicias de extrema derecha y fascistas para ayudar a su ejército. Derechistas y fascistas en la ciudad de Odessa cometieron atrocidades, el 2 de mayo. Un ataque incendiario contra la sede sindical de la ciudad mató e hirió a docenas puntuaciones. La policía se mantuvieron al margen y observaron. La alianza militar de la OTAN está de pie hombro con hombro con el régimen y puesta en escena amenazando movimientos militares y otras sanciones a Rusia. En un próximo artículo de este escritor examinará estos acontecimientos más recientes.
Menos de una semana después del anuncio de una nueva ofensiva contra el "terrorismo" en el este de Ucrania , el régimen de gobierno en Kiev ahora dice que no puede hacer nada para tratar de controlar a la población intranquila allí.Una amplia, oleada populares está barriendo la región en la que los ciudadanos se están apoderando de los edificios públicos y la organización de los plebiscitos, el 11 de mayo y 18 sobre las propuestas de autonomía política.
Entre las grandes ciudades para caer completamente bajo el control local en los últimos días son Horlivka, población 300.000, en la región de Donetsk y Lugansk, 450 000, en la región de Lugansk.
En Luhansk *, una multitud se congregó frente al edificio de la administración regional el 29 de abril y luego se trasladó pulg El Wall Street Journal informa que tres edificios adicionales fueron ocupados-regional instalaciones de radiodifusión de la sede de la policía, la oficina del fiscal y de la televisión. Se dice que el mitin en el edificio de la administración involucrado "miles". The Guardian 's Lucas Harding puso la cifra en 3000. Se informa de la ciudad que todos los grandes edificios públicos de Luhansk han sido ocupadas.
Él escribe que un proceso similar se ha producido en Horlivka.
BBC News informa que el presidente Oleksander Turchynov ha criticado a la policía en Luhansk de "inacción" y "traición criminal". La ofensiva de su régimen "anti-terrorismo" en el este de Ucrania se ha roto en varias ocasiones abajo porque la policía y los soldados del ejército de Ucrania simplemente han negado a disparar contra sus conciudadanos.
The Guardian Harding 's dice que muchos policías en Luhansk se pasaron al lado de los manifestantes , llevando sus armas con ellos. Un oficial en Donetsk, la ciudad más grande en el este de Ucrania, con un millón de habitantes, le dijo el 28 de abril, "Esta situación es culpa de Kiev. Dicen que en el oriente somos esclavos, medio-humanos. Veneran a gente como Stepan Bandera [la segunda guerra mundial líder nacionalista ucraniano] que le disparó a nuestros hermanos.Somos ciudadanos normales como todos los demás ".
Presidente Turchynov dijo en una reunión con los gobernadores regionales el 29 de abril : "Voy a ser franco:. Hoy en día, las fuerzas de seguridad son incapaces de tomar rápidamente la situación en las regiones de Donetsk y Lugansk bajo control" La noticia de informes sombría evaluación de Turchynov también informa que Parlamento de Ucrania trató recientemente de elaborar un referéndum que se destinarían a un orden político federal laxa para el país. No pudo llegar a un acuerdo sobre la conveniencia de hacerlo.
Harding escribe: "La realidad es que la autoridad de Kiev ha desaparecido, probablemente para siempre."
El término "separatista" es ahora universalmente desplegado por medios de comunicación para describir el movimiento en favor de la autonomía en el este de Ucrania. Una excepción, mucho más cerca de la verdad, es una Associated Pressinforme en el 30 de abril Toronto Star , donde dice: "La autonomía regional es un tema central en los disturbios en el este de Ucrania, donde los insurgentes temen que el gobierno que asumió el poder después de Yanukovich suprimirá la gente de la región de habla rusa ".
Fuerzas políticas derechistas en Ucrania están recurriendo a la creación de milicias para hacer el trabajo sucio que los soldados regulares se niegan a hacerlo. Robert Parry, director del Consorcio de noticias , detalles de la formación de milicias y otras acciones de los derechistas en un artículo publicado en abril 19 en Truthout .
Una de estas milicias se presume que es el responsable de uno de los pocos actos de derramamiento de sangre que ha ocurrido durante el ascenso, un ataque contra un puesto de control de protesta frente a la ciudad de Slavyansk el 20 de abril en el que murieron tres personas.
Pero las milicias están en contra de una población que está organizado, tiene un objetivo de la oposición política a la austeridad ya favor del acceso a la autonomía regional-y que tiene a las armas para defenderse. De ahí la sombra amenazante de una fuerza militar-alianza militar de la OTAN mucho más grande. Países de la OTAN están respondiendo al aumento de las amenazas militares y la acumulación de fuerzas en el este de Europa. Ellos están acostando a sus amenazas contra el este de Ucrania, con acusaciones infundadas contra Rusia, acusándolo de orquestar los disturbios por sus estrechos intereses.
Las grandes potencias están apuntando a un mayor número de personas de Rusia para las sanciones económicas. Sin embargo, han dejado de corto de las sanciones contra las industrias enteras o instituciones en Rusia debido a los daños que pudiera causar a las relaciones económicas con la economía capitalista de Rusia, incluidos los suministros de todos los importantes de gas natural a Europa central y occidental
Globe and Mail escritor de negocios Brian Milner plumas una columna el 29 de abril (sólo suscriptor) examinar las perspectivas difíciles para las sanciones económicas contra Rusia. Él escribe: "Para tener algún tipo de impacto, Occidente debe establecer retenes efectivos que inciden en las conexiones vitales de Rusia a los flujos financieros, comerciales y de inversión globales. Pero las sanciones pesadas vienen con un costo ni Washington ni Bruselas ha mostrado una disposición a pagar ... al menos no todavía. "
Tal vez, también, las dudas sobre las sanciones Rusia son un indicio de quién y qué es, exactamente, los países de la OTAN están preocupados, no existentes o futuros socios comerciales en Rusia, pero los rebeldes del este de Ucrania.
La incertidumbre en el lado de la OTAN sobre lo que puede hacer fue expresada por el jefe de la brigada de la fuerza aérea que Canadá ha enviado a la Europa del Este como parte de la acumulación de la OTAN. Canadá ha enviado seis CF-18 aviones de combate y, según el Globe and Mail 's Steven persecución , hasta 250 personal.
"Hay mucha incertidumbre acerca de lo que vamos a estar haciendo allí", dijo el teniente general. Yvan Blondin en una conferencia de prensa 29 de abril incluyendo el ministro de Defensa de Canadá. Blondin dijo que los CF-18 es probable que se participan en ejercicios de entrenamiento de rutina. "Vamos a ir a Rumania. Cuando lleguemos allí, que va a ser el día a día de vuelo como lo hacemos en Bagotville [Quebec], excepto que va a estar entrenando con los países rumanos y otros de la OTAN desde el primer día a día. Y luego ya veremos.
"No estamos seguros de cuánto tiempo vamos a estar, pero nos quedaremos hasta que el gobierno nos dice que es hora de volver", dijo Blondin.
Los aviones de combate canadienses se basan en Rumania. Los países de Europa occidental también están estacionando aeronave militar más hacia el este, incluyendo Gran Bretaña, Francia y Dinamarca.
No ha habido un atisbo de oposición en el Parlamento de Canadá a la decisión del gobierno de Harper para enviar aviones de combate para amenazar al pueblo de Ucrania. El Toronto Star 's Thomas Walkom concluye su columna del 30 de abril con una pregunta penetrante para los miembros canadienses del parlamento: "¿Están los canadienses dispuestos a hacer la guerra por el control de la región de Donetsk de Ucrania? ¿Están dispuestos a perder la vida con el fin de proteger el espacio aéreo rumano? "
Él hace una observación que se tiene que pesa sobre la mente de los aspirantes a los guerreristas en Ottawa: "militar de Canadá se ha agotado por la guerra en Afganistán. Así es la población de Canadá. "
Escritor australiano Renfrey Clarke ha publicado un análisis conciso en Truthout de las preocupaciones anti-austeridad que están impulsando a la gente del este de Ucrania a la rebelión . Sus acciones están impulsadas por las preocupaciones sobre el abrazo de los dictados de austeridad de la Unión Europea y las instituciones financieras internacionales del gobierno de Kiev. Estos son una condición de la ayuda financiera del gobierno está buscando.
El artículo de Clarke comienza así: "Los planes económicos del Primer Ministro Arseniy Yatsenyuk y su gobierno en Ucrania ascenderán menos a la austeridad que a evisceración económica". Europa sueños de Kyiv requerirán un alto a la agitación de fondo de la economía del este de Ucrania, incluyendo vínculos con la mercados en los que vende y compra sus productos. El resultado será la reducción de la economía para exceder, incluso, que sufrió por los países del sur de Europa en los últimos tiempos, como Grecia.
No es extraño que las personas se encuentran en la rebelión y la OTAN está turbada. Votos a favor de la autonomía probablemente tendrán consecuencias económicas perjudiciales para la gente en el corto plazo. Pero esas no podría ser peor que lo que los programas de austeridad europeas tienen en oferta. Y a medida que los pueblos de todo el este de Europa y Rusia se inspiran en los acontecimientos en el este de Ucrania, un nuevo tipo de destino tomará forma en que la gente común puede tener algo que decir en su futuro.
* 'Luhansk es la transliteración del idioma ucraniano del nombre; 'Lugansk' es la versión rusa.
Este artículo apareció por primera vez en Truthout el 05 de mayo 2014 .



Ucrania: Desgarrada por el imperialismo
Rob Ferguson


La anexión rusa de Crimea, y las crecientes tensiones entre Oriente y Occidente, marcan una era de intensificación de la competencia entre las potencias imperialistas rivales.
Rusia, los EE.UU. y las potencias europeas se enfrentan a su mayor crisis desde la Guerra Fría. Tras el derrocamiento del presidente ucraniano Yanukovich, el nuevo gobierno prooccidental 
en Kiev ha sellado una alianza con la Unión Europea y Rusia ha anexionado Crimea,
puerto de la flota rusa del Mar Negro y su vía hacia el Mediterráneo.
Las tensiones se están extendiendo a otros estados "tapón" en las fronteras del sur de Rusia.
Barack Obama ha pedido a los líderes de la UE que aumenten su gasto militar.
El Secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, condenó lo que calificó de "increíble acto de
agresión" de Rusia. En un comunicado que está más allá de la sátira, Kerry declaró al
programa de la CBS Face the Nation, "Simplemente no se puede en el siglo XXI actuar como
se hacía en el siglo XIX 19, invadiendo otro país con un pretexto totalmente inventado".
Desde el colapso del imperio soviético en 1991, el objetivo de Rusia ha sido asegurar que los
estados tapón en su flanco sur se mantuvieron dentro de su propia órbita económica y militar, o
por lo menos fueran "neutrales" y sin acuerdos económicos (y militares) de "asociación" con
Occidente. Ucrania (que significa "la frontera") fue el eje central de esta estrategia y el más
importante de los estados tapón con Rusia.
Las tensiones podrían ahora extenderse. Moldovia y Georgia también quieren firmar acuerdos
de asociación con la UE y son vulnerables a la presión de Rusia a través de su control de los
suministros de energía, importantes mercados en Rusia, y las bases militares en los enclaves
separatistas de Transnistria (Moldavia) y Osetia del Sur y Abjasia (Georgia) .
Así, la amenaza económica y potencialmente militar de la guerra se extiende a través de la
región del Cáucaso, e incluso a los estados de Europa del Este. En Hungría, Rusia está a
punto de hacer un préstamo de 13,7 mil millones de dólares para modernizar la central nuclear
de Paks, lo que le permite jugar un papel importante en el sector energético de Hungría.
Ambas partes desean evitar el conflicto militar en Ucrania, pero incluso el uso de sanciones
económicas podrían tener graves costes económicos y políticos. La economía europea podría
caer en una nueva recesión si se cortasen los suministros de energía y se recortase el
comercio con Rusia.
Esa es la razón por la que la UE y EE.UU. están divididos sobre las sanciones económicas. Sin
embargo, el crecimiento económico de Rusia, sobre el que descansa el apoyo a Putin, también
se tambalea. Una disminución repentina de los ingresos petroleros podría erosionarla. La
reciente caída de la bolsa de Moscú y la fuga masiva de capitales de Rusia son una
advertencia.
Sin embargo, si bien hay limitaciones reales en ambos lados, los dos están obligados a buscar
ventaja, de manera que se podría provocar una mayor confrontación. Mientras Occidente
cementa sus lazos con el nuevo régimen pro-occidental en Kiev y Rusia responde apoyando y
promoviendo la oposición en el Este de Ucrania, el potencial para una explosión de las
tensiones es real. Lo que a su vez podría arrastrar a Rusia y Occidente a un conflicto más
profundo en otras partes de la región.
Cuando Socialist Review fue a imprenta, el FMI acababa de conceder un crédito de 27 mil
millones de dólares a Ucrania. El gobierno de Kiev anunció inmediatamente un alza del 50 por
ciento de los precios del gas. Esto es sólo el principio. El precio del préstamo es seguro que
será más austeridad y otra caída en los niveles de vida de la gente común. Es difícil imaginar el
impacto en una economía que esta por los suelos.
Ucrania es el único país del antiguo bloque del Este cuya producción económica se encuentra
aún por debajo de los niveles anteriores a la crisis de 1992. Durante la crisis de 2008 la
economía se contrajo un 15 por ciento y la moneda perdió el 40 por ciento de su valor. Los
niveles de vida ya están muy por debajo de sus vecinos, como Polonia y Hungría.
Por tanto, el acuerdo con el FMI sólo puede aumentar el peligro de tensiones explosivas dentro
de Ucrania, a menos que los trabajadores comiencen a unirse superando divisiones étnicas y
religiosas y luchen contra a sus propios oligarcas. Sin embargo, ello exige oponerse
frontalmente tanto a los EE.UU. / UE como a Rusia.
El único elemento común que los dos bloques imperialistas comparten es su dependencia de
los oligarcas de Ucrania. Ese puñado de capitalistas controlan una proporción mucho mayor de
la economía ucraniana que incluso sus homólogos rusos y son ellos los que en última instancia
determinan la supervivencia de cualquier régimen político en Kiev.
No tenía por que ser así. Después del colapso de la Unión Soviética, los neoconservadores
norteamericanos declararon el amanecer del "nuevo siglo americano". En su arrogancia, se
obstinaron en que los EE.UU. fueran la única superpotencia en la escena mundial y hacer
frente sin grandes problemas a cualquier desafío a su hegemonía desde abajo. En ambos
casos han fracasado.
En primer lugar, los EE.UU. no pueden ostentar un predominio indiscutido. Ni siquiera puede
garantizar con certeza que sus propios aliados marcharán al paso. En el caso de China y
Rusia, los EE.UU. y la OTAN están descubriendo que la ventaja de poder que tienen sobre sus
rivales parece tener rendimientos decrecientes cuanto más cerca avanzan hacia su esfera de
influencia inmediata.
En segundo lugar, el sueño de los guerreros de la Guerra Fría de ser capaces de intervenir en
todo el mundo a su antojo, sobre todo en Oriente Medio, se encuentra en ruinas bajo los restos
destrozados de la bandera que ondeaba por encima de George Bush en su discurso televisado
a bordo del USS Abraham Lincoln en 2003 cuando afirmo "Misión Cumplida".
En lugar de un nuevo siglo americano nos enfrentamos a un mundo de imperialismos rivales,
aunque desiguales, incluso si el más fuerte, los EE.UU., se enfrenta con dificultades para
imponer su propia hegemonía. En este contexto debemos entender la crisis de Ucrania y la
competencia entre las potencias a lo largo de la frontera sur de Rusia.

Influencia

Es también en este contexto como debemos entender el resurgimiento de la influencia rusa trás
su desaparición como segunda superpotencia mundial. Después de 1991, las 15 repúblicas de
la antigua Unión Soviética se convirtieron en estados independientes. Rusia luchó para
conservar su influencia sobre lo que se denomina su "exterior cercano", en el contexto de un
colapso económico catastrófico como resultado de la "terapia de choque" económica
neoliberal.
La producción bruta cayó un 57 por ciento en relación a los niveles de 1991. Los jubilados
perdieron sus ahorros de toda la vida en la pira de la hiperinflación, mientras que una capa de
la vieja "nomenklatura" y los nuevos empresarios se enriquecía con la privatización de las
empresas estatales.
Millones de trabajadores no recibieron sus salarios durante meses. Los sistemas de calefacción
se derrumbaron en Siberia; la gente tenía que encender fuegos en sus apartamentos, ya que
tuvieron que soportar temperaturas de 30 grados bajo cero. El personal de ambulancias se vio
obligado a pedir el coste de la gasolina antes de acudir a las llamadas de emergencia.
El colapso afectó profundamente al complejo industrial-militar y el ejército ruso se convirtió en
una caricatura de sí mismo; mal equipados, sin piezas de repuesto e incluso incapaz de pagar
a sus soldados y reclutas. Rusia volvió a fomentar las divisiones étnicas y nacionales en su
"exterior cercano" con el fin de debilitar a los estados vecinos y someter por la fuerza a muchos
de sus líderes corruptos a la dependencia de un débil Estado ruso aun.
Así, entre 1990 y 1994 Rusia alimentó una serie de conflictos civiles y separatistas sangrientos
en Georgia, Ingushetia y entre Armenia y Azerbaiyán. En total, han costado más de 170.000
vidas y ha creado cerca de 1,5 millones de refugiados. No obstante, los resultados siguieron
siendo inestables y Chechenia siguió siendo un foco de desafío en el Cáucaso.
La imagen de Chechenia como un estado terrorista islamista es una parodia de la verdad. La
capital Grozny era una ciudad industrial grande, el segundo centro de refinado de petróleo más
grande de la antigua Unión Soviética. Hasta 1991 sus habitantes eran musulmanes por origen,
pero en realidad abrumadóramente seculares en la práctica. Su primer presidente, un ex
general soviético, Dzhokhar Dudaiev, obtuvo el 85 por ciento de los votos en la elección
presidencial de 1991.

Romper con Moscú

En noviembre de 1991 Dudaiev declaró Chechenia independiente desafíando al Kremlin. Era ir
demasiado lejos para Moscú y el presidente ruso, Boris Yeltsin, envió a la tristemente célebre
policía del Ministerio del Interior.
La población la recibió enfurecida. No en vano había sido la región que había otorgado el
mayor índice de votos a Yeltsin en las elecciones presidenciales de junio. Cientos de miles de
personas acudieron a Grozny de toda Chechenia y Moscú se vio obligada a retirarse.
Chechenia se convirtió en un estado independiente de facto.
En diciembre de 1994 Dudaiev había perdido popularidad y Chechenia se enfrentaba al
aislamiento económico. Yeltsin creyó confiado que la república rebelde podría ser fácilmente
sometida por la fuerza y lanzó un ataque masivo contra Grozny. Hasta 4.000 proyectiles por
hora cayeron sobre la ciudad, en el más intenso bombardeo de artillería desde la Segunda
Guerra Mundial; ni un solo edificio quedó intacto.
Las tripulaciones de los tanques rodaron sobre las ruinas, pero en lugar de una rápida y
victoriosa ocupación, se encontraron frente a una oposición que conmocionó al mando del
ejército y a Moscú. La guerra en Chechenia generó una importante oposición dentro de Rusia,
con una gran mayoría a favor de la retirada. Los mineros en huelga llevaban pancartas como
"Yeltsin: Asesino de los chechenos y los mineros".
La victoria en Chechenia fue no solo un intento de recuperar Chechenia, sino también de
reafirmar el dominio ruso sobre el "extranjero cercano". Sin embargo, dieciocho meses después
del comienzo de la guerra, el general Alexander Lebed negoció la "paz" en nombre del Kremlin.
La segunda superpotencia del mundo parecía sufrir su humillación final.
La derrota militar en Chechenia pareció hundir a Rusia en una espiral de caos y desintegración.
Meses antes de las elecciones de junio de 1996, Yeltsin se enfrentaba a una aparente derrota
segura a manos del líder del Partido Comunista, Gennady Ziuganov.
Pero entonces los distintos oligarcas de Rusia, superando sus rivalidades, formaron una
alianza. Invirtieron ilegalmente hasta 2 mil millones de dólares en la campaña de reelección de
Yeltsin; el Fondo Monetario Internacional concedió un préstamo de 10 mil millones de dólares
para el pagó de salarios y pensiones pendientes y los medios de comunicación emprendieron
una campaña sin cuartel contra Ziuganov, llenando portada tras con los crímenes de Stalin.
Yeltsin obtuvo la victoria por un escaso margen del 3 por ciento.
Sin embargo, el rescate de un presidente enfermo, cada vez más borracho y con un
comportamiento más que extraño no sirvió para resolver la crisis de Rusia. En 1999 Yeltsin
decidió no volverse a presentar a las elecciones y su sucesor designado no era otro que el ex
oficial de la KGB Vladimir Putin.
La imagen popular de Putin puede ser engañosa. Es un autócrata populista, pero no es
independiente ni se sitúa por encima de la clase dominante de Rusia. En 1999 se alcanzó un
creciente consenso entre la élite rusa, incluyendo a muchos de los más poderosos oligarcas,
de que la anarquía de la privatización tenía que ser regulada, que había que restablecer la
economía, en particular el sector vital de la energía, que había que re imponer la autoridad del
Estado sobre las regiones y reconstruir el poderío militar de Rusia.
Putin tuvo un gran éxito a la hora de ganar el apoyo de los sectores clave de la clase
dominante rusa. Utilizó su posición para acabar con aquellos oligarcas que no aceptaron el
nuevo consenso. Sin embargo, creer que Putin tiene "el control" de la poderosa elite de los
negocios de Rusia es un error. Los oligarcas se han beneficiado más que nunca, bajo su
gobierno. Moscú es la actual capital multimillonaria del mundo, que cuenta con 76
multimillonarios en dólares, en comparación con los 70 de Nueva York y los 54 de Hong Kong.
Putin llegó a la presidencia en 1999 con el apoyo de los principales medios de comunicación y
de los oligarcas por un margen de solo un 3 por ciento en las urnas unos meses antes. El punto
de inflexión fue una vez más Chechenia. En 1999 Putin lanzó una represalia sangrienta por la
derrota de 1996 que tuvo éxito. Esta vez, se habían aprendido las lecciones. La operación
militar fue cuidadosamente planeada y Putin utilizó las divisiones dentro de las filas chechenas,
apoyando a las fuerzas militares chechenas leales a Moscú.
El segundo factor clave fue la escalada mundial de los precios del petróleo y de la energía a
partir del 2000, pasando de 30 dólares a un máximo de 140 dólares por barril. Como el petróleo
y el gas fluyó a través de los gasoductos rusos al "extranjero cercano" y a Europa, se
dispararon los ingresos tanto para las arcas estatales como para los oligarcas privados en
beneficio mutuo. Rusia suministra ahora hasta el 40 por ciento de las necesidades energéticas
de algunos estados europeos.
Putin impuso un mayor control del Estado en el sector de la energía, eliminó a todo oligarca
que se pusiera en el camino; controló los oleoductos que ahora se extienden por toda la región,
convirtiéndose en un instrumento geopolítico y estratégico central en el proyecto de Rusia de
reconstruir su influencia global y su dominación regional.
Desde esta posición de fortaleza Putin ha reequipado y reestructurado las fuerzas armadas
rusas, reduciendo en gran medida su dependencia de la conscripción. Se puso fin a la elección
directa de los gobernadores regionales - que eran imprevisibles y demasiado a menudo
actuaban a instancias de oligarcas locales - y los gobernadores son nombrados por Moscú,
constituyendo lo que Putin llama a su "poder vertical".

OTAN

Es esta combinación la que ha llevado al resurgimiento de Rusia como poder regional y su
capacidad para ejercer un grado de influencia en el exterior, como en Siria. Esta se
caracterizado sobre todo por la capacidad de Rusia para frenar en 2008 los intentos de la
OTAN para integrar a Georgia en un partenariado. Rusia utilizó la región separatista de Osetia
del Sur para proyectar su potencia militar en la zona. El resultado fue una victoria significativa
para Putin y una derrota para Occidente.
Sin embargo, hay límites para el resurgimiento del poder regional de Rusia, como la actual crisis en Ucrania ha puesto de manifiesto y el crecimiento económico de Rusia sufre enormes deficiencias subyacentes. La crisis de 2008 golpeó la economía rusa duramente y no hay perspectivas de recuperación a corto plazo. La productividad está cayendo y sólo los ingresos del petróleo y el gas permiten una apariencia de estabilidad y evitan un desplome económico.
El nivel de vida medio ha aumentado significativamente desde la década de 1990, pero oculta
una desigualdad que es una de las más altas del mundo.
Si las circunstancias económicas empeoran y estalla un conflicto grave en el extranjero
cercano, Putin podría perder tanto el apoyo de la élite rusa como su base popular de apoyo
entre los rusos de a pie. Su apoyo se ha erosionado en la medida que el crecimiento
económico se ha debilitado y ha sido un factor clave en las protestas por las irregularidades de
las elecciones de 2011.
En estas circunstancias, el peligro de un conflicto étnico y nacional, alentado por las potencias
imperialistas rivales aumenta. Tanto Rusia como Occidente se debaten entre su dependencia
mutua de mercados y energía y la necesidad de fortalecer sus propios intereses económicos
rivales y su dominación geopolítica.
Occidente continuará atrayendo a los estados vecinos de Rusia hacia su órbita con acuerdos
de asociación económica, y en lo posible militares, con la UE y la OTAN. Al igual que en
Crimea, Putin no dudará en explotar el chovinismo gran ruso en los enclaves rusos y entre las
poblaciones rusas en los estados vecinos de Rusia. Este es el mensaje claro y amenazante de
Putin en su reciente discurso tras la amenaza de sanciones de EE.UU.:
"Millones de personas se fueron a la cama en un país y despertaron en otros diferentes,
convirtiéndose de la noche al día en minorías étnicas en las antiguas repúblicas de la Unión,
mientras que la nación rusa se convirtió en uno de los grupos étnicos más grandes del mundo,
si no el mayor, dividido por más fronteras".
La única alternativa que tiene la clase obrera en toda la región es luchar contra sus propios oligarcas y gobiernos y oponerse sin concesiones a cualquier intervención imperialista, ya sea del este o del oeste. Si los trabajadores de Ucrania o de cualquier otro estado buscan apoyo en uno u otro campo imperialista contra el otro, no serán capaces de transformar los conflictos nacionales y étnicos en un enfrentamiento contra su propia clase dominante.
Es vital que los activistas contra la guerra y los socialistas de toda Europa defiendan también
esta posición. Lo que implica dos cosas para nosotros en Gran Bretaña. Tenemos que resistir
los intentos de los gobernantes occidentales y el FMI de imponer la austeridad en nuestro país
o en el extranjero y oponernos a cualquier expansión militar o amenaza de intervención en el
“exterior cercano” de Rusia.
Sin embargo, dentro de las fronteras de los estados-nación de Europa del Este y el “exterior
cercano” de Rusia a menudo los trabajadores se encuentran arrastrados por la división
impuesta por las potencias imperialistas. No puede haber ninguna preferencia o defensa, por
mucho que se condicione, de ninguno de los bandos imperialistas contra el otro.

Rob Ferguson es especialista en Rusia, activista de Stop the War y articulista del mensual
británico Socialist Review, editado por el SWP.

Traducciones para www.sinpermiso.info: Enrique García

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La constitución del POSDR(b) como Partido Proletario de Nuevo Tipo (Revolución o Barbarie)

POSDR(b), PC(b) de Rusia y PCUS

1En la constitución del POSDR(b) como partido de nuevo tipo se observa la primacía y dirección de la ideología y  la lucha de dos líneas como factores para la construcción de la vanguardia proletaria. Los primeros círculos marxistas formados por intelectuales se reúnen para estudiar y debatir sobre marxismo, estos forman la vanguardia teórica del proletariado, y libran la lucha ideológica contra las corrientes oportunistas en el seno de la vanguardia, en un primer momento el populismo y, más tarde, el marxismo legal. Posteriormente estos círculos se proponen formar en la concepción proletaria del mundo, en el socialismo científico, a los obreros avanzados, a los intermediarios entre la vanguardia teórica y las masas proletarias, es decir, la vanguardia práctica del proletariado. Cuando el economismo, el revisionismo, se convierte mayoritario entre los grupos socialdemócratas, es decir, a finales del siglo XIX y primeros años del XX, los marxistas revolucionarios y Lenin se centran en la lucha de dos líneas contra el oportunismo economicista a través del periódico Iskra y de la obra teórica leniniana para ganarse a la vanguardia obrera para el marxismo. En el II Congreso saldrá triunfador el marxismo, aunque en el mismo congreso, surgirá una nueva forma de revisionismo, el menchevismo, al cual los marxistas revolucionarios también combatirán ideológicamente a través de la lucha de dos líneas. Finalmente, la vanguardia se fusionará con las masas proletarias durante el año 1905.
Extraído de nuestro trabajo La constitución del POSDR(b) como Partido Proletario de Nuevo Tipo.

Origen y desarrollo histórico del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (bolchevique)
El marxismo penetra en Rusia en la década de los años 80 del siglo XIX. Es en el año 1883 cuando se forma el primer grupo marxista ruso, en el exilio, denominado Emancipación del Trabajo y formado por antiguos populistas entre los que destaca Plejanov. También en el mismo año se crea el primer círculo marxista en el interior de Rusia, creado por Blaogev en la ciudad de San Petersburgo. Durante toda esta década surgen círculos marxistas en diversas ciudades de Rusia cuya labor consistía en el estudio de la concepción proletaria del mundo, del marxismo. Entre estos grupos destaca el fundado por Brusnev (también en San Petersburgo en el año 1889), cuyo objetivo era la formación de los obreros más avanzados en el marxismo, por lo que este círculo constituye el primer intento en Rusia de fusionar el socialismo científico con el movimiento obrero.
Este último grupo es desarticulado en 1892 por la policía política zarista, la Ojrana, pero al año siguiente supervivientes de este grupo crean otro círculo marxista denominado “Círculo de los tecnólogos” (ya que en su mayoría estaba formado por estudiantes del Instituto Tecnológico). En octubre de 1893, a este grupo se uniría el que sería el líder del proletariado revolucionario ruso y teorizador del partido de nuevo tipo proletario, V. I. Lenin, que pronto destacaría por el hecho de dirigir la lucha teórica contra el populismo y el marxismo legal y por proponer la agitación entre las amplias masas obreras, puesto que hasta esa fecha la labor de los círculos estaba encaminada hacia la propaganda marxista entre los obreros avanzados, entre la vanguardia práctica del proletariado. El “Círculo de los tecnólogos” fue el germen de la futura Unión de Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera (creada en 1895), que sería el primer embrión del partido revolucionario del proletariado al fusionar el socialismo científico con el movimiento obrero, y que llevaría a cabo el primer intento de agrupar a todos los círculos marxistas dispersos a lo largo y ancho de Rusia en una sola organización.
Durante esta etapa de formación de la vanguardia teórica marxista rusa, agrupada en círculos y grupos a nivel local, su labor consistía en el estudio y discusión del marxismo y de la propaganda de la ideología proletaria entre los obreros más avanzados y, junto con esto, libraban la lucha ideológica contra el populismo y el marxismo legal. Así vemos cómo la vanguardia marxista revolucionaria, cuyo origen social era la intelligentsia (ya que era la única capa social capaz de asimilar el contenido del marxismo), se forja en la asunción del socialismo científico y la lucha teórica contra las ideologías que en aquella época estaban en boga entre la vanguardia, es decir, el populismo y el marxismo legal.
El primero representaba los intereses de la pequeña burguesía campesina y empleaba como método de lucha el terror individual. El segundo representaba las aspiraciones de determinados sectores de la burguesía liberal que despojaban al marxismo de toda su esencia revolucionaria para quedarse solo con lo que beneficiaba a sus intereses de clase, es decir, los aspectos positivos del capitalismo. En un principio, los marxistas revolucionarios rusos encontraron un aliado entre los marxistas legales en su lucha ideológica contra el populismo, pero, una vez derrotado este, los marxistas revolucionarios pasaron a la ofensiva contra el marxismo legal.
Es en 1898 cuando se funda el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en su I Congreso en la ciudad de Minsk. El Partido lo conforman delegados de círculos marxistas de San Petersburgo, Moscú, Kiev y Ekateronislav, del Bund y de Rabochaia Gazeta. En el Congreso no se adopta ningún programa sino solo un manifiesto que había sido redactado por Struve, máximo teórico del marxismo legal. Además, se elige a un Comité Central que es detenido al poco tiempo por la Ojrana.
Al mismo tiempo que se da el proceso de unificación de la vanguardia marxista rusa, surge en su interior una desviación denominada economismo que defiende que el proletariado debe centrar su lucha en el ámbito económico para la conquista de mejores condiciones de vida. Contra esta desviación los marxistas revolucionarios han de desarrollar la lucha teórica, una lucha en la que juega un papel fundamental Lenin quien, después de leer el Credo (documento en el que se exponen las concepciones de los economistas), escribió como crítica al mismo Protesta de los socialdemócratas.
En 1900, Lenin entabla contacto con el grupo Emancipación del Trabajo con el objetivo de crear un periódico marxista para toda Rusia y para combatir las desviaciones oportunistas como el economismo, además de para unificar a la vanguardia ideológica en torno al marxismo revolucionario y elaborar un programa que proceda a la convocatoria de un nuevo Congreso del POSDR donde se adopte dicho programa. Este periódico se denominará Iskra y se publicará de 1900 a 1905, aunque a partir de 1903 estará en manos de los mencheviques.
En esta época previa al II Congreso, Lenin también publicará ¿Qué hacer?, una de sus obras más importantes donde crítica el economismo y señala las características organizativas del partido revolucionario del proletariado. Este periodo de lucha de dos líneas en el interior de la socialdemocracia servirá para que numerosos colectivos socialdemócratas del interior de Rusia se adhieran al marxismo revolucionario, abandonando para ello el economismo (esto se reflejará en la correlación de fuerzas en el II Congreso). El proyecto de programa para el futuro congreso fue elaborado en base a los anteproyectos redactados por Plejanov y Lenin.
Es en 1903 cuando se convoca el II Congreso y sus primeras sesiones son celebradas en Bruselas y, posteriormente,en Londres. Las tendencias que forman parte del II Congreso se pueden dividir en iskristas, dirigidos por Lenin; economistas y fracción delBund y, por último, el sector vacilante que se encontraba entre ambos. El Congreso se dividió en dos partes, una primera en la que se discutió el programa y una segunda en la que se debatió acerca de los estatutos. En la primera, los iskristas se mantuvieron unidos y lograron que se adoptara su programa y la línea política defendida por Iskra, aunque aparecieron las primeras divergencias a través de la persona de Martov.
En la segunda parte del Congreso, la relativa a los estatutos, es cuando se produjo la divergencia entre los iskristas. El fundamento de esta divergencia era la consideración de quién se podía considerar miembro del partido. Mientras Lenin y Plejanov defendían que para ser miembro del partido había que estar integrado en una organización del mismo, Martov defendía que podía ser miembro cualquiera que se encontrara bajo la dirección de una organización aunque no formara parte de la misma. Lo esencial que subyacía a esto era la diferenciación entre partido de vanguardia y partido de masas. Martov, con su propuesta, lograría atraerse a una minoría de iskristas y logró el apoyo de los economistas y los bundistas, por lo que se aceptó su propuesta. Aun así, los economistas y bundistas se retiraron antes de que finalizasen las sesiones del Congreso, por lo que los iskristas encabezados por Lenin quedaron en mayoría (razón por la cual pasaron a denominarse bolcheviques), mientras que los iskristas encabezados por Martov quedaron en minoría (motivo por el cual se les denominó mencheviques) a la hora de elegir el Comité Central y un órgano Central, de los cuales Martov se negó a formar parte.
Este II Congreso significó la derrota de los economistas, pero surgió el menchevismo, que pasaría a ser el nuevo oportunismo en el seno de la socialdemocracia rusa, la cual heredaba las concepciones del marxismo legal y del propio economismo y contra el cual Lenin y los bolcheviques deberían desarrollar una lucha ideológica durante todo el periodo que desembocaría en la Revolución de Octubre.
Los mencheviques se negaron a acatar las directrices del Comité Central y formaron grupos socialdemócratas por su cuenta al margen de la mayoría del POSDR. Al producirse esto, Plejanov intentó mediar con los mencheviques y cooptó a mencheviques para los órganos de dirección y, finalmente, él mismo acabó formando parte de la fracción menchevique, por lo que la mayoría (los bolcheviques) quedó en minoría en los órganos de dirección del POSDR. En base a esto, en 1904 los bolcheviques crearon el Buró de Comités de la Mayoría (que cumplía las funciones de un Comité Central), creando además su propio periódico marxista, denominado Vperiod. El POSDR se encontraba dividido en dos facciones que en la práctica actuaban como organizaciones diferentes.
En enero de 1905, una manifestación obrera organizada por el pope Gapón, que reunió a 100.000 obreros en San Petersburgo que se dirigían al Palacio de Invierno para entregarle una serie de peticiones al Zar, fue reprimida a balazos causando la muerte de 1.000 obreros e hiriendo a 5.000. Es el inicio de la Revolución de 1905. Durante el desarrollo de esta revolución, el POSDR(b) se forjará como Partido Obrero de Nuevo Tipo.
Fue durante el transcurso de este proceso revolucionario cuando, a parte de dilucidar cuestiones tácticas que serían refrendadas en el III Congreso de ese mismo año, los bolcheviques consiguieron enraizarse entre las masas proletarias ganándose a los obreros avanzados y fusionándose con el movimiento obrero. Esto les llevó a crear -e introducirse en- numerosas organizaciones, entre las que destacaban las células de fabrica. En este época los bolcheviques dirigían y participaban en acciones revolucionarias de masas. En este sentido, cabe destacar el importante papel que jugaron los bolcheviques en la insurrección proletaria que se produjo en diciembre de 1905 en Moscú, que, aunque terminó en derrota, supuso un hito del proletariado revolucionario ruso.
En la constitución del POSDR(b) como partido de nuevo tipo se observa la primacía y dirección de la ideología y  la lucha de dos líneas como factores para la construcción de la vanguardia proletaria. Los primeros círculos marxistas formados por intelectuales se reúnen para estudiar y debatir sobre marxismo, estos forman la vanguardia teórica del proletariado, y libran la lucha ideológica contra las corrientes oportunistas en el seno de la vanguardia, en un primer momento el populismo y, más tarde, el marxismo legal. Posteriormente estos círculos se proponen formar en la concepción proletaria del mundo, en el socialismo científico, a los obreros avanzados, a los intermediarios entre la vanguardia teórica y las masas proletarias, es decir, la vanguardia práctica del proletariado. Cuando el economismo, el revisionismo, se convierte mayoritario entre los grupos socialdemócratas, es decir, a finales del siglo XIX y primeros años del XX, los marxistas revolucionarios y Lenin se centran en la lucha de dos líneas contra el oportunismo economicista a través del periódico Iskra y de la obra teórica leniniana para ganarse a la vanguardia obrera para el marxismo. En el II Congreso saldrá triunfador el marxismo, aunque en el mismo congreso, surgirá una nueva forma de revisionismo, el menchevismo, al cual los marxistas revolucionarios también combatirán ideológicamente a través de la lucha de dos líneas. Finalmente, la vanguardia se fusionará con las masas proletarias durante el año 1905.
Las enseñanzas del desarrollo del POSDR(b) para la vanguardia comunista en el Estado español
Las tareas actuales de la vanguardia marxista-leninista en el Estado español tienen diferencias sustanciales con las tareas de la vanguardia marxista en Rusia, debido a que actualmente aún está pendiente el análisis marxista del primer ciclo de la Revolución Proletaria Mundial (que se inició en 1917 y que terminó en derrota para el proletariado revolucionario y en la destrucción del Movimiento Comunista Internacional por parte del revisionismo), hecho que no se daba entre la vanguardia marxista de la Rusia de finales del XIX y principios del XX. A esto hay que añadirle la existencia de un movimiento obrero en ascenso  y que todavía estaba pendiente la revolución democrático-burguesa en la Rusia de la época, lo que exigía que los marxistas realizasen agitación entre los obreros para no quedarse a la zaga del movimiento espontáneo de las masas proletarias. Aun así, durante el periodo en el que el economismo era mayoritario entre la socialdemocracia, los marxistas revolucionarios se centraron en la lucha de dos líneas contra el mismo.
En la actualidad, el revisionismo también es mayoritario en el movimiento comunista del Estado español y, por lo tanto, la tarea inmediata que corresponde a los marxistas-leninistas es desarrollar la lucha de dos líneas entre la vanguardia para que el comunismo científico ocupe la posición hegemónica entre la vanguardia ideológica del proletariado y, además, para realizar el balance de la experiencia revolucionaria del primer ciclo de la Revolución Proletaria Mundial iniciado en 1917, todo ello con el objetivo de sentar así las bases para la construcción del movimiento revolucionario del proletariado, o lo que es lo mismo, para la reconstitución del Partido Comunista.
Revolución o Barbarie ///.
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Los prorrusos de Ucrania desoyen a Putin y mantienen el referéndum separatista

Los insurgentes rechazan aplazar la consulta, como les había pedido el presidente ruso. El Ejército ucraniano prosigue su ofensiva militar en el Este

AGENCIAS 08/05/2014 12:11 Actualizado: 08/05/2014 13:20/// publico.es
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Milicianos prorrusos muestran una bandera rusa frente al edificio regional del Ministerio de Interior, en Lugansk.

Milicianos prorrusos muestran una bandera rusa frente al edificio regional del Ministerio de Interior, en Lugansk.- EFE


Los insurgentes prorrusos de las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk (este) han rechazado este jueves la petición del presidente ruso, Vladímir Putin, de aplazar el referéndum separatista convocado para el 11 de mayo.
Así lo decidieron por unanimidad los miembros de la asamblea popular de Donetsk, que cumple hoy un mes de vida, y de la vecina Lugansk en sendas reuniones extraordinarias, anunciaron los líderes insurgentes en rueda de prensa. Un portavoz agradeció a Putin sus esfuerzos diplomáticos, pero agregó que la celebración de la consulta no es decisión de los líderes prorrusos, sino del pueblo de Donetsk, de mayoría rusohablante.
Los prorrusos de esas dos regiones limítrofes con Rusia se proponen preguntar este domingo a los electores si apoyan la independencia de sus territorios. En caso de que los votantes apoyen la independencia, el copresidente del gobierno de la República Popular de Donetsk, Miroslav Rudenko, aseguró que cinco regiones (Donetsk, Lugansk, Járkov, Odessa y Nikoláyev) formarían un nuevo Estado independiente que se llamaría "Novorossia" (Nueva Rusia).
Al explicar su llamamiento a aplazar las consultas independentistas, Putin argumentó que esos pasos crearían "las condiciones necesarias para el diálogo" con el Gobierno interino de Kiev. El presidente ruso también pidió a las autoridades de Ucrania que pongan fin a las acciones militares de castigo en las regiones de mayoría rusohablante.
"Las autoridades ucranianas jamás han llevado a cabo operaciones punitivas, en las regiones del sureste del país", replicó este jueves el presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov. El Gobierno de Kiev, agregó, que está dispuesto a "dialogar con los representantes de los gobiernos y las comunidades locales, pero no con terroristas que tienen las manos manchadas de sangre".
La Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania rechazó esta semana la posibilidad de convocar un referéndum sobre el nuevo modelo de Estado el 25 de mayo, coincidiendo con las elecciones presidenciales. Los diputados del partido gobernante, Batkivschina (Patria), aseguraron que el referéndum nacional se celebrará cuando se estabilice la situación en el sureste del país, donde Kiev prosigue la ofensiva contra los bastiones prorrusos. 
Ante ello, el Ministerio de Defensa ucraniano afirmó que proseguirá la operación militar, aplazamiento de las consultas separatistas aparte. El titular de la cartera, Andréi Parubi, señaló que la simple idea de celebrar esa votación popular "es una estafa política y una aventura" que no tiene perspectivas. Parubi informó de que a día de hoy se está reagrupando a las tropas en el este del país y mostró su optimismo acerca de los resultados de la ofensiva.
Por otro lado, la agencia rusa Itar-Tass ha informado, citando a la policía local, de la destrucción durante la noche por parte de desconocidos de un millón de papeletas para el referéndum de este domingo en Donetsk. Según testigos, los desconocidos entraron en una imprenta y destruyeron 800.000 papeletas preparadas para la consulta, además de la maquinaria empleada para ello. Además, se ha producido otro incidente similar en otra imprenta, donde se eliminaron 300.000 papeletas.
Los testigos acusaron a de los ataques a miembros de Sector de Derechas, formación ultra que respalda al Gobierno interino de Kiev, ya que los asaltantes llevaban símbolos acreditativos de su pertenencia a la organización. Se especula que este grupo estuvo detrás del incendio provocado que causó 46 muertos en Odesa. ///.

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Temor entre los rusos ante una posible guerra
Una encuesta del Centro Levada muestra que tres cuartas partes de los ciudadanos están intranquilos. Fuente: Reuters

Dos meses después del comienzo del proceso de separación de Crimea de Ucrania, la euforia que provocó la anexión de la península en los habitantes de Rusia se mantiene, aunque la mayoría de los rusos también teme que comience una guerra civil en Ucrania y que el Ejército ruso participe en ella. Esto es lo que se desprende de los resultados de una reciente encuesta del Centro Levada celebrada del 25 al 28 de abril en 45 regiones rusas.
Según la encuesta, un 88% de los encuestados opina que la anexión de la península ha sido el resultado de la libre determinación del pueblo de Crimea. Sin embargo, el número de rusos que opina que la experiencia de Crimea debería extenderse a las demás regiones de Ucrania si sus habitantes votan a favor de entrar en Rusia mediante referéndum se ha reducido: si durante la segunda quincena de marzo esta idea la apoyaba el 67% de los encuestados, en la actualidad únicamente un 58% se muestra a favor de ello.
Un 30% de los rusos frente al 12% anterior considera correcto abstenerse de permitir que las regiones de Donetsk o Lugansk entren a formar parte de Rusia.
Tres cuartas partes de los participantes en la encuesta se muestran intranquilos por la posibilidad de un conflicto armado entre Rusia y Ucrania. La mitad de los encuestados reconoce que los acontecimientos en Ucrania comienzan a desarrollarse de forma más favorable, y un 12% asegura no saber qué creer y qué no creer.

Se dispara la popularidad de Putin
Crimea y Sebastopol formarán parte de Rusia
Por qué a Moscú le conviene alejarse del conflicto en Ucrania
La situación al sureste de Ucrania se mantiene estable, aunque los medios de comunicación crean una sensación de escalada de la crisis, razón por la cual existe un porcentaje tan alto de temor por un conflicto armado, y además exigen que la gente se posicione: o estás a favor de los rojos o de los blancos, aclara el vicedirector del Centro Levada, Alexéi Grazhdankin. 
La anexión de Crimea se llevó a cabo por la vía pacífica, esto es importante para la aprobación general de este proceso y para que exista un sentimiento de orgullo por el país, asegura Grazhdankin. 
La dificultad para entender lo que ocurre en Ucrania se debe a la gran cantidad de participantes en el proceso: Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos; se aproximan también unas elecciones en Ucrania con un enorme número de candidatos y los medios de comunicación rusos no muestran una clara preferencia por ninguno de ellos, explica el politólogo Aleksander Pozhálov.
A diferencia de Crimea, las regiones surorientales de Ucrania no están consideradas por los ciudadanos como territorios tradicionalmente rusos y la proporción relativamente baja de personas que aprueban su anexión es un indicador de que los rusos no son agresivos ni tienen ambiciones imperialistas, opina el experto.
Publicado originalmente en ruso en Védomosti. ///.


Ucrania, escenario desde hace días de violentos combates en dos ciudades de la región minera de Donetsk (este), se debate entre una insurrección armada que intentan aplastar las fuerzas gubernamentales y la amenaza de una guerra civil.


"Hay elementos de guerra civil, pero es más una insurrección armada, ya que los grupos separatistas son minoritarios y no cuentan con un amplio apoyo entre la población", aseguró hoy a Efe el experto militar ruso Pável Felguengauer.


Las milicias insurgentes prorrusas han convertido a las regiones de Donetsk y Lugansk en sus plazas fuertes, y han proclamado sendas "repúblicas populares" separatistas en ambos territorios limítrofes con Rusia.


No obstante, aunque han proclamado su intención de convocar este domingo un referéndum separatista y de crear un Estado independiente que se llamaría "Novorossia" (Nueva Rusia), no han logrado propagar la sublevación armada a otras regiones del sureste.


Aunque no puede presumir de grandes victorias, Kiev ha logrado arrinconar a los milicianos en dos pequeñas ciudades de Donetsk -Slaviansk y Kramatorsk-, escenario de combates en los que los rebeldes han demostrado estar bien pertrechados y adiestrados.


"Aún no es una guerra civil, ya que el país no está dividido en dos bandos. Además, el Ejército ucraniano no quiere víctimas entre la población civil, ya que eso daría argumentos a Rusia para la invasión", comentó a Efe Gueorgui Chizhov, jefe del Centro de Tecnologías Políticas de Ucrania.


En su opinión, las fuerzas gubernamentales no planificaron bien la operación antiterrorista, como la llama el presidente interino, Alexandr Turchínov, quien ha llegado a poner en duda la lealtad de algunas unidades militares.
"El 3 de mayo el Ejército tuvo que suspender la ofensiva cuando se dieron cuenta de que los milicianos disparaban desde edificios de viviendas. Es evidente que en Slaviansk se necesitan fuerzas especiales, no tropas regulares", comentó Chizhov.


Según el Ministerio del Interior, los rebeldes contarían con menos de un millar de efectivos en Slaviansk, entre los que figurarían veteranos de los Ejércitos soviético, ruso y ucraniano, y mercenarios de Chechenia, Crimea y otros lugares de Rusia.


Felguengauer cree que el problema no radica en los irredentos milicianos, sino en la desmoralización de las Fuerzas Armadas y de los órganos de seguridad.


"Entre los milicianos hay miembros de los servicios secretos rusos, además de instructores, pero el problema es que las estructuras de seguridad ucranianas están llenas de agentes rusos", dijo.


Con respecto a los sublevados, el experto considera que no están capacitados para más que desestabilizar la situación en varias ciudades aisladas del este ucraniano.


En cambio, el general soviético Leonid Ivashov, actual jefe de la Academia de Ciencias Geopolíticas de Rusia, considera que Ucrania "ya se encuentra en medio de una guerra civil que se propagará por todo el país si Kiev no suspende la ofensiva militar en el este".


"La paz no es posible. Los ucranianos del este nunca reconocerán como legítimo al Gobierno de Kiev. Además, el Ejercito se niega a combatir contra su propio pueblo y los soldados han sido sustituidos por ultranacionalistas que se visten de militares", aseguró a Efe.


En su opinión, Estados Unidos ha provocado el actual conflicto con el fin de obligar a Rusia a invadir territorio ucraniano y tener la excusa perfecta para desplegar tropas de la OTAN junto a las fronteras rusas.


"EEUU puede frenar la guerra con una sola orden. Lo que pasa es que quiere desestabilizar la situación en Ucrania para provocar a Rusia a enviar tropas al vecino país. Ese es su plan", opina.


Ivashov considera que la comunidad internacional debería enviar tropas de pacificación bajo la égida de la OSCE, ya que si no, lo hará Rusia.


"Rusia nunca invadirá Ucrania, pero si podría enviar, primero observadores militares y después tropas de paz para mediar entre ambos bandos. No serían sólo tropas rusas, sino de los países que integran la alianza militar de la CEI (la comunidad postsoviética) o de la Organización de Cooperación de Shanghái", señaló.


La sublevación prorrusa amenaza con abortar las elecciones presidenciales convocadas para el 25 de mayo, respaldadas por EEUU y la Unión Europea y criticadas por Rusia.


"Es un problema, pero no creo que los separatistas tengan fuerza para boicotear las elecciones en todo Donetsk y Lugansk. Eso sí, es posible que en varias ciudades no se abran los colegios electorales", apuntó Chizhov.


Para Kiev las elecciones son cruciales, ya que de ellas depende la legitimidad de la autoridades que derrocaron en febrero al presidente Víktor Yanukóvich y, lo que es más importante, la concesión de ayuda financiera.


"Si no hay elecciones, los actuales dirigentes serán tachados de usurpadores. Además, si no hay un presidente electo y un Gobierno estable, ningún país, ni EEUU ni la Unión Europea, y tampoco el Fondo Monetario Internacional asistirán a Ucrania", destacó.


Felguengauer cree que la votación se celebrará, ya que la sublevación armada "va para largo", aunque Rusia no reconocerá en ningún caso los resultados electorales.


"La comunidad internacional sí reconocerá los resultados, aunque Kiev no haya aplastado la sublevación armada. Pero es que Rusia ni siquiera reconoce a la nación ucraniana. El presidente ruso, Vladímir Putin, insiste en que el ruso y el ucraniano son un mismo pueblo", resaltó.//.



SÁBADO, 3 DE MAYO DE 2014

Ucrania, Europa y la izquierda


"Hoy día la autentica batalla antifascista y anti nazi se está dando en Ucrania, con dos bandos bien diferenciados. Los fascistas gobernantes con apoyo europeo y los antifascistas del este del país. No son pro-rusos, hablemos con claridad, son antifascistas. Y quien marque equidistancias y/o comprenda las acciones de esta gentuza no es de izquierdas, así de claro"

Autor: Andoni Baserrigorri 
Asco. Asco e indignación causa el asesinato masivo de decenas de civiles por la junta nazi-fascista que gobierna Ucrania, junta a la que no eligió nadie y que salió tras las algaradas de Kiev. Tampoco es muy correcto esto último que acabamos de afirmar. A esta junta nazi-fascista la eligió la Unión Europea, los Estados Unidos y el conjunto del imperialismo.

Enseguida consiguió las empatías de cierta izquierda occidental. Los de siempre y que ya han dejado de sorprender por sus reiteradas posturas pro-OTAN, pro-imperialismo y enemigas de los pueblos por mucho que envuelvan sus envenenados caramelos con enrevesadas teorizaciones que nos hablan de dictadores, asambleas de pueblos que inician una romántica revolución que después paradójicamente nunca se explican porque esas románticas revoluciones son asimiladas por la estrategia imperialista.

Son los Santiago Alba Rico, las Corrientes Rojas, las Izquierdas Anticapitalistas y los periódicos y “webs alternativas” quienes escriben y publican esas soflamas intelectualoides, en las que siempre insultan a los y las anti imperialistas tachándonos de “estalinistas” “pro-rusos”, que añoramos este a aquel estado socialista….

Soflamas-bodrios que no hacen sino confundir a la izquierda, dividirla, impedir la solidaridad…los pasados días con motivo del uno de mayo cubano, en una de estas “webs alternativas” se podía ver un artículo firmado por el conocido “Francotirador del cauto” en el que desprestigiaba la revolución cubana, con el pretexto de la “critica” menospreciaba a un pueblo movilizado en esta importante fecha en torno a su partido y al socialismo y emponzoñaba de nuevo la lucha de un pueblo heroico.

Siempre son los mismos. Y nos atrevemos afirmar que en el supuesto de una primavera cubana al estilo libio, excusarían al imperio, hablarían de “tiranía”, nos tratarían de embaucar con sus “criticas por mejorar el socialismo” y en caso de victoria de la gusanera y ejecución de los dirigentes cubanos, entonces nos dirían que la revolución democrática ha sido secuestrada por la derecha.

“La OTAN bombardea poco en Libia” dijo un elemento de la trotskista Corriente Roja. En Libia está habiendo una experiencia de soviets dijo otro de la misma formación. Así son de alucinados y de sinvergüenzas.

La otra izquierda, la honesta aunque se equivoque, la inequívocamente anti imperialista, la revolucionaria, la que de verdad es anticapitalista, denunciamos la estrategia imperialista de reconquista del mundo para robar sus riquezas aunque para ello tenga que asesinar millones de personas en Iraq, Afganistán, Yugoslavia, Libia, Siria, Ucrania….¿La izquierda está dividida? Pues sí, no vayamos a negarlo, pero es que al menos quien firma este articulo no va ni por pipas con la nueva gusanera disfrazada de izquierda, que no es sino una aliada y aliada eficaz además, del imperialismo y del capitalismo.

¿Hablamos de la Unión Europea? ¿No es acaso la Unión Europea el agente imperialista que ha financiado estas revoluciones de colorines, en alianza con lo más lúgubre del imperialismo yanquee y de la banda criminal OTAN? ¿La Unión Europea no está detrás del ascenso al poder de los nazi-fascistas en Ucrania? ¿No son Francia, Gran Bretaña y Alemania responsables del baño de sangre de Libia y del asesinato de Gadafi para robar sus inmensas riquezas naturales? ¿Acaso no han convertido al país de mayor nivel de vida de África en un infierno integrista?.

La Unión Europea, como los USA, no tiene amigos, sino intereses, y si tiene que apoyar integristas, los apoya, si tiene que apoyar nazis, lo hace….lo que sea necesario por sus mezquinos intereses.

¿Por qué tenemos tanta preocupación los pueblos que aspiramos a la independencia en que nos reconozca Europa? (No decimos el término Unión Europea y usamos Europa por pura estrategia, resulta más digerible…)

¿En esta Europa o Unión Europea queremos estar? ¿Aspiramos a ser los matarifes de los pueblos trabajadores del mundo? Porque aquí no hay términos medios si estas en la UE estas para lo que estas…

Por mi parte al infierno la Unión Europea y a su parlamento. No deseo una independencia con las características de las repúblicas bálticas que no son sino bases de agresión de la OTAN hacia los pueblos. La independencia real, a la que yo aspiro solo es posible fuera de la Unión Europea y del euro.

Los nazis ucranianos, hijos putativos de la Unión Europea asesinaron quemándolos vivos a decenas de ciudadanos en el este del país. No sorprende, son nazis y repiten las estrategias y acciones de sus antecesores de los años 40. A esta gente no va este escrito. Con los fascistas y los nazis no hay nada que debatir ni negociar. Se les aniquila y punto, porque si no te aniquilan ellos a ti.

Hoy día la autentica batalla antifascista y anti nazi se está dando en Ucrania, con dos bandos bien diferenciados. Los fascistas gobernantes con apoyo europeo y los antifascistas del este del país. No son pro-rusos, hablemos con claridad, son antifascistas. Y quien marque equidistancias y/o comprenda las acciones de esta gentuza no es de izquierdas, así de claro.

Este escrito no va dirigido a esta gente decía…El asco y la indignación con que empezaba este escrito se los reservamos a la Unión Europea y a esa cohorte de izquierdillas, auténticos gusanos cómplices necesarios del imperialismo.

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=77356 

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 Odio de Clase 
   

2 comentarios:

Anónimo 4 de mayo de 2014, 13:33
Una evolución espectacular de Andoni Baserri, parece ser que todo este mundo fundamentalista abertzale al final está siendo barrido de la misma por su propia evolución a posiciones reformistas y socialdemocratas, de todas maneras se agradece la postura evolutiva de lo que fue el antiestalinismo radical y militantes de Boltxe.
Odio de Clase 4 de mayo de 2014, 13:40
Con Andoni Baserrigorri ODC discrepamos en muchas cosas. Sin embargo este artículo nos parece excelente y lo compartimos totalmente.

ODC no somos sectarios y todos el que defienda posturas correctas en temas concretos no se nos caen los anillos en reconocerlo.

Por otra parte abundan muchos que van de hoxhistas y defienden posiciones más trotskistas que Trotsky.



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