viernes, 27 de septiembre de 2013

EL DINERO EN EL CAPITALISMO IMPERIALISMO






EL DINERO Y LAS NUEVAS FORMAS DEL PODER CAPITALISTA.    ¿EL OSCURO NEGOCIO DEL DINERO?

                                                                          D-D'


Los bancos centrales de los estados,...el Banco Central Europeo,...la reserva federal americana,... las formas del dinero,...las deudas públicas,...los bonos del tesoro,...las hipotecas,...el crédito,....los prestamos financieros e industriales,...


** Este artículo,..a la vez que va enfocado a la cuestión del dinero y sus papeles de poder capitalista, y como lo utiliza las distintas clase sociales,...va a servir para entrarle a algunas ideas expuestas en los artículos de varios autores,...u organizaciones, entidades,...


            El dinero, está principalmente en manos de las grandes compañías multinacionales, de los grandes bancos privados y estatales, y de forma mundial en el Fondo Monetario Mundial y en el Banco Mundial; estas dos instituciones financieras están en Nueva York, los mismos tienen capital de la mayor parte de los estados del Planeta. Las principales cuantías son de los estados prestatarios euroamericanos, de países petrolíferos, y del Japón. Los estados a la vez piden créditos a la banca privada y fondos de inversión, por medio de los bonos del estado y otros mecanismos, ( de ahí la dependencia de los estados al capital privado, este capital privado tiene hipotecada a la mayor parte de las instituciones estatales mundiales ). Estos capitales, ese dinero depositado, es potencialmente capital financiero, no está productivo, pero cuando se presta a los gobiernos de determinados países, normalmente es para ponerlo en actividades productivas, bien para los gobiernos dedicarlos a gastos públicos, o a otras cuestiones para desarrollar infraestructuras, comprar armas, prestarlo al capital privado. En este sentido los gobiernos son hipotecados y en última instancia las poblaciones de esos estados pagan las consecuencias, bien aumentando la inflación, bien las explotación, bien la pérdida de sus propiedades y sus puestos de trabajo.

            El dinero sigue siendo el medio de pago ( compra venta de mercancías, servicios,...) para la circulación de las mercancías, ya sean materiales, humanas o de otra índole. Es vehículo y medio por el que se realizan trasvases de riquezas entre personas, empresas y países.

            Los aparatos gubernamentales, desde hace unos 5 siglos, sobre todo en Europa Central, Inglaterra, Italia,...cedió descaramente a la banca privada la posibilidad de crear dinero ( fabricar dinero, metálico, en papel, que en sí se convierten en moneda ), por medio del crédito, los pagarés, las letras de cambio,... .Antes únicamente podían hacerlo los gobiernos. El dinero era fundamentalmente metales preciosos, como el oro y la plata. Todo esto con el tiempo ha ido cambiando y hoy en día podemos ver que una tarjeta de crédito, es dinero-moneda, tiene poder de compra; hoy un día un cheque es dinero, tiene poder de compra y de pago. Actualmente la Comisión Europea- el Banco Central- es la que ha imprimido el dinero-moneda que normalmente utilizamos los europeos, y en más sitio, ya que el Euro, está ya en todo los países y se ha convertido en moneda mundial al igual que el dólar.

Este recorte de Webs,...¡¡,...es como dato, como nota,...refleja la cantidad de entidades,...que están en las publicaciones,....en la lucha ideológica y política.

[[1.     Efectivo en euros - nuevos-billetes-en-euros.eu‎
www.nuevos-billetes-en-euros.eu/
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¡Descubra todos los detalles sobre los billetes y monedas en euros!‎
Resultados de la búsqueda
1.   Euro - Wikipedia, la enciclopedia libre
es.wikipedia.org/wiki/Euro
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o     Para otros usos de este término, véase Euro (desambiguación). ... 11 países de la Unión Europea no han adoptado la moneda única: Bulgaria, Croacia, ..... 2009 para Eslovaquia; 2010 o más tarde para República Checa, Polonia y Hungría.
Monedas de euro - ‎Billetes de euro - ‎Peseta - ‎Eurozona
2.   Ampliación de la eurozona - Wikipedia, la enciclopedia libre
es.wikipedia.org/wiki/Ampliación_de_la_eurozona
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4.1 Bulgaria; 4.2 Croacia; 4.3 Hungría; 4.4 Polonia; 4.5 República Checa ... El tipo de cambio entre la dracma griega y el euro se fijó el 19 de junio de 2000 a ...
3.   Eurozona - Wikipedia, la enciclopedia libre
es.wikipedia.org/wiki/Eurozona
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Los estados de la UE que no utilizan el euro son Bulgaria, Croacia, ... Hungría, Letonia (lo adoptará en 2014) , Lituania, Polonia, República Checa y Rumania.
4.     Resultados de búsquedas similares
5.   El euro y tú - Más información: Euro Kids' Corner - Europa
ec.europa.eu/economy_finance/netstartsearch/euro/kids/euro_es.htm
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Ir a ¿Cómo funciona el euro? - ? Para que el dinero conserve su valor, la economía de un país debe gestionarse bien. Del mismo modo, la economía de ...
Más resultados para como funciona el euro en bulgaria chequia
6.   Aprende sobre el euroEuro Kids' Corner
ec.europa.eu/economy_finance/netstartsearch/euro/kids/learn_es.htm
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El euro desempeña un papel muy importante en la vida de todos, no sólo para la tripulación del euro. Necesitamos ... ¿Cómo funciona el euro? ¿Cómo nos ...
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            Pensemos un momento un mundo sin el dólar, el euro, el yen, el dólar canadiense, la libra esterlina, el franco suizo. No circula el dinero, realmente el dinero circula poco. Resulta que la mayor parte de las mercancías, servicios,... se realizan entre grandes compañías multinacionales, se dice que controlan la mayor parte del capital productivo, comercial y financiero; que la relaciones comerciales se dan entre ellas fundamentalmente. Pues bien, desde una de las torres gemelas hundidas en Nueva York, se llevaba la contabilidad mundial entre estas grandes multinacionales, allí estaba la Caja de Cuentas Mundial de estas Multinacionales. Queremos decir que las transferencias de capital, son meramente contables; no existen millones de dólares, euros,... circulando todo el día por el mundo. Pero el dinero existe, principalmente para pagar salarios, pensiones, a ciertos proveedores de pequeña o relativa cuantía; o sea, para el día a día. La mayor parte de los dineros que están digamos inactivos, dando vueltas de un lado para otro, esto es un decir, se invierte en las bolsas, que según parece es el mayor bingo del mundo. Para que la circulación, producción de mercancías y para sostener los gastos estatales, según parece sólo es necesario el 5 por ciento de todos los dineros que existen en el Planeta. Como sobra tanto pues la mayor parte, ya se ha dicho, se juega en el bingo bolsístico mundial. Los afortunados y profesionales de este juego son normalmente los beneficiados, los inversionistas del pueblo, de clases medias, profesionales liberales, aristocracias obreras, sindicales, políticas/os de izquierdas, normalmente pierden sus dineros, o bien no sacan ninguna rentabilidad, muy pocos sacan algún beneficio.

            La libertad del capital, el libre albedrío del capital ( esto es el Neoliberalismo ); esta forma del Neoliberalismo en realidad es planificación, concertación y regulación, pero a la vez competencia y " usurpación ", - es la naturaleza del capital, es normal estas actitudes - entre las Multicorporaciones, Multinacionales, Corporaciones empresariales, bancarias, Truts, Monopolios mundiales,...estas formas y contenidos de actuar se lo permite las estructuras estatales, o el interestatismo piramidal mundial de la globalización política económica del capital. La " atomización " del dinero, se concentra, entra en acción y se convierte en capital, que es una relación social de explotación, dominio de clases y de esquilmación de la humanidad y la naturaleza.

            El capital necesita acumular dinero, capital productivo ( capital mercancía y fuerza de trabajo ) todo esto en acción, se va  concretando en más capital material y en más dinero; - éste capital se convierte con la acumulación en acreedor, o sea prestado dinero - para existir, es su laberinto. Cada año obtiene unos beneficios ( que superan sus necesidades ) que necesita  seguir la reproducción reinvirtiéndolo de nuevo. Si dejara de acumular, de invertir, de crecer, entraría en una crisis que le podría llevar incluso a su desaparición, pero normalmente no a su muerte como capitalista ya que casi en su generalidad salvan sus capitales, bien vendiendo las empresas o bien tomando participación de las mismas, aunque ya no sea el gerente y propietario.

            Esta acumulación ( concentración y centralización del capital - normalmente se dan fusiones, por medio de las OPAS, mecanismos de opción de compra y de ventas de acciones de las grandes empresas,...para abaratar costos de producción, aumentando productividad laboral, diversificación de productos, servicios,... y mayor explotación a la clase obrera en general y a ciertos sectores de pequeña producción que se ven expropiados y alejados de sus medios de producción y del poco dinero acumulado, pasando a la proletarización, a ser parias, a ser marginados sociales y con poco futuro,...- ) se produce fundamentalmente en las " crisis económicas, - que es una forma normal de  resolver los problemas de superproducción -, producto de lo irracional y caduco del sistema capitalista ", mediante la absorción o eliminación de empresas ( con los consiguientes despidos ) que no pueden competir. Si esto no sigue su camino, su dinámica, por otra parte se desvalorizaría su capital, no tendría valor de uso óptimo, necesita engrasar continuamente su capital; el que engrasa esta maquinaria capitalista es la clases obrera y trabajadora, fundamentalmente. De esta manera disminuye la competencia entre distintos capitales y aparecen grandes monopolios mundiales, que se hacen Multicorporaciones, que son fusiones de distintos monopolios internacionales de diversos sectores, servicios, bancarios,...


1.   El dinero da la felicidad - Eldiario.es
www.eldiario.es/.../sobresueldos_barcenas_PP_Aznar_Rajoy_6_1354964...
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23/05/2013 - El dinero da la felicidad ... Es decir, el dinero... Según los papeles de Bárcenas, la máquina de repartir dinero funcionó a pleno rendimiento ...
www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&ID=2008
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09/02/2011 - Nadie puede negar que tener suficiente dinero para cubrir las necesidades básicas –alimentos, abrigo y vivienda- te hace más feliz, o al ...
www.bodas.net › Comunidad › Grupo Banquetes › Debates
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Hola!! bueno pues suelo ser bastante aguda para estos temas.. Sinceramente no hago una boda para ganar dinero.. ni para que me paguen el viaje de novios( ...
www.elconfidencial.com/.../todo-son-ventajas-cuanto-mas-haces-el-amor...
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21/08/2013 - Que el dinero no da la felicidad es algo que se ha dicho desde hace siglos y cuya veracidad se ha puesto pocas veces en duda. Al fin y al  ...
www.eleconomista.es/.../Felicidad-Interior-Bruta-El-dinero-da-la-felicida...
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11/02/2011 - "El que diga que el dinero no puede comprar la felicidad es porque no sabe dónde ir de compras". Éste es un ... Wharton.universia.net. kiosco.
www.frasescelebres.net/frases-de-dinero.html
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Hay cosas que el dinero no compra... pero las fabrica, administra, distribuye, comercia, pone en vitrina, hace alarde, le da importancia y hasta un significado... el  ...
www.meneame.net/story/schauble-dinero-da-espana-no-bancos
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09/06/2012 - "No son los bancos, es España quien recibe el dinero", ha declarado el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble.
es.answers.yahoo.com › ... › Ciencias sociales › Psicología
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08/03/2013 - La frase " el dinero no da la felicidad " la dicen los pobres para excusarse he intentar contener la realidad sobre la influencia económica en la ...
22 Feb 2013
27 Jun 2012
26 Abr 2012
11 Feb 2011
www.muyinteresante.es/salud/articulo/iel-dinero-da-la-felicidad
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07/09/2010 - El dinero da felicidad cuando se aprende a disfrutar de el, se convierte .....yo encontre esto en internet y creo les va a gustar a mas de alguno.
www.elmundo.es/elmundosalud/2010/09/06/noticias/1283796027.html
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07/09/2010 - Tener mucho dinero no da la felicidad, aunque no tenerlo puede hacernos muy desgraciados. ... que da cuenta de las sensaciones felices que suceden en el día a día, y la evaluación de ... 2013 Unidad Editorial Internet, S.L..


El Cartel de la Reserva Federal: Las Ocho Familias 
POSTED AT: 2:06, JUNE 3, 2011 BY LUIS MIRANDA
POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | 3 JUNIO, 2011
Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4
Los cuatro jinetes del sistema bancario (Bank of America, JP Morgan Chase, Citigroup y Wells Fargo) son dueños de los cuatro jinetes del petróleo (Exxon Mobil, la holandés Royal Dutch Shell, BP Amoco y Chevron Texaco), junto con el Deutsche Bank, BNP, Barclays y otros gigantes europeos. Pero su monopolio sobre la economía mundial no se detiene ahí.
Según documentos enviados a la SEC, los Cuatro Jinetes de la Banca se encuentran entre los diez principales accionistas de casi todas las corporaciones de Fortune 500. [1]
Entonces, ¿quiénes son los accionistas de estos bancos?
Esta información es vigilada de cerca. Mis consultas a los organismos de regulación bancaria sobre los propietarios de acciones en los 25 principales bancos de EE.UU. fueron dadas estatus bajo la Ley de Libertad de Información antes de ser denegadas con la excusa de”seguridad nacional”. Esto es bastante irónico, ya que muchos de los accionistas de los bancos residen en Europa.
Un repositorio importante para la riqueza de la oligarquía mundial que es propietaria de estos bancos es el U.S. Trust Corporation – fundada en 1853 y ahora propiedad de Bank of America. Uno de los más recientes Directores Fiduciarios y miembro honorario fue Walter Rothschild. Otros directores incluyen Daniel Davison de JP Morgan Chase, Richard Tucker de Exxon Mobil, Daniel Roberts de Citigroup y Marshall Schwartz de Morgan Stanley. [2]
JW McCallister, un iniciado de la industria del petróleo en la Casa de Saud, escribió en The Grim Reaper que la información que adquirió sobre los banqueros árabes citaban que 80% de la propiedad de la Reserva Federal de Nueva York-, por mucho, la más poderosa agencia de la Fed, es controlada por ocho familias, cuatro de las cuales residen en los EE.UU.. Son los Goldman Sachs, Rockefeller, Lehman y Loebs Kuhn de Nueva York, los Rothschild de París y Londres, los Warburg en Hamburgo, los Lazards de París, y los Israelís Moisés Seifs de Roma.
CPA Thomas D. Schauf corrobora lo dicho por McCallister, y añade que diez bancos controlan las doce ramas de la Reserva Federal. El nombra NM Rothschild de Londres, Rothschild Bank de Berlín, Warburg Banco de Hamburgo, Warburg Banco de Amsterdam, de Lehman Brothers de Nueva York, Lazard Brothers de París, Kuhn Loeb Bank de Nueva York, Israel Moisés Seif Banco de Italia, Goldman Sachs de Nueva York y el Banco JP Morgan Chase de Nueva York. Schauf lista a William Rockefeller, Paul Warburg, Jacob Schiff y James Stillman como individuos que son dueños de grandes porciones de la Reserva Federal. [3] Los Schiff son privilegiados dentro de Kuhn Loeb. Los Stillman quienes son privilegiados dentro de Citigroup, se juntaron con el clan Rockefeller.
Eustace Mullins llegó a las mismas conclusiones en su libro Los Secretos de la Reserva Federal, en el que muestra gráficos de la conexión de la Reserva Federal y sus bancos miembros a las familias de los Rothschild, Warburg, Rockefeller y los otros. [4]
El control que ejercen las familias de banqueros sobre la economía global no puede ser exagerada y está bastante guardada secretamente. Su brazo de medios de comunicación corporativos es rápido al desacreditar cualquier información que expone este cartel privado de bancos centrales como “teoría de la conspiración”. Sin embargo, los hechos siguen demostrándolo.
La Casa de Morgan
El Banco de Reserva Federal nació en 1913, el mismo año en que el bancario estadounidense J. Pierpont Morgan murió y la Fundación Rockefeller fue formada. La Casa de Morgan presidió las finanzas estadounidenses desde la esquina de Wall Street y Broad, en calidad de banco central en Estados Unidos desde 1838, cuando George Peabody lo fundó en Londres.
Peabody era un socio de negocios de los Rothschild. En 1952, el investigador Eustace Mullins propuso la hipótesis de que los Morgan no eran más que agentes de Rothschild. Mullins escribió que los Rothschild, “… prefieren funcionar de forma anónima en los EE.UU. tras la fachada de JP Morgan & Company”. [5]
El autor Gabriel Kolko dijo, “las actividades de Morgan entre 1895-1896 en la venta de bonos del Tesoro de EE.UU. en Europa se basa en una alianza con la Casa de los Rothschild.” [6]
El pulpo Morgan expandió sus tentáculos rápidamente por todo el mundo. Morgan Grenfell operaba en Londres. Morgan et Ceruled París. Los primos de Rothschild Lambert crearon Drexel & Company en Filadelfia.
La Casa de Morgan atiende a los Astor, DuPont, Guggenheim, Vanderbilt y los Rockefeller. Esta casa financió el lanzamiento de AT & T, General Motors, General Electric y DuPont. Al igual que la sede en Londres de los bancos Rothschild y Baring. Morgan se convirtió en parte de la estructura de poder en muchos países.
En 1890 la Casa de Morgan hizo préstamos al banco central de Egipto, financió la construcción de los ferrocarriles rusos, bonos de los gobiernos estatales brasileños y financiaron proyectos argentinos de obras públicas. Una recesión en 1893 aumentó el poder de Morgan. Ese año Morgan salvó al gobierno de los EE.UU. de un pánico bancario, formando un sindicato para apuntalar las reservas del gobierno con un envío de $ 62 millones de dólares en oro de Rothschild. [7]
Morgan era la fuerza impulsora detrás de la expansión occidental en los EE.UU., financiando y controlando los ferrocarriles con rumbo al oeste a través de fideicomisos de votación. En 1879, Cornelius Vanderbilt- Morgan financió Central Railroad de Nueva York con tasas preferenciales para el envío al monopolio de Standard Oil, consolidando la relación entre Rockefeller y Morgan.
La Casa de Morgan cayó entonces bajo el control de Rothschild y Rockefeller. Un titular del New York Herald decía: “Reyes del tren forman gigantesca Fiduciaria”. J. Pierpont Morgan, quien una vez dijo, “La competencia es un pecado”, opinó alegremente, “Piense en ello.” Toda la competencia del tráfico de ferrocarril al oeste de San Luis estaba en las manos de treinta hombres. “[8]
Morgan y el banquero de Edward Harriman, Kuhn Loeb mantenía el monopolio de los ferrocarriles, mientras que las dinastías bancarias Lehman, Goldman Sachs y Lazard se unieron a los Rockefeller en el control de la base industrial de los EE.UU.. [9]
En 1903, el Banker’s Trust fue fundado por las ocho familias. Benjamin Strong del banker’s Trust fue el primer gobernador de la Reserva Federal de Nueva York. La creación de la Reserva Federal en 1913 fusionó el poder de las ocho familias a la fuerza militar y diplomática del gobierno de EE.UU.. Si sus préstamos en el extranjero no eran pagadas, los oligarcas ahora podían desplegar marines estadounidenses para cobrar las deudas. Morgan, Chase y Citibank formaron un sindicato de préstamos internacionales.
La Casa de Morgan fue acogedora, con la Cámara Británica de Windsor y la italiana Casa de Saboya. Los Kuhn Loebs, Warburg, Lehman, Lazards, Israelí Moisés Seifs y Goldman Sachs también tenían estrechos vínculos con la realeza europea. En 1895 Morgan controlaba el flujo de oro dentro y fuera de los EE.UU.. La primera ola de fusiones de América estaba en su infancia y estaba siendo promovida por los banqueros. En 1897 había sesenta y nueve fusiones industriales. Para 1899 habían 1200. En 1904, John Moody – fundador de Moody’s Investor Services – dijo que era imposible hablar de los intereses de Rockefeller y Morgan separadamente. [10]
La desconfianza pública ante la fusión comenzó a emerger. Muchos los consideraban traidores que trabajan para los antiguos poderes europeos. Standard Oil de Rockefeller, U.S. Steel de Andrew Carnegie en EE.UU. y los ferrocarriles de Edward Harriman se financiaron a través del banquero Jacob Schiff de Kuhn Loeb, quien trabajó en estrecha colaboración con los Rothschild de Europa.
Varios países occidentales prohibieron la entrada a los banqueros. El predicador populista William Jennings Bryan fue tres veces el candidato demócrata a la presidencia desde 1896 -1908. El tema central de su campaña era que Estados Unidos estaba cayendo en una trampa que incluía “la servidumbre al capital financiero británico”. Teddy Roosevelt derrotó a Bryan en 1908, pero se vio obligado a promulgar la Ley Sherman Anti-Trust. Después, Roosevelt comenzó su persecución de Standard Oil Trust.
En 1912, se realizaron las audiencias Pujo, para analizar la concentración de poder en Wall Street. Ese mismo año la señora Edward Harriman vendió sus acciones de Guaranty Bank de Nueva York Fiduciario a JP Morgan, para crear Morgan Guaranty Trust. El juez Louis Brandeis, convenció al presidente Woodrow Wilson para que exigiera el fin de las asociaciones entre directivas de los bancos. En 1914, fue aprobada la creación de la Ley Clayton Anti-Trust.
Jack Morgan – hijo y sucesor de J. Pierpont – respondió el llamando de sus clientes de Morgan Remington y Winchester para aumentar la producción de armas. El sostuvo que los EE.UU. necesitaba entrar en la Primera Guerra Mundial. Aguijoneado por la Fundación Carnegie y otros frentes oligarquícos, Woodrow Wilson aceptó tal sugerencia. Como Charles Tansill escribió en “Estados Unidos va a la Guerra”, “Mucho antes de que el conflicto iniciara, la firma francesa de los Rothschild Freres se comunicó con Morgan & Company en Nueva York, para pedir un préstamo de $ 100 millones, una parte sustancial de lo que iba a ser usado en EE.UU. para pagar por las compras francesas de productos estadounidenses. “
La Casa de Morgan financió la mitad de la intervención de EE.UU. en la guerra, mientras recibía comisiones por permitir la participación de contratistas como General Electric, DuPont, US Steel, Kennecott y ASARCO. Todos eran clientes de Morgan. Morgan también financió la guerra británica contra los Bóers en Sudáfrica y la Guerra Franco-prusiana. La Conferencia de Paz de París 1919 fue presidida por Morgan, lo que llevó la unión de esfuerzos para la reconstrucción de Alemania y los Aliados. [11]
En la década de 1930 resurgió el populismo en Estados Unidos después de que Goldman Sachs, el Banco Lehman y otros se beneficiaron de la crisis de 1929. [12] El presidente del Comité Bancario del Congreso, Louis McFadden (D-NY) dijo de la Gran Depresión, “Fue un accidente. Fue una ocurrencia cuidadosamente creada artificialmente … Los banqueros internacionales buscaron crear un estado de desesperación para poder emerger como nuestros gobernantes y dueños”.
El senador Gerald Nye (D-ND) presidió una investigación en 1936. Nye llegó a la conclusión de que la Casa de Morgan había llevado a EE.UU. a participar en la Primera Guerra Mundial para proteger los préstamos y crear una industria de armamentos en pleno auge. Nye más tarde produjo un documento titulado La Próxima Guerra, que cínicamente se refirió a “al viejo truco para engañar a la diosa democracia”, a través del cual Japón podría ser utilizado para atraer a los EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial.
En 1937, el Secretario del Interior, Harold Ickes advirtió de la influencia de “60 familias Americanas”. El historiador Ferdinand Lundberg más tarde escribió un libro con el mismo título. En la Corte Suprema de Justicia, William O. Douglas denunció, “La influencia de Morgan … como la más perniciosa en la actualidad en la industria y las finanzas.”
Jack Morgan respondió empujando los EE.UU. a la Segunda Guerra Mundial. Morgan tenía estrechas relaciones con las familias Iwasaki y Dan – los dos clanes más ricos de Japón – que han sido dueños de Mitsubishi y Mitsui, respectivamente, ya que las empresas surgieron a partir de shogunatos del siglo XVII. Cuando Japón invadió Manchuria, matando a los campesinos chinos en Nanking, Morgan restó importancia al incidente. Morgan también tuvo una estrecha relación con el italiano fascista Benito Mussolini, mientras que el alemán nazi, el Dr. Schacht Hjalmer era un enlace del Banco de Morgan durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra Hjalmer se reunió con representantes de Morgan Schacht en el Banco de Pagos Internacionales (BPI) en Basilea, Suiza. [13]
La Casa de los Rockefeller
BPI es el banco más poderoso del mundo, un banco central global de las ocho familias que controlan los bancos centrales privados de casi todos los países occidentales incluyendo las naciones en desarrollo. El primer presidente del BPI fue el banquero de Rockefeller Gates McGarrah -un funcionario del Chase Manhattan y la Reserva Federal. McGarrah era el abuelo del ex director de la CIA Richard Helms. Los Rockefeller, como los Morgan, tenían estrechos vínculos con Londres. David Icke escribe en Los Niños de la Matriz, que los Rockefeller y los Morgan eran sólo “recaderos” de los Rothschilds en Europa. [14]
BPI es propiedad de la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra, el Banco de Italia, Banco de Canadá, Banco Nacional de Suiza, Nederlandsche Bank, Bundesbank y el Banco de Francia.
El historiador Carroll Quigley escribió en su libro Tragedia y Esperanza (Tragedy and Hope) que el BIS fue parte de un plan “para crear un sistema mundial de control financiero en manos privadas capaz de dominar el sistema político de cada país y la economía del mundo en conjunto … que se controlará de manera feudal por los bancos centrales del mundo actuando en concierto mediante acuerdos secretos “.
El gobierno de EE.UU. tenía una desconfianza histórica del BIS, pero su cabildeo para desmantelarlo no surtió ningún efecto en 1944, durante la Conferencia de Bretton Woods efectuada después de la Segunda Guerra Mundial. En lugar, el poder de las Ocho Familias aumento con la creación, también en Bretton Woods, del FMI y el Banco Mundial. La Reserva Federal de Estados Unidos sólo tomó acciones del BPI en septiembre de 1994. [15]
BPI mantiene al menos el 10% de las reservas monetarias de por lo menos 80 de los bancos centrales del mundo, el FMI y otras instituciones multilaterales. Sirve como agente financiero para los acuerdos internacionales, recoge información sobre la economía mundial y sirve como prestamista de última instancia para evitar el colapso financiero mundial.
BPI promueve un programa de fascismo capitalista y monopolista. Dio un préstamo a Hungría en 1990 para garantizar la privatización de la economía de ese país. Sirvió como conducto para el financiamiento de las Ocho Familias, quienes a su vez financiaron a Adolf Hitler, -dirigidas por J. Schroeder el Warburg Henry y Mendelsohn Banco de Amsterdam. Muchos investigadores afirman que BPI se encuentra en el punto más alto del lavado de dinero del narcotráfico mundial. [16]
No es casualidad que el BIS tiene su sede en Suiza, escondite favorito de la riqueza de la aristocracia mundial y la sede de la P-2 Masona Italiana y Alpina Lodge así como de la Nazi International. Otras instituciones que son controladas por las Ocho Familias son el Foro Económico Mundial, la Conferencia Monetaria Internacional y la Organización Mundial del Comercio.
Bretton Woods fue una bendición para las Ocho Familias. El FMI y el Banco Mundial fueron el centro de este “nuevo orden mundial”. En 1944 los primeros bonos del Banco Mundial estaban flotando por Morgan Stanley y First Boston. La familia francesa Lazard se involucró más en los intereses de la Casa Morgan. Lazard Freres, el banco de inversión más grande de Francia, es propiedad de las familias Lazard y David-Weill, descendientes de los baqueros Genoveses representados por Michelle Davive. Un presidente y CEO de Citigroup fue Sanford Weill.
En 1968 Morgan Guaranty lanzó Euro-Clear, un sistema de banco de compensación con sede en Bruselas para los valores de eurodólares. Fue la primera empresa automatizada. Algunos llamaron a Euro-Clear “La Bestia”. Bruselas es la sede central para el nuevo Banco Central Europeo y de la OTAN. En 1973, funcionarios de Morgan se reunieron en secreto en las Bermudas para resucitar ilegalmente la antigua Casa de Morgan, veinte años antes de que se derogara la Ley Glass Steagal. Los Morgan y los Rockefeller siempre apoyaron financieramente a Merrill Lynch, impulsandolo para formar parte de los 5 grandes de la banca de inversión de EE.UU.. Merrill es ahora parte de Bank of America.
John D. Rockefeller utilizó su riqueza petrolera para adquirir Equitable Trust, que había engullido varios grandes bancos y corporaciones de la década de 1920. La Gran Depresión ayudó a consolidar el poder de Rockefeller. Su Chase Manhattan Bank se fusionó con Kuhn Loeb Bank para formar el Chase Manhattan, consolidando una relación de familia desde hace mucho tiempo. El Kuhn-Loeb ha financiado – con Rothschild – la búsqueda de Rockefeller para convertirse en rey del petróleo. National City Bank de Cleveland, dio a John D. el dinero necesario para embarcarse en su monopolización de la industria petrolera en EE.UU.. El banco fue identificado en audiencias en el Congreso como uno de los tres bancos de propiedad de los Rothschild en los EE.UU. durante la década de 1870, cuando Rockefeller se incorporó con Standard Oil de New York. [17]
Un socio de Rockefeller y Standard Oil fue Harkness Edward, cuya familia llegó a controlar el Chemical Bank. Otro era James Stillman, cuya familia controla Manufacturers Hanover Trust. Ambos bancos se han unido bajo el paraguas de JP Morgan Chase. Dos de las hijas de James Stillman se casaron con dos de los hijos de William Rockefeller. Las dos familias controlan una gran parte de Citigroup. [18]
En el negocio de seguros, los Rockefeller controlan Metropolitan Life, Equitable Life, Prudential y New York Life. Los bancos de Rockefeller controlan el 25% de todos los activos de los 50 mayores bancos comerciales de EE.UU. y el 30% de todos los activos de las 50 compañías más grandes de seguros. [19] Las compañías de seguros -la primera en los EE.UU. fue puesta en marcha por los masones a través de sus Woodman de América -que juegan un papel clave en el lavado de dinero proveniente de comercio de drogas en Bermudas.
Las empresas bajo control de Rockefeller son Exxon Mobil, Chevron Texaco, BP Amoco, Marathon Oil, Freeport McMoran, Quaker Oats, ASARCO, United, Delta, Northwest, ITT, International Harvester, Xerox, Boeing, Westinghouse, Hewlett-Packard, Honeywell, International Paper , Pfizer, Motorola, Monsanto, Union Carbide y General Foods.
La Fundación Rockefeller tiene estrechos vínculos financieros con las Fundaciones Ford y Carnegie. Otras iniciativas filantrópicas de la familia como Rockefeller Brothers Fund, el Instituto Rockefeller para la Investigación Médica, Consejo General de Educación de la Universidad Rockefeller y la Universidad de Chicago -que producen un flujo constante de economistas de derecha como apologistas del capital internacional, incluyen a Milton Friedman.
La familia es dueña de 30 Rockefeller Plaza, donde el árbol nacional de Navidad se enciende cada año, y el Rockefeller Center. David Rockefeller fue instrumental en la construcción de las torres del World Trade Center. La principal casa de la familia Rockefeller es un complejo descomunal en el estado de Nueva York conocido como Pocantico Hills. También son dueños de un dúplex de 32 habitaciones en la 5ª Avenida en Manhattan, una mansión en Washington, DC, Monte Sacro rancho en Venezuela, las plantaciones de café en el Ecuador, varias fincas en Brasil, un estado en Seal Harbor, Maine y resorts en el Caribe, Hawai y Puerto Rico. [20]
Las familias Dulles y Rockefeller son primos. Allen Dulles, creó la CIA, con la asistencia de los nazis, que encubrió el asesinato de Kennedy durante las investigaciones de la Comisión Warren y llegó a un acuerdo con la Hermandad Musulmana para crear asesinos mentalmente controlados. [21]
El hermano John Foster Dulles, presidió la falsa confianza de Goldman Sachs antes de la caída bursátil de 1929 y ayudó a su hermano a derrocar a los gobiernos de Irán y Guatemala. Ambos eran miembros de Skull & Bones, privilegiados del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), y masones grado 33 (el más alto de todos). [22]
Los Rockefeller jugaron un papel decisivo en la formación de las políticas de despoblación del Club de Roma en su finca en Bellagio, Italia. Su finca Pocantico Hills dio a luz a la Comisión Trilateral. La familia es uno de los principales financistas del movimiento eugenésico que dio lugar a Hitler, la clonación humana y la obsesión con el ADN en los círculos científicos de EE.UU..
John Rockefeller Jr., encabezó el Consejo de Población, hasta su muerte. [23] Su hijo del mismo nombre es un senador de Virginia Occidental. El hermano Winthrop Rockefeller fue teniente gobernador de Arkansas y sigue siendo el hombre más poderoso en ese estado. En una entrevista de Octubre de 1975 con la revista Playboy, el vicepresidente Nelson Rockefeller, quien también fue gobernador de Nueva York -articuló una visión paternalista de su familia: “Yo soy un gran creyente en la planificación económica, social, política, la planificación militar total del mundo.”
Pero de todos los hermanos Rockefeller, David, el fundador de la Comisión Trilateral (TC), y presidente de Chase Manhattan, quien ha encabezado la agenda fascista de la familia en una escala global. Defendió el Sha de Irán, el régimen de apartheid sudafricano y la Junta chilena de Pinochet. Él fue el mayor financista del CFR, la TC y (durante la guerra de Vietnam), el Comité para una paz efectiva y duradera en Asia -un contrato de bonanza para los que se ganaban la vida fuera del conflicto.
Nixon le pidió que fuera Secretario de Hacienda, pero Rockefeller rechazó la oferta de trabajo, sabiendo que su poder era mucho mayor. El autor Gary Allen escribe en el archivo de Rockefeller, que en 1973, “conoció a David Rockefeller con veintisiete jefes de Estado, incluyendo a los gobernantes de Rusia y China Comunista”.
Después del golpe de Estado contra el primer ministro australiano Gough Whitlam, en 1975, (llevado a cabo por la CIA y el Nugan Hand Bank, su súbdito en la Corona Británica, Malcolm Fraser, viajó a EE.UU., donde se reunió con el presidente Gerald Ford, después de conferenciar con David Rockefeller. [24] ]].

Artículo original en Inglés por Dean Henderson en su blog.

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[[ "El imperialismo y la economía de guerra
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Publicado en Sábado, 18 Mayo 2013 11:44
Escrito por Revolución o barbarie
Hasta la fecha, el mundo contemporáneo ha conocido dos grandes guerras mundiales imperialistas, dos carnicerías de escala planetaria que han provocado la muerte de decenas de millones de seres humanos. Como bien se encargó de demostrar el revolucionario método científico de Karl Marx, el capitalismo emergió como sistema social chorreando sangre por todos sus poros en los cuatro puntos cardinales del globo. Desde los orígenes del capitalismo, la formación social capitalista ha sido una máquina indisociable de la guerra, la muerte y la destrucción.
Además de las dos guerras mundiales, el sistema capitalista ha masacrado y generado guerras de agresión a través del esclavismo, el colonialismo, las intervenciones contrarrevolucionarias en la Rusia soviética, el sionismo y las brutales matanzas en Palestina, las carnicerías imperialistas en Vietnam, Timor Oriental, África; las persecuciones y asesinatos contra revolucionarios y movimientos de resistencia en América Latina, Europa, Asia; los crímenes de lesa humanidad promovidos por el imperialismo en el continente africano, las últimas agresiones en la ex Yugosvalia, en Irak, Líbano, Libia, Siria, etc.
Es un hecho científicamente demostrado que la guerra y el capitalismo son dos entidades inseparables. De esto no debe inferirse, obviamente, que con anterioridad al capitalismo no hubiera guerras; pero es indiscutible que el capitalismo lleva en su propio ADN la economía de guerra como motor que pone en marcha los pistones del sistema. Además, si bien es cierto que en todas las sociedades de clases ha habido guerras de destrucción y de opresión, es en el capitalismo donde la naturaleza de las guerras alcanza cualidades y una magnitud nunca antes vistas. El poder de destrucción de la maquinaria de guerra capitalista ha tenido la ocasión de demostrar su sanguinaria capacidad de devastación -por citar solo cuatro de los episodios más inhumanos del desarrollo belicista del capitalismo- en la Primera Guerra Mundial imperialista (con las masacres cometidas por las distintas potencias en el novedoso uso de armas químicas y biológicas), en la Segunda Guerra Mundial (con genocidios como los perpetrados por el Estado burgués nazi en forma de campos de exterminio, cámaras de gas, hornos crematorios, etc., o las dos bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre población civil en Japón), en la agresión imperialista estadounidense sobre el pueblo oprimido de Vietnam (utilizando para ello, sistemáticamente, armamento genocida como el napalm) o en las recurrentes matanzas perpetradas por el sionismo en Palestina.
A pesar de este historial sanguinario y genocida, es lógico que los distintos capitostes del imperialismo nieguen o justifiquen las sangrías organizadas por sus amos los capitalistas. Es tal la decadencia moral y la desfachatez de los intelectuales y defensores ideológicos de la burguesía que, incluso, se atreven a atribuirnos a nosotros, los comunistas, crímenes horrendos. Esto es algo lógico e inevitable, pues el imperialismo tardío tiene más que nunca la necesidad de verter la mayor basura propagandística contra el movimiento comunista internacional, el único que ha sido capaz de amenazar seriamente el orden genocida y destructivo del capitalismo.
En el aspecto de las justificaciones o las clásicas actitudes consistentes en echar balones fuera («el Estado nazi nada tenía que ver con el capitalismo», «el apartheid o las matanzas contra población civil son solo obra de determinados Estados o gobernantes», «las guerras mundiales se produjeron por culpa de algunas potencias, del fascismo, y, además, son cosa del pasado», etc.), los intelectuales y los voceros más reaccionarios de la burguesía internacional siempre han vendido a bombo y platillo que las distintas guerras de rapiña y agresión han sido ajenas a la dinámica intrínseca del modo de producción capitalista en su fase imperialista. Desde el lado de los oportunistas, reformistas y socialdemócratas (la izquierda del sistema de explotación vigente), la interpretación distorsionada de la naturaleza de las guerras en el imperialismo también ha sido la tónica dominante, como no podía ser de otra manera. Efectivamente, todos los que buscan embellecer el sistema de explotación capitalista siempre han pretendido pervertir las enseñanzas de los mayores revolucionarios sobre la naturaleza intrínsecamente violenta y belicista del capitalismo (en concreto, del sistema capitalista en su última fase, el estadio imperialista), tratando de engañar a las masas explotadas sobre el verdadero carácter violento y destructivo del capitalismo, diferenciando entre imperialismos «agresores» e imperialismos «defensivos», distorsionando la realidad mediante teorías (como el «ultraimperialismo» de Kautsky, hoy refundada por intelectuales como Toni Negri y sus acólitos) que niegan la inevitabilidad de las guerras entre bloques imperialistas, etc.
En este breve trabajo sobre el imperialismo y la economía de guerra, demostraremos de forma científica cómo el belicismo es inseparable de la dinámica capitalista. Tras haber fundamentado las bases belicistas y militaristas de la economía del imperialismo, y después de haber explicado los fundamentos de la economía política de este modo de producción decadente, demostraremos cómo la Tercera Guerra Mundial imperialista es la salida inevitable del capitalismo, siempre que antes el movimiento revolucionario no haya liquidado este sistema explotador y genocida. Explicaremos cuáles son hoy las zonas de mayor confrontación interimperialista, haciendo una denuncia implacable de todas las políticas imperialistas, sin importar que correspondan a un bloque más o menos desarrollado, defendiendo la necesidad de reconstituir el movimiento comunista internacional y de derrocar a la burguesía como única salida para evitar una nueva conflagración mundial que, sin duda, tendría unas consecuencias catastróficas para el conjunto de la Humanidad.
1. El capitalismo, un sistema basado en la guerra
1.1. El capitalismo es un sistema de clases históricamente determinado. Pero el capitalismo no es el primer sistema clasista de la historia, sino que ha sido precedido por los sistemas esclavista y feudal. En primer lugar, recordemos, siguiendo la definición concisa que dio Lenin en su artículo «Una gran iniciativa», que las clases sociales son «grandes grupos de hombres que se diferencian por:
1. su lugar en el sistema históricamente determinado de la producción social, 
2. por su relación (en la mayoría de los casos confirmada por las leyes) hacia los medios de producción,
3. por su papel en la organización social del trabajo y, por consiguiente,
4. por los medios de obtención y por el volumen de la parte de riqueza social de que disponen.
Las clases son grupos de hombres en los que unos pueden atribuirse el trabajo de otros gracias a la diferencia del lugar que ocupan en un determinado sistema de la economía social».
1.2. Lo peculiar del capitalismo con respecto a otros sistemas clasistas de organización social es que la clase dominante de la sociedad vigente, la burguesía (y la oligarquía financiera en la época del imperialismo como nueva fracción dominante del Estado), no solamente se apropia de los medios de producción fundamentales, expropiando con ello a gran parte de la sociedad de sus medios de vida, sino que además acumula capital mediante la explotación de la fuerza de trabajo, una explotación creciente que permite la extracción de una plusvalía que se transforma posteriormente en ganancia (plusvalía realizada).
1.3. Por tanto, tenemos que son tres las características fundamentales del sistema de opresión capitalista:
A) Clases sociales con intereses antagónicos. Dichas clases se dividen fundamentalmente en dos: el proletariado y la burguesía; está última se divide a su vez en burguesía monopolista o capital financiero, por un lado, y burguesía media o no monopolista, por otro lado. Además, dentro de la clase dominante se desarrolla la aristocracia obrera, la capa social que se forma en los países imperialistas y que, según Lenin, constituye «ese sector de obreros aburguesados (…) enteramente pequeñoburgueses por su género de vida, por sus emolumentos y por toda su concepción del mundo, es el principal apoyo de la II Internacional; y, hoy en día, el principal apoyo social (no militar) de la burguesía» (El imperialismo, fase superior del capitalismo). Por último, pervive una clase intermedia, la pequeña burguesía, formada por todos aquellos propietarios de medios de producción que no explotan fuerza de trabajo.
B) Propiedad privada de los medios de producción, sancionada por la ley burguesa y que permite la explotación de todos aquellos seres humanos desposeídos de medios de producción.
C) Explotación de la fuerza de trabajo, gracias a la cual el capital extrae la plusvalía de los explotados, los verdaderos creadores de la riqueza social, y con la cual consiguen poner en marcha la reproducción ampliada del capital.
1.4. Ahora bien, Marx y Engels no tuvieron la oportunidad de conocer plenamente la evolución del capitalismo de libre competencia al capitalismo monopolista de Estado, es decir, al imperialismo. Fue Lenin quien, basándose en estudios de economistas burgueses y socialdemócratas (como Hilferding o Hobson), definió y explicó las bases de la nueva fase en que había entrado el capitalismo: el imperialismo, el cual se caracteriza por los siguientes rasgos fundamentales:
-elevado desarrollo de las fuerzas productivas hasta su centralización y concentración en poderosos monopolios;
-fusión de los bancos con el capital industrial, que pasan a constituir el capital financiero;
-evolución desde la exportación de mercancías propia de la época «libre» del capitalismo hasta la exportación de capitales, que permite el expolio de las grandes potencias imperialistas contra los países oprimidos y la sobreexplotación contra las masas más hondas del proletariado de los países dominantes;
-conformación de alianzas y asociaciones de capitalistas internacionales que proceden al reparto del mundo.
1.5. Como explicamos antes al mencionar el origen violento y belicista del capitalismo, el sistema socio-económico vigente ya nace destruyendo por doquier (aunque, evidentemente, el capitalismo supuso un innegable avance en el desarrollo social de las fuerzas productivas a escala planetaria con respecto al modo de producción feudal, y también tuvo por ello un carácter creador, no solo destructivo), pero es en su fase imperialista cuando la guerra, la destrucción y la reacción adquieren unos niveles inauditos hasta el momento. Es en la fase imperialista cuando la oligarquía financiera se convierte en esa jauría de belicistas redomados que pugna entre sí por adueñarse de países oprimidos como lugares para la exportación de capitales y el expolio.
Es en la época del imperialismo, la era del capitalismo más reaccionario y decadente (en la cual ya no hay nada progresivo que pueda aportar el capitalismo a la Humanidad), cuando, según el militar prusiano Carl von Clausewitz, unos de los teóricos e historiadores de la ciencia militar más importantes de la historia, «La guerra es una continuación de la política por otros medios» es una máxima que en el contexto del imperialismo cobra su mayor sentido. Teniendo en cuenta que la política es la gran manifestación superestructural de la economía, en la fase imperialista la guerra es una continuación inevitable de la economía capitalista por otros medios.
1.6. La causa última y determinante de la situación de guerra constante en que se desenvuelve el capitalismo monopolista de Estado es la propiedad privada de los medios de producción, que empuja a los capitales imperialistas a una competencia despiadada y cada vez más violenta, y a una pugna creciente entre los distintos bloques hegemónicos por el control de nuevos mercados, de nuevas zonas de exportación de capitales, etc. Aunque el aspecto de las guerras actuales lo abordaremos con más detenimiento en el segundo y último epígrafe, es indiscutible que hoy no existe una sola guerra reaccionaria en el mundo que no tenga por causa determinante el vigente modo de producción capitalista y su naturaleza intrínsecamente violenta, clasista y expoliadora.
1.7. La idea de la economía de guerra en el imperialismo no es una frase altisonante ni una exageración propia de comunistas. Es, de hecho, la definición más fiel y respetuosa con el estudio científico del funcionamiento y la dinámica interna del sistema capitalista. Es un hecho constatado por el desarrollo histórico que es a través de los ejércitos y las guerras como las potencias consiguen mejorar posiciones en la división internacional del trabajo. Pero, además, en la propia base de la economía política actual se demuestra de forma muy clara la importancia de la maquinaria de guerra para el sostenimiento del actual sistema económico capitalista. 
LA OTAN_ONU,...ORGANISMOS GLOBALES DE PODER DEL IMPERIALISMO ACTUAL,...ESTAMOS EN UN IMPERIALISMO MANCOMUNADO,...MUY DIFERENTE AL HACE CIEN AÑOS,...ESTA NUEVA REALIDAD,...DEBERÍA DAR NUEVOS CONCEPTOS Y NUEVAS FORMAS DE LUCHA Y DISCURSOS PROLETARIOS,... SISTEMA CAPIIMPERIALISTA,...PODERES SUBALTERNOS Y PODER GENERAL POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS,...( NOTA DEL BLOG)

1.8. La guerra imperialista es una de las formas más eficaces en que el capitalismo combate sus propias crisis cíclicas de sobreproducción de capitales. Siendo la causa determinante de todas las crisis la tendencia decreciente de la tasa de ganancia media del capital, la guerra aparece como una dinámica económica que consigue poner en marcha nuevamente el ciclo de reproducción ampliada de capital con vistas a mejorar la rentabilidad del capital invertido. Esto lo logra el sistema capitalista mediante la destrucción de capital constante y variable sobrante, y a través de la posterior reconstrucción y reinversión de capitales excedentarios en las zonas devastadas por la bota del imperialismo. En este sentido, la guerra imperialista a escala mundial no es una cuestión de la política de determinados Estados o bloques hegemónicos, sino que es el producto inevitable de la competencia descarnada entre los capitales imperialistas. En cualquier caso, ni siquiera las guerras de agresión y rapiña resuelven las crisis recurrentes del modo de producción capitalista, sino que solo las aplazan hasta un nuevo ciclo de recesión y depresión, el cual es siempre peor que el anterior por la mayor masa de capital acumulado y por su potencial destructivo de «activos» sobrantes. 

ESTA DESTRUCCIÓN ES CONSTANTE, DIA A DIA,...NO SOLO EN CIERTAS COYUNTURAS, DE CRISIS ECONÓMICA ...POR ELLO HAY QUE DECIR OTRAS COSAS, HAY QUE REVOLUCIONAR CONCEPTOS, HACERLOS CONTEMPORÁNEOS,...EN CORCONDANCIA CON LA TEORÍA DEL COMUNISMO TOTAL E INTEGRAL Y REVOLUCIÓN DE LA HUMANIDAD,...TEORÍAS PLASMADAS EN ESTE BLOG Y EN OTROS TIEMPOS Y EN PAPEL,...( NOTA DEL BLOG)
1.9. Estados Unidos de América, la mayor potencia imperialista del globo, es el más claro exponente de la naturaleza belicista de la economía en la época del imperialismo. En primer lugar, es una realidad innegable que el imperialismo estadounidense sería incapaz de mantener su estructura productiva y económica sin la existencia del «complejo militar-industrial». Es decir, vemos claramente que en ese país la industria armamentística no es solo una cuestión de geoestrategia, sino que además es uno de los pilares más importantes de la economía estadounidense.
Vayamos primeramente con algunos datos muy ilustrativos extraídos de «Por qué EEUU no puede recortar su gasto en defensa», artículo publicado en la edición digital de El Mundo el 10 de marzo de 2013. El gasto militar ha crecido en esa nación en torno a un 250% desde los autoatentados del 11-S. Solo el Pentágono tiene un personal de 2.400.000 personas (el personal no militar asciende a 800.000 personas). En Colorado, un Estado con una población de más cinco millones de habitantes, 70.000 asalariados dependen del sector aeroespacial, a su vez vinculado al complejo militar-industrial estadounidense. Además, hay dos millones de personas que trabajan en empresas con acceso a labores de inteligencia o en proyectos militares del Estado.
Como relata Pablo Pardo, el periodista de uno de los grandes medios del capital monopolista en España, las empresas militares de EEUU (con Lockheed Martin a la cabeza, la compañía militar más importante del mundo) saben aprovechar muy bien el papel preponderante que juegan en la estructura económica del país. Así, tanto el diseño como gran parte de la fabricación y el ensamblaje final de medios de guerra se elaboran en la mayoría de los Estados norteamericanos. Estamos ante la clásica división interna del trabajo, en este caso claramente enfocada a las necesidades belicistas de la burguesía estadounidense. Sin embargo, siguen siendo Florida, Texas, Ohio, California, Virginia y California los Estados más importantes en la organización de la producción militar de la mayor potencia imperialista del mundo.

ESTA POTENCIA ESTÁ FINANCIADA POR LAS POTENCIAS RESTANTES Y PAISES SEMIIMPERIALISTAS Y MUCHOS OTROS,...ALGUNOS NO DE BUENA GANA,...SE DEBERÁ VER E INCLUIR AQUÍ LOS ANÁLISIS COMUNISTAS EN ESPAÑA SOBRE LA OTAN,...DE LA UCCO,..( NOTA DEL BLOG).
A pesar del abultadísimo déficit fiscal y por cuenta corriente de la economía estadounidense, el derroche de fondos «públicos» (tanto federales como estatales) del Pentágono que va a parar a los bolsillos de los accionistas de Lochkeed Martin o Boeing, sigue acumulándose inexorablemente. Además, Estados Unidos continúa siendo la locomotora del gasto militar mundial. Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, EEUU acaparó en 2011 el 41% del total de capital invertido en todo el mundo en la industria de guerra (en concreto, la cifra ascendió a los 607 mil millones de dólares estadounidenses). El Banco Mundial, por su parte, ha determinado que el gasto militar total de EEUU en relación a su PIB ascendió hasta el 4,7% en el periodo 2008-2012.
Más datos sobre el carácter belicista de la economía estadounidense. Según Morss (2010), el Gobierno de EEUU ha gastado entre 2001 y 2009 1,08 billones de dólares en la «guerra contra el terrorismo», es decir, en la pugna por controlar una mayor cantidad de países. A esta cifra hay que sumar, desde la Guerra del Golfo, 94 mil millones de dólares a precios constantes en gasto militar. Todos estos datos de la primera potencia militar y económica del mundo corroboran, salvo para quienes aún tienen interés en defender un sistema belicista como este, la tesis marxista-leninista sobre el carácter radicalmente violento y guerrerista del imperialismo.
1.10. Pero el militarismo creciente y un gasto en «defensa» desaforado no se reducen en absoluto a EEUU, sino que se extienden al resto de potencias imperialistas del planeta. Así, continuando con los datos ofrecidos por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, la China social-imperialista gastó en 2011 casi 85 mil millones de dólares estadounidenses, lo que supuso un 8,2% del total mundial. Seguidos muy de cerca por China, nos encontramos con Rusia, Francia y Reino Unido, los cuales gastaron, respectivamente, 70,6 mil, 65,7 mil y 65,3 mil millones de dólares. Otras potencias imperialistas, como Japón, Arabia Saudita, India, Alemania, Brasil o Corea del Sur, fueron las siguientes en la lista de los países más militarizados del mundo.
1. 11. El otro gran «actor» imperialista mundial, Israel, no aparece en la lista de los diez primeros gigantes militares, puesto que, si tomamos las cifras en términos absolutos, el gasto del Estado sionista es menor que el de los países imperialistas ya mencionados. Sin embargo, en términos relativos Israel es la sexta potencia mundial en inversión militar (con un gasto armamentístico del 7,3% en relación al PIB, según datos de 2006 ofrecidos por The World Factbook 2008), tan solo superado por Omán, Qatar, Arabia Saudita, Irak y Jordania (no es casual que los Estados del golfo Pérsico o del Medio Oriente, como peones o potencias aliadas del bloque imperialista anglo-sionista, sean los países más militarizados del mundo en términos relativos).
1. 12. El Estado español tampoco se queda atrás en la carrera armamentística por el reparto del botín imperialista. Para empezar, las fuerzas armadas de la burguesía imperialista española están presentes en Bosnia-Herzegovina, Afganistán, Líbano, Somalia, Chad, Yibuti y Uganda, sin olvidar la participación de la Guardia Civil o el ejército de España en labores de entrenamiento militar a represores en Irak o Haití. En cuanto a los presupuestos belicistas del Estado español, las cifras oficiales ascienden a 6.913,65 millones de euros para este año, siendo el gasto total de 28.897,54 millones de euros. Esto implica un gasto militar diario de 79,17 millones de euros. Por último, la deuda del Estado español en concepto de industria de guerra asciende a los 31.000 millones de euros (es decir, más de 15 veces el montante de la partida asignada a Educación en España).
2. El imperialismo y la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial: el comunismo, 
la única alternativa ante la barbarie del capitalismo
2. 1. Nos encontramos inmersos en la crisis económica más importante de la historia del capitalismo. A pesar de los discursos de los think tanks hegemónicos de los países dominantes, por el momento no se vislumbra una salida a corto plazo de la actual depresión económica (una depresión que, si bien afecta fundamentalmente a los países imperialistas del bloque «occidental», está terminando por salpicar al resto de países, incluidos los BRICS). Sin embargo, todas aquellas teorías oportunistas y revisionistas que postulan el derrumbe automático del capitalismo son por completo ajenas a la verdad sobre los fundamentos reales de la infraestructura económica del sistema burgués. En efecto, no hay ninguna situación económica sin salida para el capitalismo, como ya postulara Lenin hace más de un siglo. Por muy honda que sea la crisis económica del modo de producción capitalista, no puede haber ningún derrumbe espontáneo del sistema de explotación dominante. Es más, si en tiempos de crisis el movimiento revolucionario aún no ha sido constituido, el sistema dominante se hace más fuerte, se pertrecha y aprovecha para pasar a la ofensiva y ganar posiciones en el terreno de la lucha de clases. Esto se está materializando hoy en la actual política seguida al dedillo por los grandes Estados capitalistas, los cuales, como fieles sirvientes de la oligarquía financiera, están utilizando la profunda crisis estructural del capitalismo para seguir consolidando su dominio casi absoluto en el seno de las sociedades capitalistas occidentales.
2. 2. En este contexto de crisis profunda del capitalismo, es absolutamente lógico e inevitable que los distintos leones imperialistas afilen sus dientes y se preparen para dar caza a las víctimas más codiciadas y débiles. Asimismo, asistimos a un proceso creciente, igualmente insoslayable, de enfrentamiento entre los distintos depredadores internacionales, que, de forma progresiva, comienzan a agruparse en dos grandes bloques imperialistas hegemónicos.
2. 3. Como hemos explicado ya, las rivalidades interimperialistas se agudizan en todo el mundo, sobre todo en las zonas de mayor conflictividad para la burguesía internacional. Aunque, en nuestra opinión, es evidente que aún no se han conformado de manera plena y con todas las consecuencias dos grandes bloques imperialistas (cuando esto suceda, la proximidad de la Tercera Guerra Mundial imperialista será una posibilidad nada remota para el capitalismo internacional), sí es innegable que ya se han dado los primeros pasos para la emergencia de tales bloques, lo cual no es óbice para que, dentro de dichos bloques, haya a su vez países que puedan virar hacia uno u otro bloque, o incluso Estados que mantengan posiciones de calculada ambivalencia por su posición geoestratégica.
. 4. Por un lado, nos encontramos con un bloque «occidental» ya plenamente configurado.  Dicho bloque está capitaneado por EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España, Portugal, Grecia, Canadá, Australia, Japón, Turquía, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Corea del Sur y Arabia Saudita, fundamentalmente (a su vez, dentro de este bloque podemos distinguir dos subbloques: el de EEUU-Reino Unido y el de Francia-Alemania). Dentro del bloque «occidental» se agrupan multitud de Estados que, en la organización internacional del poder imperialista, son peones de las potencias dominantes de este bloque, lo que significa que los planes de sus burguesías están total o parcialmente supeditados a los intereses de las potencias hegemónicas del bloque «occidental». En este grupo de países podemos englobar a Colombia, Chile, Marruecos o los Estados del golfo Pérsico.
2. 5. Por otro lado, desde el desmantelamiento del campo revisionista ha venido conformándose un bloque imperialista emergente, que podemos denominar «oriental» por simplificar. Los dos grandes colosos de este bloque son Rusia y China. Otros países que, de forma más o menos manifiesta, se alinean con este bloque son Brasil, Argentina, Bolivia, Nicaragua, la Cuba revisionista, Ecuador, Venezuela, Sudáfrica, Siria o Irán. Además, como consecuencia de la cada vez mayor penetración del social-imperialismo chino en África, son cada vez más numerosas las áreas de influencia de este bloque representado en parte por la China capitalista.
2. 6. Es muy peculiar y digno de un análisis específico el caso de India, toda una potencia imperialista hoy en el mundo que pugna diariamente por mejorar su posición en el sistema capitalista internacional. Por el momento, India es el mayor exponente de gran potencia económica y militar que mantiene aún una posición de relativa autonomía o, si se quiere, de calculada ambivalencia entre un bloque y otro. Por un lado, India está impelida a entenderse con el bloque «oriental», no solamente por una cuestión geoestratégica, sino además por una relativa conjunción de intereses «defensivos» con potencias como China o Rusia frente al imperialismo «occidental». Sin embargo, por otro lado, el imperialismo indio no puede supeditarse sin más a China, Brasil o Rusia, por lo que aún necesita mejorar sus posiciones.
Además, según acaba de reflejar un informe de la consultora KPMG, India es ya el segundo «socio comercial» en África, solo superado por China, lo que sin duda podrá producir fricciones o desencuentros en función de cómo sepan las burguesías de ambos países discutir los distintos mercados a repartir. India es hoy uno de los mayores exportadores de capitales en países como Etiopía, Somalia, Níger o Nigeria, teniendo un especial interés en controlar la costa oriental africana y países como Madagascar o las islas Scheychelles.
Sobre las relaciones entre India y China, hemos comprobado que hace escasos días (el 9 de mayo de 2013), el ministro indio de Asuntos Exteriores, Salman Khurshid, ha expresado «gran optimismo» sobre la posibilidad de aprovechar las «enormes oportunidades para cooperar en marcos bilaterales y multilaterales» con China y otros países afines al bloque imperialista «oriental». Además, según el ministro indio, hay razones sobradas «para creer que el siglo XXI será el siglo de Asia», lo que, traducido en el lenguaje de la economía política real, significa que el bloque «oriental» está llamado a convertirse en este siglo en el bloque dominante a nivel internacional (para nosotros, este será de hecho el mayor factor que precipitaría una eventual Tercera Guerra Mundial).
La República de la India nada entre dos aguas hasta el momento presente. Así, mientras inicia y profundiza cierto acercamiento con la China revisionista, India potencia todavía más su alianza estratégica con el Estado de Israel (las relaciones geoestratégicas y militares de las dos hienas imperialistas se extienden hasta la formación militar conjunta y la compraventa de todo tipo de tecnología militar, incluida la aeroespacial). No olvidemos que el gigantesco país asiático es el mayor comprador mundial de equipos militares de fabricación israelí., siendo la potencia sionista el socio militar más importante para India después de Rusia. En este aspecto queda meridianamente clara la naturaleza ambivalente de la actual posición geoestratégica de India, pues, mientras por un lado tiene a Rusia como una potencia afín a sus intereses, por otro lado mantiene estrechas relaciones con Israel, uno de los grandes puntales del bloque imperialista «occidental».
En cualquier caso, termine India integrándose definitivamente o no en el bloque capitaneado por China o Rusia, no cabe duda de que la expansión de este país va a provocar una escalada de las tensiones y la confrontación con las grandes potencias imperialistas «occidentales». Lo que aún no se sabe, a nuestro entender, es cómo va a evolucionar India a largo plazo en la «arena internacional». Tampoco podemos saber cuál será la posición de dicho Estado si, llegado el caso, el ruido de sables entre los dos grandes bloques pasa al terreno de la «política real», es decir, al terreno de la guerra abierta y declarada.
2. 7. Una vez dibujado el que, a nuestro entender, es el nuevo mapa mundial del imperialismo, es necesario determinar cuáles son hoy las zonas de mayor litigio entre los dos grandes bloques imperialistas. En la actualidad, son cinco los focos de mayor confrontación entre los tiburones imperialistas, y los que suponen ya un precedente de la Tercera Guerra Mundial por goteo:
A) Próximo Oriente y Oriente Medio. En este foco Israel es el gran portaaviones del imperialismo «occidental», la gran potencia expansionista que amenaza con su hipermilitarismo no solo a Palestina, sino a Siria o Irán. En concreto, es Siria en la actualidad el gran teatro de operaciones del imperialismo anglo-estadounidense, los imperialismos emergentes turco y saudí, el sionista y el franco-europeo. Para nosotros está claro que, en el caso de la agresión contra Siria, este país no es más que la antesala necesaria para el objetivo final del bloque «occidental», que es la República Islámica de Irán, un Estado tremendamente codiciado, no solo por sus reservas estratégicas de gas natural y petróleo, sino además y sobre todo por ser toda una potencia económica regional en bienes de equipo, en tecnología civil y militar, etc.
B) El África negra. El África subsahariana, el centro del continente y el cuerno de África son hoy el escenario de rivalidades crecientes entre los buitres imperialistas, que litigan por apoderarse de los ingentes recursos naturales de ese continente, por exportar capitales y por vender productos manufacturados en países que tienen tasas de crecimiento de entre el 6 y el 10%. Tarde o temprano, al imperialismo le estallarán las costuras en esta región del orbe y, de manera inevitable, África será el lugar en que los imperialismos «occidental» y «oriental» se enfrentarán militarmente por el reparto del botín.
C) Corea del Norte. La República Popular Democrática de Corea se encuentra hoy totalmente aislada y cercada por el imperialismo internacional, incluso por la China social-imperialista, que se ha posicionado a favor de las sanciones contra ese país. Una posición muy parecida a la china la ha adoptado Rusia, lo que hace que a día de hoy Corea del Norte se exponga a presiones de ambos bloques imperialistas. Sin embargo, nosotros entendemos que el verdadero conflicto interimperialista en esa zona del planeta no va a traducirse en una agresión militar directa contra Corea del Norte, sino que tiene que ver sobre todo con la utilización del conflicto por parte de Estados Unidos como manera de debilitar los intereses de China y Rusia, gracias al incremento de la presencia militar estadounidense en la región.
D) El Cáucaso. Esta región, situada entre Europa del Este y Asia occidental, es desde el desmembramiento de la Unión Soviética revisionista una de las zonas de mayor tensión interimperialista. Pero aquí, a diferencia de lo que ocurre en Oriente Medio o en el África negra, son Rusia y Estados Unidos los dos gigantes que confrontan por controlar la región. Recordemos que este territorio es muy rico en recursos naturales de carácter geoestratégico. Tanto Georgia como Armenia y Azerbaiyán son hoy el reflejo de las posiciones enfrentadas y cada vez más agudizadas entre el imperialismo ruso y el estadounidense.
E) América Latina. Son dos los factores que provocan que esta región del mundo sea en estos momentos otra de las zonas «calientes» a nivel de hostilidades interimperialistas. En primer lugar, desde principios de este siglo han emergido con fuerza los proyectos de «capitalismo nacional» de países como Venezuela, Argentina, Bolivia o Ecuador (el caso de Brasil es distinto, pues este país sí que ha desarrollado realmente una burguesía nacional poderosa y con capacidad para discutir de igual a igual con imperialismos como el estadounidense, e incluso para convertirse también en una burguesía imperialista en ascenso vertiginoso), que a largo plazo pueden actuar parcialmente como correas de transmisión del imperialismo sino-ruso y pueden precipitar el enfrentamiento definitivo del bloque «oriental» con el «occidental». En segundo lugar, el montante total de las inversiones de capitales chinos, indios y rusos en América Latina no hace más que crecer, lo que provocará a largo plazo una escalada de las tensiones con el imperialismo estadounidense, sobre todo, y el europeo en menor medida (ambos grupos imperialistas han formado parte del bloque emisor de inversiones tradicional en la región hasta hace pocos años).
2. 8. Hay quien cree que, debido a la existencia de armas nucleares de un potencial destructivo incalculable en posesión de países de ambos bloques imperialistas, es impensable que pueda producirse una conflagración a escala planetaria, ya que el sistema no estaría dispuesto a llegar al extremo de devastar por completo el planeta Tierra. A nuestro juicio, esta visión es falaz e idealista, pues otorga  un carácter de racionalidad, desde el punto de vista metafísico de una moralidad pura, que en absoluto es propio del sistema capitalista. Si no hay una Revolución proletaria mundial que acabe con la raíz del problema que aqueja a gran parte del mundo (es decir, la organización social capitalista en su fase imperialista), la Tercera Guerra Mundial será una realidad inevitable a largo plazo, pues es el único mecanismo de resolver la pugna creciente entre los diferentes tiburones imperialistas. El combustible que necesita el sistema económico dominante para funcionar es la guerra, y esta es una realidad a la que ningún país capitalista se puede sustraer, lo quiera o no.
2. 9. De hecho, solo hay que conocer superficialmente la situación internacional en la actualidad, para llegar a la conclusión de que ya se están poniendo los cimientos para levantar ese edificio que terminará en una confrontación internacional que provocaría una hecatombe nunca antes vista. Estos cimientos tienen sus puntos neurálgicos, sobre todo, en Extremo Oriente y en Oriente Medio. La próxima guerra imperialista más a la vista es la de Siria, país que viene siendo objeto de todo tipo de agresiones y sabotajes por parte de mercenarios y grupos armados controlados directa o indirectamente por las grandes potencias imperialistas. Pero, como dijimos más arriba, el objetivo final de todo este operativo a gran escala es Irán, toda una potencia regional con una capacidad bélica nada desdeñable. En definitiva, asistimos a los primeros episodios, por goteo, de las primeras escaramuzas que irán subiendo de nivel hasta provocar, en un plazo aún incierto, un enfrentamiento directo entre los dos grandes bloques hegemónicos en el mundo.
2. 10. Como ya expusieran los grandes revolucionarios durante la Primera Guerra Mundial, la única alternativa posible para acabar con la violencia del imperialismo y con la inevitabilidad de una nueva conflagración mundial pasa por derrocar a la burguesía internacional, transformando todas las guerras imperialistas de mayor o menor escala en guerras civiles revolucionarias. Pero para que el socialismo pueda triunfar y ganar posiciones en cada vez más espacios del globo, es imprescindible que antes se proceda a la reconstitución del movimiento comunista internacional, a día de hoy liquidado y sin capacidad para poner freno a tanta barbarie. Dicha reconstitución pasa por unificar a la vanguardia revolucionaria en los principios del marxismo-leninismo y por ligar de manera estrecha a la vanguardia comunista con el sector más combativo y avanzado de las masas explotadas.
Siguiendo las leyes del desarrollo desigual y la teoría del eslabón más débil, estamos seguros de que la cadena imperialista se romperá en aquellos eslabones donde las condiciones objetivas y subjetivas pongan de forma más clara a la orden del día la posibilidad de la Revolución socialista. Todos los revolucionarios seguimos con la máxima atención el proceso revolucionario en un país como India, el cual, si llegara a triunfar a medio plazo, precipitaría sin duda los acontecimientos y podría hacer prender la mecha en multitud de países de la región y de otros lugares del mundo. En cualquier caso, la burguesía volverá a dejar a un lado sus diferencias y contradicciones, uniéndose cuando sea necesario para aplastar al movimiento revolucionario internacional. Por eso es imprescindible que, cuando se den las condiciones subjetivas para ello, se proceda a la conformación de una nueva Internacional Comunista como nuevo Estado mayor de la Revolución proletaria internacional.
En el caso de aquellos países que aún tengan pendientes tareas democrático-burguesas (es decir, en el caso de la mayoría de los países del mundo, ya sean países oprimidos o países imperialistas, como India o Brasil), es el sujeto revolucionario, el proletariado en alianza con el campesinado pobre y otras capas populares oprimidas, el que debe comandar dicho proceso de revolución nacional y democrática, adueñándose del poder estatal y estableciendo una línea de continuidad entre la Revolución democrático-burguesa y la socialista. Las masas explotadas (como lo demuestran los ejemplos muy claros de Venezuela, Bolivia o Ecuador) no pueden confiar en unas burguesías «nacionales» que, ni están realmente en condiciones de oponerse a los planes del imperialismo, ni dudarán ni un instante en aliarse a las oligarquías imperialistas para liquidar los procesos revolucionarios. Entendemos que los movimientos revolucionarios de esas naciones dependientes deben hacer todo lo posible por constituir órganos de poder independientes de las fracciones burguesas populistas, conformando alianzas con sectores intermedios oprimidos pero hegemonizando dichas estructuras en pos de construir el socialismo, la dictadura del proletariado, la única alternativa real para terminar con la dependencia económica y con las estructuras semi-feudales aún vigentes en muchos de esos países.
Por último, en ninguno de los países imperialistas del bloque «occidental» los revolucionarios deben defender la necesidad de un estadio intermedio entre el capitalismo monopolista de Estado y la construcción del Estado proletario, por lo que todas aquellas fórmulas que planteen periodos de transición (como Repúblicas Populares o Asambleas Constituyentes) entre el imperialismo y la Revolución proletaria, deberán ser combatidas por reaccionarias, pequeñoburguesas, utópicas y, por supuesto, ajenas a los intereses de la clase explotada. " ]]


            



         El asunto es que el capital periférico queda casi en su totalidad en manos de capitalistas de las Metrópolis euroamericanas -EuroUsa- fundamentalmente y más en estos nuevos tiempos. Por ello se enreda, se entrelaza, se entelarañan los diversos estados periféricos con los estados imperialistas, y quedan subordinados legalmente, según las normas y leyes internacionales, políticamente y militarmente; por ello la OTAN juega el papel impositor y amedrentador a los países absorbidos; por ello la OTAN se impone a los pueblos, a las diversas clases obreras y sectores de clases medias subordinadas y en retroceso político y económico, de campesinos, pequeños comerciantes,...

            Pero esto tiene un problema : También quedan menos empresas y sectores en los que invertir; y eso lleva a los poderosos, no sólo a vender productos, sino a vender dinero, mediante préstamos a otros países, con lo que nace la conocida Deuda Externa,... Este asunto no es nuevo, tiene muchos siglos, tan antiguo como el Imperio Egipcio. A la vez, esos capitales digamos inactivos, buscan nuevos sitios donde invertir, como forma de capital productivo, extractivo,... para sacar a la vez mejores rendimientos del trabajo de nuevos o casi viejos proletarios; proletarizan a sectores campesinos, les expropian tierras y sus medios de vida y de producción, desarrollan infraestructuras diversas, construyen determinadas poblaciones. No sólo buscan nuevos mercados, para ello necesitan crear empleos y gentes dispuestas a trabajar por las buenas o por las malas; esto les posibilita vender mercancías, de sus Metrópolis y también de las nuevas que se crean en esos nuevos territorios, digamos que se expande y potencian las fuerzas productivas y con éstas la ampliación de mercados; se pone gran parte de esos países a producir de formas más o menos salvajes y a imagen y semejanza de las Metrópolis, pero algo así como en los siglos XlX y XX; mucha explotación y represión, donde los sueldos obreros no llegan ni a la décima parte de los países ya marcadamente capitalistas, y de las Metrópolis capitalistas.

            Los intereses que se pagan suponen varias, digamos como el doble, - en un tiempo determinado, - los dineros que se prestan, por parte del fondo Monetario y del Banco Mundial y todos los bancos privados prestamistas, por ello quedan estos gobiernos subordinados de forma interesada, los factores humanos y materiales quedan a disposición de las potencias y de los grandes capitales representados en estos organismos financieros mundiales privados o públicos.

            La población de los países ricos, siguen siendo explotadas, millones de marginados y desempleados quedan en estas coyunturas de crisis económicas y de centralización y concentración del capital mundializado; por ejemplo el desempleo y la precariedad se hace crónica y queda como normal y permanente en estas sociedades capitalistas avanzadas. Se da una mayor explotación por varias actitudes, inflación, subida de precios, aumento de productividad, mala calidad en los productos, servicios sociales y estatales,...Cuantos más aspectos de la vida, la sociedad, la naturaleza, queden atrapados por las leyes del Capital Neoliberal actual y del mercado controlado por las Multicorporaciones, Multinacionales, y el capital bancario global...( que cada vez tiene menos leyes y normativas estatales, por su uniformidad en marcha ) mayores posibilidades de negocio en poder del capital privado y público.( Aunque aún hoy en día existen sectores de aristocracia obrera,...peo menos proporcionalmente,...a la vez la tendencia es a la proletarización de las clases medias, a sus ruinas y a ser seres excluidos,...los maestros, universitarios, funcionarios,...no sirven ya,...se les expulsa de sus situaciones algo privilegiadas,....

          La mercantilización de cada vez más ámbitos de la vida ( suelo, agua, energía, derecho a genes,...) obliga a dedicar una parte cada vez mayor de nuestros ingresos, a la compra de bienes y servicios que antes adquiríamos " gratuitamente ", o a bajo coste por pago de impuestos al " estado benefactor " . Este asunto es también histórico, todo se paga, todo es mercancía capitalista, esté en manos privadas o en manos estatales capitalistas. Y no olvidemos que no sólo se trata de pagar más y recibir menos servicios, es que con el trabajo colectivo de la mayor parte de la población, creamos sus riquezas al capital, ya que éste se queda con los beneficios y nos obliga de una forma u otra a trabajar y a consumir de una determinada manera e interesada para que funcione con cierta normalidad sus sistemas productivos, comerciales, financieros,... para que no se deterioren las dinámicas y relaciones sociales de producción capitalistas, ( aunque se podría hoy en día, decir, relaciones sociales capiimperialistas de producción global ). Por el dominio ideológico a que tienen sometida a la población, si no consumimos y acaparamos de las formas que nos inducen, entramos en un estado de infelicidad colectiva; ( al menos en Occidente, ya que en la mayor parte de los países periféricos, la mayor parte de la población no puede ni pensar en estas cuestiones, las depresiones y las acciones de rechazo, rebeldía, vienen por eso, por no tener acceso mínimo a la vida y a la usurpación y opresión que padecen ).

            La ansiedad por poseer lleva a la angustia de perder lo poseído, y a la generalización del miedo y la sensación de inseguridad, lo que abre un nuevo y suculento mercado y sus correspondientes fábricas de herramientas de seguridad, el mercado de la seguridad; miedo a que se rompa el coche ( seguro a todo riesgo ); miedo a que se queme la casa ( seguro contra incendio ); miedo a la pobreza ( plan de pensiones ), miedo a ser atracado ( empresas de seguridad ); miedo a morirse ( seguro de vida ). Todo esto da " seguridad " pero es un sin vivir; ¿ cómo se rompe esta lógica demencial ?. También determinadas instituciones han privatizado la seguridad en sus edificios, como puede ser las diputaciones, organismos de la Junta de Andalucía,...¿ la paranoia es social y estatal ?.

            Los seguros ( 8,5 billones de dólares en el mundo ) y Fondos de Pensiones ( 6 billones de dólares ) entre otras " inversiones ", supone  en realidad un préstamo que los pequeños ahorradores hacemos a la banca e intermediarios financieros, quienes no lo emplean para producir bienes necesarios para la Humanidad, sino para especular y controlar Mutinacionales, controlar a gobiernos, fábricas de armas, potenciar o financiar guerras reaccionarias y golpes militares; ( fondos de pensiones e inversiones de los Estados Unidos de Norteamérica, han invertido en Telefónica algo más del 30 por ciento del capital, y por lo tanto controlan a esta multinacional, que aparentemente es española y está controlada y dirigida por españoles ) es decir, alterar artificialmente el valor de las empresas y países, hundiendo o reflotando a unas y otros, mediante una contínua compra-venta de acciones y monedas. Hasta el punto de que se estima que la circulación monetaria es entre 60 y 70 veces mayor que la real y que el volumen de dinero en manos privadas multiplica por cinco el que poseen los gobiernos.

            Este mecanismo de enriquecimiento de pocos a costa del empobrecimiento de muchos ( por la unión y fusión de las grandes empresas y compañías monopolistas de las multinacionales a nivel global en el Planeta ) se produce diariamente en el mundo, esta cuestión también es histórica y en estas últimas décadas se está agudizando más y muy deprisa. La llamada globalización económica capitalista, que consiste básicamente en el aumento progresivo de poder económico y político en pocas personas, a las cuales se les llama Plutocracia Mundial u Oligarquía Financiera Mundial, cuyas decisiones afectan a casi todos los habitantes del Planeta, con un cada vez menor control, cuando no mayor apoyo, de los gobiernos; los gobiernos en general apoyan esa política económica de la oligarquía financiera. Casi sólo actúan para mantener en el poder a esa clase financiera global capitalista. La globalización, que pretende uniformar la producción y consumo mundial ( algunos le están llamando COMECON CAPIIMPERIALISTA ), promueve la deforestación, contaminación, el derroche de recursos, la regresión de la biodiversidad, el trabajo infantil, la explotación humana y el empobrecimiento de cada vez más pueblos del Planeta. Y para que esto ocurra es preciso que exista una normativa que imponen las potencias euroamericanas, principamente, ya sea bajo la forma de leyes o acuerdos, imposiciones militares,...que permitan el libre uso y circulación del dinero y las mercancías.

            Cada uno de nosotros/as somos cómplices de la " ilusión " de enriquecimiento generalizado, pero a la vez también somos víctimas del gran fraude: Si invertimos en acciones del banco en el que tenemos depositado nuestro dinero, sufrimos la paranoica experiencia de alegrarnos del enriquecimiento del banco, aunque sea a costa de unas menores retribuciones de nuestras cuentas, o de unos mayores intereses por nuestros préstamos.

            Estamos ante el mismo caso en el que los beneficios de la fábrica en la que trabajo se producen por una reducción de mi salario y un aumento del precio de los productos que estoy obligado a comprar. Sólo falta que parte del salario me lo paguen con acciones de la propia fábrica, para cerrar el círculo de la alineación perfecta. Cosa parecida a cuando nos dan créditos de consumo, viajes, coches, viviendas,... nos esclavizamos, nos hipotecan la vida, nos amargamos la mayor parte de la población,... ¿ Qué hacer ?.

            Este fue el mejor invento del capitalismo, conseguir que los trabajadores se crean propietarios de la empresa para la que trabajan; ( también hay una idea, como un espejismo, de que el dinero lo podemos usar todos por igual y en iguales condiciones y beneficios,...). La desgraciada filigrana, puede llevar incluso, a que el dinero que depositamos en un plan de pensiones, sea utilizado especulativamente para hundir mi fábrica, con lo que yo mismo estoy financiando mi despido. ( Algunas personas opinan que es necesario ayudar de forma lo más directamente a los pueblos y organizaciones que actualmente están en acción en el mundo de las periferias, esto es positivo y conveniente de seguir desarrollándolo  ).

            Por lo tanto, no somos consumidores impotentes frente a un mercado aparentemente neutral. Todos y todas somos protagonistas necesarios de los perniciosos e injustos efectos del Neoliberalismo. El consumo responsable puede hacer que buena parte de nuestro dinero se sustraiga de los circuitos especulativos, dedicándola a bienes de consumo e inversión productiva, que refuercen una economía local y un desarrollo humano y solidario de los pueblos del Planeta.
           


           

¡Proletarios de todos los países, uníos!
jueves, 20 de diciembre de 2012
Capitalismo monopolista de Estado: Vivo, vulnerable y peligroso
Algunos, interpretando erroneámente la teoría leninista, llegan a concebir el capitalismo monopolista de Estado como el capitalismo de Estado a través de empresas monopolistas de su propiedad. Supuestamente, ese grado de entrelazamiento del capitalismo monopolista con el poder del Estado sólo se habría alcanzado o se puede alcanzar en tiempos de guerra mundial, cuando la situación de excepción obliga al Estado a tomar las riendas en la economía y otras esferas de la vida social. Si bien una economía imperialista dominada por monopolios estatales en las principales ramas de la actividad económica es una tendencia del desarrollo del capitalismo monopolista de Estado, su grado más alto de concentración y centralización de capital, la expresión suprema de la fusión del capitalismo monopolista y el Estado burgués, si bien esto es cierto, es igualmente cierto que en ese proceso esa fusión se inicia y sigue con el maridaje del capitalismo monopolista privado y el Estado burgués que le sirve. El artículo siguiente, escrito en 2005 por John Foster, nos da una idea sumaria del capitalismo monopolista de Estado en Gran Bretaña.

Es práctica habitual abrir el debate sobre el capitalismo contemporáneo con estadísticas sobre la magnitud de las transacciones financieras mundiales y el tamaño de las empresas transnacionales en comparación con los Estados nacionales. Aquí, el enfoque será el opuesto. Será subrayar la dependencia del capital monopolista actual de su propio Estado nacional y argumentar que éste es particularmente el caso de Gran Bretaña, a pesar de que Gran Bretaña tiene proporcionalmente más inversión en el exterior e inversión extranjera directa en su interior que cualquier otra de las grandes economías.
En general, el argumento es que el capitalismo monopolista de Estado sigue siendo la descripción apropiada para el tipo de capitalismo que vivimos hoy en Gran Bretaña. Específicamente, se sostiene:
• Que el capitalismo monopolista en Gran Bretaña es hoy en día más (no menos) dependiente de la redistribución que hace el Estado de los excedentes y los ingresos, y que esta transferencia se realiza a expensas de los trabajadores y pequeños productores de Gran Bretaña y de otros lugares.
• Que la creciente magnitud de esa transferencia, necesaria para sostener la ganancia monopolística, está encontrando niveles crecientes de resistencia, tanto interna como externamente, y ahora está provocando agudas contradicciones políticas y sociales.
• Que la principal respuesta a estas contradicciones ha sido la transferencia de los poderes gubernamentales democráticos sobre el capital a instituciones transnacionales como la Unión Europea, con el objetivo de fortalecer, no debilitar, el poder del Estado capitalista en Gran Bretaña.
• Que, en general en toda Europa, el reto político creciente a esta pérdida de poderes democráticos a nivel del Estado-nación ha traído un nuevo periodo de vulnerabilidad política del capitalismo monopolista de Estado.
• Por último, que la lucha entre los principales países imperialistas para asegurarse fuentes de superganancias para su propio capital financiero está dando lugar a un nuevo y peligroso periodo de conflicto internacional, uno en que los comunistas tienen la oportunidad y la responsabilidad de dirigir políticamente trascendentales alianzas antiimperialistas.
El capitalismo monopolista de Estado en Gran Bretaña
Gran Bretaña ocupa el tercer lugar entre los países con mayor número de empresas entre las 500 compañías globales más grandes según el valor del capital, después de los EE.UU. y Japón. Tiene en total 34. Su composición revela mucho sobre la naturaleza del capitalismo británico. Nueve –más de la cuarta parte– son bancos. Otras ocho son empresas privatizadas de servicios públicos (energía, telecomunicaciones, transporte, servicios). Dos más son empresas farmacéuticas y dependen significativamente de la Seguridad Social para sus mercados. Tres se encuentran en el extranjero, en petróleo  y la extracción de minerales, incluyendo las dos mayores: BP y Shell. Dos son compañías de tabaco, que también dependen del suministro externo. De las restantes, nueve controlan el altamente monopolizado comercio minorista británico, los medios de comunicación y la producción de alimentos y bebidas.
Sólo hay una empresa británica en el top 500 en la rama de la ingeniería, la informática, la aeronáutica y productos químicos. Este es el gigante productor de armamentos BAE Systems, que ahora obtiene la mayor parte de sus ingresos del Departamento de Defensa de EE.UU., antes que del Ministerio de Defensa británico. [1]
De acuerdo con el Informe Mundial de Inversiones 2005 de las Naciones Unidas, Gran Bretaña tiene el mayor índice de “transnacionalidad”, que mide los niveles combinados de los flujos comerciales y de capital, de cualquier economía importante. Durante los últimos veinte años, la escala de la exportación de capitales de Gran Bretaña ha crecido de forma bastante desproporcionada. En 1981, las participaciones en el extranjero fueron equivalentes al 29 por ciento del PIB. En 1991, fueron equivalentes al 74 por ciento. En 2002, llegaron a 160 por ciento del PIB. Los niveles de participación extranjera han seguido más o menos estables.
El mayor inversor en el Reino Unido es Estados Unidos: con inversiones que equivalen a más del doble que los del siguiente, Alemania, y el triple que Francia. En cuanto a inversiones directas (frente a las acciones y los préstamos bancarios), la dominación de EE.UU. es aún mayor: tres veces el de Alemania y cuatro veces el de Francia. Las inversiones propias de Gran Bretaña también se concentran en los EE.UU., el doble que en cualquier otro país – aunque el total invertido en todos los países europeos es el doble del invertido en los EE.UU. La inversión total británica en Asia (incluida China) representa sólo el 5 por ciento de su inversión en EE.UU. y el 3 por ciento de su inversión europea.
La mayor parte de las inversiones británicas en el exterior no están en la producción manufacturera sino en la banca, la energía y los servicios. En el caso del petróleo y la banca, existen vínculos muy estrechos con los Estados Unidos –tanto como mercado, campo para la inversión, como también como titular de acciones (más de un tercio de las acciones de BP, por ejemplo, son propiedad de EE.UU.).
La economía industrial británica se caracteriza, en comparación con todas las otras economías importantes, por su baja productividad, bajo nivel de investigación y desarrollo y una fuerza de trabajo poco calificada y precaria con la jornada laboral más larga de Europa. Durante los últimos ocho años, Gran Bretaña ha perdido casi el 30 por ciento de los empleos en manufactura (Alemania sólo ha perdido un 2 por ciento) y el déficit comercial de Gran Bretaña es proporcionalmente casi tan alto como el de EE.UU. En cuanto a las fortalezas que le quedan en las exportaciones manufactureras, éstas dependen, en gran medida, de un sector de computación e informática de propiedad extranjera (principalmente EE.UU.) que produce para el mercado europeo. Única entre las naciones industriales avanzadas, el 20 por ciento de los programas de investigación y desarrollo se financia en el extranjero –casi enteramente concentrado en este sector de investigación tecnológica, de alta productividad y de propiedad extranjera– y, en menor medida, financiada por contratos de defensa norteamericanos.
Entonces, ¿cómo sobrevive el capital monopolista británico, aparentemente un participante altamente rentable y dinámico en la economía global? 
Hay cuatro principales fuentes de ingresos de ganancias monopolistas:

• El ingreso de las inversiones externas, la mayor parte de las cuales proviene de la banca y el petróleo y el gas (el sector individual más importante de las inversones en los EE.UU.). En 2005, estos ingresos representan el 3,5 por ciento del PIB y más del 16 por ciento del total de ingresos por ganancias.
• Un flujo creciente de ingresos del Estado hacia las empresas privadas de servicios, a través de subvenciones directas, contratos libres de riesgo, control sobre los ahorros de pensiones privatizados y traspaso de la construcción de viviendas al sector privado [a lo largo de la década de 1990, los niveles de ganancias de los privatizados servicios públicos y propiedades fueron el doble de los obtenidos en la industria manufacturera].
• Una burbuja de crédito y fuerte aumento de la deuda de los hogares que han sostenido los servicios y el desarrollo de la propiedad. Entre 1990 y 2000, la deuda familiar promedio fue equivalente al 100 por ciento de los ingresos anuales del hogar. En 2005, es de 160 por ciento del ingreso anual. Las principales causas del endeudamiento son el colapso del ahorro y los altos costos de la vivienda sin precedentes.
• Las operaciones internacionales de la City de Londres como el principal centro mundial para la negociación de acciones, derivados y divisas. Dos terceras partes de los bancos (y del capital bancario) no son británicos, la mayor parte son estadounidenses.

La mayoría de estas fuentes de beneficios dependen estrechamente de la forma en que el Estado británico regula los mercados, interviene a nivel internacional y redistribuye políticamente el ingreso de Gran Bretaña. Algunos se derivan de la política exterior y de las alianzas militares –en particular de los vínculos entre las compañías de petróleo y gas y los contratistas militares británicos y norteamericanos. Algunos dependen del acceso privilegiado a la economía de los EE.UU., basado en tales alianzas. Algunos dependen de la desregulación financiera por parte del Estado británico y la creación de condiciones privilegiadas para el capital financiero externo, principalmente estadounidense. Algunos dependen directamente del Estado. La privatización de los servicios públicos, la vivienda y las pensiones de jubilación en los últimos veinte años, ha llevado a una acumulación de capital muy rápida en las empresas bancarias y de servicios (que en la actualidad constituyen, como hemos visto, la mitad de las empresas británicas en el top 500 del mundo).
Estos bancos y empresas de servicios son los mayores exportadores de capital. También son, junto con las empresas de Estados Unidos, los defensores más agresivos de la apertura de la banca y de los servicios públicos de la Unión Europea y de los países dependientes de la Organización Mundial de Comercio, así como de la privatización creciente de los servicios de salud, educación y sociales en la propia Gran Bretaña. Resumiendo. El tipo de capitalismo que tenemos en Gran Bretaña, no puede ser caracterizado como capitalismo monopolista de Estado antes de las décadas de 1950 y 60. Según lo definido por Lenin y los escritores posteriores, esta fase surge del desarrollo de las contradicciones producidas por el capitalismo en su fase monopolista. En concreto, las contradicciones son el resultado de la dislocación progresiva del capital monopolista del mercado capitalista y el ciclo económico. Con el fin de evitar las depresiones resultantes de la actividad económica, como la de la década de 1930, el Estado tiene que intervenir cada vez más, en lo interno y en el exterior, para crear condiciones para la inversión rentable por parte de las concentraciones dominantes del capital, es decir, del capital monopolista. Y al hacerlo, y al redistribuir más ingresos por ganancias hacia los monopolios, refuerza la dominación del capital monopolista y agudiza aún más las contradicciones a largo plazo. De esta manera el Estado se convierte en el Estado del capital monopolista en lugar del Estado de la clase capitalista en su conjunto. [2]
Sin embargo, desde la década de 1960 se han producido cambios importantes en el capitalismo monopolista de Estado británico. Durante las tres décadas posteriores a la guerra, los estrategas del capital monopolista británico trataron de mantener una economía nacional productiva, basada en la manufactura y las exportaciones en combinación con imperialismo en el exterior. Ellos trataron de equilibrar la alianza estratégica existente con los Estados Unidos con alianzas subsidiarias en Europa y otros lugares. La relación con los EE.UU., por consiguiente, no era, en modo alguno, totalmente parasitaria y dependiente. Ahora, cada vez más, lo es.
La dinámica actual del capitalismo en los EE.UU.
Esto nos lleva a preguntarnos acerca de la sostenibilidad del rápido crecimiento económico de los EE.UU. en la actualidad [2005] y de su dominio más amplio sobre la economía mundial.
Las tasas de ganancia norteamericanas estuvieron en niveles históricamente altos durante la década de 1990. En 2000-2 los niveles de ganancia cayeron y hubo una importante corrección en la bolsa de valores de EE.UU., que eliminó una porción significativa de la valoración del capital, sobre todo a expensas de los pequeños ahorradores. Hoy en día la proporción de las ganancias con respecto a la valoración del capital está regresando más o menos al mismo nivel que la década de 1990, a pesar de los niveles de deuda internacional, gubernamental y familiar que superan incluso las de Gran Bretaña. [3]
¿Cuáles son las fuentes de esta rentabilidad? Para responder a esta pregunta necesitamos el mismo tipo de análisis riguroso de las tasas comparativas de explotación y acumulación de capital que caracteriza el trabajo de los mejores marxistas de la época anterior. En particular, se necesita información sobre los factores que Marx identificó como compensación de la tendencia de la tasa de ganancia a disminuir: recortes en los costos de los bienes de subsistencia que permiten el aumento de la tasa relativa de explotación, y recortes en el valor de reposición del capital fijo. Hoy en día hay muy poco de ese análisis concreto. Es algo que el movimiento comunista internacional tiene que abordar.
Parece, sin embargo, que los factores que sustentaron dicha rentabilidad durante la década de 1990 y principios de la década de 2000 están actualmente bajo una presión significativa.

• Los costos relativos de los bienes de subsistencia, alimentos y energía, se redujeron drásticamente a nivel mundial durante la década de 1990, con consecuencias terribles para los productores en muchos países. Este proceso parece haber llegado a su límite y, en el caso de la energía, se ha invertido bruscamente.
• En los propios EE.UU., la tasa absoluta de explotación parece haber aumentado a través de las décadas de 1990 y 2000, en términos de participación reducida de los salarios y del salario social en el PIB total. Esto también puede haber llegado a su límite cuando se combina con los costos crecientes de la energía y de crédito.
• En cuanto a los costos de reposición del capital productivo existe poca información –salvo que los programas de investigación y desarrollo en EE.UU. están ahora asignados de forma bastante desproporcionada para uso militar (más del 60 por ciento en la actualidad, frente a un 6 por ciento en Alemania y un 4 por ciento en Japón). Esto es probable que tenga efectos perjudiciales en el largo plazo.

También está claro que la política de EE.UU. involucra cada vez más estrategias de alto riesgo:

• La implementación de Bush, desde 2001, del Proyecto para un Nuevo Siglo Americano requiere soluciones militares unilaterales al control de los recursos externos, sobre todo de las fuentes de energía. Las intervenciones militares resultantes han demostrado ser muy costosas en términos de recursos y alianzas previas.
• La duplicación del presupuesto de defensa de EE.UU. desde el año 1999 ha sido crucial para el mantenimiento de los niveles de ganancia e inversión, pero a costa de muy altos niveles de deuda pública y préstamos.
• El mantenimiento de esta deuda y del gasto de los consumidores en los EE.UU. es dependiente de las históricamente altas, sin precedentes, deudas en dólares con otros países, especialmente con Asia. Estas deudas a su vez han causado grandes problemas a la gestión de las tasas de interés en Estados Unidos. 

Por último, es evidente que hay una búsqueda cada vez más desesperada para identificar fuentes de superganancias por parte del capital financiero norteamericano. Esto es ilustrado por las actividades altamente especulativas de los fondos de cobertura no regulados, que actualmente gestionan una parte importante del capital bancario de los EE.UU. También existe la acción para evitar el impuesto a las empresas y cualquier responsabilidad por los costos de la reproducción del trabajo. Los capitales estadounidenses y británicos están tratando de utilizar la UE y la OMC para aumentar radicalmente la tasa de explotación en todos los sectores, para reducir los niveles de imposición sobre las ganancias corporativas y transferir los costos sociales a la fuerza de trabajo, las pequeñas empresas y los pueblos de las economías subordinadas.
Todo esto es a su vez se refleja ahora en la inestabilidad política creciente, sobre todo en el rechazo popular a la constitución de la Unión Europea y la Directiva de Servicios y el fracaso del intento de Bush de volver a imponer una zona de “libre comercio” en las Américas.
El capitalismo monopolista de Estado y la rivalidad interimperialista
La relación de Gran Bretaña con el capital financiero norteamericano se describe mejor como una alianza desigual y dependiente. Es desigual en términos del tamaño de los dos aliados. Es dependiente en la medida en que el capital financiero británico depende del presupuesto militar y del poder de fuego exterior de los EE.UU., de su presencia en la City de Londres y de su uso de la Gran Bretaña como una plataforma de producción para las exportaciones de la UE. Pero también es una verdadera alianza de intereses en cuanto a fortalezas residuales del capital financiero británico y sus actividades paralelas. Hay intereses paralelos en petróleo, donde Gran Bretaña posee dos de las cinco empresas. La City de Londres proporciona un servicio valioso al capital financiero de EE.UU. al igual que lo hace la posición de Gran Bretaña en la Unión Europea y su red mundial de banca, actividades culturales y de servicios, sobre los que, a su vez, descansa la escala de exportación británica de capital.
Como alianza desigual, sin embargo, es inevitable que tenga costos para el capital financiero británico. Las instituciones financieras de EE.UU. en gran medida se han anexado las funciones más rentables dentro de la City de Londres, en concreto de las fusiones y adquisiciones, y se están convirtiendo cada vez más en dominantes accionistas y tenedores de bonos de la deuda de las empresas públicas británicas. Ahora poseen la mitad de los bancos comerciales restantes de la City, el resto se divide entre instituciones suizas, alemanas, holandesas y francesas.[4] Políticamente, a través del mundo, ha habido también consecuencias negativas en algunas áreas de influencia británica tradicional debido a la estrecha alineación con la política exterior de EE.UU.
Por esta razón, no es raro escuchar a la generación anterior de políticos, capitalistas financieros británicos, los de la vieja ala empresarial del Partido Conservador, como Clarke, Rifkind, Hurd y Patten, hablando con nostalgia de un pasado más independiente, cuando los vínculos con EE.UU. eran equilibrados con los vínculos con Alemania y Francia. ¿Sigue siendo una opción realista? Parece poco probable, al menos para el capital financiero británico. El nivel de interdependencia es hoy demasiado grande.
Sólo en el petróleo –que se convertirá en una fuente aún mayor de ganancias  monopolistas en los próximos veinte años–, BP y Shell tienen grandes intereses en los EE.UU. y en las zonas que dependen de la cobertura militar de EE.UU. Mientras puedan mantener el control sobre el suministro de petróleo, los capitales financieros británicos y estadounidenses tendrán un interés común en la promoción de su importancia estratégica en cualquier otra actividad económica. Además, y por encima de las otras áreas de dependencia, está el grado de incompatibilidad creciente entre los capitales financieros francés y alemán y el de los EE.UU. Los intentos de hacer acuerdos unilaterales con Francia y Alemania crearían grandes dificultades en las relaciones con los EE.UU.
Es importante subrayar esto. Si bien existe un alto grado de interpenetración de propiedad entre las empresas estadounidenses y británicas, esto no se observa en otras economías capitalistas. De hecho, el modelo de propiedad que se encuentran en Gran Bretaña y los EE.UU. es bastante atípico para el resto de Europa, Asia y Japón. En Gran Bretaña y los Estados Unidos, un número relativamente pequeño de  instituciones financieras, bancos y sociedades de inversión, controlan las grandes corporaciones. Lo hacen según las condiciones de mercado, pero también de una manera marcadamente intervencionista. Por lo general, media docena de instituciones poseen, entre ellas, paquetes mayoritarios de acciones de cualquier empresa. Los paquetes se compran y se venden en función del rendimiento de la empresa y las instituciones financieras rutinariamente despiden gerentes si las ganancias de fin de año están por debajo de las expectativas. En general, en Gran Bretaña, no más de veinte instituciones financieras importantes ahora dominan y controlan las principales empresas. Su modelo de intervención se ha convertido cada vez más cortoplacista y especulativo, desde la crisis de ganancias de 2000-2001. De estas instituciones financieras, hasta un tercio son de propiedad estadounidense.
Esto está en marcado contraste con el patrón en otras partes de Europa. De las 170 empresas más grandes que cotizan en las bolsas de valores de Francia y Alemania el 80 por ciento tiene un solo accionista con más del 25 por ciento de las acciones, y en el 50 por ciento de los casos ese accionista controla la mayoría. Este es también el patrón de Italia, Bélgica, Austria, Suiza y, en menor grado, de los Países Bajos y España. A pesar de las medidas adoptadas por la UE –en gran parte bajo la presión de EE.UU. y Gran Bretaña– para liberalizar las normas de la propiedad cruzada, no hay ninguna indicación de que el patrón haya cambiado de forma significativa hasta 2002. En el caso de Francia y Bélgica, la propiedad se concentra principalmente en los fideicomisos familiares. En el caso de Alemania, los bancos alemanes son los accionistas dominantes. En ambos casos la relación es a largo plazo. En ambos casos, la estrategia de inversión tiende a priorizar la esencia de la investigación y el desarrollo y la inversión en la calificación de la fuerza de trabajo. [5]
Esto no quiere decir que el capital monopolista alemán, francés o suizo sea menos explotador o menos agresivo externamente. Su trayectoria en Europa del Este, los Balcanes y África es prueba de ello. Pero lo hacen de una manera muy diferente, reflejando el equilibrio político a largo plazo en sus países y la posición dentro de la división internacional del trabajo que da prioridad a la inversión interna: el dominio de la ingeniería, productos químicos, bienes de capital y manufactura en general. El mecanismo para la redistribución política de ingresos para el capital monopolista es mucho más a través del mantenimiento patrocinado por el Estado de una mano de obra altamente calificada y la investigación y el desarrollo, la provisión pública de infraestructura y la contratación estatal, así como el uso de su productividad basada en el dominio monopólico para controlar los mercados en las economías políticamente dependientes de Europa y otros lugares. En términos de control político en sus propios países, esta combinación ha alentado en el pasado lo que podría describirse como una mentalidad socialimperialista en el que se fomenta el trabajo organizado para verse a sí mismo como teniendo un interés común con las grandes empresas en la defensa de los valores franceses, alemanes o “europeos”.
Los primeros cinco años del siglo XXI han sido testigos de la cohesión de este tipo de capitalismo monopolista de Estado ante el ataque feroz de sus rivales anglo-estadounidenses. El principal foro de esta lucha han sido las instituciones de la Unión Europea. Durante la década de 1980 y los 90, la UE ha facilitado el crecimiento general de la dominación monopólica franco-alemana, con algunos beneficios secundarios a los monopolios británicos y estadounidenses. Como se señaló antes, durante la década de 1990, también se utilizó de manera creciente el retorno al desempleo como un regulador económico en el marco del pacto de estabilidad y crecimiento, para eludir la resistencia democrática interna a las políticas capitalistas pro-monopolistas. 
A fin de cuentas, ese periodo vio los intereses comunes (básicamente antidemocráticos) que unieron a los componentes nacionales de los bloques capitalistas monopolistas, superando sus conflictos mutuos. Desde la crisis de ganancias de 2001, este equilibrio se ha invertido. Los intereses de Estados Unidos, con Gran Bretaña como su principal agente, han estado tratando de transformar las estructuras institucionales, crear nuevas alineaciones con los aliados estadounidenses en Europa del Este, asegurar la subordinación militar de la UE a la OTAN, forzar el acceso ilimitado a los mercados de capitales y subvertir las disposiciones internas de las que dependen la ventaja competitiva y la hegemonía política interna de los monopolios franceses y alemanes. También ha habido aproximaciones radicalmente diferentes al suministro de energía. Francia y Alemania han tratado de asegurar sus propios suministros a través del uso de poder de mercado y alianzas políticas con Rusia, Irak e Irán. EE.UU., con Gran Bretaña en el remolque, busca el control monopólico general de los recursos energéticos mundiales a través de una presencia militar directa, territorial, tanto en el Oriente Medio y Asia Central. Parece poco probable, dado el carácter de la economía de EE.UU., que estos conflictos disminuyan en el próximo periodo.]]

NOTAS
1. Esto se basa en la lista de Financial Times de las 500 empresas más grandes del mundo según su valor de mercado del 2005. Otras Fuentes utilizadas en esta sección son ONU, World Investment Report, 2005; UK Balance of Payments 2005; Simon Humphries, “Geographical Breakdown of UK International Investment”, Economic Trends, June 2004; UK Economic Accounts Second Quarter 2005; “Research and Development Expenditure”, Economic Trends, August 2005; Bank of England Quarterly Review, Autumn 2005; Stephen Broadberry and Mary O’Mahony, “Britain’s Productivity Gap”, National Institute Economic Review, July 2004
2. Lenin, “Discurso en la VII Conferencia de Toda Rusia del POSDR” [1917], Collected Works, Vol. 24; Lenin, “La catástrofe que nos amenaza y como combatirla” [1917], Collected Works, Vol. 25; Eugene Varga, “The Great Crisis and its Political Consequences”, London 1934; Maurice Dobb, “Studies in the Development of Capitalism”, London, 1947; “State Monopoly Capitalism”, Communist Party Central Education Department education syllabus 1971.
3. Robert Brenner, “The Economics of Global Turbulence”, New Left Review, 229, 1998, ofrece un relato descriptive que se distancia expresamente del marxismo. Ben Fine, “Addressing the World Economy: two steps backward”, Capital and Class, Issue 67, Spring 1999 hace una crítica provides al igual que Alan Freeman, “Crisis and the Poverty of Nations”, Historical Materialism 5, Winter 1999. Evaluación actual de rentabilidad, en el comentario del Bank of England, Quarterly, Autumn 2005.
4. Robert Roberts and David Kynaston, City State, London, 2002
5. F. Barca,and M. Becht. Control of Corporate Europe, Oxford, 2001; P.Hall and D.Soskice, “Varieties of Capitalism: the institutional foundations of comparative advantage”, Oxford, 2001; D. Wojcik, “Change in the German Model of Corporate Governance: evidence from blockholdings 1997-2001”, Environment and Planning A, vol. 35/8, 2003, pp.1431-1458; T. Heinze, “Dynamics in the German System of Corporate Governance: empirical findings regarding interlocking directorships”. Economy and Society, vol.33, 2, 2004, pp. 218-238; B. Amable, The Diversity of Modern Capitalism. Oxford, 2003.

Fuente: Extracto del artículo publicado en 2005 communistreview.org.uk
Traducido para "Crítica Marxista-Leninista" por S. Fiume.
Nota: El título original del presente artículo es "El capitalismo monopolista de Estado en Gran Bretaña: Una contribución al debate". Hemos preferido utilizar el título de una versión preliminar del mismo artículo.

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